La producción del alcohol a base de la caña de azúcar para uso como combustible es un sector que solo en la fábrica de procesamiento de Mauricio J. Troche, distrito de Guairá a 183 km de Asunción, emplea a 1.800 cañicultores y más de 45.000 familias dependen de la compra de su producto por la empresa estatal Petropar para subsistir.
A pesar del conocimiento de que por decreto se encuentra estipulado que la compra de alcohol para uso como combustible debe priorizar a la caña de azúcar como materia prima, en sus últimos días como titular de la petrolera estatal, Denis Lichi realizó una millonaria compra de 40 millones de litros de alcohol hecho a base de cereales, dejando a los cañicultores en una situación que solo vaticina pérdidas.
“A nosotros nos afecta muchísimo en el costo de nuestros productos, pero ellos (Petropar) para comprar por un precio altísimo el alcohol no tienen problemas”, sentenció Edgar Ortiz, representante de cañicultores de la planta de Mauricio J. Troche, en conversación con La Nación/NaciónMedia. Remarcó que hace años vienen pidiendo mejoras e inversiones para que la planta produzca más de lo que se encuentra procesando actualmente, pero a pesar de las promesas hasta el momento no se hizo ninguna de las reformas.
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Trabas a tren de molienda
“Estábamos ilusionados por la construcción de un tren de molienda que ayudaría a nuestra producción, que es por completo de manera manual. Se hizo el pedido y la licitación, pero cuando salió el dinero, el presidente (Denis Lichi) empezó a poner trabas y la obra quedó en un terraplenado”, señaló Ortiz. Aclaró que ante la falta de respuestas por parte de las autoridades, los mismos indagaron y descubrieron que jamás se hizo el pedido de piezas necesarias a los proveedores de Brasil a pesar de que se dio un desembolso de 6 millones de dólares.
Al ser consultado sobre la comercialización de sus productos, la descripción de la situación no se da de manera positiva. “Ellos (Petropar) necesitan 70 millones litros aproximadamente al año, Petropar Troche produce 20 millones litros en promedio al año y se queda toda la materia prima de nosotros sin utilizarse. Ese es el inconveniente que tenemos y la pérdida que tenemos es enorme. Entonces ellos cada año compran ese alcohol hecho de cereales y no invierten como tienen que invertir en la planta por lo menos para que nosotros podamos comercializar nuestros productos”, lamentó.
Respecto a las pérdidas, Ortiz remarcó: “Ahora 50% de la materia prima queda en finca y perdemos de 20 a 30% del corte de la finca hasta llegar a la comercialización y esto para nosotros es terrible”, dejando en evidencia la situación de abandono y, por sobre todo, de falta de inversión del Estado, el cual sería el más beneficiado porque se abaratarían los costos para la petrolera y también se beneficiaria directamente a miles de familias que dependen de este trabajo para sobrevivir y continuar con sus siembras cada año.
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EE. UU. pide cambio “drástico” en Cuba al suavizar el veto petrolero
Washington suavizó ayer miércoles su veto a las exportaciones de petróleo venezolano a Cuba, pero el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que la isla debe cambiar “drásticamente” y culpó a sus dirigentes de la crisis económica y energética que sufre la nación caribeña. Rubio, un cubano-estadounidense siempre crítico con el gobierno de La Habana, asistió a una cumbre de la Comunidad del Caribe (CARICOM) para abordar la situación en Cuba y también en Venezuela.
Durante el encuentro celebrado en la nación insular de San Cristóbal y Nieves, Rubio escuchó cómo varios dirigentes expresaban su preocupación por el riesgo de que la situación en Cuba perjudique a toda la región. Sobre Venezuela, Rubio defendió la operación militar estadounidense que llevó a la captura del presidente Nicolás Maduro el 3 de enero en Caracas.
Tras la caída del mandatario venezolano, Estados Unidos bloqueó rápidamente las exportaciones de petróleo del país sudamericano a Cuba, que dependía de su aliado para casi la mitad de sus necesidades. Esta medida provocó una escasez de combustible en la isla, lo que agravó los apagones con los que la población lleva tiempo conviviendo.
El Departamento del Tesoro anunció ayer miércoles que Estados Unidos permitiría las exportaciones de petróleo venezolano al sector privado cubano tanto para uso comercial como humanitario. Rubio advirtió, sin embargo, que las sanciones serían restablecidas si el petróleo termina en manos del gobierno o los militares, que dominan la economía de esta nación comunista.
“Cuba necesita cambiar. Necesita cambiar drásticamente porque es su única oportunidad para mejorar la calidad de vida de su pueblo”, declaró Rubio a la prensa. “Si (las autoridades cubanas) quieren llevar a cabo esas reformas drásticas que abran el espacio para la libertad económica y, finalmente, política para el pueblo cubano, obviamente a los Estados Unidos les encantaría ver eso”, agregó el jefe de la diplomacia estadounidense. Rubio describió la crisis en Cuba como posiblemente la peor desde la revolución de Fidel Castro en 1959, pero afirmó que las autoridades eran las únicas responsables de esa situación.
Voluntad de estabilidad
Rubio habló poco después de que Cuba anunciara que había matado a cuatro personas a bordo de una lancha rápida matriculada en Florida. El secretario de Estado dijo que su país estaba estudiando lo ocurrido y que respondería “en consecuencia”. Varios líderes caribeños mostraron su temor a que la crisis cubana perjudique al conjunto de la región.
“El sufrimiento humanitario no beneficia a nadie”, afirmó el martes el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness. “Una crisis prolongada en Cuba no se quedará confinada a Cuba”. Una idea compartida por el primer ministro de San Cristóbal y Nieves, Terrance Drew, quien declaró: “Una Cuba desestabilizada nos desestabilizará a todos”.
Canadá, que se ha desmarcado de su vecino del sur al mantener relaciones cordiales con La Habana, anunció una ayuda de ocho millones de dólares canadienses (5,8 millones de dólares) para Cuba, que sufre apagones continuos y una grave escasez de combustible.
Elecciones “democráticas”
En la cumbre del CARICOM, Rubio defendió la operación contra Maduro con el argumento de que Venezuela logró avances “sustanciales” desde entonces. “Venezuela está mejor hoy de lo que estaba hace ocho semanas”, aseguró. Según él, Venezuela ha entrado en una nueva etapa en la que es necesario celebrar “elecciones justas y democráticas”, aunque no precisó ningún calendario.
“Nuestra prioridad inicial tras la captura de Maduro fue garantizar que no hubiera inestabilidad, que no hubiera una migración masiva y que no hubiera un desbordamiento de violencia, y creemos que lo hemos logrado”, afirmó Rubio. Estados Unidos, que en su día defendió a la oposición democrática de Venezuela, ha trabajado desde la caída de Maduro con la presidenta interina Delcy Rodríguez, exvicepresidenta del líder izquierdista.
Trump ha expresado su satisfacción con Rodríguez, incluyendo la bienvenida que esta ha dado a las compañías petroleras estadounidenses, aunque ha amenazado con recurrir a la violencia si no cumple sus órdenes. Rubio se reunió por separado en la cumbre con el primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aime. Un consejo presidencial de transición creado hace casi dos años traspasó el poder a Fils-Aime este mes con el apoyo de Estados Unidos, tras no haber logrado frenar la violencia de las pandillas que controlan gran parte del país ni celebrar elecciones.
Intento de “infiltración”
Cuba denunció el miércoles un intento de infiltración con “fines terroristas” tras matar en aguas territoriales de la isla a cuatro personas que viajaban en una lancha con matrícula estadounidense, que según La Habana iban armadas. Otros seis ocupantes de la embarcación resultaron heridos en un intercambio de disparos con guardias fronterizos cubanos, según el gobierno.
“Se ha podido establecer que la lancha rápida neutralizada, con matrícula de Florida FL7726SH, transportaba 10 personas armadas, que, según declaraciones preliminares de los detenidos, tenían intenciones de realizar una infiltración con fines terroristas”, informó en un comunicado el Ministerio del Interior.
En la lancha fueron hallados “fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (cocteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje”, precisa la nota. El incidente se produjo a una milla náutica del cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara (centro de Cuba). Un buque de guardacostas se acercó para pedir la identificación de la lancha estadounidense y desde la embarcación “se abrió fuego contra los efectivos cubanos”.
Los miembros del grupo armado son “cubanos residentes en Estados Unidos”, la mayoría “con un historial conocido de actividad delictiva y violenta”, precisó el Ministerio del Interior. Dos de los ocupantes de la lancha figuran en la lista de personas “sometidas a investigaciones penales” y que son buscadas por las autoridades cubanas por “su implicación en la promoción, planificación, organización, financiamiento, apoyo o comisión” de “actos de terrorismo” en Cuba o en otros países, precisa la nota.
Las autoridades informaron además que detuvieron a otro cubano que había viajado antes desde Estados Unidos a la isla para facilitar la operación, quien confesó “sus acciones”. En el enfrentamiento también resultó herido el comandante de la embarcación cubana, informaron las autoridades.
Reformas “drásticas”
Este incidente se produce mientras el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, participa en una cumbre de jefes de gobierno de la Comunidad del Caribe en San Cristóbal y Nieves. “A medida que recopilemos más información, estaremos preparados para responder en consecuencia”, declaró el secretario de Estado durante una conferencia de prensa en Basaterre.
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció la apertura de una investigación judicial. Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos atraviesan un nuevo auge de tensión desde la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses a comienzos de enero y la interrupción, por parte de Caracas y bajo presión de Washington, de los envíos de petróleo a Cuba.
Estados Unidos, que no oculta su deseo de ver un cambio de régimen en la isla de 9,6 millones de habitantes, aplica una política de máxima presión sobre La Habana, alegando la “amenaza excepcional” que representaría para la seguridad nacional estadounidense este país situado a solo 150 km de las costas de Florida.
El miércoles, Washington confirmó que ha flexibilizado por motivos humanitarios las restricciones a la exportación de petróleo a Cuba, que sufre una grave escasez de combustible, permitiendo que el petróleo de origen venezolano pueda ser revendido al sector privado cubano, con la condición de que las transacciones no beneficien al poder, sino “al pueblo” de la isla.
Marco Rubio advirtió que se volverían a imponer restricciones a estas importaciones si La Habana violaba “el espíritu” de esta flexibilización. También instó a Cuba a llevar a cabo “reformas drásticas que abran el espacio para la libertad económica y, finalmente, política para el pueblo cubano, obviamente a los Estados Unidos les encantaría ver eso”, declaró.
Fuente: AFP.
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Cuba, entre la ayuda concreta y respaldos políticos de sus aliados de América Latina
El bloqueo energético de Estados Unidos a Cuba generó diferentes respuestas en América Latina: desde ayuda concreta de gobiernos de izquierda hasta respaldos políticos, o incluso silencio ante la situación. La isla caribeña, de gobierno comunista desde hace más de seis décadas, lleva años lidiando con una grave escasez de combustible.
Pero la crisis en ese país latinoamericano de 9,6 millones de habitantes se agudizó el mes pasado desde que Donald Trump le cortó el flujo de petróleo venezolano tras la caída de Nicolás Maduro y amenaza con aplicar aranceles a cualquier país que venda hidrocarburos a La Habana.
Ayuda concreta
México, un aliado histórico de Cuba, lidera el apoyo material a la isla. Dos barcos de la Armada mexicana arribaron el jueves a La Habana con 814 toneladas de víveres y “más de 1.500 toneladas” de ayuda humanitaria esperan ser trasladados a la isla, según la presidenta Claudia Sheinbaum.
El gobierno izquierdista de Sheinbaum envió petróleo a Cuba hasta principios de enero. Parte de ese crudo formaba un esquema de “ayuda humanitaria”, informó la mandataria, que detuvo esos envíos, aunque manifestó su desacuerdo con la amenaza de sanciones arancelarias de Washington.
“Vamos a seguir enviando ayuda humanitaria, alimentación y algunas otras solicitudes que nos ha hecho el gobierno cubano”, dijo el martes la mandataria, cuya administración también abrió la semana pasada un centro de acopio en la Ciudad de México. En Chile, el también izquierdista Gabriel Boric anunció el aporte de un millón de dólares a Cuba, una iniciativa cuestionada por el mandatario electo, el ultraderechista José Antonio Kast.
Respaldo político
En Brasil, el gobierno del izquierdista Luiz Inácio Lula Da Silva, otro importante aliado de La Habana, criticó la nueva embestida de Estados Unidos, pero no ha anunciado ayudas de ningún tipo al país caribeño. Lula defendió en 2025 el programa Más Médicos, que ha llevado a Brasil a profesionales sanitarios cubanos a través de un convenio con la Organización Panamericana de la Salud. El envío de brigadas médicas al extranjero constituye la principal fuente de ingreso de divisas de Cuba, con 7.000 millones de dólares en 2025, según cifras oficiales.
El gobierno interino de Delcy Rodríguez en Venezuela también condenó las presiones de Trump y reiteró la “solidaridad de Caracas” con la isla. Por ahora, su administración mantiene en el país un contingente de unos 13.000 profesionales sanitarios de la isla. Venezuela y Cuba son fuertes aliados desde la presidencia del fallecido Hugo Chávez (1999-2013) y esa cercanía se mantuvo con su sucesor, Nicolás Maduro, depuesto el 3 de enero en una incursión estadounidense. Hasta entonces, el país suramericano era el principal proveedor de petróleo de Cuba.
Nicaragua, el único socio de Cuba en Centroamérica, tampoco ha anunciado envíos de ayuda material a la isla. Aunque expresó su rechazo a las sanciones estadounidenses, el gobierno del izquierdista Daniel Ortega restituyó el requisito de visa para los cubanos. La exención de visado, vigente desde 2021, permitió a La Habana aliviar la presión social tras las históricas manifestaciones antigubernamentales de julio de ese año, con el éxodo de miles de isleños.
Sin señales
Los gobiernos izquierdistas de Colombia y Uruguay, liderados por Gustavo Petro y Yamandú Orsi, respectivamente, no han anunciado ayudas, aunque Montevideo ha dicho que estudia la situación. El Salvador, gobernado por el derechista Nayib Bukele, el mayor aliado de Washington en Centroamérica, tampoco ha mostrado señales de apoyo a Cuba. Ni lo han hecho Panamá y Costa Rica, también conducidos por la derecha.
Bajo presión de Trump, Guatemala acaba de poner fin a un acuerdo de 27 años por el cual miles de médicos cubanos trabajaron en el país. Los 412 profesionales sanitarios de la isla que están allí se irán en los próximos meses. Honduras, cuyo nuevo presidente, Nasry Asfura, es aliado de Trump, también planea poner fin a las brigadas médicas cubanas.
En Ecuador, el gobierno de Daniel Noboa, otro cercano al mandatario estadounidense, no ha anunciado programas de ayuda humanitaria a Cuba. El año pasado en la ONU, Quito se abstuvo por primera vez en más de tres décadas de votar a favor de la suspensión del embargo comercial y financiero que Estados Unidos aplica a Cuba desde 1962. En medio de la crisis energética, el gobierno argentino del derechista Javier Milei, otro de los partidarios de las políticas de Trump hacia Cuba, advirtió a los ciudadanos que eviten viajar a la isla.
Fuente: AFP.
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Cuba encara la crisis de combustible con triciclos eléctricos y bicitaxis
La crisis de combustible que se agudiza en Cuba no le dejó a Eduardo Romano otra “alternativa” que vender su viejo automóvil de los años 1950 para comprarse un triciclo eléctrico y seguir trabajando de taxista. “Debido al tema de la gasolina y el petróleo hemos tenido que coger esta alternativa, buscar un triciclo”, dice a la AFP este padre de dos niñas mientras aguarda por clientes en un parque del municipio de Centro Habana, uno de los más populosos de la capital.
Cuba enfrenta una gravísima crisis energética tras el fin del suministro de petróleo por parte de Venezuela luego de la caída de Nicolás Maduro y ante las amenazas de Washington de imponer aranceles a los países que le vendan petróleo a la isla. Frente a esta coyuntura, el gobierno comunista aplica desde el lunes un paquete de medidas de emergencia que restringe la venta de combustible (racionalizó la de gasolina y detuvo la de petróleo) y redujo el transporte público, una actividad que ya estaba muy deprimida por el impacto de la crisis económica.
Con el paso de los días, también se ha reducido el número de taxis privados que circulan en la capital y se ha triplicado el costo del servicio, debido al alza del precio de la gasolina, que ahora se cotiza a cinco dólares por litro en el mercado negro. “Es una situación difícil para la gente”, comenta Romano, que cobra 200 pesos (0,40 centavos de dólar) por el mismo tramo que un taxi privado reclamaría el triple del valor.
Sin otras alternativas para la movilidad, los triciclos eléctricos, con capacidad para entre seis y ocho pasajeros, se han convertido en un salvavidas para la mayoría de los cubanos. En la isla el salario medio es de 6.680 pesos (13,6 dólares). “Ahora mismo los triciclos son los reyes de la carretera”, dice jocosamente Romano. Sin embargo, aunque ya no depende del combustible, sí debe sortear los frecuentes y prolongados apagones para cargar su nuevo medio de trabajo. “Vivo en una zona que tumban la corriente” y “hay que jugar con eso”, explica.
Demanda “atómica”
“Hay personas que han tenido que dejar hasta el trabajo porque no les da la cuenta” para transportarse, comenta Ignacio Charón, de 48 años, empleado de un taller donde se reparan neumáticos. Justo al lado del taller hay un parqueo de bicitaxis, otro de los medios de transporte que se han vuelto muy populares en las calles de La Habana y otras ciudades del país.
Incluso algunos de sus propietarios se han apresurado a instalarles motores eléctricos a sus “coches”, como suelen llamarlos. “Todos (los taxis) que sean de combustible van ahora mismo al piso” y “los bicitaxis y los triciclos eléctricos son los transportes que va a haber en Cuba”, predice Charón, todo tiznado por el trabajo con los neumáticos.
El hombre explica además que muchas personas han acudido al taller durante las últimas semanas para alistar las bicicletas que tuvieron guardadas por años en sus casas. Orlando Palomino, dueño de un bicitaxi lo confirma. “Hay trabajo de lunes a lunes”, dice el hombre de 44 años, que cada día pedalea hasta 70 kilómetros transportando a personas entre municipios colindantes.
Los bicitaxis, de fabricación artesanal, se venden hasta en 200.000 pesos (400 dólares) en la actualidad, según propietarios de estos vehículos. La situación del transporte “es pésima”, se queja Roselia López, una estomatóloga de 54 años que esperaba por un triciclo eléctrico para llevar a su madre a una consulta cardiológica.
“Nosotros damos una alternativa”, pero “sabemos que no es mucho”, asegura Ariel Estrada, chófer de estos vehículos que apoyan el transporte en La Habana. Estrada asegura que durante la última semana la demanda ha sido “atómica” y que los triciclos eléctricos que ofrecen el servicio no dan abasto.
Fuente: AFP.
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Cuba suspende el suministro de combustible de aviación por un mes
Las autoridades cubanas informaron a las aerolíneas que operan en el país de que el suministro de queroseno quedará suspendido durante un mes a partir del lunes a medianoche debido a la crisis energética, anunció el domingo a la AFP un ejecutivo de una compañía europea. “La aviación civil cubana ha notificado a todas las compañías que ya no habría suministro de JetFuel, el combustible de aviación, a partir del martes 10 de febrero a las 0:00” hora local, indicó bajo condición de anonimato el ejecutivo de una aerolínea europea, que habló en francés.
Este último precisó que, por ahora, la medida se anuncia por un período de un mes y que obligará a las compañías que operan vuelos de largo recorrido a efectuar una “escala técnica” en los vuelos de regreso para asegurar su abastecimiento de queroseno. Los vuelos regionales deberían poder continuar sus conexiones con normalidad, precisó la fuente. La compañía Air France en La Habana indicó a la AFP que mantiene su ruta con una escala técnica prevista en otro país del Caribe.
Cuba enfrenta una gravísima crisis energética tras el fin del suministro de petróleo por parte de Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro. El gobierno cubano anunció el viernes una batería de medidas de emergencia, entre ellas la semana laboral de cuatro días y el teletrabajo en las administraciones y empresas estatales, así como restricciones en la venta de combustible, para hacer frente a la crisis energética.
También se anunció una reducción de los servicios de autobuses y trenes entre provincias, así como el cierre de determinados establecimientos turísticos.
En el ámbito educativo, las jornadas de clases serán más cortas y las universidades funcionarán en modalidad semipresencial. Estas medidas deben permitir ahorrar combustible para favorecer “la producción de alimentos y la producción de electricidad” y posibilitar “la salvaguarda de las actividades fundamentales que generan divisas”, declaró el vice primer ministro, Oscar Pérez-Oliva Fraga, en la televisión estatal.
Tras haber cortado los envíos desde Venezuela a raíz de la captura de Maduro a comienzos de enero, Donald Trump firmó la semana pasada un decreto que indica que Estados Unidos podría imponer aranceles a los países que venden petróleo a La Habana.
Asimismo, Trump aseguró que México dejará de suministrar petróleo a Cuba como lo ha hecho desde 2023. Para justificar su política, Washington invoca una “amenaza excepcional” que, según afirma, representa Cuba. La isla dice que Trump los quiere “asfixiar”.
México envía dos buques
El gobierno de México informó este domingo el envío de más de 814 toneladas de víveres destinados a la población de Cuba a bordo de dos buques de la Marina armada que zarparon del puerto de Veracruz. El envío de ayuda por parte del gobierno de la presidenta izquierdista Claudia Sheinbaum ocurre mientras México sigue negociando una eventual entrega de petróleo a la isla sin ser sancionado por Estados Unidos, que amenazó con imponer aranceles al país que le suministre hidrocarburos.
“Se envía ayuda humanitaria a la República de Cuba, a través de los Buques de Apoyo Logístico Papaloapan e Isla Holbox”, señaló la Cancillería, en un comunicado en el que detalló que espera que lleguen a su destino en cuatro días.
Los víveres, que fueron embarcados desde temprano en el puerto de Veracruz (este), incluyen entre otros, leche líquida y en polvo, productos cárnicos, galletas, frijol, arroz y articulos de higiene personal, la mayor parte de ellos en el buque Papalopan (536 toneladas) y el resto en el Isla Holbox.
“Informamos que aún quedan más de 1.500 toneladas de leche en polvo y frijol pendientes de ser enviadas”, agregó la Cancillería en el comunicado.
Cuba enfrenta una profunda crisis agudizada por la suspensión de abastecimiento de crudo desde Venezuela, tras la caída del mandatario de ese país, Nicolás Maduro, en una intervención de fuerzas estadounidenses el 3 de enero.
Las ventas de petróleo y derivados de México a Cuba sumaron 496 millones de dólares en 2025, menos de 1 % de la producción de la petrolera estatal mexicana Pemex, informó la propia empresa la semana pasada. Estos envíos de hidrocarburos responden a razones humanitarias, argumentó Pemex.
Fuente: AFP.