El embajador de Estados Unidos en Paraguay, Marc Ostfield, respondió a la invitación del senador Jorge Querey, titular de la “Comisión bicameral de investigación de lavado de dinero y otros delitos conexos”, a participar de la reunión prevista para mañana martes 27 de setiembre.
Al respecto, el diplomático norteamericano se excusó vía nota con el legislador de la bancada del Frente Guasu mencionando que no podrá asistir a la invitación cursada para la reunión de la CBI.
En la nota firmada por el embajador Marc Ostfield, manifestó, sin embargo, que funcionarios de su representación diplomática se pondrían en contacto con el presidente de la CBI para coordinar posible áreas de cooperación en políticas de combate al lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.
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“Lamentablemente no podré participar personalmente de esta reunión; sin embargo, representantes de la embajada se pondrán en contacto directamente con usted para coordinar con los miembros de esta comisión una oportunidad para que ellos puedan conversar con la CBI sobre las mejores prácticas y posibles áreas de cooperación en el combate al lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo”, expresó el diplomático.
Asimismo, señalan que desde la embajada norteamericana seguirán apoyando el esfuerzo del Gobierno y el Congreso paraguayo para combatir el lavado de activos, y fortalecer las instituciones como la Seprelad y el Ministerio Público, entre otras instituciones.
Cabe señalar que cada martes la CBI mantiene sus reuniones. Para este martes 27 de setiembre, a las 8:00, tenían prevista la asistencia del embajador de Estados Unidos de América. Luego para las 9:00 invitaron al embajador de la República Federativa del Brasil y finalmente citaron a sus colegas Enrique Riera y Desirée Masi para escuchar sus descargos.
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Paraguay expondrá su experiencia de titulación campesina en reunión del Mercosur
Las décadas de paciencia, sacrificio y trabajo honesto de las familias rurales del Paraguay alcanzan un reconocimiento histórico que cruza las fronteras, para participar de la Reunión Especializada sobre Agricultura Familiar del Mercosur (REAF). Mediante una invitación al titular del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) Francisco Ruíz Díaz, para participar como actor central en su XLV Sesión Ordinaria, a celebrarse en Montevideo, Uruguay.
El objetivo de la invitación formal es para compartir los avances en titulación y acceso a la tierra con el Instituto Nacional de Colonización del Uruguay. De este modo, la lucha campesina paraguaya llega al Mercosur, bajo el lema “El derecho al arraigo”, que se convierte en referente regional.
Este encuentro bilateral y regional tiene como propósito primordial articular políticas públicas de acceso a la tierra e intercambiar experiencias de titulación campesina entre el Indert y el histórico Instituto Nacional de Colonización (INC) del Uruguay, situando el protagonismo del productor rural paraguayo en el corazón de la agenda regional.
La tierra no es mercancía, es dignidad
Al respecto, Ruíz Díaz explicó que, durante más de un siglo, el modelo extractivo y la discrecionalidad mantuvieron al labriego humilde bajo el signo de la precariedad y la amenaza constante del desalojo. Hoy, el proceso de titulación masiva y regularización jurídica que lidera el Indert demuestra que el Estado ha retomado su rol moral irrenunciable: ser el padre protector que abriga, defiende y devuelve la tranquilidad al hogar campesino.
Destacó que este llamado del Mercosur no representa una simple formalidad diplomática de oficina; sino que encarna el triunfo de la palabra empeñada frente al viejo régimen de la incertidumbre:
- El campesino como constructor de soberanía: La comunidad internacional está siguiendo con atención el rostro de los miles de familias que hoy cuentan con un título definitivo que nadie les podrá arrebatar.
- Certeza jurídica contra los privilegios del pasado: Frente a quienes intentan desacreditar la dignificación rural tildándola de espectáculo, la región reconoce que en Paraguay se está derribando el peaje burocrático para erigir un verdadero escudo legal para los más humildes.
- El arraigo definitivo: La propiedad de la chacra deja de ser una dádiva de los grupos extractivos para consolidarse como una deuda histórica saldada con quienes alimentan y sostienen a la patria.
“La tierra no es un papel negociable al antojo de los poderosos: es el hogar sagrado de nuestros hijos y la raíz de nuestra identidad. Que los pueblos hermanos del Mercosur convoquen hoy al Paraguay para dialogar sobre nuestras políticas agrarias es la victoria moral de cada campesino que jamás bajó los brazos”, destacó el titular de la cartera rural.
Asimismo, resaltó que la presencia paraguaya en Montevideo sellará el compromiso de no dar un solo paso atrás en la defensa de la agricultura campesina, demostrando que cuando la autoridad asume con coraje su deber de cuidar a su gente, la justicia y la paz social se vuelven una realidad inquebrantable.
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México presenta su tradicional Día de Muertos en el Centro Cultural del Puerto
La cultura mexicana volverá a ocupar un lugar especial en Asunción con una nueva edición del tradicional Día de Muertos, una de las festividades más emblemáticas de México, que se celebrará el domingo 1 de noviembre en el Centro Cultural del Puerto.
Bajo el lema “Recordar es vivir”, la actividad se desarrollará de 11:00 a 19:00 con acceso libre y gratuito, ofreciendo una experiencia que combina tradición, memoria, gastronomía, música y expresiones artísticas para todas las edades.
Durante una entrevista en el programa Tribuna de Paraguay TV, el embajador de México en Paraguay, Juan Nungaray, invitó a las familias paraguayas a participar de esta jornada cultural, destacando que la celebración constituye una oportunidad para acercarse a una de las expresiones más auténticas de la identidad mexicana.
El diplomático explicó que el Día de Muertos no es una conmemoración triste, sino una celebración de la vida y del recuerdo de quienes ya partieron.
A través de altares, flores, velas, fotografías y ofrendas, las familias mantienen vivos los vínculos con sus seres queridos y transmiten esta tradición de generación en generación.
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Los asistentes podrán recorrer el tradicional Altar de Muertos, disfrutar de la gastronomía típica mexicana y participar de una variada programación cultural que incluirá música, actividades familiares y el esperado concurso de Catrinas y Catrines, inspirado en uno de los símbolos más reconocidos de esta festividad.
La propuesta gastronómica reunirá a reconocidos expositores especializados en cocina mexicana, con opciones como tacos, tamales, quesadillas, chilaquiles, tortas mexicanas y el tradicional pan de muerto, una de las preparaciones más representativas de estas fechas.
La programación contempla además la tradicional procesión cultural y diversas expresiones artísticas que permitirán a los visitantes conocer la riqueza de una celebración declarada por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
La embajada de México espera una amplia participación del público paraguayo en una jornada que busca fortalecer los lazos culturales entre ambos países y acercar a la ciudadanía una de las tradiciones más reconocidas y valoradas de la cultura mexicana.
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Fiscalía urge a la Corte destrabar causa penal por lavado de dinero contra Miguel Ángel Zaldívar
El Ministerio Público presentó su segundo urgimiento ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para destrabar la causa penal caratulada como “Miguel Zaldívar y otros s/ lavado de dinero” (N.º 6/2021). El fiscal Jorge Arce fue quien solicitó a los ministros de la máxima instancia judicial, Manuel Ramírez Candia, César Diesel y Víctor Ríos, que destraben el mencionado proceso.
El expediente judicial se encuentra en poder del ministro Víctor Ríos desde el mes de agosto, y solo falta la firma del duplicado en limpio de dicho alto magistrado para que el proceso penal se destrabe y pueda avanzar.
La Fiscalía argumenta que es urgente resolver el caso para brindar certeza procesal, evitar dilaciones indebidas y cumplir con los principios de celeridad, economía procesal y plazo razonable. Los integrantes de la Sala Penal deben resolver la recusación presentada por el acusado Celio Tunholi, quien recusó a los camaristas Silvana Raquel Luraghi Sarubbi, Mario Camilo Torres y Paublino Escobar Garay.
Del mismo modo, en septiembre pasado, el abogado Claudio Lovera, en representación de la Conmebol como querellante adhesiva, ya había presentado un urgimiento exigiendo destrabar el proceso. La recusación contra los camaristas fue planteada el 10 de abril de 2026; es decir, hace ya más de seis meses.
La Conmebol apunta a recuperar al menos USD 15 millones que el empresario y dirigente deportivo Nicolás Leoz (fallecido en agosto de 2019) desvió del ente rector del fútbol sudamericano hacia el Banco Atlas, institución financiera de la familia Zuccolillo.
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Ostfield vuelve a las andadas: otra burda injerencia
Marc Ostfield ya no es el representante del Gobierno de los Estados Unidos en Paraguay, pero se sigue comportando como si lo fuera. Hay hábitos que ni la pérdida del cargo –que por cierto fue borrado de un plumazo tras la asunción del republicano Donald Trump– logra corregir, y el del exdiplomático es meterse donde nadie lo llamó ni lo quiere. El hombre que durante su gestión se autopercibía como “virrey del Paraguay”, que impartía títulos de corrupción y de honestidad según la conveniencia de su aliado político, vuelve ahora sin pudor, a dictar a los paraguayos el significado de su propio voto. Esto no fue un simple saludo, es la ratificación de la práctica a la que estaba acostumbrado desde siempre: injerencia.
Unos días después del triunfo electoral de la oposición en la capital del país, y desde su cuenta de LinkedIn, felicitó a la intendenta electa. No se limitó a un saludo protocolar: aprovechó para dar lecciones sobre lo que, según él, quisieron decir los asuncenos. Señaló que el resultado expresa el deseo de un gobierno municipal más transparente y sentenció que “la alternancia democrática es una señal de la madurez de las instituciones”.
De cualquier otro funcionario -diplomático o no- el comentario parecería un guiño democrático y de cortesía. Sin embargo, es a todas luces un nuevo capítulo de la misma injerencia burda y grosera que marcó su nefasto tránsito por la capital paraguaya. No cabe duda que no solamente desconocía las funciones y la ética de un diplomática, es que Ostfield nunca comprendió que un embajador representa a su país ante otro país soberano, no lo tutela.
Cuando lanza alegremente comentarios sobre la democracia paraguaya, siempre es bueno recordar de quién se trata. Durante su gestión, entre marzo de 2022 y enero de 2025 (luego de ser echado a patadas por el secretario Marco Rubio) Ostfield convirtió la embajada en una tribuna política. En julio de ese mismo año que llegó al país, y en plena disputa interna del Partido Colorado se presentó ante la prensa para leer las designaciones de “significativamente corruptos” contra Horacio Cartes y el entonces vicepresidente Hugo Velázquez. Esas designaciones reconfiguraron la carrera electoral y fueron celebradas por el gobierno de turno, además de provocar un enorme perjuicio a un holding empresarial, que tuvo que desprenderse de talento humano por miles. Desde entonces, sus apariciones en medios afines y sus juicios sobre dirigentes, fiscales y candidatos se volvieron rutina. Se comportaba menos como diplomático que como virrey: decidía quién era corrupto, quién era confiable y qué rumbo debía tomar la República.
Pero la historia enseña que siempre hay que apuntar con el dedo a aquellos serviles que se confabularon para utilizar todo lo que esté al alcance para crear la mayor maquinaria de persecución estatal desde la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner. Precisamente, alguien surgido de los riñones del estronismo completaría el maridaje perfecto para el garrote político. El documento confidencial que remitió al Departamento de Estado en noviembre de 2024, filtrado y publicado por la prensa argentina, expuso lo que muchos denunciaban. Allí Ostfield se refería al expresidente Mario Abdo Benítez como “nuestro aliado” y salía en su defensa ante los cuestionamientos por los negocios de sus empresas con el asfalto durante la pandemia. Mientras tanto, contra los adversarios de Abdo, el mismo informe acumulaba acusaciones sin respaldo judicial.
La alianza quedó al descubierto: un embajador extranjero que protegía a su socio político local y un presidente que se apoyaba en ese embajador para dirimir a su favor la interna de su propio partido. El gobierno de Peña actuó en consecuencia pidiendo su salida, y Ostfield se alejó de su embajada meses después.
Correspondía esa salida un epílogo a una etapa vergonzosa para la diplomacia entre EE. UU. y Paraguay que tienen una relación histórica que merece mejor trato. No lo fue, porque el exembajador volvió una y otra vez a la carga. Desde su llegada al país y con la connivencia señalada arriba con el gobierno anterior, la consigna del diplomático era clara: desalojar al Partido Colorado del poder por todos los medios, incluido el apoyo de una potencia extranjera.
Ostfield no felicita a una persona; celebra la vigencia de una agenda. Su mensaje sobre Asunción es la confesión, de modo inoportuno como siempre, de que su interés en la política paraguaya nunca fue neutral y que fue perversa y aviesamente un propósito. Afortunadamente, el pueblo paraguayo advirtió de este propósito y de esta felonía a la que se prestaron algunos legionarios y votó abrumadoramente por la fórmula colorada que impulsaba Cartes.
El agravante es que Ostfield hoy habla sin ninguna investidura y aun así usa el título de exembajador para dar peso a sus palabras. Lucra con la autoridad de un cargo que ya no tiene para seguir opinando sobre un país que no es el suyo. Si en Estados Unidos un diplomático extranjero, en funciones o retirado, pretendiera explicar a los votantes de una ciudad lo que quisieron decir en las urnas, la reacción sería inmediata y nadie la confundiría con cortesía.
El ejercicio de la democracia en Paraguay se ha fortalecido desde la caída de Stroessner y la voz que emerge de las urnas en todo el país, incluyendo a Asunción, no necesita de un intérprete en el extranjero, y menos de alguien que deshonró su rol mientras estuvo en Paraguay.
La democracia paraguaya no requiere certificados de adultez, con sus tropiezos y sus errores, ha ido madurando con el correr de los años y lo que menos precisa es la validación de funcionarios que, cuando tuvieron poder, eligieron bando. La soberanía no se defiende solo frente a los gobiernos extranjeros: también frente a quienes, sin cargo, insisten en comportarse como si el país les perteneciera.
Ostfield tuvo su tiempo en Paraguay y lo desperdició haciendo política bajo una bandera ajena en complicidad con Abdo Benítez y sus secuaces. Hoy, lo mínimo que se le puede exigir es que se retire de la escena sin ruido. Porque quien hizo de la injerencia su tribuna no puede pretender hoy que su voz siga marcando el ritmo.