Los comentarios y las opiniones de la ciudadanía ratifican el sentimiento general de disconformidad con la gestión de Arnaldo Giuzzio al frente del Ministerio del Interior, algo que incluso se percibe en los portales y cuentas de redes sociales de medios de comunicación afines al oficialismo, que sostienen y apoyan al secretario de Estado a través de sus publicaciones.

“Yo al presidente le dejé mi renuncia en blanco. Tanto el comandante como este ministro tienen plazos. Si no hay resultados, obviamente vamos a dar un paso al costado”, decía el 7 de setiembre del 2021 el ministro del Interior, Arnaldo Giuzzio, ante los medios de prensa, incluyendo en su promesa al actual comandante de la Policía Nacional, el comisario Luis Arias.

Las relaciones entre los dos importantes servidores públicos, cabeza de las instituciones encargadas de administrar y velar por la seguridad interna del país, no serían las más cordiales, algo que tomó estado público a mediados del mes de noviembre del año pasado tras un incidente entre el viceministro Pablo Ríos y el comandante de la Policía Nacional.

Lea también: Insólito: Presidente dice que ineficiencia de Giuzzio es cuestión política

Se menciona que algunas licitaciones formarían parte de esta tensión, con especial énfasis en el sistema de cedulación electrónica, un proyecto que se encuentra paralizado a pedido de la propia firma adjudicada.

El monto de esta licitación ronda los 28 millones de dólares, 8 millones de los cuales ya se habrían pagado. Tras el regreso de sus vacaciones, a comienzos de enero de este año, el ministro Giuzzio respondió que no tenía idea de dónde saldrían los 20 millones restantes para la continuidad del proyecto, prácticamente deslindando su responsabilidad en los cambios que se estaban por realizar a las cédulas de identidad.

Arnaldo Giuzzio y el comandante de la Policía Nacional, Luis Arias, máximos responsables de la seguridad interna del país. Foto: Archivo.

Inteligencia, un trabajo inexistente

“Afinar la inteligencia policial es clave para el éxito en los meses siguientes”, manifestó Giuzzio aquel día que realizó su promesa de dimitir en caso de no darse los resultados.

A juzgar por las diversas situaciones que se vienen repitiendo día tras día y cuyo punto culminante se produjo el domingo 30 de enero en el anfiteatro José Asunción Flores, donde al menos un sicario asesinó a dos personas e hirió a otras cinco, mientras horas antes, en grupos de mensajerías se advertía la presencia de personas vinculadas supuestamente al narcotráfico y al crimen organizado en la ciudad de San Bernardino, algo que Arnaldo Giuzzio afirmó haber estado al tanto.

No basta con estadísticas

El permanente escudo de las estadísticas, cuya veracidad hasta es cuestionada, no satisface a quienes día a día sufren la violencia de la delincuencia y el dolor por la pérdida de sus seres queridos a manos de criminales que, ante la total falta de control, circulan a sus anchas por las calles y avenidas del país.

De manera reiterada, Giuzzio ha culpado a la impunidad para justificar la ola de violencia que enluta de manera diaria a hogares de paraguayos, pero eso no explica cómo la institución que maneja desde hace más de un año no presenta aunque sea en papeles algún plan que pueda mostrar signos de lucha contra la inseguridad.

El respaldo del presidente de la República no ha hecho sino envalentonar al cuestionado ministro, quien cada vez da menos la cara ante la ciudadanía y las pocas veces que lo hace, se presenta de manera soberbia y petulante, minimizando las situaciones de inseguridad y dolor que se viven a diario.

El presidente Mario Abdo Benítez confirmó, una vez más, que no destituirá a Arnaldo Giuzzio. Foto: Archivo.

Ceguera política del presidente

“Si no castigamos esto no va a terminar bien”, afirmó Giuzzio en una conferencia de prensa, pero olvida que para castigar a alguien, primero debe ser aprehendido o mejor aún, prevenida su acción delincuencial o criminal, el resto es trabajo del Ministerio Público y de la Justicia.

Legisladores, abogados, empresarios, periodistas y gran parte de la ciudadanía se manifiestan en medios de comunicación y en redes sociales exigiendo a Abdo Benítez la destitución de Giuzzio por su ineficiente trabajo al frente del Ministerio del Interior y ante la falta de respuesta, ya se comienza a hablar de los mecanismos legales con que cuenta el Congreso Nacional para, a través de un juicio político, remover de su cargo al ministro, extrañamente protegido por los miembros del Poder Ejecutivo, al decir de una senadora del PLRA.

Le puede interesar: “Cómo no se va a politizar la seguridad, si es un problema que afecta a todos”, dijo Mateo Balmelli

Los reclamos ciudadanos por la incompetencia de Giuzzio es vista por el presidente Abdo Benítez como una cuestión política, tal como él mismo lo aseguró ante las cámaras, al ser cuestionado por el apoyo brindado cuando la ciudadanía al unísono exige resultados que le permita salir a buscar el pan de cada día de manera segura, cuanto menos.

Todo el país sigue conmocionado por el hecho sucedido en la noche del domingo 30 de enero en un espectáculo musical en San Bernardino. Foto: Jorge Jara.

Días de luto, seguirán

El cambio de nombres al frente del Ministerio del Interior no logrará de manera automática el fin de la inseguridad en el país, pero al menos quedará la esperanza que una nueva administración de la mencionada institución podría al menos preparar y presentar algún plan, idea o acción para frenarla y no esperar a que esta siga su curso, tal como lo sugirió el presidente Abdo Benítez, quien sin sonrojarse dijo: “Van a haber días de luto como fue el 30 de enero a la noche”.

Lo que dijo Abdo Benítez con intención de justificar la creciente inseguridad y la fallida lucha contra el crimen organizado, es algo que se repite de manera diaria en muchos hogares paraguayos, tanto de zonas urbanas como rurales, víctimas de asaltos callejeros, asaltos a locales comerciales y empresas, crímenes por encargo, secuestros extorsivos y ahora acciones criminales en eventos masivos que siembran muerte y terror, además de producir cuantiosos daños económicos como efecto colateral.

Lea también: Horas cruciales para definir sobre el pedido de juicio político del ministro Arnaldo Giuzzio

Dejanos tu comentario