La experta en administración tributaria y hacienda pública Nora Ruoti Cosp arremetió duramente contra el gobierno de Mario Abdo Benítez por la indefensión que siente al no poder vacunarse en su propio país. Routi dijo que ya realizó los trámites en Brasil para inmunizarse contra el coronavirus.
“Me da (Brasil) lo que Marito priva al pueblo. No estoy feliz, estoy indignada”, expresó la tributarista e informó que hoy volvió a Paraguay, y que a partir de 15 de mayo saldrá el nuevo calendario en el que ya están vacunando a las personas de 59 a 55 años. Explicó que la vacuna se consigue con tan solo estar inscripto como persona física en Brasil.
La tributarista dijo sentirse indignada por tener que recurrir a la República Federativa del Brasil para recibir la vacuna contra el COVID-19 y así asegurar que podrá mantener la salud ante el virus. “Pago mis impuestos en Paraguay, fomento la formalización de la economía por convicción”, escribió indignada en su cuenta personal en Twitter.
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Más probabilidades en Brasil
La docente en educación financiera fue contundente al expresar su lástima ante la la incapacidad del Estado paraguayo de garantizar la inmunización rápida y masiva, dado el número reducido de la población. Indicó que en Brasil, por tan solo contar con el CPF (Cadastro de Pessoas Fiscas), uno tiene más probabilidades de vacunarse.
Su repudio a la gestión de Mario Abdo lo manifestó a sus 15.000 seguidores a quienes ella fomenta la formalidad y la educación financiera. “Por el simple hecho de tener CPF, me da lo que Martio priva al pueblo paraguayo. No estoy feliz, sino indignada”, expresó vehementemente.
“Así mismo es, indignada. Regresé hoy a mi querido Paraguay. Realicé todos los trámites previos en Brasil y a partir del 15 de mayo saldrá el nuevo calendario. Ya están vacunando a los de 59 a 55 años de edad prioritarios”, expresó la educadora financiera respecto a su plan de vacunarse en el extranjero y el avance del proceso de inoculación en el país vecino, uno de los más afectados por la pandemia en Sudamérica.
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Monstruoso gasto de USD 33 millones en publicidad durante gobierno Abdo
Un informe proveído por la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas confirmó el festín multimillonario en publicidad que llevó adelante el gobierno de Mario Abdo Benítez, principalmente con sus medios amigos que guardaron silencio y se desentendieron de sonados casos de corrupción que sacudieron al exmandatario.
- Por Rossana Escobar M.
- rossana.escobar@nacionmedia.com
No se precisa ser experto para entender que el expresidente de la República Mario Abdo Benítez compró su impunidad mediática. Los multimillonarios gastos de su gobierno en publicidad y propaganda consiguieron lealtades de grandes medios de comunicación, influencers, ONG que fueron los principales beneficiarios del banquete que se armó con dinero estatal.
La Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) terminó por confirmar el monstruoso monto de G. 210.129.987.027, unos USD 33.000.000 en gastos por publicidad y propaganda durante el período de gobierno de Abdo (agosto 2018/agosto/2023). La cifra equivale al triple del presupuesto del Ministerio de Industria y Comercio, ente que, en comercio, servicios y Mipymes maneja el 70 % de la economía paraguaya.
El detalle de adjudicaciones registra cerca de 400 contratos que cabe subrayar corresponden a instituciones de la administración central, es decir, dependientes del Poder Ejecutivo.
Si se incluyeran las contrataciones de publicidad y propaganda de todo el Estado, es decir municipalidades, gobernaciones, Poder Legislativo, Judicial, excepto las binacionales, los reportes de la DNCP indican adjudicaciones por valor de G. 261.596.371.084, equivalentes a unos USD 40, 2 millones.
La cifra para lavar la cara del anterior gobierno es astronómica, más aún considerando el contraste con la cruda realidad que sufría la gente y se agravaba por la pandemia del covid -19.
Sacrificaron instituciones en situación crítica como Copaco que, mientras era sacudida por protestas de funcionarios, multimillonarias deudas y los auditores diagnosticaban quiebra técnica sus autoridades despilfarraban dineral en contratos de publicidad. Esta empresa estatal ya en los primeros meses del gobierno de Abdo (2018) adjudicó contratos por G. 12.000.000.000, según la planilla entregada por la DNCP.
MITIC ERA BUENO
El Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic) era una institución buena y muy querida. Desparramaba publicidad en los medios amigos para “fortalecer la conexión entre el Gobierno y la ciudadanía”. Pese a que el desempleo aumentó en su administración las campañas apuntaban a generar información sobre “la generación de oportunidades”, según puede visualizarse en los resúmenes de las contrataciones.
Las campañas a través de los medios amigos también agendaban la narrativa de “lucha contra el crimen organizado”, cuando la narcoexportación se incrementaba de forma galopante y el país era noticia como ruta de los kilos de cocaíca decomisados en puertos europeos.
Un detalle no menor es la cargada agenda publicitaria de la Presidencia de la República, principalmente a través de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) que en el 2019 sumó adjudicaciones por G. 19.731.956.138 y en el 2022 G. 17.562.820.439. Las especificaciones de los llamados y adjudicaciones están minadas de contrataciones de pautas en medios, influencers, coincidentemente con una campaña de persecución inmisericorde que arrasaba en 2022 con medios amigos y redes sociales donde brotaban perfiles falsos como hongos, fustigando a quienes denunciaban la corrupción en el gobierno de Abdo.
Los multimillonarios gastos en publicidad de Abdo a través de Contrataciones Públicas no fue el único frente que lo ayudó a blindarse de las críticas, los escraches, las persecuciones. No hay que olvidar el megacontrato que su gobierno firmó con la desmantelada agencia calificada de corrupta, Usaid.
El convenio con Usaid aseguró un presupuesto de USD 60.000.000 y a ello se prendieron opositores, periodistas, publicistas, identificados con varios grupos políticos muy bien remunerados con los fondos que se facilitó gracias al gobierno de Abdo. Emprendieron fuerte campaña que de fachada era anticorrupción, transparencia y contra la impunidad, pero en la práctica era una campaña de persecución muy bien dirigida a un sector del Partido Colorado y de la prensa.
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Gobierno Abdo facilitó ruta a Marset, queda saber a qué costo
La complicidad del gobierno de Mario Abdo Benítez con la estructura de Sebastián Marset está plenamente confirmada y documentada. Ahora queda saber el trasfondo deliberación de los puertos para la narco exportación, los informes de pistas de arribo de cocaína, establecimientos, depósitos utilizados en la logística del ilícito cajoneados desde 2020.
Los archivos de inteligencia son contundentes sobre el proceso investigativo que detonó en el sonado operativo antinarco, A Ultranza Py. Los documentos confirman cronológicamente la abierta complicidad del gobierno de Mario Abdo Benítez en la logística narco sin precedentes en la historia del Paraguay, desarrollada por estructura del uruguayo, hoy preso en Estados Unidos, Sebastián Marset.
El gobierno de Abdo, a través de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) con Arnaldo Giuzzio a la cabeza facilitaron el arribo, la consolidación de Marset y grupos criminales aliados a su estructura. El siguiente capítulo es conocer el trasfondo de estas concesiones que tuvo el uruguayo para operar libremente en el territorio nacional.
La cronología de los hechos replicada en el mismo análisis de la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) del operativo A Ultranza Py, señala que el gobierno de Mario Abdo Benítez, a través de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) tenía identificada a la estructura Marset en el 2018, sus primeros movimientos en el proceso de radicación y en el 2020 ya contaba con toda confirmación de la ruta de Marset.
Las informaciones de inteligencia reportadas en el marco de los operativos ARAI I y II fueron claves en los análisis de SIU. Precisamente estos informes fueron realizados por la Dirección de Investigación Área Fluvial y Terrestre (DIAFT), alertando en el 2018 sobre la estructura que ingresaba al país y la respuesta que recibieron fue el cierre de sus oficinas en los puertos y el retiro de las bases por resolución de Giuzzio.
La Senad y por ende el Gobierno sabía de la organización criminal, pero los radicó, otorgó documentación a Marset, su familia y además le allanó el camino para su negocio narco.
Agentes de SIU en proceso de reconocimiento se paseaban en el 2020 por pistas clandestinas identificadas ya desde el 2028 con ARA I y II. Videos, fotografías, datos geográficos, equipos, toda la ruta, la estructura, estaban confirmados en el 2020, pero dilataron la conclusión de los informes y por ende los operativos de desmantelamiento de la organización Marset.
Las investigaciones sufrieron también varias filtraciones y recién el 21 de febrero de 2022, conclusiones fueron remitidas a la Fiscalía. Con este reporte el Ministerio Público madrugó y activó un megaoperativo con 100 allanamientos en simultáneo en menos de 24 horas.
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En 2020, gobierno Abdo ya tenía coordenada narco total de Marset
Según se desprende del mismo análisis de la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) del operativo A Ultranza Py, el gobierno de Mario Abdo Benítez, a través de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), ya tenía todas las coordenadas de la ruta narco del uruguayo Sebastián Marset en 2020. El trabajo de campo de SIU confirmó alertas proporcionadas por Arai I y II, elaboradas por agentes que hacían inteligencia en puertos y fueron retirados apenas reportaron alarmas. Videos, fotografías, datos geográficos, equipos, toda la ruta, la estructura estaba identificada en 2020, pero dilataron la conclusión de los informes y, por ende, los operativos de desmantelamiento de la organización Marset.
- Por Rossana Escobar M.
- rossana.escobar@nacionmedia.com
Las imágenes bien referenciadas que obran en el análisis de la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) del operativo A Ultranza Py, se constituyen en más elementos sobre la complicidad y/o negligencia del gobierno de Mario Abdo Benítez que, a través de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), tenía todas las coordenadas de la ruta narco del uruguayo hoy preso en Estados Unidos, Sebastián Marset.
La actitud del gobierno Abdo de desentenderse de la logística narco que se iba desarrollando se equipara a las mismísimas acciones criminales llevadas adelante por la organización Marset y sus aliados.
No hay que olvidar que la Senad en tiempos del ministro Arnaldo Giuzzio ya contaba con informaciones precisas de la radicación de la organización criminal Marset en Paraguay, que fueron proveídas por la Dirección de Investigación Área Fluvial y Terrestre (DIAFT) en el operativo Arai I y II y fueron reveladoras para los análisis de SIU del operativo A Ultranza Py.
DIAFT puntualizó la alerta de bloques criminales en puertos, la ruta de la cocaína con el esquema Marset. La unidad de investigación identificó a los miembros de la estructura del uruguayo, sus aliados, ubicó las pistas, las estancias y centros de acopio, el tránsito interno de la droga, pero llamativamente fue cerrada y retirada de los puertos por Giuzzio.
La sucesora de Giuzzio en la Senad, Zully Rolón, continuó con la liberación de controles en los puertos y 2020 definitivamente fue el inicio de la prosperidad de la narcoexportación que reinó en Paraguay durante el periodo Abdo.
COORDENADAS NARCO DETECTADAS
Los datos fueron reportados por DIAFT a la Senad ya en 2018 y los análisis de SIU refieren el seguimiento de los mismos al inicio de la investigación en 2019. En 2020, el equipo de analistas de SIU tenía ubicadas las coordenadas de Marset y sus aliados narcos, pero el seguimiento de las investigaciones sufrió varias filtraciones desde la misma Senad, los trabajos se fueron dilatando y recién las conclusiones fueron remitidas a la Fiscalía el 21 de febrero de 2022 y sin pérdida de tiempo, el Ministerio Público, al día siguiente de recibir el informe, activó un megaoperativo con 100 allanamientos en simultáneo.
La pregunta sin respuesta es, ¿por qué la Senad tardó más de dos años en entregar los informes a la Fiscalía, cuando en 2020 habían confirmado con trabajos de campo todas las coordenadas señaladas ya desde el 2018?
En la página 73 de las 503 páginas del informe SIU remitido a la Fiscalía el 21 de febrero de 2022 muestra imágenes de reconocimiento de campo de diciembre de 2020 con reportes de pista clandestina, en una de las propiedades utilizadas para el ilícito, ubicada en el departamento de Alto Paraguay, distrito de Bahía Negra.
Se puede remarcar también que, ya en 2020, tenían registrado el establecimiento San Agustín, propiedad ubicada en el departamento de Presidente Hayes, zona Villa Hayes, administrada por funcionarios testaferros del clan Insfrán, liderado por Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico, y que era parte de la logística en el esquema del tráfico de drogas.
En noviembre de 2020 ya tenían toda la operativa en el lugar como de otros sitios bajo fachada de actividad ganadera, pero era un centro de arribo de cocaína proveniente de Bolivia.
Tenían incluso el circuito del tránsito desde los establecimientos del Chaco hasta depósitos de acopio en el departamento Central, propiedades del clan Insfrán; sin embargo, no se activó ninguna acción desde la Senad hasta el 2022 cuando remitieron los informes a la Fiscalía.
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Gobierno Abdo sabía de Marset y la ruta de la droga, pero liberó territorio
El 6 de noviembre de 2019, un año y siete meses después de su primer arribo a nuestro país, la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) ya tenía como objetivo de investigación al uruguayo Sebastián Marset que se instalaba en el país y fortalecía su estructura, con la anuencia del gobierno anterior.
Los datos consignados en los informes de inteligencia, incluso los testimonios de quienes estuvieron a la cabeza de los organismos antinarcóticos y de seguridad en el gobierno de Mario Abdo Benítez, dejan evidencias de que Paraguay tenía todas las condiciones de caerle a la estructura narco que montó Sebastián Marset, a la que consiguió integrar varias otras organizaciones criminales conformadas, preexistentes.
El informe de inteligencia de la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) que, luego sufrió varias filtraciones ya tenía como objetivo de investigación al uruguayo Marset, a partir de varios indicios preliminares al año y siete meses de que este arribara por primera vez a nuestro país.
El primer ingreso de Marset a Paraguay fue el 8 de abril de 2018, en noviembre de 2019, SIU ya tenía indicios de la conducta delictiva del uruguayo en el marco del caso que inicialmente denominaron ARAI, pesquisa que detonó en el desmantelamiento de la gigantesca estructura narco que conocemos como A Ultranza Py. Más de 100 allanamientos en simultáneo fueron liderados por la Fiscalía paraguaya, el 22 de febrero de 2022.
Pese a los datos ya manejados por los agentes especializados que, incluso comprometía una cooperación internacional mediante la DEA, el gobierno de Abdo a través del Departamento de Identificaciones expedía cédulas paraguayas a la familia de Marset en 2020 y en 2021 al mismo uruguayo. Cabe subrayar que Arnaldo Giuzzio era ministro del Interior en ese tiempo y el mismo estaba en conocimiento de las pesquisas y los indicios manejados por SIU sobre el mencionado Marset.
Marset se iba afincando, en paralelo, las investigaciones iban avanzando, pese a la serie de filtraciones desde la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) con Zully Rolón a la cabeza de esta institución. Giuzzio hizo lo suyo, con el desmantelamiento de los puestos de control en los puertos, mediante una resolución en mayo de 2020.
El 4 de mayo de 2021 se inicia otro operativo denominado Smart, en alusión al nombre de Sebastián Marset, trabajo desarrollado en instancias policiales de tres países (Paraguay, Brasil y Argentina). Aquí surge otra conexión reveladora para lo que fue la desidia del gobierno Abdo.
La Policía Nacional descubre la vinculación en el operativo Smart entre Marset y Lindomar Reges Furtado, este último con nexos vinculado a Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, ambos considerados narcos de la pesada en el Brasil.
Lindomar poseía 68 causas abiertas en Brasil y junto con Marcus Vinicius eran dos sindicados narcos de mucho interés para el vecino país. En nuestro país ya con pedidos de informes e intercambio de datos, los brasileños eran perfectos fantasmas en los reportes de Senad y hasta lograron escapar por “negligencia” en un operativo del ente antinarcótico, bajo la administración de Rolón.
SABÍAN TODO
El 9 de agosto de 2022, en una audiencia convocada por la Comisión Bicameral de Investigación de Hechos Punibles de Lavado de Dinero, Giuzzio había declarado que el Chaco era una ruta aérea cautiva del narcotráfico, con pistas de aterrizaje al servicio del ilícito e incluyó a Concepción y la zona Sur del país. Giuzzio incluso habló de lo sensible que son los puertos para la narco exportación. Sin embargo, él mismo había levantado los controles de esos sitios. Habló de la necesidad de mayor inversión y que se tenía intención de pedir la aprobación de una inversión de entre unos USD 150 millones para compra de radares, reparaciones de aviones, pero ahí quedó.
“Dentro de ese paquete estaba la posibilidad de hacer una especie de “overhauling” a los Tucano actuales en una primera etapa, reformarlos a nuevos, son aviones Tucano de fabricación brasileña, tecnología conocida por nuestros pilotos, y que pueden ser rápidamente entregadas a nuestro país. Y en una segunda etapa ver ya la adquisición de Super Tucano”, había mencionado Giuzzio ante la bicameral dejando evidencia que, mientras se paseaban con sindicados narco, también postergaron inversiones que eran clave en el combate al crimen organizado.