José Carlos Acevedo, intendente de Pedro Juan Caballero y hermano del diputado Robert Acevedo, informó de su deceso. El diputado se encontraba internado en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente “Juan Max Boetner” (Ineram) por un cuadro grave de coronavirus.
Hace tres días sus colegas parlamentarios y familiares emprendieron una campaña de donación de sangre a favor del mismo ante el crítico estado de salud en el que se encontraba a causa del COVID-19. Asimismo, habían elevado plegarias para su pronta recuperación.
Once días atrás, específicamente el pasado 15 de febrero, Acevedo fue trasladado desde la capital del departamento de Amambay hasta la ciudad de Asunción para ser internado en el Ineram por su gravedad; incluso, tuvo que ser intubado en el camino luego de que la ambulancia que lo trasladaba sufriera un inconveniente en Santa Rosa.
Anteriormente, se encontraba internado en el hospital Viva Vida de Pedro Juan Caballero. En poco más de 10 días se confirmó su deceso.
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“Llegó prácticamente muerto y lograron reanimarlo”
Dos días después de que el diputado sea ingresado al Ineram, su hermano menor y gobernador de Amambay, Ronald Acevedo, había señalado que “él llegó prácticamente muerto al Ineram y lograron reanimarlo y estabilizarlo”.
Relató que en PJC estaba internado en un sanatorio privado y por la descompensación que tuvo el lunes a la madrugada optaron por llevarlo a la capital. Acevedo agregó que en un principio iba a ir a un sanatorio privado de la capital, pero el ministro de Salud Pública, Julio Mazzoleni, y todos los médicos recomendaron trasladarlo al Ineram.
Así también, manifestó que las complicaciones no solo se dieron en cuanto a la salud del diputado, sino también a desperfectos mecánicos de la ambulancia que lo trasladaba. “La ambulancia en la que fue trasladado tuvo un desperfecto, pero gracias a eso se quedaron en Santa Rosa y ahí fue intubado, de lo contrario no llegaba al Ineram”, concluyó.
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En Paraguay, unas 270 personas viven con fibrosis quística
En Paraguay, unas 270 personas viven con fibrosis quística, una enfermedad genética, hereditaria y crónica que afecta principalmente a los pulmones y al sistema digestivo. Aunque durante años fue considerada una condición asociada casi exclusivamente a la infancia, los avances en diagnóstico, tratamiento y atención integral permiten hoy que más pacientes puedan vivir una vida plena y de calidad.
En Paraguay, los avances en el diagnóstico precoz, el acceso a tratamientos específicos y el seguimiento multidisciplinario permitieron aumentar la esperanza de vida de los pacientes con fibrosis quística, que actualmente puede llegar a un promedio de entre 45 y 50 años.
Así lo explicó la doctora María José Ayala, responsable del área de adultos de la Unidad de Fibrosis Quística del Ineram, quien destacó que este cambio representa un avance significativo para una enfermedad que, años atrás, impedía que muchos pacientes llegaran a la edad adulta. “Anteriormente, esto era impensable: los pacientes no llegaban a la edad adulta. Sin embargo, gracias a los avances, al mayor conocimiento de la patología, al diagnóstico precoz y a los nuevos tratamientos, la esperanza de vida ha aumentado”, señaló.
La fibrosis quística es considerada una enfermedad poco frecuente por su baja incidencia en comparación con otras patologías. En Paraguay, se registra aproximadamente un caso por cada 5.000 recién nacidos y actualmente existen 270 pacientes diagnosticados a nivel nacional. De ellos, 30 adultos reciben seguimiento especializado en la unidad del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram), que también acompaña a un paciente de 60 años, un hito que refleja el impacto de los avances terapéuticos en la calidad y expectativa de vida.
Este cambio también fue acompañado por la promulgación de la Ley 6.468, en 2020, que creó el Programa de Atención Integral para personas con fibrosis quística y permitió garantizar la cobertura de medicamentos esenciales provistos por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.
Sobre la enfermedad
La fibrosis quística es una enfermedad genética, hereditaria y crónica causada por una alteración en el gen CFTR. Esta condición vuelve las secreciones del organismo más espesas y difíciles de eliminar, afectando principalmente a los pulmones, el páncreas, el sistema digestivo, inmunológico y reproductivo.
Sus síntomas pueden variar según la edad y la gravedad del cuadro, pero entre los más frecuentes se encuentran la tos crónica persistente, infecciones respiratorias recurrentes, dificultad respiratoria, bajo peso, problemas de crecimiento, mala absorción de nutrientes, diarrea crónica, sudor salado y sinusitis crónica.
La especialista explicó que estos signos pueden confundirse con otras enfermedades respiratorias, como asma, bronquitis crónica, neumonía recurrente o bronquiectasias, lo que puede retrasar el diagnóstico durante años. De hecho, existen pacientes adultos que fueron diagnosticados recién a los 30 o 33 años, luego de haber recibido durante gran parte de su vida tratamientos para otras patologías.
Para identificarla a tiempo, la “prueba del piecito” (un análisis neonatal gratuito en todo el país) resulta fundamental durante los primeros siete días de vida. Al respecto, la Dra. María José enfatizó: “El diagnóstico precoz es fundamental porque permite iniciar el tratamiento antes de que se produzcan daños irreversibles en los pulmones y otros órganos. Esto mejora la calidad de vida, reduce las hospitalizaciones, disminuye las complicaciones y aumenta la esperanza de vida”. Si este filtro resulta sospechoso, el diagnóstico debe confirmarse de forma gratuita mediante una prueba de sudor en el Hospital Acosta Ñu.
Los pacientes con Fibrosis Quística requieren un abordaje multidisciplinario de por vida que incluye controles frecuentes, fisioterapia respiratoria diaria, soporte nutricional y fármacos inhalados. En los últimos años, la incorporación de terapias moduladoras marcó un antes y un después en la medicina al disminuir notablemente las infecciones y transformar la función pulmonar de los afectados. Sin embargo, el acceso a este tratamiento exige de forma obligatoria una prueba genética previa, ya que no todas las mutaciones de la enfermedad responden al mismo fármaco.
Este estudio genético representa justamente uno de los principales desafíos actuales en el país, debido a que no está cubierto por el sector público ni por el IPS. Al tener que realizarse en el ámbito privado y enviarse a laboratorios del extranjero, su elevado costo económico se convierte en una barrera crítica que frena la oportunidad de cambiar la vida de muchos pacientes paraguayos.
Abordaje integral para el futuro
La especialista remarcó la necesidad de fortalecer el apoyo psicológico y social para los pacientes y sus familias, como parte de una atención integral que acompañe no solo el tratamiento médico, sino también los desafíos cotidianos que implica vivir con una enfermedad crónica.
“Una mayor concienciación permite sospechar la enfermedad de forma precoz, facilitar el acceso al diagnóstico y garantizar que los pacientes reciban la atención integral que necesitan”, afirmó. Con diagnóstico oportuno, tratamiento adecuado y seguimiento especializado, muchas personas con fibrosis quística pueden estudiar, trabajar, formar una familia y llevar una vida plena.
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Conmoción en Amambay: ejecutan a un hombre frente a su hijo de 10 años
Un nuevo hecho de sangre sacudió a la frontera el pasado viernes por la tarde, cuando una persona a bordo de una motocicleta asesinó a balazos a un hombre de 40 años en una zona rural frente a su hijo de 10 años.
El violento episodio se registró en la fracción María Auxiliadora de la colonia Mafucci, perteneciente la ciudad de Pedro Juan Caballero del departamento de Amambay.
La víctima fue identificada como Carlos Enrique Rodas, quien perdió la vida de manera instantánea tras recibir múltiples impactos de bala provocados por un arma de fuego.
De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades, el presunto autor del crimen se desplazaba sobre una motocicleta de color negro y, tras perpetrar el ataque, se dio a la fuga rápidamente aprovechando las características del terreno.
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Tras recibir la alerta y la denuncia correspondiente, agentes policiales de la Comisaría 7ª del barrio Jardín Aurora —dependiente de la Dirección de Policía de Prevención y Seguridad de Amambay— se trasladaron de urgencia hasta el sitio indicado.
Al llegar, los uniformados hallaron el cuerpo de la víctima tendido en un sector descampado y con abundante vegetación, confirmando que ya no presentaba signos de vida.
El procedimiento fue comunicado de inmediato al Ministerio Público. La Fiscalía liderará la investigación penal y basará sus pesquisas en las evidencias técnicas e informaciones recolectadas en la escena por el Departamento de Investigación de Hechos Punibles, el Departamento de Criminalística y la división de Homicidios.
Aunque por el momento no se han revelado datos precisos sobre la identidad o el paradero del atacante, los equipos de inteligencia policial ya se encuentran desplegados y trabajando intensamente para esclarecer los motivos del crimen e identificar al autor de este presunto caso de sicariato.
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Pedro Juan Caballero: la Feria Hortigranjera, un reflejo vivo del trabajo rural y la producción de Amambay
Cada martes y sábado, la calle Perpetuo Socorro —en las inmediaciones de las plazas Pedro Juan Caballero y Panchito López— se convierte en un punto neurálgico de intercambio entre productores rurales y consumidores de la capital departamental de Amambay. Allí se desarrolla la tradicional Feria Hortigranjera, un espacio que articula la economía familiar y pone en valor la producción agrícola de la región.
En el departamento de Amambay, la feria se ha consolidado como una de las expresiones más constantes del circuito de producción y comercialización directa, con fuerte protagonismo de pequeños agricultores y emprendedores urbanos.
El artista y especialista en marketing pedrojuanino José Quevedo Allende describe la actividad como una síntesis de la identidad productiva de la frontera. Señala que las condiciones naturales de la zona, caracterizadas por suelos fértiles y un clima propicio, favorecen una producción diversa de frutas, hortalizas y plantas medicinales, conocidas popularmente como poha ro’ysã.
Según explica, la dinámica rural se mantiene activa durante todo el año, con cosechas de hojas, raíces y bulbos que abastecen tanto los hogares locales como la gastronomía regional. Estos productos, en muchos casos, terminan integrando platos tradicionales o propuestas culinarias de establecimientos de la zona fronteriza.
Más allá de su dimensión comercial, la feria funciona como un espacio de circulación económica directa, donde los productores colocan su mercadería sin intermediarios, fortaleciendo los ingresos de las familias rurales y dinamizando el consumo local. También permite la participación de pequeños emprendedores urbanos, que complementan la oferta con productos elaborados y artesanales.
Con el tiempo, la Feria Hortigranjera se ha transformado en un punto de encuentro comunitario que articula prácticas productivas, hábitos de consumo y tradiciones culturales. Frutas, verduras, hierbas medicinales y alimentos frescos conviven en cada edición, reflejando la diversidad productiva de Amambay.
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En ese marco, la iniciativa se mantiene como una de las expresiones más representativas del vínculo entre ciudad y campo en Pedro Juan Caballero, con una dinámica sostenida que la posiciona como referencia del comercio directo en la región.
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Ineram cumple 81 años con renovado equipo biomédico
Este 4 de julio, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente “Prof. Dr. Juan Max Boettner” (Ineram) conmemora sus 81 años de vida institucional, consolidando su labor como centro de referencia del sistema público de salud para la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación de las enfermedades respiratorias.
Como parte del proceso de fortalecimiento impulsado por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, en los últimos meses el Ineram incorporó nuevos equipos biomédicos destinados a ampliar su capacidad diagnóstica y terapéutica. La inversión, que asciende a G. 2.800.000.000, fue realizada con el apoyo de la Fundación Tesãi, dependiente de la Itaipú Binacional, y permitirá optimizar la respuesta del establecimiento ante emergencias respiratorias y procedimientos quirúrgicos de alta complejidad.
Entre los equipos incorporados se encuentran un videobroncoscopio, broncoscopio, traqueoscopio, monitor de grado médico, videomediastinoscopio, sets de instrumentales para cirugía torácica videoasistida (VATS), mediastinoscopía, pleuroscopía y toracoscopía, además de un esternótomo.
En materia de abastecimiento, durante el año 2025 el instituto recibió insumos y medicamentos conforme a los reportes del sistema de abastecimiento de la Dirección General de Gestión de Insumos Estratégicos en Salud (DGGIES) y al Plan Operativo Anual. La distribución alcanzó un total de G. 64.264.082.104, lo que representa un incremento del 20 % con relación a años anteriores.
La demanda de atención especializada continúa siendo creciente. Solo durante el mes de mayo se registraron 8.857 consultas, de las cuales 5.565 correspondieron a consultas externas en especialidades como neumología, cardiología, tuberculosis, alergia, otorrinolaringología, urología, oncología y psicología. En el mismo periodo, el servicio de urgencias atendió 3.292 consultas.
Reseña histórica
El origen del instituto se remonta al convenio suscrito el 23 de junio de 1942 entre el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social y el Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública, que permitió impulsar la construcción del entonces Sanatorio Bella Vista por iniciativa del Prof. Dr. Juan Max Boettner.
El establecimiento fue inaugurado el 4 de julio de 1945. Posteriormente, mediante la Resolución S.G. N.° 103 del 4 de julio de 1958, pasó a denominarse “Sanatorio Prof. Dr. Juan Max Boettner”, en homenaje a su fundador. Con la ampliación de sus servicios y la evolución de las necesidades sanitarias del país, mediante la Resolución S.G. N.° 464 del 4 de agosto de 1998, la institución adoptó su denominación actual: Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente “Prof. Dr. Juan Max Boettner” (Ineram).
Además de la atención especializada, el instituto desarrolla actividades de formación de recursos humanos, investigación y promoción de la salud, contribuyendo al fortalecimiento de la respuesta sanitaria en patologías respiratorias. Actualmente, el instituto continúa fortaleciendo su capacidad asistencial, docente y científica mediante la atención especializada, la formación de profesionales y el desarrollo de estrategias orientadas a la prevención y el tratamiento de las enfermedades respiratorias, en beneficio de la población.