La Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) se pronunció sobre los hechos ocurridos en la zona de Yby Yaú, Concepción, en los que resultaron víctimas dos menores de 11 años. Mediante un comunicado expresan el dolor por la pérdida de vidas humanas y en esa línea rechazan la violencia proveniente de “grupos extremistas” y piden al Gobierno esclarecer el operativo calificado por los religiosos como “confuso”.
“Los órganos institucionales involucrados, el Comando de Defensa Interna y Ministerio Público, así como otras autoridades competentes, deben arbitrar todos los medios necesarios para el completo esclarecimiento de los hechos ocurridos, en la mayor brevedad”, reza parte del comunicado de la agrupación de obispos del Paraguay. Reiteran que la iglesia condena la violencia, cualquiera sea su origen, así como la surgida por la “violencia estructural de la inequidad social”.
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Desde la Conferencia Episcopal Paraguaya rechazan categóricamente cualquier acto de violencia proveniente de “grupos extremistas” que actúan al margen de la ley e instan a las autoridades del Gobierno a poner el máximo empeño en identificarlos y sancionarlos acorde a las leyes que regulan nuestra nación.
Finalmente, exhortan a los responsables de los poderes públicos, así como a los líderes políticos, económicos y sociales a la “conjunción de voluntades”, para aunar esfuerzos que posibiliten un pacto social especialmente en la crisis sanitaria que vivimos, para el logro del bien común, que es requisito fundamental para la convivencia pacífica de la nación.
Dos menores de 11 años resultaron muertas en un enfrentamiento entre agentes de la Fuerza de Tarea Conjunta y miembros del grupo criminal autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) en Yby Yaú, el miércoles último.
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Paraguay fortalece su investigación agrícola
El ingeniero agrónomo Antonio Samudio Oggero, categorizado en el Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SISNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) e investigador del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (CEMIT) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), representó a Paraguay en la Reunión de Coordinación Técnica sobre Prioridades Estratégicas y Acción Conjunta del programa Atoms4Food, organizada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El encuentro se desarrolló del 8 al 12 de junio de 2026 en Viena, Austria, y reunió a especialistas de América Latina y el Caribe en el marco del proyecto regional ARCAL CXCVIII (RLA5093). Durante la reunión, el investigador participó en espacios de trabajo enfocados en áreas clave como el mejoramiento genético vegetal, el manejo sostenible de suelos y recursos hídricos, la inocuidad alimentaria y el control integrado de plagas.
LA EXPERIENCIA
Además, tuvo la oportunidad de visitar los Laboratorios de Aplicaciones Nucleares del OIEA en Seibersdorf, uno de los centros de investigación más importantes a nivel mundial en el uso de tecnologías nucleares con fines pacíficos. Esta experiencia permitió el intercambio de conocimientos con expertos internacionales y la generación de vínculos de cooperación científica que contribuirán al fortalecimiento de las capacidades tecnológicas del Paraguay.
Para nuestro país, formar parte de esta iniciativa representa una oportunidad para avanzar en áreas como el mejoramiento genético, el manejo sostenible de recursos naturales, el control fitosanitario y la adaptación al cambio climático, contribuyendo así a una producción agrícola más eficiente, innovadora y sostenible.
El programa Atoms4Food, impulsado por el OIEA en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), es una iniciativa estratégica para apoyar a los países en el fortalecimiento de sus sistemas agroalimentarios mediante el uso de técnicas nucleares e isotópicas.
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Conferencia Episcopal Paraguaya se une en oración por el pueblo de Venezuela
La Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) difundió una nota para manifestar su solidaridad con el pueblo de Venezuela ante el difícil momento que atraviesa debido a los terremotos, que dejaron al menos mil víctimas fatales, así como 50.000 desaparecidos. La carta, fechada el 25 de junio del 2026, está dirigida a la Conferencia Episcopal Venezolana, así como a los ciudadanos venezolanos para compartir oraciones por la fortaleza de la comunidad afectada.
“En comunión con la Iglesia venezolana, elevamos nuestras oraciones por el eterno descanso de las víctimas, la pronta recuperación de los heridos, el consuelo de las familias afectadas y la fortaleza de quienes trabajan al servicio de las comunidades”, manifestó la institución en redes sociales. “Que Nuestra Señora de Coromoto y Nuestra Señora de la Asunción intercedan por el pueblo venezolano, concediéndoles paz, esperanza y la fuerza necesaria para levantarse de esta difícil situación”.
En la nota, señalan: “Con profundo dolor e impacto hemos recibido la noticia del fuerte terremoto que ha sacudido al pueblo venezolano. La Conferencia Episcopal Paraguaya unidos en un solo corazón expresamos nuestra sincera cercanía, afecto fraternal y profunda solidaridad en este momento de prueba y sufrimiento”.
“Elevamos nuestras oraciones al Señor de la vida por el eterno descanso de quienes han perdido la vida, por la pronta recuperación de los heridos y por el consuelo de las familias que han perdido a sus seres queridos”, continúa. “Acompañamos de manera particular a los pastores de la Iglesia en Venezuela para que sean, en esta situación de emergencia, refugio de esperanza, consuelo y auxilio para sus comunidades. Nos unimos al clamor de sus oraciones. Que el Señor les conceda la fortaleza necesaria para guiar y sostener a los fieles con la caridad cristiana”.
“Ponemos a toda la nación venezolana bajo el amparo de Nuestra Señora de Coromoto y de Nuestra Señora de la Asunción, rogando que les conceda la paz y la fuerza para levantarse de esta prueba”, finaliza el documento que está firmado por el monseñor Pierre Laurent Jubinville, obispo de San Pedro Apóstol y presidentede la CEP, así como el monseñor Roberto Carlos Zacarías López, obispo de Canindeyú y secretario general de la CEP.
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¿Alivia el cuerpo y el espíritu el hecho de ir a misa?
La práctica de rituales religiosos libera sustancias químicas que fortalecen los vínculos sociales e incluso aumentan el umbral de percepción del dolor, según un estudio realizado en Brasil y el Reino Unido. Varias investigaciones demostraron que algunos opioides producidos de forma natural por el organismo, como la betaendorfina, desempeñan un papel fundamental en el apego social de los animales y en las relaciones sociales de los seres humanos adultos.
Estas “sustancias químicas del bienestar” se liberan cuando adoptamos determinados comportamientos, lo que posteriormente contribuye a que nos sintamos unidos a los demás, explica a la AFP Valerie van Mulukom, coautora de un estudio publicado esta semana en Proceedings of the Royal Society B. En los monos esto ocurre especialmente durante las sesiones de acicalamiento, esenciales para la cohesión del grupo. Sin embargo, en las sociedades humanas de gran tamaño, las interacciones cara a cara no bastan para reforzar los lazos sociales entre cientos o incluso miles de personas.
Una teoría del biólogo evolutivo británico Robin Dunbar sostiene que “desarrollamos ciertos comportamientos que nos permiten producir las mismas sustancias químicas que en las interacciones cara a cara, pero a una escala mucho mayor”, destaca Van Mulukom, investigadora en psicología de la universidad Oxford Brookes (Reino Unido).
“Estos comportamientos incluyen moverse de forma sincronizada (realizando espontáneamente los mismos movimientos), cantar juntos, hacer música juntos o saber que compartimos las mismas creencias”, explica.
En este contexto, ella y sus colegas estudiaron los rituales religiosos en 24 investigaciones de campo realizadas con fieles en el Reino Unido y Brasil.
Repetidos cada semana, “los rituales religiosos reúnen todos estos comportamientos. Cuando se asiste a una misa, por ejemplo, todos se levantan al mismo tiempo, rezan juntos, al final se desean mutuamente la paz, escuchan y cantan juntos”, señala la investigadora.
Conectados con Dios
En el Reino Unido, todos los participantes eran cristianos, aunque pertenecían a distintas confesiones (católica, anglicana, metodista y bautista).
En Brasil, los participantes practicaban el culto de la Umbanda, una religión afrobrasileña que combina el espiritismo, danzas y ritmos rituales africanos con oraciones e imágenes católicas.
Los participantes respondieron un cuestionario antes y después del servicio religioso sobre su sentimiento de pertenencia al grupo, que incluía preguntas como: “Pensando en todas las personas presentes, ¿hasta qué punto confía usted en los demás miembros de este grupo?”
Puesto que es imposible medir directamente la producción de opioides sin recurrir a procedimientos invasivos, y dado que estas sustancias actúan como analgésicos, los investigadores utilizaron un método habitual en los estudios experimentales: emplear el umbral del dolor como indicador indirecto.
Para ello, inflaron lentamente un manguito de presión -como los utilizados para medir la presión arterial- alrededor del brazo de cada participante antes y después del servicio religioso, hasta que este indicara sentir una “molestia importante”.
El resultado fue que, tras el ritual, el sentimiento de vínculo social era mayor que antes, al igual que el umbral del dolor. También aumentó ligeramente el afecto positivo (emociones agradables como la alegría, la serenidad y el placer), mientras que el afecto negativo disminuyó.
“Observamos que cuanto más conectadas con Dios se sentían las personas durante el ritual, más les ayudaba a crear vínculos con los demás”, destaca Van Mulukom.
Más allá de las actividades sincronizadas, “hay algo en las creencias que estas personas integran en su identidad que las une con mayor fuerza”, subraya.
“Del mismo modo que, si participo en una manifestación contra los combustibles fósiles porque coincide con mis creencias y mis principios, probablemente me sentiré más unido a los demás manifestantes que en un concierto, aunque en este último seguramente me mueva y cante de manera mucho más sincronizada con el resto”, concluye la investigadora.
Fuente: AFP.
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Espacio reservado: La transformación que marcó el nuevo rumbo de UNISUD
La Universidad Sudamericana (UNISUD) atraviesa desde hace varios años un profundo proceso de transformación institucional que dio origen a una nueva etapa académica y de gestión. La universidad que hoy somos responde a un modelo completamente distinto, construido sobre nuevos estándares de calidad, una nueva gobernanza y una visión enfocada exclusivamente en la excelencia en la formación médica.
En ese contexto, es importante señalar que las situaciones vinculadas a carreras, sedes y procesos académicos correspondientes a etapas anteriores forman parte de una administración distinta y de un modelo institucional que fue definitivamente reemplazado.
La transformación de UNISUD fue una decisión estratégica: especializarnos para elevar nuestros estándares de calidad.
- En 2015, cerramos voluntariamente 43 filiales y carreras en distintas áreas del conocimiento, concentrando todos nuestros esfuerzos en una única vocación: la formación de médicos.
- Más de 4.000 estudiantes fueron transferidos a otras instituciones de educación superior mediante un proceso que garantizó la continuidad de sus estudios, incluyendo la reubicación académica, el pago de aranceles y la condonación de deudas y se asumió con el CONES el compromiso de gestionar la regularización académica y la emisión de los títulos correspondientes para aquellos alumnos que hayan culminado sus estudios.
- En 2017 y 2018, con las habilitaciones del CONES (Res. N.º 464/17 y 707/18), iniciamos una nueva etapa institucional con un modelo académico renovado, basado en la excelencia, la investigación y la práctica clínica.
Nuestro proceso sostenido de fortalecimiento institucional mediante la incorporación de especialistas, la consolidación de una gobernanza académica, la inversión en infraestructura, la actualización curricular y el desarrollo de la investigación científica nos permitió que:
- En 2023, nuestra carrera de Medicina obtuvo la acreditación nacional otorgada por la ANEAES.
- En 2024, alcanzamos la acreditación internacional del sistema ARCU-SUR, consolidándonos entre las facultades de Medicina acreditadas del Mercosur.
- Hoy la UNISUD participa en proyectos de investigación con impacto social y tecnológico en salud, entre los que destacan AURORA IA, enfocado en predecir el riesgo de mortalidad por Staphylococcus aureus; TUBERCULOSIS, que aplica minería de datos para anticipar el abandono del tratamiento médico; FAUNA TÓXICA, orientado al diseño de antivenenos nacionales; y PRISIONES, centrado en un programa integral de salud y rehabilitación criminológica. Gracias a estas iniciativas, UNISUD ha ingresado al Top 14 en producción científica a nivel internacional (SCOPUS, PubMed), con más de 118 artículos de alto impacto publicados en los últimos cuatro años.
Elegimos ser una universidad más especializada para formar mejores profesionales. Esa decisión es la que hoy sustenta la calidad académica y el reconocimiento nacional e internacional de UNISUD.