Luego de aprobarse su interpelación en el Senado, el ministro de Educación Eduardo Petta, se mostró a favor de participar y aclarar los cuestionamientos que surgen dentro del su área durante la crisis sanitaria por el COVID-19. El martes de la próxima semana estaría siendo convocado.
“La interpelación legislativa es una instancia constitucional que permitirá exponer, en detalles, el enorme trabajo de docentes y funcionarios del MEC para afrontar una crisis sin parangón en la educación paraguaya”, manifestó a través de su cuenta de Twitter.
Los interrogantes que se dan al secretario de Estado son para determinar lo que sucedió y va a acontecer con la educación ante la pandemia del COVID-19, y cuál sería el plan de contingencia. Otro punto cuestionado también es el plan académico que los docentes deben seguir por el resto del año. También, se consulta sobre la Tecnología de Información y Comunicación que debe implementarse y los problemas de conectividad que impiden el desarrollo de clases virtuales, y el acuerdo con los colegios privados sobre la matriculación de alumnos.
Los estudiantes de la Federación Nacional de Estudiantes Secundarios (Fenaes) solicitaron a los senadores que estudien la interpelación del ministro debido a las altas críticas que recibe por la implementación del sistema virtual de educación en tiempos de esta pandemia del coronavirus, así también el condicionamiento para la entrega de los kits de alimentos a los alumnos.
Con 32 votos los senadores de diferentes bancadas aprobaron la interpelación, pese a que la bancada de Colorado Añetete propuso que fuera de la figura de la interpelación sea solamente convocado a responder las preguntas sobre la planificación que se tiene a largo plazo para el sistema educativo, pero esta propuesta no prosperó.
Interna Añetete
La senadora Blanca Ovelar, manteniéndose en su postura pese a ser oficialista, votó por la interpelación del ministro. Esto teniendo como antecedentes la ruptura política que se dio en el ministerio con su hermana, Nancy Ovelar, que se desempeñaba como viceministra de Educación.
En su momento también fue cuestionado por el senador Silvio Ovelar, quien no estuvo presente al momento de la votación, al igual que Juan Carlos Galaverna. Solo los senadores oficialistas Enrique Bacchetta y Óscar Salomón votaron por el rechazo de la interpelación.
Formación gratuita en inglés para jóvenes con alto potencial
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Una beca completa de inglés, dos años de formación intensiva y la posibilidad de abrir puertas académicas y laborales dentro y fuera del país. Así se presenta el Access Program 2026, una iniciativa financiada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos a través de la Embajada de los Estados Unidos en Paraguay, que busca formar a una nueva generación de jóvenes con herramientas clave para el mundo actual.
El programa está diseñado para estudiantes sobresalientes de entre 14 y 16 años, quienes tendrán la oportunidad de estudiar inglés de manera gratuita durante dos años, alcanzando un nivel intermedio. Más allá del idioma, el objetivo es fortalecer habilidades de liderazgo, comunicación y participación activa en el desarrollo socioeconómico del país.
Las clases se desarrollan de forma presencial en las sedes del CCPA de San Lorenzo y Coronel Oviedo, con encuentros dos veces por semana (martes y jueves de 15:00 a 17:00 horas), y se complementan con actividades extracurriculares, experiencias culturales y formación en habilidades del siglo XXI.
El programa no solo enseña inglés. También busca preparar a los estudiantes para acceder a mejores oportunidades académicas, laborales y de intercambio internacional, especialmente en Estados Unidos.
¿Quiénes pueden postular? El Access Program está dirigido a un perfil muy específico de estudiantes. Estos son los requisitos principales: Tener entre 14 y 16 años al momento de la postulación, ser paraguayo o residente permanente, residir en San Lorenzo, Coronel Oviedo o zonas cercanas, estudiar en colegios públicos (no privados ni subvencionados). Estar cursando 8°, 9° grado o 1° curso de la media, tener un promedio mínimo de 4.00 (quedan excluidos promedios inferiores), no haber estudiado inglés en el CCPA ni en otros institutos de idiomas.
Además, es preciso contar con compromiso de culminar los 2 años del programa, demostrar participación en actividades de liderazgo, voluntariado o servicio comunitario, evidenciar motivación, iniciativa y habilidades de comunicación, tener acceso a internet estable y un dispositivo electrónico (PC, notebook, tablet o similar).
La postulación se realiza mediante un formulario online que debe completarse en su totalidad y enviarse con los siguientes documentos: Cédula de identidad vigente del postulante (ambos lados), cédulas de identidad de los padres o tutores, libretas de calificaciones de los dos últimos años (2024 y 2025), constancia de inscripción escolar 2026, firmada y sellada. Por último, una carta de recomendación de un docente o referente académico (no familiar). Todo debe enviarse en formato claro y legible (foto o escaneo).
Las postulaciones cierran el martes 30 de junio de 2026, hasta las 23:59.
Cabe recordar que el Access Program no se limita a la enseñanza del idioma. Su enfoque combina formación lingüística, liderazgo juvenil y desarrollo personal, con el objetivo de preparar a los estudiantes para participar activamente en un mundo cada vez más globalizado.
Quienes completen el programa no solo alcanzarán un nivel intermedio de inglés, sino que estarán mejor preparados para acceder a becas internacionales, intercambios académicos y mejores oportunidades laborales.
El ministro Luis Ramírez confirmó que tras una serie de investigaciones se pudo detectar que 250 corresponden a la carrera de Ciencias de la Educación. Foto: Nación Media
Detectan 550 títulos universitarios que serían falsos y con riesgo de ser anulados
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El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) informó que junto con el Consejo Nacional de Educación Superior (Cones) detectaron más de 550 títulos falsos y más de la mitad son de la carrera de Ciencias de la Educación. De comprobarse la falsedad ante la justicia estos documentos serán anulados.
Según el ministro Luis Ramírez, tras una serie de investigaciones se pudo detectar un total de 550 títulos universitarios presuntamente falsos, que fueron registrados por la institución. De este número 250 corresponden a la carrera de Ciencias de la Educación.
“Nosotros recibimos esa carpeta fiscal, y se ha determinado que algunas personas fueron embaucadas y sorprendidas, otras sin embargo no pudieron explicar el origen y la dinámica de cómo accedieron a su título”, expresó Ramírez, en entrevista con “Cuenta Final” de canal Gen y Universo 970/Nación Media.
Informó que en caso de comprobarse la falsedad de los títulos, estos serán anulados por la propia justicia. Aclaró que se tienen 250 títulos que no se encuentran o no se tienen registro en las universidades, que tal vez presentan algún tipo de adulteración o falsificación y que no fueron emanados desde las instituciones.
“El jueves tendré una reunión en el Ministerio Público, para poder determinar acciones en conjunto. Si una persona está trabajando con un título falso se tendrá que replantear su trabajo y su cargo, esa será la consecuencia inmediata, porque esos títulos van a ser anulados por la justicia”, puntualizó.
Agregó que el Ministerio de Educación no tiene la posibilidad de intervención y que este tipo de casos debe ser tomada por la Fiscalía. “El MEC no tiene posibilidad de intervenir en una universidad por su autonomía, por eso hacemos la denuncia ante el Ministerio Público. Ahora volvimos a hacer otra denuncia de aproximadamente 300 títulos, que pudieran no estar en orden”, detalló.
En un mundo que suele buscar soluciones complejas, la historia de Guadalupe Ramírez Tellez recuerda que, a veces, el cambio más profundo empieza con algo tan simple como una bicicleta y alguien que decide no soltarla. Conocé más sobre Project Bike Love y su poder transformador.
¿Qué puede tener de transformador una bicicleta en un mundo donde todo parece medirse en tecnología, velocidad y grandes inversiones? Mucho. En Paraguay, la respuesta no siempre está en las grandes soluciones, sino en las más simples.
Guadalupe Ramírez Téllez lleva 11 años coordinando de manera voluntaria las acciones de Project Bike Love en el país, una iniciativa internacional que trabaja con la premisa de que una bicicleta puede cambiar el rumbo de una vida.
Project Bike Love recolecta, restaura y entrega bicicletas a niñas, niños, jóvenes y adultos en comunidades donde la distancia es una barrera cotidiana para estudiar, trabajar o acceder a oportunidades básicas. En esos territorios, la movilidad no es un detalle, es una condición que define el futuro.
“Una bicicleta puede representar mucho más que movilidad. Puede significar acceso a la educación, al trabajo, a oportunidades y a una mejor calidad de vida”, explicó Guadalupe.
Durante más de una década, su trabajo ha sido constante y silencioso. Coordinar voluntarios, organizar donaciones, conectar necesidades con recursos y asegurar que cada bicicleta llegue a quien realmente la necesita. Un engranaje invisible que sostiene una red de impacto real.
“Seguiré aportando mi granito de arena con la convicción de que, trabajando juntos, podemos contribuir a mejorar, aunque sea un poco, el mundo que compartimos”, señala.
Guadalupe Ramírez Tellez, coordinadora de Voluntariado en Fundación Alda.
Este mes, su compromiso da un nuevo paso. Guadalupe fue incorporada como miembro de la Junta Directiva de Project Bike Love, desde donde participará en la definición de estrategias globales para ampliar el alcance del proyecto.
“Es una oportunidad para aportar una mirada diferente al trabajo que venimos realizando, participando también en la definición de estrategias que permitan ampliar nuestro impacto y seguir construyendo oportunidades para más personas”, puntualizó.
Para comprender el impacto del normalismo, resulta útil alejarnos de los juicios absolutos y observar nuestras aulas históricas como ambientes complejos. No fue un bloque uniforme: el normalismo llegó a ser un vibrante proyecto cultural y cívico que dejó legados profundos, los cuales convivieron, se transformaron y a menudo entraron en tensión, configurando la “estratigrafía pedagógica” de nuestro presente.
El legado pedagógico y el apostolado cívico del modelo normalista experimentó una rica evolución teórica. Sus orígenes estuvieron anclados en el positivismo y el higienismo, donde el maestro operaba como el “médico social”, “civilizador”, que imponía orden y disciplina. Luego transitó hacia perspectivas filosóficamente espiritualistas y técnicas, expresadas en obras fundamentales como “Organización escolar y misceláneas paidológicas”, de María Felicidad González, alcanzando su cima renovadora con “La pedagogía de la escuela activa”, de Ramón I. Cardozo.
A través de estos cambios, se estableció una “forma de ser”, un ideal docente que perdura en el imaginario social: el educador como un apóstol cívico y referente moral de la comunidad.
Esta actitud ciudadana impulsó a los maestros a promover la cultura, fundando asociaciones y revistas emblemáticas como Ysoindy en Yaguarón, El Maestro en Villarrica, y La Enseñanza, La Nueva Enseñanza y El Hogar Normalista en la capital.
Este mismo ímpetu de construcción de ciudadanía legó a nuestro calendario escolar efemérides perdurables, como el Día de la Bandera y el Día del Maestro.
Antes de la guerra del Chaco, en el contexto del agravamiento de la crisis con Bolivia, el alumnado normalista se movilizó también en las manifestaciones de octubre de 1931. Incluso, en la primera línea de la manifestación del 22 y 23 de octubre, al lado de los estudiantes del Colegio Nacional, marchaban las estudiantes líderes del centro estudiantil de la Escuela Normal.
EL DESPERTAR FEMENINO
El mayor legado sociológico de la Escuela Normal fue el cambio radical de la condición de la mujer. Ante la catástrofe demográfica de la posguerra, las necesidades económicas y las nuevas tendencias pedagógicas, la profesión se feminizó. A pesar de un entorno adverso, las maestras se convirtieron en agentes político-culturales de primer orden.
Al profesionalizarse y asumir un rol protagónico en la esfera pública, desarrollaron una aguda conciencia de sus derechos, siendo normalistas como Serafina Dávalos y María Felicidad González las pioneras indiscutidas de los primeros movimientos feministas en el Paraguay.
Luego, ya durante la guerra del Chaco, el normalismo propició el surgimiento de nuevas profesiones femeninas relacionadas con las empresas y organizaciones, fuera del hogar, cambiando para siempre el panorama laboral femenino.
Las normalistas Serafina Dávalos y María Felicidad González son las pioneras indiscutidas de los primeros movimientos feministas en el Paraguay
CULTURAS MAGISTERIALES EN TENSIÓN
A mediados del siglo XX, convivían en el sistema educativo múltiples paradigmas pedagógicos y culturas magisteriales. En las aulas interactuaban los egresados normalistas y los “maestros asimilados”, educadores idóneos que sostenían las escuelas de gran parte del país con su experiencia empírica.
Una tensión profunda se dio en la educación secundaria. Hasta la década de 1940, la Escuela Normal de Profesores (creada en 1921) formaba a los docentes de este nivel. Sin embargo, los intentos de modernización impulsaron la “universitarización” de la enseñanza media. Además, se autorizó a profesionales universitarios sin formación pedagógica a enseñar en los colegios. Esta apertura generó una bifurcación histórica: la secundaria ganó en erudición disciplinar, pero se fue distanciando de la teoría, la investigación y la reflexión pedagógica de la que la Escuela Normal había sido depositaria exclusiva.
El debilitamiento de la dimensión reflexiva, del pensar pedagógico, no fue inmediato: fue creciendo la brecha entre las nuevas carreras estrechamente relacionadas con la educación, como pedagogía y psicología, y el antiguo normalismo. Ante estos desafíos, se diseñaron nuevos programas complementarios de formación para los normalistas, pero tal misión, finalmente, no se cumplió, y universidad y normalismo transitaron caminos paralelos hasta el final del ciclo normalista.
LOS NUDOS CRÍTICOS
Un balance amplio nos invita también a pensar en los límites del concepto de lo “normal”. El proyecto normalista nació con la vocación de homogeneizar, civilizar y unificar, por lo cual imponía un modelo único que dejaba escaso margen para la inclusión de sectores postergados históricamente.
Su expresión más dolorosa fue la exclusión lingüística: el normalismo formó parte de la exclusión cultural del idioma guaraní, considerado por cierta élite el “enemigo más poderoso de nuestra cultura”. Su prohibición y castigo en las aulas convirtió a la escuela en un espacio alienante para los guaranihablantes, siendo quizás la principal causa del fracaso y la deserción escolar rural.
Asimismo, es ineludible reflexionar sobre la actitud ambivalente de la formación normalista ante el autoritarismo militarista. Durante el largo periodo militarista (1940-1972), la docencia fue obligada a una adaptación dócil al estricto control ideológico y a la partidización obligatoria del magisterio. Esta sumisión entró en contradicción directa con los antiguos ideales emancipadores, priorizando la disciplina impuesta desde el Estado autoritario por sobre la formación del pensamiento crítico, obligando al magisterio al silencio o a negociaciones sigilosas de espacios de alguna libertad.
El normalismo cerró su ciclo institucional a principios de la década de 1970, pero sus paradigmas no han desaparecido por completo; siguen siendo una superposición viva en nuestra identidad. Comprender sus aportes, tensiones y contradicciones es una herramienta indispensable para nuestro presente.
Por ello, la historia nos invita a cerrar este recorrido con una interpelación dirigida a cada maestro y maestra: ¿Qué aspectos del normalismo considero vigentes en mis actitudes, saberes y prácticas de aula, y en mi visión de la institución educativa?