Al menos, esas fueron las palabras de Luis Castiglioni, canciller del Gobierno de Mario Abdo, durante una entrevista en el canal Noticias Py.

“Sí, el señor presidente Mario Abdo ha recibido una muy amable llamada del Vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, para hablar sobre este tema”, confirmó inicialmente Castiglioni.

El “tema” no era otro que la decisión de Abdo de retornar la sede de la embajada paraguaya a Tel Aviv, casi cuatro meses después de ser instalada en Jerusalén.

“El señor presidente Mario Abdo le ha comunicado sobre esta decisión y le ha argumentado que Paraguay tomó esta decisión con un afán de contribuir al proceso de negociar una paz en la que tengamos una paz digna y en la que los dos Estados puedan salir gananciosos”, añadió.

Por de pronto y atendiendo a las partes afectadas, los únicos que festejan la movida de Abdo son los palestinos.

Un cable de Reuters refería hoy que Riyad al-Maliki, primer ministro de Palestina, se había reunido con Abdo hace dos semanas y había desplegado “un gran esfuerzo” durante ese encuentro para el retorno de la embajada paraguaya a Tel Aviv. A todas luces, la persuasión tuvo su efecto esperado.

Del lado de Israel llegó la reacción que prueba como quedaron las cosas: Benjamín Netanyahu ordenó el cierre de la embajada israelí en Paraguay y llamó a su representante diplomático.

“Israel ve con gran gravedad la excepcional decisión de Paraguay, que enturbiará las relaciones entre ambos países”, señaló en un comunicado la Embajada de Israel en nuestro país.

“Vamos a volver a Jerusalén cuando se llegue a un acuerdo entre todas las partes. Eso es lo que el señor presidente Mario Abdo le ha explicado al señor vicepresidente de los Estados Unidos (Mike Pence)”, había señalado también Castiglioni en la mencionada entrevista en Noticias Py.