La meningitis representa una afección de alta complejidad médica caracterizada por la inflamación de las meninges, las membranas protectoras que recubren el cerebro y la médula espinal.
Aunque se trata de una enfermedad poco frecuente en la población general, su evolución médica representa una amenaza potencialmente fatal que afecta con mayor severidad a niños pequeños y pacientes inmunodeprimidos.
Su diagnóstico temprano resulta crucial frente a un cuadro de sintomatología que abarca dolores intensos de cabeza, rigidez de nuca, fiebre alta, fotosensibilidad, irritabilidad o trastornos progresivos de la conciencia.
Respecto a las causas y al manejo clínico adecuado de la patología, la Dra. Marta von Horoch, especialista del plantel de médicos del Departamento de Epidemiología y SIS del Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS), detalló la dinámica de los contagios: “El 80 % de las meningitis está causada por virus, entre el 15 y el 20 % por bacterias.
Sin embargo, ciertas afecciones como lesiones traumáticas, cáncer, drogas o fármacos también pueden producir la inflamación de las meninges ocasionando meningitis. En nuestro país el dengue y la chikungunya son dos causas importantes de meningitis viral”.
PREVENCIÓN Y CUIDADOS
La especialista enfatizó además que el tratamiento exige un abordaje asistencial inmediato de acuerdo al origen del cuadro médico: “Es importante conocer la causa específica para instaurar el tratamiento adecuado.
Este tiene que ser inmediato, con el uso de antibióticos en el caso de infecciones bacterianas o manejo adecuado sintomático y/o con antivirales específicos en el caso de las meningitis virales”.
En el ámbito preventivo, la cartera sanitaria insiste en la aplicación estricta de normas de higiene como el lavado frecuente de manos, la desinfección de superficies de alto contacto y la ventilación continua de los ambientes.
Asimismo, resulta indispensable completar el esquema de vacunación en los lactantes a los 2, 4 y 6 meses con sus respectivos refuerzos, evitar compartir utensilios personales o la bombilla del tereré, y suspender la asistencia a instituciones educativas ante la presencia de picos febriles.

