La Itaipú Binacional anunció su respaldo para la restauración de la catedral San Blas de Ciudad del Este tras el incendio registrado el lunes, que provocó daños estructurales. Esto motivó que la Junta Municipal de Ciudad del Este declare estado de emergencia a raíz de que hay peligro de derrumbe.
Las instalaciones ya fueron inspeccionadas por técnicos de la Itaipú Binacional. El compromiso fue confirmado tras una reunión entre el director general paraguayo de la entidad, Justo Zacarías, y el obispo de Ciudad del Este, Pedro Collar. Desde la binacional señalaron que el objetivo es recuperar este patrimonio histórico y religioso, considerado un símbolo de fe y un punto de encuentro para la comunidad esteña.
La iniciativa se enmarca dentro de una prioridad del Gobierno Nacional, encabezado por el presidente Santiago Peña, con la intención de que la catedral pueda reabrir sus puertas en el menor tiempo posible.
DAÑOS ESTRUCTURALES SEVEROS
El incendio dejó afectada cerca del 80 % de la estructura del templo, según confirmó el capitán Andrés Fernández. Las llamas habrían comenzado a raíz de un cortocircuito, de acuerdo con los primeros reportes.
La zona principal del edificio, donde se celebran las misas y se ubican los bancos de los feligreses, quedó severamente comprometida. Por ello, por razones de seguridad deberá ser demolida en su totalidad antes de avanzar con la reconstrucción. “Corresponde derrumbar según mi experiencia”, afirmó Fernández. No obstante, las paredes perimetrales no presentan daños estructurales.
PATRIMONIO E IDENTIDAD
La catedral de Ciudad del Este es uno de los principales íconos religiosos y culturales de la capital departamental, por lo que su recuperación es considerada clave para preservar la historia y la identidad local.
El apoyo de Itaipú apunta no solo a la reconstrucción física del templo, sino también a restituir un espacio de encuentro para la ciudadanía en una zona donde la vida comunitaria gira en torno a este tipo de instituciones.
Mientras se aguardan los estudios técnicos que determinen el alcance definitivo de las obras, autoridades y referentes religiosos coinciden en que la restauración representa un paso fundamental para devolver a la ciudad uno de sus símbolos más representativos.

