Un Tribunal de Sentencia –integrado por Celia Salinas, Olga Ruiz y Víctor Alfieri– condenó a ocho años de cárcel a Sandra Obertino tras ser encontrada culpable por homicidio doloso en grado eventual por la muerte de la niña Thirza Belén Portillo Franco, quien falleció en noviembre de 2021 por sobredosis de anestesia durante un tratamiento odontológico en una clínica no habilitada.
También fueron condenados Adrián García Servín a 7 años de cárcel, quien fue el anestesista, y Vicente Cabrera a 4 años 8 meses, quien fue el endodoncista. Los dos primeros ya fueron derivados a la cárcel de mujeres y a Tacumbú, respectivamente, mientras que para el tercero se decretó el arresto domiciliario.
Durante la exposición de los alegatos finales, el Ministerio Público solicitó la pena de 18 años de cárcel para Obertino; 17 años para García y 15 años para Cabrera. La fiscala Mirtha Arévalos pidió los años de cárcel con base a todos los elementos probatorios arrimados durante el desarrollo del juicio oral y público.
La niña falleció el 12 de noviembre de 2021 en la clínica odontológica Mommy Dent, en Loma Pytã, Asunción, que no estaba habilitada por el Ministerio de Salud. Según la autopsia, la muerte se produjo por sobredosis de anestesia.

