“El programa Hambre Cero es una plani­ficación del Estado para lle­gar con alimentos a los chicos, especialmente almuerzos. Esto cuando nació tenía una cobertura extremadamente pequeña y muy dispersa tam­bién”, señaló Raúl Aguilera Méndez, exministro de Educación, a la 1020 AM.

Recordó que durante la pri­mera etapa de su implementación, la ejecución estaba a cargo de los municipios y de las gobernaciones. “Mi experiencia en el Ministe­rio de Educación, las veces que la Contraloría entraba, dejaba lecciones aprendidas de que habría que progra­mar mejor esto. Y esto fue avanzando. Hay que recor­dar que anteriormente Edu­cación manejaba exclusiva­mente capital y los gobiernos municipales y departamen­tales manejaban los demás distritos”, refirió.

OPTIMIZACIÓN DE RECURSOS

A su criterio, con la centrali­zación de la gestión se garantizó el buen uso de los recur­sos financieros que antes estaban dispersos.

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“Ahora tiene una cobertura limitada en el sentido de que el nivel central se encarga solamente de Capital y Cen­tral. Y esto tiende a mejorarse, las instituciones van aprendiendo de sus errores. Yo creo que hay montones de leccio­nes aprendidas”, expresó.

El doctor Aguilera mani­festó que siempre hay fuerzas externas que buscan influir y obtener beneficios del programa, por lo que consideró que “se tiene que tener cin­tura” para no ser arrastrados por las presiones.

“Los paquetes licitatorios a nivel de Educación son paquetes extremadamente grandes y hay muchos intereses de por medio. Pero, en la medida en que la gestión sea transparente, participativa y la gente pueda entender, acceder a los datos públicos, las cosas van cam­biando gradualmente”, resaltó.