La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) activó sus protocolos institucionales de respuesta rápida para hacer frente a una nueva alerta meteorológica que amenaza con impactar con mayor severidad a los departamentos de Alto Paraná, Misiones y Ñeembucú. El titular de la entidad asistencial, Arsenio Zárate, confirmó la movilización preventiva de recursos operativos en estrecha articulación con el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) y las Fuerzas Armadas.
Al evaluar las acciones inmediatas sobre el terreno, el ministro informó que “ya partió un contingente de la SEN para instalarse en Misiones, donde la gobernación habilitó un espacio”. Zárate remarcó que las brigadas gubernamentales mantienen una presencia directa en territorio por precisas directivas del Poder Ejecutivo, atendiendo que los eventos climáticos recientes causaron destrozos y granizadas en San Pedro, Concepción, Caaguazú, Caazapá y Guairá.
Paralelamente, el reporte oficial cuantifica un impacto severo por el desborde del río Paraná, registrando a la fecha un total de 4.300 familias damnificadas. De este grupo, aproximadamente 1.200 pobladores fueron reubicados en albergues temporales municipales, 2.000 permanecen albergados con allegados y más de 1.000 se hallan aislados en sus comunidades, como ocurre en la isla de Cerrito.
Respuesta estatal coordinada
Para garantizar el sustento de los evacuados, el Gobierno completa la entrega de kits de alimentos no perecederos e insumos básicos con el soporte logístico y financiero de las entidades binacionales Itaipú y Yacyretá. A su vez, la SEN coordina acciones con el Ministerio de Industria y Comercio para la provisión de materiales de construcción y solicitó la intervención de la ESSAP para asegurar el suministro de agua potable.
En el ámbito asistencial, el desborde del río Tebicuary paralizó además la producción de los oleros locales, motivando un plan de contención económica especial. A la par, el Ministerio de Salud despliega equipos médicos itinerantes de las Unidades de Salud de la Familia (USF) que, con apoyo de la Prefectura Naval, brindaron atención sanitaria integral a 220 pobladores atrapados en zonas inundadas del departamento de Ñeembucú.
Las brigadas médicas ejecutan evaluaciones clínicas y control de signos vitales, al tiempo de mitigar riesgos epidemiológicos derivados del contacto con aguas contaminadas. El ministro Zárate concluyó destacando el respaldo de las Fuerzas Armadas y los gobiernos locales, reconociendo que “sin ellos la SEN ya no contaría con presupuesto ni recursos humanos” para sostener la cobertura de asistencia humanitaria continua en el país.