Un importante golpe económico a las estructuras del narcotráfico fue concretado en Caazapá, donde agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), con apoyo del Comando de Operaciones de Defensa Interna y la Fuerza de Tarea Conjunta (CODI-FTC) Sur, lograron sacar de circulación unas 240,9 toneladas de cannabis, informó este martes la agencia IP. El perjuicio para las organizaciones criminales supera los USD 36 millones, según la estimación oficial basada en el valor promedio de comercialización de la marihuana en el mercado argentino.
El resultado se obtuvo durante cinco días de intervenciones desarrolladas en el marco de la Operación Caazapá II. Las fuerzas antidrogas localizaron y dejaron fuera de funcionamiento 12 centros clandestinos utilizados para la producción y el acopio de marihuana, además de eliminar 79 hectáreas de cultivos.
Los procedimientos se concentraron en zonas rurales de las localidades de Tava Porã (Cenote), Santa Ana, Apepú, San Francisco, San Jorge y Emilianore, correspondientes a los distritos de Tavaí y Abaí. Los trabajos fueron realizados en coordinación con el fiscal de la Unidad Especializada de Lucha contra el Narcotráfico de Caazapá, César Martínez.
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Campamentos y marihuana
Dentro de los campamentos fueron encontrados cerca de 4.000 kilos de marihuana que ya estaban procesados y preparados para su comercialización. Todo el material fue destruido durante el operativo, evitando que llegara a los circuitos de distribución.
A este volumen se suma el potencial de producción de las 79 hectáreas de cultivos eliminadas. En conjunto, la estimación de la Senad establece que fueron neutralizadas unas 240,9 toneladas de cannabis, lo que representa un fuerte impacto económico para las estructuras dedicadas al tráfico de drogas.
Además del perjuicio financiero, la intervención busca frenar el avance de los centros clandestinos hacia áreas boscosas y zonas naturales. De acuerdo con el informe, las organizaciones criminales suelen abrir grandes extensiones de monte para establecer cultivos ilícitos.
La dimensión del operativo también puede medirse en superficie: las 79 hectáreas de plantaciones destruidas equivalen aproximadamente a 110 canchas de fútbol, dando una referencia del territorio que fue recuperado tras la intervención antidrogas.
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