Las autoridades policiales investigan dos robos domiciliarios donde el principal sospechoso es el hombre conocido como el “encantador de empleadas”, un delincuente que engaña a las trabajadoras domésticas asegurando que los dueños de casa lo enviaron a retirar pertenencias. En su último golpe, el hombre se llevó la suma de G. 100 millones.

El sospechoso fue identificado como Aldo René Ibarra Cubilla (55), apodado por la Policía con ese alias debido a su particular modus operandi. Actualmente, está sindicado como el presunto autor de dos recientes robos en Asunción: uno en Sajonia y otro en barrio Obrero, aunque ya acumula más de 50 denuncias similares en su historial.

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“Llega al domicilio diciendo ser familiar o amigo. Dice que tiene algo que retirar, convence a la empleada e ingresa sin ejercer violencia, sin agresiones y sin mostrar armas de fuego. Se apodera de los objetos y se retira con total tranquilidad”, explicó el comisario principal José Santacruz, jefe de Prevención y Seguridad.

Una de las víctimas relató el increíble asalto que sufrió en su vivienda. El “encantador” llegó y le dijo a la empleada que los propietarios lo habían enviado para retirar una joya que requería reparación. Acto seguido, le pidió el número telefónico del patrón, fingió llamarlo y simuló mantener una conversación en la que supuestamente recibía la autorización para ingresar a las habitaciones.

Una vez adentro, se trasladó hasta el dormitorio principal e incluso le pidió un destornillador a la empleada para forzar el ropero que estaba bajo llave. Fue así como encontró el dinero en efectivo, lo tomó y se marchó argumentando que se llevaba las joyas.

El dinero robado estaba destinado a pagar ese mismo día a los proveedores del negocio familiar. Los investigadores presumen que el sospechoso estudia minuciosamente los movimientos de cada vivienda antes de atacar y que, en muchos casos, también busca seducir a las empleadas para ganarse su confianza.

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