La doctora Alejandra Benza (39) es médica cirujana. Hace tres años, un trágico accidente de tránsito le cambió la vida. En el percance vial, perdió la vida su marido y ella quedó parapléjica a raíz de las lesiones. Milagrosamente, su hija sobrevivió sin lesión alguna.
Luego de varias cirugías, tratamientos, largas y duras jornadas de terapias de recuperación, la semana pasada volvió a operar un paciente. Su pasión es la cirugía y, para hacerlo, necesita una silla especial.
Sus amigos y familiares iniciaron una campaña para juntar fondos y poder adquirir una silla bipedestadora, que le permita estar de pie durante la cirugía y tenga una posición más cómoda a la hora de operar a los pacientes.
“Se importa de China, Estados Unidos, Argentina, Brasil, pero tiene un costo elevado. Por eso estamos haciendo la campaña, para ir juntando la cantidad necesaria para conseguir esa silla”, explicó la médica en diálogo con el Diario La Nación/NaciónMedia.
El costo ronda los 30 millones de guaraníes. “Buscamos una que sea de costo más económico. Dependemos de lo recaudado para ver si se compra una de mejor calidad, según la recomendación de mis fisioterapeutas”, expresó.
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Volvió a operar luego de cuatro años
El jueves de la semana pasada fue un día especial para ella porque volvió a operar luego de casi cuatro años. “Hice una cirugía completa. Fui la cirujana principal, pero con la silla que tengo ahora mismo, que es una silla que uso día a día, me es incómodo operar así”, aclaró.
La incomodidad se debe a que durante el procedimiento tienen que cambiarse, ajustarse ciertos detalles para alcanzar al paciente y poder hacer la cirugía.
“Las personas del equipo quirúrgico me ayudan haciendo algunas partes de la cirugía que yo todavía no puedo alcanzar con esta silla. El comienzo de mi cirugía lo hicieron mis ayudantes, y la parte central ya la hice yo. Pero con la silla que estoy buscando, podría hacer la cirugía de comienzo a fin”, puntualizó.
Pura emoción
El hecho la llenó de emoción y satisfacción como profesional. “Me sentí superemocionada; desde mi accidente (24/03/2023), una de mis metas principales era la de volver a operar, volver a hacer lo que me gusta, lo que me apasiona, que es la cirugía. Era una de las principales metas que tenía en cuanto a rehabilitación”, subrayó.
Ya venía evaluando a los pacientes en su preoperatorio, posoperatorio, pero sin realizar la cirugía, y en la semana se dio la oportunidad.
“Me animé y fue superemocionante porque es algo que desde que estaba en la facultad ya estaba decidida a que quería ser cirujana”, recordó.
Un gran logro de equipo
Realizó una colecistectomía vía laparoscópica por litiasis vesicular (cirugía por piedra en la vesícula). “Es una cirugía que a mí me encanta hacer, es una cirugía que se realiza muchísimo en nuestro medio y hay muchísimos pacientes en lista de espera para esa cirugía”, apuntó.
En ese sentido, calificó como un gran logro tanto a nivel personal como de equipo. “Es algo para lo que estaba preparando y hay todo un equipo detrás: mi fisioterapeuta, mi psiquiatra, mis compañeros de trabajo”, precisó.
Todos le ayudaron para poder llegar a esta meta. “Por supuesto, mi familia y amigos, que están desde la noche del accidente encima de mí todo el tiempo apoyándome y ayudándome”, destacó.
Son ellos los que ahora están organizando la campaña de recaudación de fondos para la silla.
Sacrificio, lucha, sudor y lágrimas
Para alcanzar su recuperación tras el accidente, fueron años de sacrificio, lucha, de sudor y lágrimas. “Mi marido falleció en el accidente y yo me quedé con esta paraplejía que ya es permanente. A mi hija, que tenía 4 años, gracias a Dios no le pasó nada, no tuvo ningún raspón”, rememoró.
Actualmente, es un ejemplo de recuperación y resiliencia. “Es una felicidad supergrande para mí porque era algo que al comienzo veía así como imposible, porque yo no podía ni siquiera mover mis manos cuando me accidenté”, indicó.
Aparte de la lesión de la médula espinal, sufrió una lesión en el brazo derecho. Por lo tanto, no podía mover la mano. “Con fisioterapia, con terapia ocupacional fui recuperando”, refirió.
Sigue con algunas secuelas, pero en gran parte recuperó la movilidad. “El brazo entero no podía mover y ahora ya está casi 100% recuperado. La mano 100% luego. No es una secuela que me impida hacer cosas”, manifestó la cirujana.
Para donaciones: Alias 0981936523 - ueno bank, Alejandra Benza
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