La invasión de mosquitos gigantes luego de las abundantes lluvias registradas en territorio nacional se debe a la importante acumulación de agua en baldíos, baches y otros lugares, explicó Berta Paredes, jefa de Entomología del Senepa, en el programa Cuenta Final Radio de Universo 970AM/Nación Media.
“Son mosquitos del género Psorophora, los cuales se caracterizan por tener un tamaño más grande y ser más oscuros. Estas especies se crían en lugares donde se acumulan grandes cantidades de agua; su ciclo vital también se acelera ante las altas temperaturas y la humedad“, detalló la experta.
Sin embargo, aclaró que los llamados “ñati’ü kavaju” son inofensivos, es decir, no son transmisores de enfermedades como los Aedes aegypti; son de tipo silvestre y son más grandes que los Aedes.
Mencionó que los olores fuertes los repelen, pero el sudor de la piel los atrae. “Tienen la particularidad de que pican agresivamente y dejan una sensación de picazón que tarda un poco en desaparecer, o dejan ronchitas en algunas personas”, precisó la especialista.
En ese sentido, se recomienda el uso de repelentes, que se tiene que renovar cada cierta hora, no tener la piel expuesta, utilizar ropas de mangas largas, cerrar puertas y ventanas o usar espirales.
Añadió que tenemos abundancia en estos momentos debido a las grandes lluvias que tuvimos la semana pasada. “Esto se debe a que se crían en reservorios de agua más grandes y temporales como charcos o canaletas que se encuentran al costado de los caminos y se llenan de agua con lluvias copiosas”, puntualizó.
Las hembras de estos mosquitos colocan sus huevos generalmente sobre la tierra, en lugares donde va a haber agua en algún momento. “Se llenan con las lluvias, entonces, se da esa explosión después de las lluvias”, indicó.
A diferencia de los Aedes, que son mosquitos más domésticos y las hembras necesitan colocar sus huevos por paredes de recipientes. “Cualquier recipiente que pueda contener agua es criadero para el Aedes aegypti”, acotó.
Lo tenemos normalmente en nuestras casas y podemos bajar la densidad eliminando criaderos.
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La nueva inflación del agua amenaza con encarecer servicios y presionar a las economías
El cambio climático empieza a convertirse en un factor de costos para gobiernos, empresas y hogares. Las inversiones necesarias para garantizar agua segura podrían trasladarse a las tarifas y generar una nueva presión inflacionaria.
Durante décadas, el agua fue considerada un servicio básico de bajo costo relativo y con una disponibilidad que parecía garantizada. Sin embargo, el cambio climático está modificando esa ecuación económica. En un planeta en el que los extremos climáticos se vuelven más frecuentes —con regiones que enfrentan sequías prolongadas y otras que soportan inundaciones históricas— el acceso al agua comienza a transformarse en un factor de presión sobre las finanzas públicas, las empresas de servicios y el bolsillo de los consumidores.
Un reciente estudio de la Universidad de Stanford advierte que varias ciudades de Estados Unidos podrían duplicar sus tarifas de agua hacia mediados de siglo debido a la combinación de tres factores: menor disponibilidad del recurso, infraestructura envejecida y la necesidad de ejecutar grandes inversiones para adaptar los sistemas de abastecimiento al nuevo escenario climático.
La investigación, publicada en la revista Nature Sustainability, revela una tendencia que podría repetirse en distintas economías: el cambio climático genera nuevos costos de producción y esos costos terminan trasladándose a los usuarios mediante mayores tarifas de servicios públicos.
El fenómeno representa una nueva forma de presión inflacionaria. Así como el aumento del precio del petróleo encarece el transporte y los alimentos, el incremento del costo del agua puede impactar en múltiples sectores productivos, desde la industria y la agricultura hasta los servicios urbanos.
En Estados Unidos, el valor promedio del agua potable ya aumentó durante las últimas décadas a un ritmo superior al de la inflación, debido principalmente al deterioro de las redes y a la necesidad de renovar una infraestructura que requiere inversiones multimillonarias. Ahora, el factor climático agrega una nueva capa de costos.
El caso analizado por los científicos en Santa Cruz, California, muestra el desafío que enfrentan muchas ciudades: después de aplicar medidas de ahorro y eficiencia, las autoridades deben recurrir a soluciones más costosas, como plantas de reutilización de aguas residuales, nuevos sistemas de almacenamiento y obras para garantizar el suministro en períodos de sequía.
La consecuencia económica es directa: las inversiones necesarias para asegurar la disponibilidad del recurso terminan reflejándose en las facturas de los consumidores.
Paraguay frente al desafío de administrar su ventaja hídrica: Aunque Paraguay posee una posición privilegiada por sus abundantes recursos hídricos, con una de las mayores disponibilidades de agua dulce per cápita de la región, el país tampoco está aislado de esta nueva realidad económica.
Los ciclos de sequías severas y bajantes extraordinarias de los ríos Paraguay y Paraná demostraron en los últimos años que la disponibilidad del agua puede tener efectos directos sobre la economía nacional. La reducción del calado afectó la logística fluvial, elevó costos de transporte y generó impactos sobre sectores estratégicos como la exportación agrícola y energética.
Al mismo tiempo, las inundaciones recurrentes exigen mayores inversiones en infraestructura urbana, sistemas de drenaje, protección de comunidades vulnerables y mantenimiento de caminos, recursos que compiten con otras prioridades del presupuesto público.
Para Paraguay, el desafío económico no pasa únicamente por disponer del recurso, sino por desarrollar infraestructura suficiente para administrarlo de manera eficiente. La expansión urbana, el crecimiento industrial y la llegada de nuevas inversiones aumentarán la demanda sobre los sistemas de agua potable y saneamiento.
En este contexto, la gestión del agua comienza a formar parte de la agenda de competitividad de los países. Las naciones que logren anticiparse con inversiones inteligentes en infraestructura resiliente tendrán mejores condiciones para atraer capital, sostener su producción y reducir los impactos económicos de los eventos climáticos extremos.
El cambio climático dejó de ser solamente un problema ambiental. Se convirtió en una variable económica que afecta costos, inversiones, inflación y planificación empresarial. La próxima gran discusión mundial no será solo quién tiene agua, sino quién tiene la capacidad financiera y tecnológica para garantizarla.
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Universidad Americana presenta la 8va edición del Modelo de Naciones Unidas (MUN-UA)
La Universidad Americana anuncia la realización de la octava edición del Modelo de Naciones Unidas (MUN-UA), una de sus principales iniciativas académicas orientadas a la formación integral de sus estudiantes, que se desarrollará los días 20 y 21 de agosto, de 8:30 a 15:30, en la Sala de Sesiones del Congreso Nacional.
Bajo el lema “El agua nos une, la diplomacia nos guía”, esta edición propone como eje central el fortalecimiento del acceso al agua potable y saneamiento en comunidades vulnerables en el marco del desarrollo sostenible, con especial énfasis en el derecho humano al agua y saneamiento.
El lanzamiento oficial del evento se realizó ayer 16 de junio en el Aula Magna de la Universidad Americana, con la participación de representantes de las Naciones Unidas, autoridades académicas y estudiantes, marcando el inicio de una serie de actividades preparatorias rumbo a la simulación.
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El MUN-UA tiene como objetivo fortalecer las competencias académicas y profesionales de los estudiantes mediante la simulación de órganos de las Naciones Unidas, promoviendo habilidades clave como la diplomacia, negociación, liderazgo, oratoria y análisis de problemáticas globales vinculadas al desarrollo sostenible.
Asimismo, la actividad impulsa la participación de los estudiantes en debates académicos internacionales, la elaboración de resoluciones y documentos de posición, y la vinculación entre la academia y organismos nacionales e internacionales. También busca sensibilizar sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con especial atención al ODS 6 (agua limpia y saneamiento) y el ODS 4 (educación de calidad). El evento contará con instancias de reconocimiento a la excelencia académica, premiando a los participantes destacados en las categorías de Mejor Delegado, Delegado Sobresaliente y Mención de Honor.
Un aspecto destacado de esta edición es que el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) declaró el evento de interés ambiental mediante la Resolución N.º 255 de fecha 26 de mayo de 2026, al igual que la Secretaría Nacional de Deportes (SND), con Resolución N° 146 reconociendo el aporte a la concienciación y formación en temas ambientales y de sostenibilidad Con esta iniciativa, la Universidad Americana reafirma su compromiso con la formación de profesionales críticos, comprometidos y preparados para los desafíos globales actuales.
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¿Por qué los mosquitos pican más a algunas personas?
¿Por qué algunas personas son como “imanes” para los mosquitos mientras otras parecen librarse de ellos? Según los científicos, que aún trabajan en descifrar sus mecanismos, en el fondo de esta atracción -a veces fatal- se encuentra una mezcla química compleja y cambiante. “De las poco más de 3.500 especies de mosquitos conocidas, un centenar pica a los humanos y media docena son vectores de enfermedades” como malaria, dengue, fiebre amarilla, chikunguña, zika o el virus del Nilo Occidental, explica a la AFP Frédéric Simard, director de estudios del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD), en el sureste de Francia.
Y "no es un mito: no todos somos iguales ante el apetito de los mosquitos. Pero tampoco somos imanes todo el tiempo", añadió este entomólogo médico. Los seres humanos atraen a estos diminutos vampiros, entre los que se encuentra el ya famoso mosquito tigre, mediante múltiples señales sensoriales, principalmente los olores corporales, el dióxido de carbono del aliento y el calor, coinciden en señalar los expertos.
Las hembras de los mosquitos -las únicas que pican- las detectan mediante receptores especializados y es así como eligen su objetivo. “Sabemos desde hace más de 100 años que los mosquitos se sienten atraídos por el dióxido de carbono que exhalamos: es la primera señal que desencadena su comportamiento, a varias decenas de metros”, explicó a la AFP Rickard Ignell, autor en un estudio reciente sobre los fundamentos químicos de la atracción diferencial de esos insectos por el aliento humano.
A unos 10 metros, “los mosquitos comienzan a detectar nuestro olor que, combinado con el CO2, los atrae aún más”, añadió este científico sueco.
Creencias populares
Varias creencias populares sobre lo que atrae a estos dípteros han quedado desmentidas, sin embargo. “La diferencia entre los grupos sanguíneos no tiene una base científica sólida: se han realizado algunos estudios, pero con muy pocas personas. Tampoco está relacionado con el color de la piel, los ojos o el cabello”, enumeró Simard, del IRD.
Un factor clave de atracción es, sin duda, el olor, “una mezcla de moléculas producida por nuestra microbiota y más o menos atractiva para los mosquitos”, coincidió el entomólogo.
Los seres humanos emiten entre 300 y 1.000 compuestos olorosos diferentes, según han demostrado diversos estudios, pero los científicos apenas están comenzando a identificar mejor cuáles atraen a estos pequeños animales chupadores de sangre.
Para la investigación en la que participó Ignell, se evaluó en el laboratorio la diferencia de atractivo de 42 mujeres para los mosquitos “Aedes aegypti”, vectores de la fiebre amarilla o el dengue, entre otras enfermedades, en amplias regiones de América Latina.
“Hemos demostrado que una mezcla de compuestos olorosos -hemos identificado 27 que estos mosquitos pueden detectar- influye en el grado de atracción”, según el científico.
“Las mujeres más atractivas para los mosquitos, especialmente aquellas en el segundo trimestre de embarazo, producían un poco más de un compuesto derivado de la degradación del sebo”, consideró.
Precisamente, que un aumento tan pequeño de la dosis liberada de 1-octen-3-ol, conocido también como alcohol de hongos, cambie el comportamiento de estos insectos fue una de las sorpresas, reveló Ignell, al añadir que “los mosquitos son criaturas fascinantes”.
Cuidado con el alcohol
Beber cerveza, lo que aumenta la temperatura corporal, la cantidad de CO2 exhalado y modifica los olores cutáneos, también puede contribuir a atraerlos más, según algunos estudios.
Uno de ellos, estandarizado, realizado en Burkina Faso con voluntarios que bebieron una cerveza local y, unos días después, la misma cantidad de agua, demostró que el mosquito Anopheles, principal vector de la malaria, se dirigía más hacia los olores de aquellos que habían tomado esa bebida alcohólica.
Estos mecanismos alimentan una creciente investigación a medida que se extiende la amenaza sanitaria relacionada con ciertos de estos insectos.
El mosquito tigre, en particular, se está expandiendo en zonas donde no era endémico, debido al calentamiento global, la urbanización y la globalización.
“El riesgo afecta cada vez a más personas, y también a más países donde hay dinero para protegerse, por lo que esto genera financiamiento y resultados de investigación”, aseguró Simard. Cuando los mosquitos merodean, se recomienda protegerse de las picaduras con ropa larga y holgada, mosquiteros o repelente. “Y trate de comer ligero y consumir alcohol con moderación”, añadió el científico.
Fuente: AFP.
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Brasil: implementarán el mosquito antidengue en 70 municipios este año
Casi con amor, el científico brasileño Luciano Moreira sostiene una caja de vidrio donde se arremolinan mosquitos antidengue: una apuesta que ha resultado eficaz contra la enfermedad, pero que muestra sus límites para extenderse en Brasil. Para que nadie descubra secretos del método, los asesores de Moreira piden no fotografiar equipos de esta biofábrica en Curitiba, en el sur de Brasil, donde funciona el mayor criadero de “wolbitos” del mundo.
Así llama este reputado entomólogo, de 59 años, a los Aedes aegypti inoculados con Wolbachia, una bacteria que les impide desarrollar dengue. “Estamos en un momento decisivo para lograr expandirnos en Brasil”, dice a la AFP Moreira, reconocido por su trabajo en 2025 entre los diez científicos más destacados del mundo por la revista Nature y este año entre las 100 personas más influyentes de Time.
El método consiste en liberar “wolbitos” en zonas urbanas, donde en cuestión de meses sustituyen por transmisión generacional a los mosquitos que contagian dengue. Aunque la técnica funciona en 15 países, en ninguno protegió a tantas personas como en Brasil desde que Moreira empezó a probarla en 2011: un total de seis millones. Pero aún quedan 207 millones de ciudadanos en este país de tamaño continental, el más golpeado por el dengue en 2024, con más de 6.000 muertes, aunque el año pasado la incidencia fue mucho menor.
Cien millones de huevos semanales
La biofábrica se inauguró en 2025 con apoyo del instituto público Fiocruz y la ONG internacional World Mosquito Program (WMP). En su sala de reproducción, algunos de sus 70 empleados se limpian el sudor. La calefacción está regulada a gusto de los mosquitos, encerrados en grandes e iluminadas jaulas de tela traslúcida. La sala huele a su alimento: sangre caliente de caballo y agua con azúcar.
Las hembras pueden dar cien millones de huevos por semana infectados con Wolbachia, que se transmite a las crías. Embalados en cápsulas, los huevos se despachan a centros municipales, donde los eclosionan y liberan. En dos ciudades con estudios científicos sobre el método, Niterói -cerca de Rio de Janeiro- y Campo Grande (centro-oeste), los resultados fueron espectaculares: caídas de 89 % y 63 % del dengue, respectivamente.
“Antes no había dengue”
Pero la cura no avanza más rápido que la enfermedad. Primeramente, el cambio climático “aumenta la diseminación del virus. En el sur del país, que era mucho más frío, antes no había dengue” y ahora sí, alerta Moreira, fundador de la biofábrica y hoy asesor del WMP. Además, aunque el gobierno de izquierda de Luiz Inácio Lula da Silva reconoció al método Wolbachia como una medida de salud pública, los tiempos del Estado no van a a la par con la procreación de mosquitos.
Los huevos producidos en Curitiba se distribuyen a otras ciudades siguiendo órdenes de las autoridades sanitarias. Pero la fábrica tuvo que reducir la producción porque la demanda (del ministerio de Salud) no estaba tan alta, dice Moreira. Según la bióloga y epidemióloga Ludimila Raupp, profesora de la Pontificia Universidad Católica de Rio, hay “urgencia” en expandir el método Wolbachia para luchar contra el dengue en Brasil.
Pero ampliar la cobertura nacional “no es fácil” y cita el caso de Rio de Janeiro donde la implementación tuvo “graves fallas” y una “descoordinación institucional”, dice a la AFP. Según esta experta, la ciudad registró resultados modestos porque los equipos sanitarios hicieron un uso intensivo de larvicidas perjudiciales para los “wolbitos”. La violencia del crimen organizado también complicó la implementación en favelas cariocas, según Moreira.
Desafíos
La expansión del método tiene desafíos “técnicos, operacionales, logísticos y financieros”, admite a la AFP el ministro de Salud, Alexandre Padilha. Sin embargo, defiende los avances: solo en 2026 este se implementará en 54 municipios de Brasil, para totalizar 70 a finales de año. Moreira explica que la técnica demora unos dos años para mostrar resultados y avisa que no es una fórmula “mágica”, sino una estrategia “complementaria” a otras como la vacuna.
Los “wolbitos” de Moreira descienden de Aedes aegypti inoculados con Wolbachia casi dos décadas atrás en Australia, donde el científico hizo su posdoctorado en entomología. El equipo que integraba descubrió en 2008 que esa bacteria común en otros insectos bloquea el dengue, el zika y la chikunguña.
Fuente: AFP.