Lluvias copiosas provocan invasión de mosquitos gigantes, pero inofensivos
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La invasión de mosquitos gigantes luego de las abundantes lluvias registradas en territorio nacional se debe a la importante acumulación de agua en baldíos, baches y otros lugares, explicó Berta Paredes, jefa de Entomología del Senepa, en el programa Cuenta Final Radio de Universo 970AM/Nación Media.
“Son mosquitos del género Psorophora, los cuales se caracterizan por tener un tamaño más grande y ser más oscuros. Estas especies se crían en lugares donde se acumulan grandes cantidades de agua; su ciclo vital también se acelera ante las altas temperaturas y la humedad“, detalló la experta.
Son mosquitos más grandes y oscuros, pero no transmiten enfermedades. Foto: Ilustración
Sin embargo, aclaró que los llamados “ñati’ü kavaju” son inofensivos, es decir, no son transmisores de enfermedades como los Aedes aegypti; son de tipo silvestre y son más grandes que los Aedes.
Mencionó que los olores fuertes los repelen, pero el sudor de la piel los atrae. “Tienen la particularidad de que pican agresivamente y dejan una sensación de picazón que tarda un poco en desaparecer, o dejan ronchitas en algunas personas”, precisó la especialista.
En ese sentido, se recomienda el uso de repelentes, que se tiene que renovar cada cierta hora, no tener la piel expuesta, utilizar ropas de mangas largas, cerrar puertas y ventanas o usar espirales.
Añadió que tenemos abundancia en estos momentos debido a las grandes lluvias que tuvimos la semana pasada. “Esto se debe a que se crían en reservorios de agua más grandes y temporales como charcos o canaletas que se encuentran al costado de los caminos y se llenan de agua con lluvias copiosas”, puntualizó.
Las hembras de estos mosquitos colocan sus huevos generalmente sobre la tierra, en lugares donde va a haber agua en algún momento. “Se llenan con las lluvias, entonces, se da esa explosión después de las lluvias”, indicó.
A diferencia de los Aedes, que son mosquitos más domésticos y las hembras necesitan colocar sus huevos por paredes de recipientes. “Cualquier recipiente que pueda contener agua es criadero para el Aedes aegypti”, acotó.
Lo tenemos normalmente en nuestras casas y podemos bajar la densidad eliminando criaderos.
Bruno Da Silva tenía 16 años cuando se acercó al mundo rural. Hoy, con 22, lidera proyectos vinculados al riego y ve en la tecnología, los datos y los problemas del campo una cantera de oportunidades para emprender.
Nació y creció en San Cristóbal, en el Este del país, pero el campo no formaba parte de su historia familiar. A los 16 años, Bruno se mudó a Santa Rita para terminar el colegio y comenzó a trabajar en un estudio de arquitectura. Dos años después llegó a Asunción para estudiar la misma carrera en la Universidad Nacional de Asunción (UNA).
El giro llegó cuando volvió a conectarse con su padre, vinculado al agronegocio. Después de varias conversaciones, decidió probar suerte en las empresas familiares. Y según contó nuestro protagonista fue la mejor decisión que tomó en su vida.
A partir de ahí, su formación dejó de estar solamente en las aulas. Pasó por administración, marketing, proyección, ventas e IT dentro de la firma Irrigar, y posteriormente asumió responsabilidades en AgroRiego y AgroInvest. Esto le llevó a conocer cada área, entender dónde podía generar mayor impacto y convertir ese conocimiento en resultados. “Los resultados generan respeto y comunican valor”, sostuvo.
Hoy, uno de sus principales focos está puesto en el riego, un negocio que combina agricultura, ingeniería, tecnología y gestión. Reveló que con Irrigar ya fueron instalados más de 120 pivotes en Paraguay, unos 25 en Brasil y 16 en Bolivia.
Pero lo más interesante de su historia no es solamente la cantidad de equipos instalados sino la forma en que convierte los desafíos del agro oportunidades de negocio.
Como muestra compartió cinco datos que cambian la mirada sobre el riego. 1) El agua puede multiplicar la productividad: Según la base de datos de Irrigar, construida a partir de más de 15 años de experiencia, incorporar riego puede elevar entre 30 % y 50 % la producción de soja y entre 60% y 100% la de maíz; 2) La ganadería también puede cambiar de escala: En sistemas extensivos, la capacidad puede pasar de entre 0,5 y 2 unidades animales por hectárea a 8-12 cuando se combina pasto irrigado con rotación. Es decir, el riego no solo permite producir más: puede modificar completamente el modelo productivo; 3) El próximo gran territorio puede estar en el Chaco: Existe un potencial particularmente grande en el oeste paraguayo por la disponibilidad de agua dulce subterránea. Brasil, mientras tanto, es el referente regional por su escala y densidad de implementación; 4) Un pivote ya no es simplemente un sistema para llevar agua: La tecnología permite controlar equipos desde el teléfono, incorporar fertilización, trabajar con tasa variable, conectarse con sistemas meteorológicos y utilizar tecnología Corner. Irrigar instaló los dos primeros pivotes Corner de Paraguay. Su particularidad está en que pueden incrementar hasta 20 % el área irrigada en terrenos irregulares, atacando uno de los límites tradicionales de estos sistemas; 5) El verdadero diferencial está en gestionar los datos: El futuro del agro no pasa únicamente por sumar máquinas. Hay oportunidades en conectar tecnología, información y gestión para resolver problemas concretos del productor.
El XV Congreso Regional de Tecnología en Arquitectura comienza este miércoles en la FADA-UNA y pondrá el foco en soluciones que combinan cuidado ambiental, eficiencia y ahorro económico. Foto: Pexels
Arquitectura sostenible busca ahorrar agua y energía desde el diseño
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Este miércoles comienza en la FADA-UNA el XV Congreso Regional de Tecnología en Arquitectura (CRETA), con una propuesta que apunta a demostrar que cuidar el agua y reducir el consumo energético también puede traducirse en importantes ahorros. La arquitectura sostenible será uno de los ejes del encuentro, con alternativas que pueden disminuir significativamente los costos de operación de los edificios.
Entre las soluciones planteadas se encuentran:
la captación y reutilización del agua de lluvia
sistemas que favorecen la infiltración al suelo
y dispositivos que permiten reducir el caudal utilizado en las actividades cotidianas.
El arquitecto Luis Silvio Ríos, docente de la FADA-UNA, advirtió que la abundancia de recursos hídricos en Paraguay no debe llevar a considerar al agua como un recurso inagotable.
Desde el diseño de las edificaciones también es posible incorporar mecanismos para retener temporalmente el agua durante las lluvias y facilitar posteriormente su ingreso al suelo, contribuyendo a la recarga de los acuíferos. A esto se suman tecnologías sencillas, como griferías que incorporan aire al flujo para disminuir el volumen utilizado sin afectar su funcionalidad.
La sostenibilidad, además, puede representar una ventaja económica. La ingeniera Gabriela Mesquita explicó que este tipo de construcciones puede demandar cerca de 4 % más de inversión inicial, pero permitir ahorros de entre 40 % y 60 % en energía y de hasta 60% en agua. Según el proyecto, el desembolso adicional podría recuperarse en un plazo de dos a cinco años, reduciendo luego los costos de funcionamiento durante la vida útil del inmueble.
El CRETA reunirá hasta el viernes 21 de agosto a docentes, investigadores, profesionales y estudiantes para debatir sobre tecnología, arquitectura y respuestas frente al cambio climático. El programa incluye seis conferencias magistrales, unas 80 ponencias, talleres y charlas técnicas, con especial atención a la eficiencia de los recursos, la reducción de la huella de carbono y el desarrollo de ciudades más sostenibles.
Los ciclos de sequías severas y bajantes extraordinarias de los ríos demostraron que la disponibilidad del agua puede tener efectos directos sobre la economía nacional. Foto: Pexeles
La nueva inflación del agua amenaza con encarecer servicios y presionar a las economías
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El cambio climático empieza a convertirse en un factor de costos para gobiernos, empresas y hogares. Las inversiones necesarias para garantizar agua segura podrían trasladarse a las tarifas y generar una nueva presión inflacionaria.
Durante décadas, el agua fue considerada un servicio básico de bajo costo relativo y con una disponibilidad que parecía garantizada. Sin embargo, el cambio climático está modificando esa ecuación económica. En un planeta en el que los extremos climáticos se vuelven más frecuentes —con regiones que enfrentan sequías prolongadas y otras que soportan inundaciones históricas— el acceso al agua comienza a transformarse en un factor de presión sobre las finanzas públicas, las empresas de servicios y el bolsillo de los consumidores.
Un reciente estudio de la Universidad de Stanford advierte que varias ciudades de Estados Unidos podrían duplicar sus tarifas de agua hacia mediados de siglo debido a la combinación de tres factores: menor disponibilidad del recurso, infraestructura envejecida y la necesidad de ejecutar grandes inversiones para adaptar los sistemas de abastecimiento al nuevo escenario climático.
La investigación, publicada en la revista Nature Sustainability, revela una tendencia que podría repetirse en distintas economías: el cambio climático genera nuevos costos de producción y esos costos terminan trasladándose a los usuarios mediante mayores tarifas de servicios públicos.
El fenómeno representa una nueva forma de presión inflacionaria. Así como el aumento del precio del petróleo encarece el transporte y los alimentos, el incremento del costo del agua puede impactar en múltiples sectores productivos, desde la industria y la agricultura hasta los servicios urbanos.
En Estados Unidos, el valor promedio del agua potable ya aumentó durante las últimas décadas a un ritmo superior al de la inflación, debido principalmente al deterioro de las redes y a la necesidad de renovar una infraestructura que requiere inversiones multimillonarias. Ahora, el factor climático agrega una nueva capa de costos.
El cambio climático genera nuevos costos de producción y esos costos terminan trasladándose a los usuarios mediante mayores tarifas de servicios públicos. Foto: Pexeles
El caso analizado por los científicos en Santa Cruz, California, muestra el desafío que enfrentan muchas ciudades: después de aplicar medidas de ahorro y eficiencia, las autoridades deben recurrir a soluciones más costosas, como plantas de reutilización de aguas residuales, nuevos sistemas de almacenamiento y obras para garantizar el suministro en períodos de sequía.
La consecuencia económica es directa: las inversiones necesarias para asegurar la disponibilidad del recurso terminan reflejándose en las facturas de los consumidores.
Paraguay frente al desafío de administrar su ventaja hídrica: Aunque Paraguay posee una posición privilegiada por sus abundantes recursos hídricos, con una de las mayores disponibilidades de agua dulce per cápita de la región, el país tampoco está aislado de esta nueva realidad económica.
Los ciclos de sequías severas y bajantes extraordinarias de los ríos Paraguay y Paraná demostraron en los últimos años que la disponibilidad del agua puede tener efectos directos sobre la economía nacional. La reducción del calado afectó la logística fluvial, elevó costos de transporte y generó impactos sobre sectores estratégicos como la exportación agrícola y energética.
Al mismo tiempo, las inundaciones recurrentes exigen mayores inversiones en infraestructura urbana, sistemas de drenaje, protección de comunidades vulnerables y mantenimiento de caminos, recursos que compiten con otras prioridades del presupuesto público.
Para Paraguay, el desafío económico no pasa únicamente por disponer del recurso, sino por desarrollar infraestructura suficiente para administrarlo de manera eficiente. La expansión urbana, el crecimiento industrial y la llegada de nuevas inversiones aumentarán la demanda sobre los sistemas de agua potable y saneamiento.
En este contexto, la gestión del agua comienza a formar parte de la agenda de competitividad de los países. Las naciones que logren anticiparse con inversiones inteligentes en infraestructura resiliente tendrán mejores condiciones para atraer capital, sostener su producción y reducir los impactos económicos de los eventos climáticos extremos.
El cambio climático dejó de ser solamente un problema ambiental. Se convirtió en una variable económica que afecta costos, inversiones, inflación y planificación empresarial. La próxima gran discusión mundial no será solo quién tiene agua, sino quién tiene la capacidad financiera y tecnológica para garantizarla.
Universidad Americana presenta la 8va edición del Modelo de Naciones Unidas (MUN-UA)
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La Universidad Americana anuncia la realización de la octava edición del Modelo de Naciones Unidas (MUN-UA), una de sus principales iniciativas académicas orientadas a la formación integral de sus estudiantes, que se desarrollará los días 20 y 21 de agosto, de 8:30 a 15:30, en la Sala de Sesiones del Congreso Nacional.
Bajo el lema “El agua nos une, la diplomacia nos guía”, esta edición propone como eje central el fortalecimiento del acceso al agua potable y saneamiento en comunidades vulnerables en el marco del desarrollo sostenible, con especial énfasis en el derecho humano al agua y saneamiento.
El lanzamiento oficial del evento se realizó ayer 16 de junio en el Aula Magna de la Universidad Americana, con la participación de representantes de las Naciones Unidas, autoridades académicas y estudiantes, marcando el inicio de una serie de actividades preparatorias rumbo a la simulación.
El MUN-UA tiene como objetivo fortalecer las competencias académicas y profesionales de los estudiantes mediante la simulación de órganos de las Naciones Unidas, promoviendo habilidades clave como la diplomacia, negociación, liderazgo, oratoria y análisis de problemáticas globales vinculadas al desarrollo sostenible.
Asimismo, la actividad impulsa la participación de los estudiantes en debates académicos internacionales, la elaboración de resoluciones y documentos de posición, y la vinculación entre la academia y organismos nacionales e internacionales. También busca sensibilizar sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con especial atención al ODS 6 (agua limpia y saneamiento) y el ODS 4 (educación de calidad). El evento contará con instancias de reconocimiento a la excelencia académica, premiando a los participantes destacados en las categorías de Mejor Delegado, Delegado Sobresaliente y Mención de Honor.
Un aspecto destacado de esta edición es que el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) declaró el evento de interés ambiental mediante la Resolución N.º 255 de fecha 26 de mayo de 2026, al igual que la Secretaría Nacional de Deportes (SND), con Resolución N° 146 reconociendo el aporte a la concienciación y formación en temas ambientales y de sostenibilidad Con esta iniciativa, la Universidad Americana reafirma su compromiso con la formación de profesionales críticos, comprometidos y preparados para los desafíos globales actuales.