En el Refugio Biológico de Mbaracayú, ubicado en Saltos del Guairá, se inició la colocación de microchips para identificar de manera individual a ejemplares de mbói jagua (Eunectes murinus), o anaconda verde. La incorporación de esta tecnología, a cargo de la División de Áreas Protegidas de Itaipú, marca un hito para su monitoreo, con una herramienta que permite reconocer a cada serpiente con alta precisión.
El microchip funciona como una “cédula de identidad” interna, dado que el sistema provee un código único asociado a ese ejemplar. De este modo, cada vez que un animal sea recapturado (ya sea durante acciones de manejo, investigación o a partir de reportes voluntarios), se podrá confirmar si se trata del mismo individuo registrado anteriormente o de uno nuevo que no cuenta con reportes previos.
Esta innovación permitirá reducir la incertidumbre de los registros, ordenar la información y fortalecer la toma de decisiones para la conservación de la especie, explicaron los técnicos de la Entidad. La identificación individual mediante microchip representa un avance concreto para el estudio y la conservación de especies prioritarias, porque permite construir datos más sólidos a lo largo del tiempo.
Entre otros aportes, facilita reconocer patrones de reaparición, asociar registros a medidas biométricas y mejorar el seguimiento de los ejemplares en monitoreos de mediano y largo plazo. A través de esta y otras acciones ambientales, Itaipú reafirma su compromiso para la protección de la rica biodiversidad del Paraguay y la región.

