Con un mensaje cargado de emoción, cansancio y preocupación, Carlos Miguel Ruiz, el “policía que rescata”, anunció el cierre definitivo del ingreso de animales al refugio que dirige, debido al colapso total de su capacidad operativa. La decisión, explicó, fue tomada tras reconocer que la situación ya no es sostenible ni para el equipo humano ni para los animales que allí se encuentran.
Ruiz, quien se desempeña como oficial del grupo Lince y realiza rescates de animales, especialmente de perros, señaló que el refugio se encuentra completamente saturado, con cuatro personas trabajando de manera permanente, además de una veterinaria presente todos los días, esfuerzo que —según afirmó— ya no alcanza para garantizar condiciones adecuadas. “Entre rescatar y hacinar animales hay un solo paso”, expresó, advirtiendo que continuar recibiendo animales en estas condiciones sería irresponsable y perjudicial.
Prácticamente al borde del llanto, el responsable del refugio remarcó que no están ingresando animales nuevos porque no hay espacio físico ni recursos suficientes para cubrir tratamientos, alimentación y cuidados básicos. “¿De qué sirve sacarlos de la calle si no les vamos a poder dar todo lo que requieren?”, cuestionó, subrayando que el bienestar animal debe estar por encima de cualquier intención de rescate.
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A esta realidad se suma la caída en las adopciones, un factor clave que profundizó la crisis. Según relató, los últimos llamados a adoptar no tuvieron respuesta, y ninguno de los animales logró encontrar un hogar, lo que impide liberar espacio y continuar con la tarea solidaria.
Visiblemente agotado física y emocionalmente, Ruiz pidió comprensión, especialmente a padrinos y colaboradores que acercaban animales al refugio. Reconoció que la decisión puede generar enojo, pero insistió en que es necesario dimensionar el trabajo inmenso que se realiza diariamente y los límites reales que hoy enfrenta la organización.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía para colaborar a través de la compra del calendario solidario, iniciativa que busca recaudar fondos para sostener al refugio y avanzar en su sueño de recorrer el país, promoviendo la castración, el rescate responsable y la protección animal. También invitó a adoptar y visitar, aunque reiteró que el refugio ya no recibirá nuevos animales.

