El Ministerio de Salud recuerda que al menos 150 minutos de actividad física semanal ayudan a mantener un peso saludable y a reducir el riesgo de cáncer de mama, una enfermedad que puede prevenirse con hábitos saludables y detección temprana. Foto: Archivo
Una de cada tres mujeres paraguayas tiene obesidad, advierte Salud
Compartir en redes
En el marco de la campaña “Octubre Rosa”, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS) enfatiza la importancia de la actividad física como herramienta preventiva contra el cáncer de mama, una enfermedad que afecta cada vez a más mujeres en el país.
Según la Segunda Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR 2022), 1 de cada 3 mujeres paraguayas presenta obesidad y 1 de cada 2 realiza actividad física insuficiente, es decir, menos de 150 minutos a la semana. Este sedentarismo aumenta el riesgo de desarrollar distintos tipos de cáncer, especialmente el de mama.
El Lic. Eduardo Enciso, jefe del Departamento de Factores de Riesgo de la Dirección General de Vigilancia de la Salud, explicó que el exceso de peso eleva el riesgo de cáncer de mama debido a la producción de estrógenos en el tejido graso, hormonas que pueden favorecer el crecimiento de células cancerígenas.
“La actividad física es un factor protector que contribuye al control del peso corporal y a la reducción del exceso de grasa. Debe ser promovida en todos los espacios como una herramienta fundamental para la prevención del cáncer de mama”, destacó Enciso.
El profesional recomienda realizar al menos 150 minutos de actividad física por semana, lo que equivale a 30 minutos diarios, cinco veces por semana, para mantener un peso corporal saludable y reducir el riesgo de enfermedades crónicas.
“No hace falta ir al gimnasio ni hacer cosas difíciles. Con caminar rápido, bailar en casa o andar en bici ya estamos sumando. La idea es llegar a los 150 minutos por semana”, explicó.
Enciso también instó a incorporar pausas activas durante la jornada laboral, realizando pequeños ejercicios como sentadillas o caminatas cortas, para contrarrestar los efectos del sedentarismo.
Además, resaltó que los ejercicios de fuerza son fundamentales para mantener la calidad de vida y prevenir el desarrollo de enfermedades crónicas. En el caso de mujeres que hayan pasado por tratamientos como radioterapia o quimioterapia, es esencial contar con la autorización médica antes de retomar la actividad física.
Entre las actividades recomendadas se encuentran los ejercicios aeróbicos, como caminar, andar en bicicleta, bailar o practicar deportes, así como los ejercicios de fuerza dos o tres veces por semana, alternando los días y preferiblemente bajo orientación profesional.
Finalmente, el Ministerio de Salud recuerda que la actividad física debe integrarse a un estilo de vida saludable, junto con una alimentación equilibrada, el control del peso corporal y la reducción del consumo de alcohol y tabaco. Estas medidas combinadas son claves para prevenir el cáncer de mama y promover la salud integral.
Ejercicios de fuerza y bajo impacto son claves en el inicio del tratamiento de la obesidad
Compartir en redes
El tratamiento inicial de la obesidad requiere adecuar la actividad física a la condición de salud, movilidad, experiencia previa y preferencias de cada persona. Comenzar de manera brusca con disciplinas de alto impacto puede incrementar el riesgo de lesiones musculoesqueléticas o eventos cardiovasculares. Por ello, especialistas del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social enfatizan que el proceso debe ser progresivo, seguro y respetuoso, evitando esfuerzos desmedidos que comprometan la integridad física del paciente.
El Lic. Eduardo Enciso, del Departamento de Prevención y Control de Factores de Riesgo, explica que la intensidad debe adaptarse individualmente para garantizar sostenibilidad en el tiempo. Respecto a la transición hacia ejercicios más exigentes, el profesional aclara: “Esto no significa que todas las personas con obesidad deban evitar correr: se recomienda iniciar gradualmente y adaptar la actividad física según el paciente”. La gradualidad resulta fundamental para acondicionar el sistema cardiovascular y las articulaciones.
Como punto de partida, se aconseja priorizar el entrenamiento de fuerza frente a los ejercicios aeróbicos de impacto, utilizando bandas elásticas, máquinas, cargas livianas o el propio peso corporal. Sobre los beneficios de esta modalidad, Enciso señala: “La fuerza mejora la capacidad para realizar actividades cotidianas y ayuda a preservar la masa muscular durante el descenso de peso”. La orientación técnica permite ajustar las rutinas para maximizar ganancias funcionales sin generar molestias articulares.
Entrenamiento de fuerza
Se sugiere fortalecer los principales grupos musculares al menos dos veces por semana, complementando la rutina con caminatas, bicicleta o ejercicios en el agua. Asimismo, las iniciativas comunitarias cumplen un rol clave al ofrecer circuitos para principiantes en un ambiente inclusivo. Es prioritario erradicar el estigma relacionado con el peso, ya que los entornos discriminatorios se convierten en barreras que alejan a las personas de la práctica constante de actividades saludables.
Para acompañar este proceso con respaldo profesional, la cartera sanitaria dispone de Consultorios de Manejo Integral de la Obesidad en diversas regiones del país, destinados a la población adulta e infantojuvenil. Estos espacios brindan atención gratuita y multidisciplinaria mediante la intervención coordinada de médicos, nutricionistas, psicólogos y orientadores de actividad física capacitados para prescribir pautas acordes a cada etapa del tratamiento.
A través de esta red pública asistencial, los usuarios pueden acceder a evaluaciones clínicas completas y planes personalizados sin costo alguno. La combinación de acompañamiento profesional multidisciplinario, prescripción adecuada del ejercicio y entornos comunitarios libres de estigmas consolida el camino hacia la adherencia al tratamiento, la prevención de complicaciones crónicas y la mejora sustancial en la calidad de vida. Lista de Consultorios de Manejo Integral de la Obesidad: https://www.mspbs.gov.py/adjunto/Consultorios-de-Manejo-Integral-de-la-Obesidad.pdf.
Investigación arroja prometedores resultados sobre el cáncer de mama
Compartir en redes
Jimmi Peralta
Fotos: Gentileza
Un reciente estudio podría ayudar a comprender cómo evoluciona el cáncer de mama. Los resultados mostraron que los niveles de actividad de un gen podrían estar relacionados con la supervivencia de las pacientes. Los hallazgos abren nuevas posibilidades de investigación para identificar indicadores que, en el futuro, contribuyan a predecir la evolución de la enfermedad y su tratamiento.
El Dr. Daniel Rodrigues de Bastos, investigador categorizado en el Sistema Nacional de Investigadores (SISNI) y docente investigador de la Universidad Privada del Este (UPE), encabezó una investigación titulada “ATP1A2 como biomarcador pronóstico candidato asociado al subtipo en el cáncer de mama: un análisis integrado transcriptómico, epigenético e in vitro”.
Sobre los principales resultados del trabajo, indica que “observamos que la actividad del gen ATP1A2 era generalmente menor en los tumores mamarios, especialmente en algunos subtipos considerados más agresivos. También identificamos que las pacientes cuyos tumores presentaban una mayor expresión de este gen tendían a tener mejores resultados de supervivencia. Esto no significa que ATP1A2 sea necesariamente responsable de que un tumor sea más o menos agresivo, sino que su actividad podría proporcionar información relevante sobre el comportamiento de la enfermedad”.
La investigación, que fue publicada en la revista científica internacional Epigenomics, reunió a investigadores, docentes y alumnos de medicina de Paraguay y de la Universidad de São Paulo, Brasil. El objetivo fue comprender mejor las características biológicas de los tumores e identificar moléculas que, en el futuro, puedan contribuir al diagnóstico, la evaluación del pronóstico y, eventualmente, al desarrollo de estrategias terapéuticas más personalizadas del cáncer de mamas.
“Este trabajo forma parte de mi línea de investigación denominada ‘Bioinformática Aplicada a la Salud Pública’, oficialmente reconocida por la Facultad de Ciencias Médicas de la UPE-CDE. Desde 2024 vengo desarrollando y coordinando investigaciones en esta línea, con especial énfasis en oncología molecular y en la identificación y caracterización de biomarcadores tumorales, particularmente en el cáncer de mama y carcinoma cervicouterino, buscando generar conocimientos con potencial aplicación en la salud pública”, explica Rodrigues.
En oncología se llama biomarcador a cualquier sustancia, proteína, gen, mutación o cambio molecular que se puede medir en el cuerpo (en tejidos, sangre u otros fluidos) y que revela información específica sobre el cáncer.
ALTERACIONES DE LOS GENES
La investigación asume como base la diversidad de los tipos de tumores y sus características genéticas, y que los genes pueden presentar alteraciones en su actividad durante el desarrollo del cáncer. Este estudio, que utilizó datos de 1.087 pacientes del proyecto internacional The Cancer Genome Atlas (TCGA-BRCA), dirige la mirada en un gen en particular.
“Decidimos investigar el gen ATP1A2, cuya función normal está relacionada con el equilibrio de determinados elementos químicos dentro y fuera de las células. Nuestra hipótesis era que las alteraciones en la actividad de este gen podrían estar relacionadas con las características biológicas del cáncer de mama y con la evolución clínica de las pacientes”, comenta el investigador.
El ATP1A2 es un gen que forma parte del ADN humano, que contiene la información necesaria para producir una proteína que forma parte de un mecanismo conocido como bomba de sodio y potasio.
“En nuestra investigación no extrajimos el gen como si se tratara de una sustancia presente en la sangre. Lo que estudiamos fue principalmente su nivel de actividad, es decir, cuánto se estaba expresando en las células tumorales. Para comprenderlo mejor, podemos imaginar que todas las células poseen un conjunto de instrucciones, pero no utilizan todas con la misma intensidad”, explica.
El proyecto de investigación también incluyó un proceso experimental para observar al gen ATP1A2 en diferentes tipos de cáncer de mama y cómo cambiaba su actividad después de la exposición a tratamientos como la quimioterapia y la radiación.
“La combinación de ambos abordajes fue fundamental: los datos de pacientes nos permitieron identificar asociaciones clínicamente relevantes, mientras que los experimentos celulares aportaron información complementaria sobre el comportamiento del gen”, explicó.
BIOINFORMÁTICA
Actualmente, gracias al catálogo del The Cancer Genome Atlas (EE. UU.), los investigadores disponen de enormes cantidades de información biológica que, mediante herramientas de bioinformática, pueden analizar desde nuevas perspectivas y utilizar para responder preguntas que no necesariamente fueron planteadas cuando esos datos se generaron. Esto permite desarrollar investigaciones originales a partir de información ya existente, reduciendo considerablemente el tiempo y los recursos necesarios para explorar nuevas hipótesis científicas.
Este estudio contó también con la participación de la estudiante de Medicina de la UPE-CDE Maíza Vitória Aguiar Silva Oliveira y de las docentes Dra. Sandra González y Dra. Marilaura Chamorro. Por parte de las instituciones del Brasil, tomaron parte los investigadores Ricardo César Cintra y Renan Gomes do Nascimento.
CONCLUSIONES
“Uno de los principales hallazgos fue que este gen presenta una actividad generalmente menor en los tumores de mama, especialmente en aquellos con características biológicas más agresivas. También observamos que las pacientes cuyos tumores presentaban una mayor actividad de este gen tendían a tener mejores resultados de supervivencia. Esta asociación se mantuvo incluso después de considerar diferentes características clínicas de las pacientes”, refiere el médico.
“Además, identificamos posibles mecanismos biológicos que podrían influir en la actividad de este gen y observamos que su expresión puede modificarse cuando las células tumorales son expuestas a determinados tratamientos como la quimioterapia y la radiación”, agregó.
Estas conclusiones permiten avanzar en la identificación de posibles biomarcadores del cáncer de mama y en el futuro podría ayudar a comprender mejor las diferencias entre los tumores y aportar información sobre su pronóstico.
“Es importante aclarar que todavía estamos hablando de una investigación científica y no de un nuevo examen clínico disponible para las pacientes. Nuestros resultados son prometedores, pero necesitan ser confirmados mediante nuevas investigaciones antes de considerar su aplicación en la práctica médica”, finalizó.
The Pink Edit celebró su segunda edición con estilo y protagonismo femenino
Compartir en redes
En el marco de Octubre Rosa, la propuesta impulsada por la empresaria Sol Cartes reunió nuevamente a mujeres en una experiencia que celebra la belleza, la confianza y la expresión personal.
La segunda edición de The Pink Edit se realizó el 22 de octubre, dando continuidad a una iniciativa de Motor Haus que busca fortalecer el protagonismo femenino en el mundo automotor.
The Pink Edit nació con el objetivo de crear espacios de encuentro, aprendizaje y conexión entre mujeres, combinando estilo, belleza y empoderamiento.
Las invitadas disfrutaron de asesoría en maquillaje, una experiencia que reflejó el espíritu de la propuesta: celebrar la individualidad y promover la confianza personal. En la oportunidad, estuvo como invitada especial la exreina de belleza y supermodelo paraguaya, Stephi Stegman.
Con esta nueva entrega, The Pink Edit reafirma su apuesta por una comunidad femenina más conectada, en la que la pasión por los motores también tiene lugar.
El evento se desarrolló en la sede de Motor Haus ubicada sobre la avenida San Martín. Foto: CNLa empresaria Sol Cartes fue la anfitriona del evento. Foto: CNLa propuesta tiene como protagonistas a clientes de Motor Haus. Foto: CNLas participantes recibieron asesoría en maquillaje. Foto: CNEl instructor fue el famoso maquillista paraguayo, Robert Petersen. Foto: CNLa iniciativa busca fortalecer el protagonismo femenino en el mundo automotor. Foto: CNLas asistentes celebraron la belleza, la confianza y la expresión personal. Foto: CN
The Pink Edit reafirma su apuesta por una comunidad femenina más conectada. Foto: CNLas participantes degustaron un menú variado. Foto: CN
La barra de jugos tenía opciones como limón rosa, durazno y piña con menta. Foto: CN
Día Rosa: Salud destaca red con 56 mamógrafos y 68.000 estudios anuales
Compartir en redes
En el marco del Día Mundial de lucha contra el cáncer de mama y la campaña Octubre Rosa 2026, bajo el lema “Hagamos de la prevención una tradición”, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) recuerda que la detección temprana es la herramienta más eficaz para salvar vidas. Las autoridades sanitarias enfatizan que el cuidado de la salud no debe limitarse a una sola época del año, sino consolidarse como un compromiso permanente mediante consultas y controles periódicos.
Para ampliar el diagnóstico precoz, la red de salud pública dispone actualmente de 56 equipos de mamografía operativos distribuidos estratégicamente en diferentes establecimientos del país. Esta infraestructura busca derribar las barreras de acceso y garantizar que las pacientes puedan realizarse los estudios fundamentales para detectar alteraciones que todavía no son perceptibles a simple vista o mediante la palpación.
Los registros oficiales reflejan un incremento sostenido en la utilización de este servicio a nivel nacional. Durante el año 2024 se realizaron 46.023 mamografías en los centros asistenciales, cifra que ascendió notablemente a 68.882 estudios al cierre de 2025, evidenciando una mayor receptividad y participación de la ciudadanía en las campañas preventivas.
Casi 40.000 estudios este año
En lo que va del año 2026, las estadísticas del MSPBS contabilizan un total de 39.169 mamografías efectuadas, de las cuales 390 arrojaron resultados anormales que ya cuentan con el seguimiento médico correspondiente. Desde la cartera sanitaria recuerdan que un diagnóstico alterado no constituye por sí solo un caso de cáncer, sino la pauta necesaria para iniciar estudios complementarios.
Las recomendaciones oficiales establecen que las mujeres de 40 años en adelante deben realizarse una mamografía anual de forma obligatoria, accediendo al estudio en los servicios públicos sin necesidad de presentar una orden médica previa. Asimismo, aquellas con antecedentes familiares directos o que detecten cambios inusuales en sus mamas deben acudir de inmediato a una valoración profesional.
Como respaldo legal e institucional para facilitar estos cuidados, la Ley N.º 6211/18 otorga a las trabajadoras dos días de licencia remunerada al año destinados exclusivamente a la realización de la mamografía y el Papanicolaou. El Ministerio de Salud recuerda que las interesadas pueden verificar el listado de hospitales con equipos operativos ingresando al portal oficial mspbs.gov.py/octubre-rosa.html.