El Encuentro Trinacional del Colectivo de Mujeres Chaqueñas 2025 cierra este miércoles con la presentación de las propuestas finales construidas colectivamente, y dará paso al Encuentro Mundial del Chaco Americano (EMCHA), del 2 al 4 de octubre, siguiendo en la ciudad de Filadelfia, en el departamento de Boquerón.
Más de un centenar de mujeres indígenas y campesinas de Argentina, Paraguay y Bolivia se reunieron desde el lunes pasado para el primer evento que, con el lema “Nosotras movemos el territorio”, es un espacio de articulación regional que busca consolidar la voz y el protagonismo de las mujeres como defensoras de la vida y del territorio.
Durante la jornada de ayer se establecieron cinco mesas temáticas, sobre Tierra y territorio, Economía y juventud, Cambio climático, Mujeres que lideran y Cuidado y vida libre de violencia, con el objetivo de elaborar propuestas que se presentarán en el EMCHA, como una manera de hacer oír las voces de las mujeres del colectivo.
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Durante este primer encuentro se desarrollan espacios de diálogo intercultural, mesas temáticas, laboratorios de propuestas, ejercicios colectivos y ceremonias de apertura y cierre, priorizando la participación intergeneracional y el uso de lenguas originarias.
Con la consigna “Nosotras movemos el territorio”, las mujeres reivindican su rol como fuerza transformadora, enraizada en los cuidados comunitarios, el liderazgo político y la defensa del buen vivir frente a la crisis climática y las múltiples violencias que afectan la alimentación, la salud y la sostenibilidad de la vida. Además de fortalecer la articulación trinacional del colectivo, visibilizar sus aportes económicos y políticos, y consolidar una estrategia común de incidencia a nivel local, regional y transfronterizo hacia el Encuentro Mundial de Partes (COP 30).
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Ande y MOPC oficializan convenio para instalar una planta solar en el Chaco
El gobierno avanza en la incorporación de energías renovables con la firma de un convenio interinstitucional para la instalación de una planta fotovoltaica en el Chaco paraguayo. El acuerdo fue suscrito entre la Administración Nacional de Electricidad (Ande), el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (Mopc) y la Municipalidad de Mariscal Estigarribia.
El proyecto, que apunta a mejorar el suministro eléctrico en la zona de Pozo Hondo, en el departamento de Boquerón; contempla la construcción de una planta solar de 10 megavatios (MW) con sistema de almacenamiento en baterías, que será instalada en un predio de 20 hectáreas cedido en comodato por la comuna local por un plazo de 30 años. La iniciativa busca fortalecer la matriz energética con fuentes limpias y aumentar la confiabilidad del servicio en una región históricamente aislada.
En términos operativos, la Ande será la encargada de financiar, construir y operar la planta, además de ejecutar las obras eléctricas asociadas, como la conexión a la red existente, la adecuación de líneas de media y baja tensión y la provisión de transformadores. Esto permitirá garantizar un suministro más estable y ampliar la cobertura eléctrica en el área de influencia.
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El convenio también incluye un componente clave de infraestructura vial. El MOPC asumirá la identificación y ejecución de mejoras en los accesos a la zona, lo que facilitará tanto la construcción como la operación de la planta. Estas obras permitirán optimizar la conectividad y reducir los costos logísticos en una región estratégica del Chaco.
Por su parte, la Municipalidad de Mariscal Estigarribia tendrá un rol articulador, facilitando permisos, información técnica y el uso del terreno, además de acompañar el proceso de implementación del proyecto. La iniciativa no solo apunta a mejorar el acceso a la energía, sino también a generar condiciones para el desarrollo económico y social en Pozo Hondo y sus alrededores.
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Fenob impulsa investigación sobre salud sexual en comunidades indígenas
La Facultad de Enfermería y Obstetricia de la Universidad Nacional de Asunción (Fenob-UNA) presentó los resultados del proyecto de investigación “Abordaje intercultural de la promoción de la salud sexual y reproductiva en mujeres indígenas aisladas por barreras lingüísticas en Paraguay”, una iniciativa que permitió desarrollar estrategias de comunicación intercultural para mejorar el acceso a la información y a los servicios de salud sexual y reproductiva (SSR) en comunidades indígenas del país.
El estudio evidenció importantes avances en el acceso a la información y en el fortalecimiento de la autonomía de las mujeres indígenas participantes. Tras la implementación de las estrategias diseñadas durante el proyecto, el 70 % de las mujeres asocia actualmente la salud sexual y reproductiva con la autonomía personal y el derecho a decidir sobre su propio cuerpo, mientras que el 95 % manifestó saber con claridad dónde acudir para recibir atención en los servicios de salud. En algunas comunidades, se registró un aumento del 30 % en las consultas relacionadas con planificación familiar, reflejando un mayor acercamiento al sistema de salud.
La investigación se desarrolló en los departamentos de Boquerón, Presidente Hayes y Concepción, con la participación directa de 66 personas, entre ellas 52 mujeres indígenas (34 usuarias de servicios de salud y 18 lideresas comunitarias o parteras tradicionales) y 14 profesionales de la salud. Las participantes, con edades entre 15 y 45 años, pertenecen a ocho pueblos indígenas: pai tavyterã, guaraní, enxet, toba enenlhet, qom, manjui, nivaclé y ayoreo, lo que permitió abordar el trabajo desde una diversidad cultural y lingüística representativa de cinco familias lingüísticas presentes en Paraguay. En conjunto, la intervención benefició indirectamente a una población estimada de 3.450 personas.
Entre los principales aportes del proyecto se destaca la coconstrucción de materiales educativos en lenguas indígenas, elaborados a partir de procesos participativos con lideresas, parteras y mujeres de las comunidades. Como resultado, se produjeron afiches educativos, microprogramas radiales y audios para WhatsApp validados cultural y lingüísticamente en ayoreo, enlhet, nivaclé y guaraní, abordando temas como métodos anticonceptivos, prevención del embarazo adolescente, derechos sexuales y reproductivos y violencia de género.
El enfoque intercultural adoptado permitió superar barreras comunicacionales históricas en el sistema de salud. Durante el proceso de investigación, las participantes manifestaron que la falta de información en sus idiomas maternos constituye uno de los principales obstáculos para acceder a servicios de salud. Un testimonio recogido durante el estudio reflejó esta realidad: “Todo en castellano nomás… mejor sería en manjui”.
Además de mejorar el acceso a la información, el proyecto fortaleció los liderazgos comunitarios. El 75 % de las mujeres participantes manifestó sentirse capaz de compartir los conocimientos adquiridos con otras mujeres de sus comunidades, utilizando los materiales desarrollados durante la investigación.
Los resultados también destacan la importancia de fortalecer el rol de las promotoras y lideresas indígenas como mediadoras interculturales en el sistema de salud, con el fin de garantizar una atención más inclusiva, libre de discriminación y respetuosa de la cosmovisión de los pueblos originarios.
Acerca del proyecto
El proyecto se implementó con el apoyo de organizaciones asociadas como Gestión para el Desarrollo Social (GEDES), Mujeres Indígenas del Paraguay (MIPI) y la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería (FUDEN), y también contribuyó a la formación de jóvenes investigadoras en el campo de la salud intercultural.
Esta investigación fue financiada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) a través del Programa PROCIENCIA, con apoyo del Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación (FEEI).
El equipo investigador del proyecto estuvo integrado por un grupo multidisciplinario de profesionales de enfermería y obstetricia liderada por María Isabel Rodríguez-Riveros, en calidad de investigadora principal, y Gloria Orrego, directora del proyecto. El equipo contó además con la participación de las investigadoras e investigador asociados Ana Denis, Faustina Alvarenga, Mirka Hraste, Aida Maidana de Zarza, Amelia Amezcua, Santiago Toledo, Nélida Otazu y Claudia Centurión, quienes aportaron experiencia académica y científica en las distintas etapas del estudio. Asimismo, el proyecto aporto a la formación de nuevas investigadoras a través de la participación de Johanna Bittar y Karen Retamozo, quienes se integraron al proceso investigativo como investigadoras en formación.
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Salud sexual y reproductiva, en mujeres indígenas
Buscan mejorar acceso a la información sobre estos temas a través de estrategias de comunicación intercultural.
Investigadoras de la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la Universidad Nacional de Asunción (FENOB-UNA) presentaron los resultados del proyecto de investigación “Abordaje intercultural de la promoción de la salud sexual y reproductiva en mujeres indígenas aisladas por barreras lingüísticas en Paraguay”, una iniciativa que permitió desarrollar estrategias de comunicación intercultural para mejorar el acceso a la información y a los servicios de salud sexual y reproductiva (SSR) en comunidades indígenas del país.
AVANCES
El estudio evidenció importantes avances en el acceso a la información y en el fortalecimiento de la autonomía de las mujeres indígenas participantes. Tras la implementación de las estrategias diseñadas durante el proyecto, el 70 % de las mujeres asocia actualmente la salud sexual y reproductiva con la autonomía personal y el derecho a decidir sobre su propio cuerpo, mientras que el 95 % manifestó saber con claridad dónde acudir para recibir atención en los servicios de salud.
En algunas comunidades, se registró un aumento del 30 % en las consultas relacionadas con planificación familiar, reflejando un mayor acercamiento al sistema de salud. El enfoque intercultural adoptado en esta investigación financiada por el Conacyt permitió superar barreras comunicacionales históricas en el sistema de salud.
ZONAS Y PARTICIPANTES
La investigación se desarrolló en los departamentos de Boquerón, Presidente Hayes y Concepción, con la participación directa de 66 personas, entre ellas 52 mujeres indígenas (34 usuarias de servicios de salud y 18 lideresas comunitarias o parteras tradicionales) y 14 profesionales de la salud. Las participantes, con edades entre 15 y 45 años, pertenecen a ocho pueblos indígenas: Paĩ Tavyterã, Guaraní, Enxet, Toba Enenlhet, Qom, Manjui, Nivaclé y Ayoreo, lo que permitió abordar el trabajo desde una diversidad cultural y lingüística representativa de cinco familias lingüísticas presentes en Paraguay. En conjunto, la intervención benefició indirectamente a una población estimada de 3.450 personas.
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El valor de una amistad sostenida en el tiempo
La historia de la comunidad menonita en el Chaco está marcada por el trabajo silencioso, la organización cooperativa y una visión de desarrollo a largo plazo. Este año, Nación Media le otorgó el Premio Héroe de la Amistad por el valor del vínculo construido en casi un siglo de presencia en el país.
“Fue una sorpresa grata. Pero también una responsabilidad alta”, revela Ronald Reimer al recibir el galardón Héroe de la Amistad Nación Media en representación de la comunidad menonita. Su tono es pausado, medido, casi introspectivo. Él habla no solo como miembro de la colonia más antigua del Chaco, sino también como presidente de la Cooperativa Chortitzer y de la Asociación de Colonias Menonitas del Paraguay (ACOMEPA), que nuclea a Fernheim, Neuland y Menno en la región Occidental y a Colonia Volendam y Friesland en la región Oriental.
Desde que la comunidad se asentó en el Chaco, buscó aportar al país que los recibió, sin dejar de lado su fe, sus tradiciones y su modelo de trabajo, el cooperativismo. Con el tiempo, apostaron a una apertura gradual hacia la sociedad paraguaya.
“Somos un grupo más bien callado”, admite Reimer y añade que durante décadas la comunidad se percibió a sí misma como reservada, pero aclara que actualmente está integrando a distintos actores del territorio chaqueño en un proceso compartido de desarrollo.
“El Gobierno paraguayo nos dio la posibilidad de establecernos y desarrollar la región. Esa confianza no queríamos fallarla”, insiste Reimer y recuerda que la comunidad, conformada por familias descendientes de canadienses, llegaron al Chaco buscando paz, estabilidad y un lugar donde vivir sin conflictos.
Compromiso con el país
El compromiso asumido con el país se tradujo en escuelas, hospitales, caminos, sistemas productivos y cooperativas que con el tiempo trascendieron el ámbito comunitario. Hoy, parte de los trabajadores vinculados a estas estructuras no pertenecen a familias menonitas, sino a pobladores de la región. Asimismo, el impacto económico se proyecta hacia la región Oriental y el Área Metropolitana.
Pero, más allá de los números, Reimer subraya un principio que considera irrenunciable: la sostenibilidad. “Queremos que el suelo, el agua, el aire y la biodiversidad se cuiden. No queremos vivir hoy comprometiendo el mañana”, insiste.
La trayectoria de Reimer ayuda a entender su visión. Es economista por la Universidad Nacional de Asunción, realizó una pasantía en el Banco Central del Paraguay y volvió al Chaco para construir su carrera desde abajo hasta asumir la presidencia de la Cooperativa Chortitzer, una de las estructuras productivas más importantes de la región.
Esto se debe a que la comunidad menonita entiende el liderazgo como una tarea colectiva, concepto compartido por Reimer, quien sostiene categórico que “para que exista amistad se necesitan dos partes. Uno solo no puede formar amistad. Ocurre lo mismo con un héroe. Un héroe tiene un equipo, un grupo que trabajó, que se esforzó, que luchó”.
Para él, este vínculo implica reciprocidad, confianza y visión compartida, y explica el porqué de este reconocimiento a la comunidad que convirtió los desafíos que impone la región Occidental, el “desierto” paraguayo, en una apuesta por el desarrollo y que entiende la amistad como una construcción sostenida en el tiempo.
“Con este galardón expresamos humildemente nuestro agradecimiento a Dios y la patria, por los casi 100 años de residencia y desarrollo mutuo en nuestro querido Paraguay”, concluye.