En cuestión de minutos, un colectivo de media y larga distancia ardió en llamas cuando se encontraba estacionado en su parada habitual en la compañía Cañadita de la ciudad de Ñemby. Los vecinos alertaron rápidamente al propietario y a los bomberos, pero ya nada se pudo hacer para salvar el vehículo, que tenía previsto un viaje de turismo este miércoles.
El incidente se registró en horas de la noche de ayer martes, cuando el vehículo estaba estacionado en un predio utilizado para alojar otras unidades de transporte. Según declaraciones del propietario del colectivo, en la misma tarde le habían realizado un mantenimiento al vehículo, pero no fue en el área eléctrica, por lo que no sospechan de un posible cortocircuito.
“A este colectivo le realizaron un mantenimiento en la tarde, pero empezó ardiendo desde el medio más o menos, y rápidamente las llamas se propagaron porque son asientos acolchonados y gran parte del vehículo está hecho de fibra de vidrio”, indicó Juan Marcelo Prono, propietario del transporte, en conversación con canal Trece.
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Explicó que desde su empresa trabajan con varias agencias de turismo y que inclusive el colectivo siniestrado tenía previsto un viaje para este miércoles; remarcando que afortunadamente el incendio no se inició en otro momento en que podía afectar a los pasajeros o a algún tercero.
No obstante, lamentó la pérdida millonaria que significa dejar de contar con este ómnibus, ya que tenían varios viajes programados. No obstante, agradeció la ayuda de los vecinos y la rápida intervención de los bomberos, ya que gracias a esto pudo salvar otras unidades de transporte que se encontraban estacionadas en el mismo lugar.
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Paraguay fortalece su investigación agrícola
El ingeniero agrónomo Antonio Samudio Oggero, categorizado en el Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SISNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) e investigador del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (CEMIT) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), representó a Paraguay en la Reunión de Coordinación Técnica sobre Prioridades Estratégicas y Acción Conjunta del programa Atoms4Food, organizada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El encuentro se desarrolló del 8 al 12 de junio de 2026 en Viena, Austria, y reunió a especialistas de América Latina y el Caribe en el marco del proyecto regional ARCAL CXCVIII (RLA5093). Durante la reunión, el investigador participó en espacios de trabajo enfocados en áreas clave como el mejoramiento genético vegetal, el manejo sostenible de suelos y recursos hídricos, la inocuidad alimentaria y el control integrado de plagas.
LA EXPERIENCIA
Además, tuvo la oportunidad de visitar los Laboratorios de Aplicaciones Nucleares del OIEA en Seibersdorf, uno de los centros de investigación más importantes a nivel mundial en el uso de tecnologías nucleares con fines pacíficos. Esta experiencia permitió el intercambio de conocimientos con expertos internacionales y la generación de vínculos de cooperación científica que contribuirán al fortalecimiento de las capacidades tecnológicas del Paraguay.
Para nuestro país, formar parte de esta iniciativa representa una oportunidad para avanzar en áreas como el mejoramiento genético, el manejo sostenible de recursos naturales, el control fitosanitario y la adaptación al cambio climático, contribuyendo así a una producción agrícola más eficiente, innovadora y sostenible.
El programa Atoms4Food, impulsado por el OIEA en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), es una iniciativa estratégica para apoyar a los países en el fortalecimiento de sus sistemas agroalimentarios mediante el uso de técnicas nucleares e isotópicas.
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¿Alivia el cuerpo y el espíritu el hecho de ir a misa?
La práctica de rituales religiosos libera sustancias químicas que fortalecen los vínculos sociales e incluso aumentan el umbral de percepción del dolor, según un estudio realizado en Brasil y el Reino Unido. Varias investigaciones demostraron que algunos opioides producidos de forma natural por el organismo, como la betaendorfina, desempeñan un papel fundamental en el apego social de los animales y en las relaciones sociales de los seres humanos adultos.
Estas “sustancias químicas del bienestar” se liberan cuando adoptamos determinados comportamientos, lo que posteriormente contribuye a que nos sintamos unidos a los demás, explica a la AFP Valerie van Mulukom, coautora de un estudio publicado esta semana en Proceedings of the Royal Society B. En los monos esto ocurre especialmente durante las sesiones de acicalamiento, esenciales para la cohesión del grupo. Sin embargo, en las sociedades humanas de gran tamaño, las interacciones cara a cara no bastan para reforzar los lazos sociales entre cientos o incluso miles de personas.
Una teoría del biólogo evolutivo británico Robin Dunbar sostiene que “desarrollamos ciertos comportamientos que nos permiten producir las mismas sustancias químicas que en las interacciones cara a cara, pero a una escala mucho mayor”, destaca Van Mulukom, investigadora en psicología de la universidad Oxford Brookes (Reino Unido).
“Estos comportamientos incluyen moverse de forma sincronizada (realizando espontáneamente los mismos movimientos), cantar juntos, hacer música juntos o saber que compartimos las mismas creencias”, explica.
En este contexto, ella y sus colegas estudiaron los rituales religiosos en 24 investigaciones de campo realizadas con fieles en el Reino Unido y Brasil.
Repetidos cada semana, “los rituales religiosos reúnen todos estos comportamientos. Cuando se asiste a una misa, por ejemplo, todos se levantan al mismo tiempo, rezan juntos, al final se desean mutuamente la paz, escuchan y cantan juntos”, señala la investigadora.
Conectados con Dios
En el Reino Unido, todos los participantes eran cristianos, aunque pertenecían a distintas confesiones (católica, anglicana, metodista y bautista).
En Brasil, los participantes practicaban el culto de la Umbanda, una religión afrobrasileña que combina el espiritismo, danzas y ritmos rituales africanos con oraciones e imágenes católicas.
Los participantes respondieron un cuestionario antes y después del servicio religioso sobre su sentimiento de pertenencia al grupo, que incluía preguntas como: “Pensando en todas las personas presentes, ¿hasta qué punto confía usted en los demás miembros de este grupo?”
Puesto que es imposible medir directamente la producción de opioides sin recurrir a procedimientos invasivos, y dado que estas sustancias actúan como analgésicos, los investigadores utilizaron un método habitual en los estudios experimentales: emplear el umbral del dolor como indicador indirecto.
Para ello, inflaron lentamente un manguito de presión -como los utilizados para medir la presión arterial- alrededor del brazo de cada participante antes y después del servicio religioso, hasta que este indicara sentir una “molestia importante”.
El resultado fue que, tras el ritual, el sentimiento de vínculo social era mayor que antes, al igual que el umbral del dolor. También aumentó ligeramente el afecto positivo (emociones agradables como la alegría, la serenidad y el placer), mientras que el afecto negativo disminuyó.
“Observamos que cuanto más conectadas con Dios se sentían las personas durante el ritual, más les ayudaba a crear vínculos con los demás”, destaca Van Mulukom.
Más allá de las actividades sincronizadas, “hay algo en las creencias que estas personas integran en su identidad que las une con mayor fuerza”, subraya.
“Del mismo modo que, si participo en una manifestación contra los combustibles fósiles porque coincide con mis creencias y mis principios, probablemente me sentiré más unido a los demás manifestantes que en un concierto, aunque en este último seguramente me mueva y cante de manera mucho más sincronizada con el resto”, concluye la investigadora.
Fuente: AFP.
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Ñemby: un hombre es raptado por supuestos vendedores de auto
Un hombre fue víctima de un supuesto rapto en la ciudad de Ñemby. Fueron sindicados como autores presuntos vendedores de autos. Ocurrió anoche en la compañía Mbocayaty de dicha ciudad.
El hecho quedó registrado en cámaras de circuito cerrado, donde se observa cuando dos sujetos proceden a llevar a la fuerza a un hombre que se refugió en un local comercial de sus captores.
El rapto se produjo durante la noche del jueves, alrededor de las 20:00, cuando el hombre acompañado de su pareja llega a bordo de una motocicleta a un comercio de la zona donde intentan refugiarse. Detrás de la pareja llega un vehículo de color blanco y dos desconocidos descienden buscando al conductor del biciclo, identificado como Alberto González Martínez (37), vecino del barrio Sajonia de Asunción.
Según el reporte policial, la víctima se trasladó a Ñemby con intenciones de comprar un automóvil de dichos sujetos, pero desiste de realizar la compra ante una situación sospechosa e intenta huir.
Pero los supuestos vendedores inician una persecución hasta la compañía Mbocayaty y a punta de arma de fuego lo llevan sin dejar rastro alguno. “Es llamativo porque las víctimas son del barrio Sajonia de Asunción y vinieron hasta la zona de Mbocayaty, Ñemby, aparentemente para ver un vehículo que vieron en una aplicación”, informó el comisario Octavio Noguera en declaraciones al canal NPY.
Sin embargo, la transacción no se concretó. "Las personas estaban en actitud sospechosa. Entonces, decidieron abandonar el lugar”, expresó Noguera. En ese momento se inicia una persecución.
“Llegan a un minimarket, momento en que los presuntos autores ingresaron detrás de las víctimas y a punto de arma de fuego sacan al conductor y le ingresan dentro del vehículo Toyota Auris”, puntualizó el uniformado.
La Policía Nacional mantiene abiertos varios frentes investigativos para determinar el paradero del hombre y la identidad de los captores, atendiendo que el desaparecido tiene antecedentes por narcotráfico.
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Rep. Dom.: incendio de hotel deja una fallecida y trunca vacaciones a 1.700 turistas
Los cerca de 1.700 turistas evacuados del hotel que se incendió el viernes en República Dominicana regresan poco a poco a sus países, luego de perder casi todo lo que llevaban incluidos sus documentos, en un siniestro que causó la muerte de una italiana. Gran parte del hotel Viva Dominicus Beach, en Bayahibe, una ciudad turística al sureste de República Dominicana, lucía ayer domingo en ruinas, entre cenizas, muros calcinados, fierros retorcidos y una piscina a pocos metros de una playa de aguas cristalinas.
La mujer fallecida se llamaba Francesca Valentino, confirmó el domingo la cancillería italiana en una nota de prensa. El canciller Antonio Tajani se comunicó con su esposo para ofrecerle las condolencias del gobierno italiano, añadió. La italiana de 46 años fue traslada por su esposo a un hospital local, donde murió por una inhalación masiva de humo, según autoridades dominicanas.
La cancillería italiana precisó que el sábado partió un avión y que 83 italianos más están viajando ayer domingo en salidas programadas, mientras que otros 90 se marcharán en los próximos días.
Añadió que su embajada en Santo Domingo realiza las gestiones para repatriar a sus ciudadanos.
Fernanda Chiappori, una administradora argentina que trabaja en la AFP y estaba hospedada en el hotel con su esposo, narró que fueron de los pocos que alcanzaron a recoger sus cosas en su cabaña.
“Salimos con la valija abierta y la ropa colgada en los hombros”, indicó Chiappori vía WhatsApp, quien regresó el mismo día a Argentina.
“Sin un protocolo”
Los huéspedes estaban en el agua, otros habían ido a una excursión o buceaban, algunos aún dormidos en sus habitaciones. Dijo que el fuego se expandió en minutos. “La gente corriendo para todos lados sin un protocolo visible de evacuación, de emergencia”, señaló.
Todos los huéspedes fueron reubicados en otros hoteles.
Algunos se acercaban aún el sábado para tratar de recuperar sus pertenencias, tras el masivo incendio que provocó grandes columnas de humo y una fuerte movilización.
Fue “tremendo, pasamos unos días hermosos y después pasó esto, y tenemos todo allá dentro y no nos dejan entrar”, dijo a la AFP Agustina Torres, otra turista argentina en traje de baño que se aproximó a la cinta amarilla que acordona las ruinas del hotel. “Nos vamos hoy así con lo puesto”, señaló.
La cancillería argentina informó en un comunicado que el consulado realiza gestiones “para asistir a los más de 100 ciudadanos argentinos afectados por la pérdida de documentación y efectos personales”. También coordina la emisión de documentos de emergencia.
Medios de República Dominicana reportaron preliminarmente que el incendio afectó a un grupo de 97 turistas franceses, quienes perdieron sus documentos personales.
Carlos Rodríguez, un trabajador del hotel dijo a la AFP que el incendio inició en la recepción. “En el escritorio, la parte trasera es una estructura de madera techado en cana (bambú), como usted sabrá la cana es prácticamente un combustible natural y el siniestro hizo un trabajo rápido”.
Todo fue “repentino, de manera asombrosa (...) Realmente una tragedia que ningún ser humano quisiera volver a vivir”, indicó Rodríguez, que se encontraba en el lugar en el momento del siniestro. El 8 de abril de 2025, el techo del club Jet Set, en Santo Domingo, se derrumbó durante un concierto de Rubby Pérez, con un saldo de 236 fallecidos, entre ellos el popular cantante de merengue.
Fuente: AFP.