En las últimas semanas, varias personas referentes de ámbitos como el médico y el periodístico han denunciado el uso de su imagen con el fin de engañar a la ciudadanía. En algunos de los casos utilizan sus fotografías públicas, en otros audios e incluso realizan videos de estas personas con ayuda de la inteligencia artificial, generando así un contenido completamente falso, el cual finalmente es puesto a circular a través de redes sociales.
En conversación con el programa “Arriba Hoy” emitido por GEN y Universo 970 AM/Nación Media, el vocero de la Fiscalía General Gunter Krone explicó que el avance de la tecnología ha facilitado en gran proporción que personas inescrupulosas usurpen las identidades de personas famosas y que cuentan con incidencia en las personas, para engañarlas con el fin de robar dinero e inclusive los datos personales.
“La mayor cantidad de denuncias que ingresan en la unidad de delitos informáticos son de este tipo de engaños, donde normalmente utilizan las plataformas digitales, ya sean aplicaciones o redes sociales para hacerse con parte o todo el patrimonio digamos de las personas. En algunos casos, inclusive, se concretan ventas de productos por los que las personas pagan y finalmente no reciben nada”, explicó Krone.
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El mismo, explicó que muchas veces las personas detrás de este tipo de estafas utilizan la información que existe en las propias redes sociales de esa persona famosa para generar una especie de avatar de las mismas, copiando su voz y apariencia para, posteriormente, subir ese contenido con un texto que enganche a los seguidores.
“El problema más grande al que hoy en día se enfrenta toda la sociedad en general es a los engaños profundos, más todavía ahora que es posible entrenar a la inteligencia artificial con la voz y la imagen de la persona”, remarcó el vocero de la Fiscalía General.
En cuanto a cómo actuar ante este tipo de escenarios, recordó que realizar las denuncias pertinentes y notificar a las plataformas donde encontramos los contenidos no auténticos es clave, enfatizó además en la necesidad de verificar si la fuente de la información es realmente confiable o si pertenece al propio perfil de la persona que vemos en las fotografías o videos, de manera a corroborar la autenticidad.
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Inteligencia artificial y educación: el desafío urgente de Paraguay
La irrupción de la inteligencia artificial en el ámbito educativo instaló un debate cada vez más visible, aunque todavía insuficiente en profundidad. La doctora Sofía Scheid sostuvo que la discusión, más que tecnológica, es pedagógica y política, y advirtió que Paraguay enfrenta una decisión que no puede seguir postergando.
En medio de posturas contrapuestas, Scheid explicó que el sistema educativo corre el riesgo de quedar atrapado en una falsa dicotomía, entre quienes consideran a la inteligencia artificial una amenaza y quienes la promueven como una solución universal. “El problema no es la tecnología, sino la falta de una estrategia que la oriente”, afirmó.
La especialista señaló que la inteligencia artificial ya está presente en las aulas, no por decisión estatal, sino por el uso cotidiano de los estudiantes. En ese sentido, indicó que el sistema educativo está actuando de manera reactiva y tardía, sin liderar el proceso de transformación que ya está en marcha.
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Scheid remarcó que el eje del problema no es la herramienta en sí, sino la ausencia de una estrategia pedagógica sólida. Según explicó, la evidencia internacional demuestra que la incorporación de tecnología, sin cambios en la enseñanza, no genera mejoras en los aprendizajes. “La tecnología solo funciona cuando está integrada a un modelo educativo con docentes formados, objetivos claros y evaluación real”, precisó.
En el caso de Paraguay, la doctora advirtió que existe una falta de política nacional que ordene la incorporación de tecnología en el aula. Esto genera un escenario desigual, donde el acceso depende de iniciativas aisladas o de las condiciones individuales de estudiantes y docentes.
Asimismo, subrayó que este vacío contribuye a ampliar las brechas educativas, ya que no todos los estudiantes acceden a las mismas herramientas. Incluso, añadió que en muchos casos la tecnología no está siendo utilizada con un enfoque centrado en el aprendizaje.
Ante este panorama, Scheid afirmó que el debate sobre si utilizar o no inteligencia artificial en educación ya quedó superado. “El verdadero desafío es construir una política pública integral que regule su uso con criterios claros”, expresó.
Entre los ejes principales, mencionó la necesidad de priorizar el aprendizaje por sobre la herramienta, fortalecer la formación docente, garantizar infraestructura adecuada, evaluar resultados y establecer marcos éticos para el uso de datos.
Finalmente, la especialista enfatizó que la transformación educativa no depende exclusivamente de la tecnología, sino de la capacidad del sistema para redefinir cómo se enseña y cómo se aprende. “Paraguay no necesita más tecnología en las aulas, necesita mejores aprendizajes. Y la inteligencia artificial solo tiene sentido si logra producirlos”, concluyó.
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Inteligencia artificial y educación: avanzar con criterio nacional
- Dr. José Duarte Penayo
- Filósofo. Presidente de la Aneaes
Pocas discusiones condensan hoy el problema del desarrollo como la relación entre inteligencia artificial y educación. Allí convergen la disputa por el capital humano del futuro, la capacidad de los Estados para gobernar la aceleración tecnológica, la defensa de la soberanía cultural y la posibilidad de que nuestros sistemas educativos dejen de correr detrás de los cambios vertiginosos de la época.
Para países como el nuestro, esta cuestión es un tema que exige un debate nacional de forma urgente, porque de la forma en que ingresemos en esta transformación dependerá la calidad de nuestra formación, así como el tipo de inserción productiva y cultural que el país logre construir.
Como señalan Reimers, Azim, Palomo y Thony en su libro Artificial Intelligence and Education in the Global South: A Systems Perspective, publicado por Springer Nature en 2026, la inteligencia artificial puede ampliar capacidades pedagógicas, aliviar cargas docentes, producir materiales contextualizados, personalizar apoyos y hacer más eficiente la gestión del sistema en el denominado “Sur Global”.
Sin embargo, sus potencialidades positivas se pueden materializar si y solo si su adopción se articula con estrategias públicas de conducción, formación docente, evaluación y adaptación a contextos concretos.
Por citar algunos ejemplos del trabajo mencionado, en el Uruguay, el centro de innovación educativa con tecnología Ceibal contribuyó a ordenar la discusión regional con marcos para enseñar inteligencia artificial y para enseñar con inteligencia artificial, subrayando que el punto no es el dispositivo aislado, sino su integración pedagógica y ética.
En Brasil, Nova Escola desarrolló una herramienta accesible por WhatsApp que permitió a más de 15.000 docentes generar más de 63.000 planificaciones, reduciendo tiempos de preparación y ampliando apoyos para la práctica docente.
En Mali, la iniciativa RobotsMali utilizó IA para producir más de 180 libros infantiles en lengua bambara en menos de un año, mostrando que la innovación también puede servir para fortalecer lenguas y contextos locales, no solo para importar contenidos ajenos.
A las experiencias anteriores debemos sumar un aporte fundamental para nuestra realidad. Se han documentado casos en los que la baja conectividad y otras carencias de infraestructura tecnológica no bloquean la posibilidad de innovar.
Iniciativas como Kolibri, que utiliza un modelo diseñado para funcionar sin internet, junto con Artificial Intelligence in Education Unplugged en Brasil, han logrado resultados comparables en escuelas rurales y urbanas. Estos ejemplos demuestran que los contextos de conectividad restringida ofrecen vías legítimas para integrar estas herramientas con un criterio de inteligencia y equidad.
Los autores sostienen que la integración de estas estrategias debe estar anclada en los contextos locales. En el caso del Paraguay, el desafío trasciende la mera adaptación a las tendencias globales. Nuestra realidad nacional exige una incorporación soberana de la inteligencia artificial fundamentada en el criterio propio y en el resguardo de la identidad cultural.
Resulta indispensable atender a los sesgos algorítmicos y promover la alfabetización digital para asegurar que el proceso responda a las necesidades del entorno. Estas condiciones evitarán que la adopción de soluciones externas imponga modelos extraños a nuestras lenguas y a nuestro proyecto de país.
Abordar con seriedad la inteligencia artificial en el ámbito educativo requiere distanciarse tanto de las posturas apocalípticas como de los entusiasmos eufóricos. No alcanza con repetir advertencias terminales sobre el dominio tecnológico, como plantea Éric Sadin en L’intelligence artificielle ou l’enjeu du siècle, donde observa en la IA una forma de desplazamiento progresivo de lo humano por la racionalidad técnico-industrial.
Asimismo, conviene evitar la celebración acrítica de cada innovación como una promesa automática de emancipación, como ocurre en el Techno-Optimist Manifesto de Marc Andreessen, que presenta el avance tecnológico como fuente casi intrínseca de crecimiento, bienestar y expansión de la vida.
Entre la desconfianza absoluta y la fe ciega en la tecnología, hay un espacio más difícil, pero fecundo. Se trata del lugar de la conducción pública, del discernimiento pedagógico y de la deliberación nacional sobre qué usos deben promoverse, cuáles deben regularse y qué límites son necesarios para alcanzar un objetivo de bien común.
Ese punto obliga, además, a romper con cierto “pedagogismo dominante” que durante años degradó la discusión educativa, sustituyendo contenidos por consignas metodológicas vacías.
La inteligencia artificial puede ayudar a personalizar la enseñanza, pero no puede convertirse en un nuevo pretexto para licuar la exigencia intelectual. El Paraguay requiere una modernización ambiciosa que sea fuerte en ciencias, historia, lengua y formación del juicio crítico.
La inteligencia artificial abre la posibilidad de superar la estructura lancasteriana de la enseñanza, en la que una misma secuencia, el mismo ritmo y la misma explicación se implementan para grupos heterogéneos. Es posible trascender esa uniformidad sin renunciar a la escuela como institución pública fundamental. Las nuevas herramientas favorecen la existencia de apoyos diferenciados, materiales con distintos niveles de complejidad, retroalimentación más frecuente y un seguimiento más fino de trayectorias.
Además, pueden reposicionar la autoridad del docente y redefinir su centralidad, ya que el educador deja de ser un mero facilitador de contenidos homogéneos, para convertirse en un mediador intelectual, curador de materiales, intérprete del contexto, corrector de errores y orientador cívico del aprendizaje.
La incorporación de la inteligencia artificial a la educación paraguaya ya es un hecho, su uso ha sido introducido de la mano de estudiantes y docentes, pero sin mayores guías ni reflexiones institucionales sobre su implementación. Por ello, es urgente establecer un criterio nacional que permita fortalecer la alfabetización crítica y la revisión de los perfiles curriculares en función de un proyecto de desarrollo del país. La cuestión de fondo ya no es si Paraguay debe o no ingresar a esta agenda; el dilema central radica en la forma en que se integrará a ella. El país debe decidir entre actuar como un consumidor de soluciones ajenas o consolidarse como una nación capaz de conducir la tecnología según sus propias necesidades históricas, fortaleciendo con ello su identidad, su democracia y su proyecto común de desarrollo.
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Indonesia prohíbe acceso de redes sociales a menores de 16 años
Cerca de 70 millones de niños y adolescentes en Indonesia quedaron oficialmente excluidos de las redes sociales tras la entrada en vigor este sábado de una norma que prohíbe su uso a los menores de 16 años. Ese archipiélago asiático, de 284 millones de habitantes, se suma así a la lista de países que han optado por legislar para proteger a los más jóvenes de los efectos perjudiciales de la exposición prolongada a contenidos adictivos en las plataformas digitales.
Las cuentas pertenecientes a menores de 16 años deberán empezar a desactivarse desde este sábado en redes consideradas “de alto riesgo”, entre ellas YouTube, TikTok, Facebook, Instagram, Threads, X, Bigo Live -especializada en video en directo- y el videojuego Roblox.
X y Bigo ya aplicaron la nueva disposición y elevaron la edad mínima de uso a 16 y 18 años, respectivamente, indicó el viernes por la noche la ministra de Comunicaciones, Meutya Hafid, justo antes de que se aplicara la prohibición.
Las demás plataformas digitales deben “adaptar de inmediato sus productos, funcionalidades y servicios a la normativa vigente”, añadió la funcionaria en una conferencia de prensa. Advirtió que no habrá “margen para concesiones” para las redes sociales que operan en Indonesia.
TikTok aseguró el viernes en un comunicado su compromiso de cumplir con la medida, incluyendo “tomar las medidas adecuadas con respecto a las cuentas de menores de 16 años”. Sin embargo, el gobierno indonesio no ha indicado cómo piensa controlar su veto. La responsabilidad de restringir el acceso de los menores recae en las propias plataformas, que se exponen a multas e incluso a suspensiones si no aplican las nuevas medidas.
“Improductivo”
Antes de que la norma entrara en vigor, algunos jóvenes ya anticipaban cómo sortear la restricción. “Quizás me dedique a otras actividades, pero creo que pediré ayuda a mi padre o a mi madre para poder entrar” a las redes, admitió Bradley Rowen Liu a la AFP. Gran usuario de TikTok, el niño de 11 años afirma que durante las vacaciones o los fines de semana puede pasar hasta cinco horas diarias en su celular.
En contraste con la mayoría, Maximillian, de 15 años, reconoce que las horas que pasa en redes sociales lo hacen sentir “improductivo” y respalda la prohibición para que “los jóvenes puedan concentrarse más en sus estudios”. Varios países, entre ellos Australia, han endurecido las restricciones de edad en las redes sociales, en un contexto de creciente alarma por la exposición de los menores a contenidos dañinos y por el aumento del tiempo que pasan frente a las pantallas.
En Estados Unidos, un jurado determinó el miércoles que Instagram y YouTube son responsables del carácter adictivo de sus plataformas y de los problemas de salud mental que sufrió en la adolescencia una joven californiana, a la que se le concedieron varios millones de dólares en indemnización.
Meta (empresa matriz de Facebook e Instagram) ya había sido condenada el martes en otro veredicto sin precedentes, en Nuevo México, donde fue considerada responsable de haber puesto deliberadamente en peligro a los niños al exponerlos a contenidos peligrosos, e incluso a depredadores sexuales.
Fuente: AFP.
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Culpan a Meta de poner en peligro a menores ante depredadores en línea
Un jurado de Nuevo México declaró el martes al gigante de las redes sociales Meta como responsable de poner en peligro a menores de edad al hacerlos vulnerables a depredadores en sus plataformas, informó la compañía. El veredicto, que crea un precedente, fue emitido al cabo de un juicio de seis semanas en el que el estado acusó a la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp de no proteger a los menores del abuso sexual y la trata de personas.
El grupo californiano fue condenado a pagar 375 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios, un monto muy inferior al que había solicitado el estado. El caso, juzgado en un tribunal de Santa Fe, es uno de los primeros relacionados con plataformas de redes sociales y la seguridad infantil que llega al veredicto de jurado. Meta dijo que recurrirá la decisión.
“Respetuosamente, no estamos de acuerdo con el veredicto y apelaremos”, declaró un portavoz de la empresa. “Trabajamos arduamente para mantener a las personas seguras en nuestras plataformas y somos claros sobre lo complejo que es identificar y eliminar a los actores malintencionados o el contenido dañino”, añadió. En el juicio se presentaron 40 testigos, incluidos empleados, así como cientos de documentos, informes y correos electrónicos.
“Una victoria histórica”
El fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, presentó una demanda en 2023 contra Meta y contra su director ejecutivo, Mark Zuckerberg, alegando que la compañía no protegió a los menores de los peligros en línea. “El veredicto del jurado es una victoria histórica para cada niño y cada familia que han pagado el precio por la decisión de Meta de anteponer las ganancias a la seguridad de los menores”, dijo Torrez.
“Los ejecutivos de Meta sabían que sus productos perjudicaban a los niños, ignoraron las advertencias de sus propios empleados y le mintieron al público sobre lo que sabían”, añadió. En los alegatos finales, la abogada de la fiscalía Linda Singer dijo a los miembros del jurado que los algoritmos de Meta habían dirigido a adultos hacia contenido publicado por usuarios adolescentes, mientras la empresa ocultaba hallazgos internos sobre los riesgos para los jóvenes.
Está previsto que una segunda fase del proceso comience el 4 de mayo, cuando un juez escuchará el argumento del estado de que se debe ordenar a Meta pagar sanciones adicionales y realizar cambios específicos en sus plataformas y en las operaciones de la empresa.
Un jurado distinto en California deliberaba sobre si Meta y YouTube deben ser considerados responsables por daños causados a menores en sus plataformas, incluso por hacerlas adictivas. Se considera que ese caso es un referente que podría influir en el resultado de miles de demandas similares contra empresas de redes sociales en Estados Unidos.
Fuente: AFP.