Un niño de 2 años se encuentra luchando por su vida luego de ser embestido por una motocicleta conducida por un adolescente de 16 años. El hecho ocurrió en la localidad de Azotey, en el departamento de Concepción, por la tarde de este domingo pasado.
Según el relato de la madre, tanto ella como otros familiares se encontraban en la vereda de su casa y el pequeño estaba jugando, cuando en un momento salió a la calle y entonces fue embestido por la motocicleta al mando del adolescente, quien conducía a gran velocidad.
“La madre asegura que el joven conducía a gran velocidad y que ya no pudo controlar el biciclo, por lo que terminó embistiendo contra el pequeño de 2 años, este último fue rápidamente auxiliado y llevado hasta el hospital de Santa Rosa del Aguaray, pero debido a la complejidad de sus heridas debió de ser trasladado hasta Asunción”, indicó el jefe de Prevención y Seguridad Ciudadana, el comisario Eladio Martínez, en conversación con el corresponsal de Nación Media, Ángel Flecha.
Podés leer: Semana Santa: invitan a tour nocturno por sitios históricos de Pirayú
Por su parte, el joven que primeramente tras el hecho se dio a la fuga, horas después decidió presentarse en la Comisaría 14.ª de Azotey y manifestar a los oficiales lo que había ocurrido, tras esto quedó bajo custodia y a disposición del Ministerio Público para continuar con el procedimiento correspondiente.
En cuanto a la víctima, el primer reporte médico señala que sufrió un traumatismo craneoencefálico grave, además de otras lesiones en diferentes partes del cuerpo. Si bien el niño fue rápidamente auxiliado y posteriormente trasladado hasta Asunción, su estado de salud es grave y el pronóstico de evolución es reservado.
Dejanos tu comentario
Ñemby: violento choque sobre ruta PY01 dejó un fallecido
En la ciudad de Ñemby, un motociclista falleció y su acompañante quedó con algunas heridas luego de que una automóvil se los llevó por delante sobre la ruta PY01. El conductor quedó detenido y el resultado de la prueba de alcotest dio negativo.
Según el reporte policial, el hecho se registró pasada las 23:00 de ayer viernes, y quedó registrado en imágenes de cámaras de seguridad de un local comercial, cuyo propietario entregó los videos a las autoridades.
En la grabación se puede ver cómo un camión de mediano porte le cede el paso al motociclista que intentaba salir a la transitada ruta. El motorizado avanzó unos metros confiando en que nadie venía, pero en el otro carril avanzaba un auto rojo a gran velocidad, que terminó causando un violento choque.
El conductor de la moto fue identificado como Víctor Osvaldo Hermosilla, de 53 años, que fue arrastrado por varios metros y falleció en el lugar. En tanto que su acompañante logró tirarse del biciclo antes del impacto, lo que le ocasionó algunas lesiones y fue derivado a un centro asistencial.
“El automóvil venía a muy alta velocidad y no logró frenar. Los ocupantes de la moto no tenían casco protector y el acompañante tuvo un fuerte impacto, pero la peor parte se llevó el conductor, ahora esperamos resultados de alcoholemia del fallecido. El conductor del auto quedó detenido y su resultado del alcotest fue negativo”, expresó la fiscal Mirian Santos, en entrevista con canal Trece.
Te puede interesar: Ambiente caluroso y chaparrones para este fin de semana
Dejanos tu comentario
Bajo los cerros calizos de Vallemí, un mundo que no se ve
En Vallemí, Concepción, la piedra es paisaje, es industria y es rutina. Los cerros calizos se imponen como gigantes inmóviles y el humo de los hornos marca el pulso diario de una región construida sobre roca. Pero debajo de esa superficie dura existe otro norte, uno que permanece oculto, silencioso, extraordinario.
- Por César Palacios
- @cespala
- Fotos César Palacios y Senatur
El norte del Paraguay exige tiempo. No se entrega a la primera mirada ni al ritmo apurado de los viajeros que buscan caminos fáciles. Para llegar hasta aquí hay que avanzar sin prisa, dejar atrás el asfalto ardiente, los pueblos espaciados y ese polvo blanco que anuncia que la piedra manda. Llegar a Vallemí y San Lázaro es ingresar a un territorio donde la roca domina no solo el horizonte sino la vida misma.
Más de veinte empresas caleras –incluida la histórica Industria Nacional del Cemento (INC), presente desde hace más de 77 años– sostienen la economía local. La agricultura es mínima y la ganadería se repliega hacia el río Apa. Todo parece girar en torno a la cantera, a la explosión controlada, a la trituración interminable y al fuego constante de los hornos.
Pero a pocos kilómetros de esa actividad intensa comienza otro universo: el subterráneo. Allí nos recibe Cinthia Carolina Rivas, espeleóloga, guía especializada en espeleoturismo y habilitada por la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur). Con años de trabajo en la zona y propietaria de las agencias Paseomi Cicloaventurate e Ikatu Turismo Aventura, Cinthia conoce cada cavidad y cada pasadizo como si fuesen parte de su propia biografía.
Antes de ingresar a la Santa Caverna, explica la esencia de este paisaje oculto: todo está compuesto por rocas sedimentarias calcáreas formadas a lo largo de millones de años. En San Lázaro existen al menos trece cerros hechos de caliza, dolomita y mármol. La misma piedra que sostiene la economía es la que, gota a gota, fue esculpiendo salones subterráneos durante 65 millones de años.
DESCENDER A OTRO TIEMPO
El ingreso a la Santa Caverna exige técnica y respeto. Nada de improvisaciones. Bajo la guía de Cinthia, cada paso se vuelve más lento, más consciente. Una vez adentro, el tiempo cambia de escala: estalactitas y estalagmitas crecen apenas un centímetro cada cien o ciento cincuenta años. Algunas alcanzan tamaños monumentales; otras reproducen formas tan delicadas que parecen irreales.
Entre ellas destaca La Santa, una estalagmita cuya silueta recuerda una figura protectora que da nombre a la caverna. En la quietud absoluta del subsuelo, la imaginación encuentra un eco perfecto. Más abajo, la concentración de minerales se hace visible. Hierro en estado natural, calcita y otros compuestos permanecen intactos. Es un recordatorio contundente: el norte no solo produce cemento, también resguarda un patrimonio geológico y biológico invaluable.
El recorrido no es sencillo. Requiere gatear, avanzar por galerías estrechas, sortear zonas húmedas y, en época de lluvias, detenerse porque parte del sistema se inunda. Aquí no se toca nada, no se extrae nada. “Las únicas huellas permitidas son las del paso humano”, repite Cinthia. Las fotografías están permitidas, aunque sin flash, para proteger la fauna subterránea: murciélagos, tarántulas y especies adaptadas a la oscuridad absoluta.
DIVERSIDAD
En Vallemí, la Santa Caverna no está sola. Desde aquí se accede también a la Caverna 54, Kamba Hópo, experiencias de ecoturismo acuático y otros recorridos que forman parte de una oferta creciente de turismo de naturaleza y aventura. Estudios realizados por la Federación Espeleológica de América Latina en 2008 confirmaron la excepcional diversidad de este sistema subterráneo, con formaciones geológicas y biológicas únicas en la región.
Un tesoro del norte que espera ser descubierto. La Santa Caverna no es solo un destino turístico, es memoria pétrea. Es el encuentro entre pasado geológico, presente industrial y futuro ambiental. Descender a ella es comprender que, debajo de la piedra explotada, late un universo frágil y milenario.
LA MIRADA DEL TURISMO
Consultada sobre el potencial del Norte, la ministra de Turismo, Angie Duarte, destacó la importancia de esta región para el país: “El norte del Paraguay guarda maravillas que todavía estamos aprendiendo a dimensionar.
Es un territorio de naturaleza profunda, de gente trabajadora y de paisajes únicos. Queremos que más paraguayos y más visitantes del mundo se animen a descubrirlo”.
También Duarte subrayó el valor del espeleoturismo como una experiencia diferenciada: “No todos los países tienen cavernas de esta magnitud y antigüedad. Vallemí y San Lázaro son joyas geológicas que debemos cuidar y promover con responsabilidad”. Finalmente, invitó a explorar estas rutas que combinan industria, historia, aventura y naturaleza: “Quiero invitar a todos a conocer estas maravillas del norte. Cada viaje a Vallemí es una puerta a lo desconocido, un encuentro con un Paraguay que sorprende, emociona y enorgullece”. La Semana Santa es un tiempo ideal para conocer este destino y vivir una experiencia turística única.
Dejanos tu comentario
Motociclista quedó atrapada bajo las ruedas de un camión de gran porte en San Lorenzo
Este viernes, en un grave accidente de tránsito una joven motociclista quedó bajo las ruedas de un camión de gran porte en la ciudad de San Lorenzo. Bomberos voluntarios realizaron un minuciosos trabajo para rescatar a la mujer, cuya pierna quedó atorada entre la moto y el camión.
Según el reporte dado por medios locales, el hecho se registró durante la tarde de hoy, cuando la motociclista circulaba sobre la ruta departamental D027 y en su intersección con la calle Cerro Corá, fue arrollada por el camión de gran porte de la marca Scania de color rojo.
La mujer aún con vida y con mucho dolor estuvo bajo las ruedas de camión por al menos 40 minutos, tiempo en que los bomberos voluntarios de la ciudad de San Lorenzo trabajaron para rescatarla sin causarle más daño. Bajo en camión se encontraba la motocicleta de color rojo en la que circulaba la víctima.
La víctima se encontraba consciente y conversó con los paramédicos que la contuvieron y asistieron en todo momento, mientras los voluntarios realizaban los trabajos para sacarla sin daños o lesiones que podrían afectar su vida. Fue derivada a un centro asistencial.
Se presume que la motociclista circulaba sobre la ruta departamental D027 y al llegar a la intercepción con Cerro Corá el camión le salió de hacia la derecha y la llevó por delante. Así también, se maneja la versión de la que mujer se adelantó al camión y cuando este avanzó perdió el control y cayó bajo las ruedas.
Te puede interesar: Allanamientos simultáneos por robo en Naranjal resultaron en cinco detenidos
Dejanos tu comentario
Ybyrarobana: niña de 13 años al mando de una motocicleta murió arrollada por un camión
Un fatal accidente de tránsito involucró a un camión de gran porte repleto de granos y a una moto que estaba al mando de una niña de 13 años. La menor murió arrollada por el camión.
El trágico percance vial se registró el miércoles, cerca del mediodía, en el kilómetro 310 de la ruta PY03, jurisdicción de la Colonia Naranjito, distrito de Ybyrarobana, departamento de Canindeyú.
De acuerdo al informe del puesto policial número 4 de Naranjito, el hecho involucró a un tractocamión de la marca Scania, modelo 6420/2012, color blanco, con semirremolque granelero, guiado por Pablo Daniel Jara Jara (32), paraguayo, oriundo de la ciudad de Capiatá.
La otra parte involucrada fue una motocicleta Taiga modelo Ibiza TL125, color negro, sin chapa, que era guiada por M. C. V., de 13 años, domiciliada en la Colonia Naranjito. La niña perdió la vida en el lugar del accidente.
El conductor del camión manifestó a los intervinientes que circulaba con dirección a Curuguaty cuando, al llegar al lugar mencionado, la motocicleta le salió al paso, no pudiendo evitar el impacto.
A raíz de la colisión, la niña cayó y quedó atrapada debajo de la rueda trasera del vehículo, falleciendo de manera instantánea. El biciclo sufrió serios daños materiales.
Te puede interesar: Las precipitaciones se concentrarán en el Chaco y el norte del país
Aparentemente, la víctima fatal salió a la ruta de manera imprudente. En ese sentido, imágenes de circuito cerrado muestran a la niña saliendo al asfalto sin fijarse previamente y el camión se le vino encima. La menor habría intentado acelerar, pero perdió el control y fue embestida por el granelero.
Al llegar al lugar del hecho, los agentes policiales hallaron el cuerpo de la víctima debajo de las ruedas traseras del camión, ya sin signos de vida, confirmándose el deceso.
El hecho fue comunicado al agente fiscal Óscar Paredes, de la ciudad de Katueté, quien dispuso el procedimiento de rigor. También se convocó a personal de Criminalística para las tareas correspondientes.
Leé más: Detienen en Foz a paraguaya con 7 kilos de hachís pegado a su cuerpo