En la noche de este domingo, un suboficial que se encontraba en compañía de su novia frente a la casa de la misma fue abordado por un sujeto que intentó alzarse con su biciclo, momento en que sacó su arma y efectuó un disparo mortal. El hecho se dio en la ciudad de Mariano Roque Alonso.
El suboficial Alexis Fernández Amarilla, quien al momento del intento de asalto se encontraba fuera de servicio, pertenece al grupo motorizado Lince. Declaró que fueron abordados por el delincuente, que llegó a pie y simulando portar un arma, por lo que forcejeó con él por el biciclo y al tener una oportunidad logró desenfundar su arma y dispararle.
Cuando el hombre cayó herido, se percataron de la presencia de otro hombre a escasos metros. Éste se dio a la fuga y se sospecha que sería un cómplice. El asaltante fallecido fue identificado como Ángel De Jesús Cardozo, de 23 años, quien ya contaba con dos antecedentes por hechos similares.
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“Ángel De Jesús Cardozo fue trasladado hasta el Hospital de Limpio para auxiliarlo, pero en el camino se confirmó su deceso. Primeramente se hablaba de dos disparos y en realidad fue solo uno, con orificio de entrada y salidad a la altura del abdomen”, indicó el comisario Pedro Espínola en comunicación con el programa “Dos en la ciudad” de GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
El comisario Espínola manifestó que mientras dure la investigación del caso, el Ministerio Público determinó que el suboficial permanezca en el cuartel central de su unidad; en este caso, la base de operaciones Lince.
Ahora los intervinientes se encuentran recabando imágenes de circuito cerrado y mayores pruebas sobre el hecho.
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Diputada presenta proyecto de ley para regularizar asentamiento en Roque Alonso
La diputada Johana Vega presentó un proyecto de expropiación de un inmueble en el que viven 52 familias en Mariano Roque Alonso (MRA). Dijo que en el asentamiento funciona un comedor comunitario infantil.
A través de esta iniciativa legislativa se pretende declarar de utilidad pública y sujeta a expropiación una porción del inmueble identificado como Finca N° 5.493, Padrón N° 3.989, ubicado en el Barrio San Blas de MRA, donde se encuentra el asentamiento 24 de Marzo.
La legisladora colorada menciona que se busca regularizar la situación habitacional de estas familias de escasos recursos que ocupan el terreno de manera pacífica y continua, y que a lo largo del tiempo han introducido mejoras en el lugar, consolidando un proceso de arraigo social.
En el asentamiento funciona además un comedor comunitario infantil, dato que la diputada destacó como evidencia de la organización vecinal existente.
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La exposición de motivos fundamenta la propuesta en el artículo 100 de la Constitución Nacional, que garantiza el derecho a una vivienda digna y obliga al Estado a promover planes habitacionales para sectores de bajos ingresos.
“El derecho a la vivienda no debe interpretarse como el mero hecho de contar con un techo, sino como el derecho a vivir con seguridad, paz y dignidad", sostuvo la legisladora en el documento presentado ante sus pares.
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Negocio gastronómico duró solo 15 días: emprendedor cierra su local por inseguridad
Un negocio gastronómico en Luque permaneció abierto solo 15 días a raíz de la inseguridad. Eduardo Gutiérrez, ciudadano mexicano, propietario de un local denominado El Arte del Taco, anunció que cerrará su local luego de dos semanas de haber habilitado debido a que fue víctima de la inseguridad.
“Voy a tener que cerrar un local que apenas abrí en Luque, porque tres tipos bandidos, delincuentes, que se hacen pasar por aficionados del Sportivo Luqueño, atacaron mi local”, relató a través de un video compartido en redes sociales.
El violento episodio quedó grabado. Los responsables serían adictos. El afectado mencionó que se encontraba en medio de una clase virtual cuando ocurrió el ataque.
“Como no les abrí para darles dinero, hasta querían prender mi moto. Primero me aventaron piedras y no alcanzaron a prender mi moto porque afortunadamente salieron algunos vecinos”, agregó.
Sin embargo, los atacantes procedieron a echar a patadas el biciclo antes de retirarse del lugar ante la alerta de los vecinos. A raíz de esta situación, se vio obligado a cerrar su local. Como consecuencia, tres personas pierden su empleo.
El emprendedor, conocido por realizar actividades solidarias para ayudar a personas necesitadas, lamentó la decisión y señaló que ya no es seguro mantener el negocio abierto. “Puse mucho esfuerzo y dinero. Me duele, porque mis empleados pierden su trabajo. Pero, este tipo de gente no nos deja trabajar en paz”, argumentó.
Agradeció a la gente que apoyó el emprendimiento, pero obligatoriamente tendrá que cerrar. “Muchas gracias a la gente que nos apoyó estas dos semanas, pero voy a cerrar mi tienda en Luque por mi seguridad”, manifestó.
Lamentó la decisión, pero no tiene otra salida. “Es muy difícil me duele tomar esta decisión, pero ya no es seguro para nosotros mantener abierto”, remarcó Gutiérrez.
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En Itapúa, detienen a agente del grupo Lince que proveía drogas a microtraficantes
Agentes especiales de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) desarrollaron un operativo especial y lograron detener a un agente del grupo Lince que presuntamente proveía sustancias ilícitas a microtraficantes. Un total de 225 dosis de droga estaba en poder del hombre.
Según el reporte dado por los intervinientes, la detención de Yoni David Acosta Sosa (25), suboficial ayudante que prestaba servicios en la Dirección de Operaciones Tácticas Motorizadas-Lince, se logró en plena vía pública de la ciudad de Encarnación mientras estaba de franco.
En el poder de hombre se incautó de 112,9 gramos de clorhidrato de cocaína, equivalentes a unas 225 dosis. Tras su detención e identificación, solicitaron el allanamiento de su vivienda donde se incautaron un arma de fuego, dinero en efectivo, placas y documentos de identificación.
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El procedimiento fue supervisado por el agente fiscal Enrique Fornerón, quien desde ahora acompaña a la investigación en el caso. Se presume que el uniformado se encargaba de la distribución de drogas a microtraficantes que se dedican a la venta al menudeo dentro del departamento de Itapúa.
La Senad informó que este operativo forma parte de las acciones orientadas a desarticular estructuras vinculadas al narcotráfico. Además, buscan erradicar la circulación de sustancias ilícitas del territorio nacional y fortalecer la seguridad dentro del departamento que recibe a cientos de turistas.
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A 30 años de la peor tragedia aérea del Paraguay: un avión cayó sobre una plaza y dejó 22 muertos
Emiliano Cáceres
Este 4 de febrero se cumplen tres décadas del accidente de aviación más mortífero en la historia del Paraguay hasta la fecha. Un avión carguero se estrelló sobre una plaza en la ciudad de Mariano Roque Alonso. El resultado fue la muerte de los cuatro tripulantes de la aeronave y de 18 personas que estaban en tierra.
Las investigaciones posteriores revelaron que el accidente se debió a un error humano. Este acontecimiento dejó una profunda marca sobre todo en aquellos que perdieron a un ser querido.
Era el domingo 4 de febrero de 1996. El día estaba soleado, ideal para el asado en familia. En el barrio Monseñor Bogarín de la ciudad de Mariano Roque Alonso se vivía una jornada amena. Niños y jóvenes se divertían en una plaza, jugando a la pelota, mientras los demás socializaban.
Ese día, la familia Gracia tenía una reunión familiar. Todos disfrutaban de la agradable jornada. De pronto se escuchó el sonido de motor de un avión. A nadie le extrañó, ya que era habitual debido a la cercanía al aeropuerto.
Sin embargo, aquel sonido se hizo cada vez más fuerte. Una sombra comenzó a oscurecer todo y luego hubo un estruendo y una explosión. En un abrir y cerrar de ojos, aquella amena jornada se llenó de fuego, gritos, dolor y desesperación.
Tripulación excesivamente confiada
Ese día, un avión de carga McDonell Douglas DC-8 55F equipado con cuatro motores, perteneciente a la aerolínea colombiana Líneas Aéreas del Caribe (LAC) se preparó para despegar desde el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi con destino a Sao Paulo, Brasil, para recoger una carga y llevarla a Barranquilla, Colombia.
Para ese momento, la aeronave tenía unos 30 años de antigüedad. A pesar de ello, estaba en excelentes condiciones para volar. La tripulación estaba compuesta por el capitán José Muñoz, el primer oficial y copiloto José Karft y el ingeniero de vuelo Hernando Sánchez. A bordo también iba un pasajero. Todos eran de nacionalidad colombiana.
Las condiciones de vuelo eran inmejorables: el día estaba soleado, no había vientos fuertes, la visibilidad era óptima, el avión estaba en buenas condiciones y la tripulación estaba bien descansada. Los pilotos estaban muy confiados en este vuelo.
Una broma fatal
El piloto Muñoz decidió que era el momento perfecto para probar las habilidades del copiloto Karft, quien era el más novato de la tripulación. Muñoz le cedió al copiloto los controles del tetramotor. A las 14:30, el DC-8 de LAC despegó sin problemas. Poco después del despegue, para “probar” la capacidad de reacción del copiloto, el capitán redujo la potencia de uno de los motores del ala izquierda, lo que generó una asimetría de empuje, causando que la aeronave se inclinara a la izquierda.
Posteriormente, el ingeniero de vuelo redujo la potencia del motor 2 del ala izquierda. Esto hizo que el avión perdiera más empuje y se inclinara aún más. El capitán y el ingeniero presionaron al copiloto para recuperar la posición normal, pero los dos motores restantes no pudieron mantener el ascenso. El copiloto luchó por estabilizar el avión, pero a tan baja altitud no pudo concretar ninguna maniobra.
El DC-8 acabó estrellándose en la canchita de una plaza del barrio Monseñor Bogarín, arrasando con cinco casas. Murieron sus 4 tripulantes y 18 personas en tierra, 13 de ellas niños.
Con un total de 22 fallecidos, este es a la fecha de hoy el accidente de aviación más mortal en la historia del Paraguay. La familia Gracia perdió a 11 miembros. Los sobrevivientes vendieron posteriormente la propiedad y se fueron para siempre del barrio. Entre los fallecidos también estaba el matrimonio compuesto por Édgar Franco de 24 años y Perla Jara de 23, y el pequeño hijo de ambos. Hoy en la casa de esta familia existe un oratorio en homenaje a todas las víctimas.
Una marca en la historia aeronáutica
El accidente de LAC en Mariano Roque Alonso fue uno de los episodios más oscuros en la historia aeronáutica de nuestro país. A lo largo del tiempo, Paraguay tuvo varios incidentes aéreos, pero ninguno de la magnitud de este.
El reconocido historiador aeronáutico Antonio Luis Sapienza, en conversación con La Nación/Nación Media, acota que si bien hasta ahora el accidente del DC-8 carguero de LAC en M.R. Alonso en 1996 ha sido el peor en términos de destrucción y pérdidas de vidas humanas, le sigue de cerca el vuelo 263 de Panair do Brasil.
Sapienza relató que se trataba de un vuelo regular de pasajeros que cubría el trayecto desde el Aeropuerto de Londres Heathrow hasta el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini en Ezeiza, cerca de Buenos Aires, con escalas programadas en París, Lisboa, Dakar, Recife, Río de Janeiro, San Paulo y Asunción.
“El 16 de junio de 1955, alrededor de la 1 AM, la aeronave involucrada, un Lockheed L-149 Constellation, matrícula PP-PDJ, se estrelló mientras procedía a descender, a 13 km del Aeropuerto Internacional de Asunción, específicamente en Fernando de la Mora (Paraguay). Había 24 personas a bordo, de ellas 16 murieron”, detalló.
Sobre el historial de siniestros aeronáuticos en nuestro país y sus causas, Sapienza acota que “Paraguay no tiene el tráfico civil y comercial de otros países, por lo que el índice de accidentes aéreos ha sido relativamente bajo. En la gran mayoría de ellos y hablando de manera general, el más alto porcentaje ha sido a causa de errores humanos no solo atribuible a pilotos paraguayos sino también extranjeros. Luego le siguen accidentes e incidentes por causas meteorológicas y problemas técnicos en las aeronaves. Han habido pocos accidentes aéreos en la aviación comercial”.
Lo ocurrido el 4 de febrero de 1996 debe ser una lección para los pilotos. Nunca deben estar excesivamente confiados por más buenas condiciones de vuelo que haya. Tampoco pueden realizar maniobras imprudentes, en especial en una fase crítica de vuelo como el despegue. Errores de este tipo cuestan vidas inocentes y provocan heridas prácticamente imposibles de sanar.