Los Técnicos de la Dirección de Fiscalización Ambiental y Dirección de Vida Silvestre del Mades, con apoyo de la Policía Nacional, procedieron a la intervención de los responsables del transporte y comercialización ilegal de un ejemplar de mono capuchino (Sapajus cay) que fue transportado en una caja de cartón en malas condiciones vía encomienda, motivo por el cual falleció asfixiado.
Los responsables del presente caso se exponen a fuertes sanciones administrativas por transgresión a la Ley N 96/92 de “Vida Silvestre”. Desde la institución estatal aseguran que van a llegar hasta los responsables quienes transportaron al animal. La empresa intervenida es La Yuteña.
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El Ministerio Público también está investigando este caso que causó gran repercusión en redes sociales y la ciudadanía en general. El ingeniero Luis Recalde, consultor ambiental, aseguró que el tráfico de animales funciona porque hay gente que compra. Agregó que si una persona adquiere un ejemplar de vida silvestre, lo que hace es financiar a los que trafican y no necesariamente salvan a la especie, según comentó en comunicación con radio 1020 AM. “Es toda una industria y se mueve de acuerdo a la demanda de la gente”, aseguró.
Explicó que mucha gente justifica la compra de animales silvestres asegurando “que les tiene bien”. “Al estar comprando un animal silvestre, vos no le estás rescatando, le está financiando al que trafica, al que vende”, comentó el consultor.
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Unos USD 15.175 millones se necesitan para cerrar brechas
Carencia en sectores clave como transporte, agua y saneamiento, electricidad y telecomunicaciones.
Paraguay requiere inversiones por USD 15.175 millones entre 2025 y 2030 para cerrar las brechas de infraestructura en sectores clave como transporte, agua y saneamiento, electricidad y telecomunicaciones. Así lo señala un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que advierte sobre las necesidades de recursos para mejorar la cobertura y la calidad de los servicios.
El sector transporte concentra la mayor demanda de inversión, con USD 6.170 millones, seguido de agua y saneamiento, con USD 4.194 millones. Por su parte, electricidad requiere USD 2.450 millones y telecomunicaciones, USD 2.361 millones. En conjunto, transporte y agua y saneamiento representan cerca del 68 % del monto total estimado.
Dentro del área de transporte, la infraestructura vial representa la mayor parte de los recursos necesarios, con USD 5.299 millones. Estas inversiones contemplan la ampliación, el mantenimiento y el reemplazo de estructuras existentes, con el objetivo de avanzar en las metas de acceso y calidad de los servicios.
DESAFÍOS PENDIENTES
El documento también destaca los desafíos pendientes en materia de cobertura de agua, ya que el acceso gestionado de manera segura alcanzaba el 64,4 % de la población paraguaya. En este contexto, el fortalecimiento de la infraestructura resulta fundamental para mejorar la conectividad y acompañar el desarrollo productivo.
En cuanto a las perspectivas fiscales, el estudio prevé una recuperación gradual de la inversión pública, cuya adquisición neta de activos no financieros pasaría del 1,6 % del producto interno bruto (PIB) en 2025 al 1,8 % en 2026.
Las estimaciones nacionales y regionales sitúan las necesidades de inversión en infraestructura entre el 4,6 % y el 6 % del PIB anual. Alcanzar estos niveles supone desafíos de financiamiento y asignación de recursos, por lo que el BID plantea priorizar proyectos, mejorar la eficiencia de la inversión pública y recurrir a mecanismos complementarios de financiamiento.
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Derrumbe de una vivienda en Asunción dejó un obrero fallecido y otro herido
El derrumbe de un domicilio particular, ubicado en las calles Herrera y República Francesa, barrio Ciudad Nueva de Asunción, dejó un fallecido y una víctima seriamente lesionada. El accidente laboral se produjo este domingo, alrededor de las 16:30.
Según el informe policial de la Comisaría 3.ª de Asunción, en el lugar se encontraban tres personas, quienes serían presumiblemente militares. Los obreros estaban trabajando en la demolición de la vivienda cuando se desplomó el techo del piso superior, según informe policial.
Dos hombres fueron asistidos rápidamente con vida y el tercero murió aplastado por los escombros. Los bomberos realizaron un arduo trabajo para recuperar el cuerpo sin vida del infortunado.
El fallecido fue identificado como Lisandro Junior Daspett Sanabria (22), quien sería oficial del Regimiento Escolta Presidencial. El cuerpo fue derivado a la morgue judicial.
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“Penosamente, hubo un mal cálculo probablemente y no tuvieron en cuenta que la estructura podía colapsar, y ahora estamos despidiendo a una persona joven”, dijo el oficial interviniente.
Fue rescatado con vida Alipio Duarte Fretes y derivado al hospital por presentar serias lesiones. El contratista fue identificado como Edgar Dejesús Carrasco González.
“Estaban haciendo trabajos de demolición, no había mobiliarios. La parte superior es la que se desplomó. La primera persona salió ilesa y fue evaluada por personal paramédico de la Cruz Roja”, agregó un bombero.
Asimismo, afirmó que los trabajadores “no contaban con ningún tipo de protección, solamente contaban con herramientas manuales como mazos, picos”.
Verificación de la Municipalidad
Funcionarios de la comuna capitalina también tomaron intervención en el edificio para verificar si el plano estaba aprobado. “Vamos a verificar si cuentan con el permiso correspondiente para la demolición”, indicó a los medios Hernán Insfrán, funcionario de la Dirección de Fiscalización de Obras.
Añadió que “llama la atención” que este tipo de trabajo se haya hecho un día no laboral.
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Paraguay necesita USD 15.175 millones para cerrar brechas de infraestructura
Paraguay requiere inversiones por USD 15.175 millones entre 2025 y 2030 para cerrar las brechas de infraestructura en sectores clave como transporte, agua y saneamiento, electricidad y telecomunicaciones. Así lo señala un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que advierte sobre las necesidades de recursos para mejorar la cobertura y la calidad de los servicios.
El sector transporte concentra la mayor demanda de inversión, con USD 6.170 millones, seguido de agua y saneamiento, con USD 4.194 millones. Por su parte, electricidad requiere USD 2.450 millones y telecomunicaciones, USD 2.361 millones. En conjunto, transporte y agua y saneamiento representan cerca del 68 % del monto total estimado.
Dentro del área de transporte, la infraestructura vial representa la mayor parte de los recursos necesarios, con USD 5.299 millones. Estas inversiones contemplan la ampliación, el mantenimiento y el reemplazo de estructuras existentes, con el objetivo de avanzar en las metas de acceso y calidad de los servicios.
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El documento también destaca los desafíos pendientes en materia de cobertura de agua, ya que el acceso gestionado de manera segura alcanzaba el 64,4 % de la población paraguaya. En este contexto, el fortalecimiento de la infraestructura resulta fundamental para mejorar la conectividad y acompañar el desarrollo productivo.
En cuanto a las perspectivas fiscales, el estudio prevé una recuperación gradual de la inversión pública, cuya adquisición neta de activos no financieros pasaría del 1,6 % del producto interno bruto (PIB) en 2025 al 1,8 % en 2026.
Las estimaciones nacionales y regionales sitúan las necesidades de inversión en infraestructura entre el 4,6 % y el 6 % del PIB anual. Alcanzar estos niveles supone desafíos de financiamiento y asignación de recursos, por lo que el BID plantea priorizar proyectos, mejorar la eficiencia de la inversión pública y recurrir a mecanismos complementarios de financiamiento.
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El futuro incierto del jaguareté: la lucha por preservar al mayor felino de América en Paraguay
Verónica Giménez
vgimenez.comunica@gmail.com
El jaguareté, uno de los animales más representativos del patrimonio natural paraguayo, enfrenta un futuro incierto. La última estimación nacional difundida públicamente, correspondiente a 2017, situaba su población en Paraguay entre 600 y 800 ejemplares, una cifra que, casi una década después, sigue sin actualizarse, lo que impide determinar con precisión cuántos sobreviven actualmente en libertad y cómo evolucionó su población durante estos años.
Pese a las amenazas que enfrenta la especie, el Chaco paraguayo conserva extensiones de bosque que resultan fundamentales para su permanencia en estado silvestre. Así lo destacó el titular del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), Rolando De Barros Barreto, en entrevista con La Nación/Nación Nación Media. “Paraguay todavía conserva importantes extensiones de bosques, principalmente en el Chaco, que representan una oportunidad para asegurar la supervivencia del jaguareté”, sostuvo.
Mientras el Chaco se mantiene como el principal refugio de la especie, en la Región Oriental su presencia es mucho más reducida, aunque todavía existen registros de ejemplares silvestres en remanentes del Bosque Atlántico del Alto Paraná. Esta diferencia refleja las dificultades que enfrenta el jaguareté para conservar sus territorios en un país donde la transformación del paisaje reduce progresivamente sus espacios naturales.
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El Chaco, un refugio bajo amenaza
“No podemos hablar de una sola amenaza. La fragmentación de los bosques, la caza ilegal, la disminución de sus presas naturales y los conflictos con las actividades ganaderas son factores que afectan directamente la supervivencia del jaguareté”, señaló el ministro Rolando De Barros Barreto.
La reducción de su hábitat y los conflictos con la producción ganadera representan desafíos para la conservación de este felino, fundamental para el equilibrio de los ecosistemas. Ante esta situación, el Mades impulsa el proyecto Ñande Chaco, con acciones en la Reserva de la Biosfera del Chaco, que abarca más de 4,7 millones de hectáreas entre Alto Paraguay y Boquerón, orientadas a proteger áreas naturales, conservar corredores biológicos y promover la convivencia con las comunidades.
El ministro mencionó que estas acciones incluyen la protección de los hábitats, el monitoreo de la especie y la conservación de corredores biológicos que permiten conectar sus poblaciones. Este trabajo también desarrolla de manera coordinada con otras instituciones, entre ellas las entidades binacionales Itaipú y Yacyretá. “El jaguareté no debe ser visto como un enemigo de la producción, sino como parte de la riqueza natural que tenemos la responsabilidad de proteger”, afirmó el entrevistado.
Caza ilegal y desafíos para su protección
Aunque Paraguay cuenta con la Ley N.º 5302/2014, de Conservación del Jaguareté, la caza ilegal y el tráfico de fauna silvestre continúan representando serias amenazas para la especie. El ministro recordó el rescate de un cachorro en Concepción, en agosto de 2025, ante indicios de un posible caso de tráfico ilegal, y advirtió que cualquier acción contra estos animales debe ser investigada y sancionada conforme a la legislación vigente.
Por su parte, Santiago Molina, coordinador del Centro de Investigación de Animales Silvestres de Itaipú (CIASI), manifestó que el tráfico ilegal del jaguareté se concentra principalmente en la comercialización de partes de su cuerpo, como dientes y pieles, más que en la captura y venta de ejemplares vivos. Según indicó, existe un mercado ilegal de estos productos que representa otra amenaza para la conservación de la especie.
El Mades también realiza monitoreos mediante cámaras trampa en áreas protegidas para registrar la presencia de ejemplares y sus movimientos. “Estos avances todavía no significan necesariamente que la población de jaguaretés esté aumentando. La recuperación de una especie requiere tiempo, seguimiento y resultados verificables”, expresó el ministro.
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Tekotopá: jaguaretés bajo protección
En Tekotopá Centro Ambiental, de Itaipú Binacional, cuatro jaguaretés reciben atención y cuidados especializados como parte de las acciones de conservación de la especie. Bota y Luna pueden ser observados por los visitantes del Sendero del Jaguareté, mientras que Kunu y Jerovia permanecen en un sector restringido al público.
El veterinario Santiago Molina, también integrante del equipo de Tekotopá, explicó a La Nación que cada ejemplar tiene una historia y un comportamiento particular. “Bota es súper tranquilo, y Luna es mucho más de carácter fuerte”, mencionó sobre los dos felinos que pueden observar los visitantes, a diferencia de Kunu y Jerovia, que permanecen en un sector cerrado al público y, al igual que Luna, fueron víctimas del tráfico ilegal.
Bota llegó desde un zoológico de Encarnación cuando era cachorro y lleva 14 años bajo cuidado profesional. Por su parte, Jerovia fue encontrado en Concepción con múltiples fracturas y heridas de bala, recibió tratamiento en el refugio Urutaú y posteriormente fue trasladado a Tekotopá, donde permanece bajo protección.
El especialista destacó que el Sendero del Jaguareté permite conocer de cerca a la especie y comprender la importancia de protegerla en su entorno natural. “Viendo a los jaguaretés, uno se da cuenta realmente de la magnificencia de la especie, de lo imponentes que son”, puntualizó.
¿Por qué no pueden regresar al bosque?
Los jaguaretés que nacen o crecen bajo cuidado humano tienen pocas posibilidades de regresar a su hábitat natural, debido a las dificultades para adaptarse a la vida silvestre y a la falta de territorios seguros donde puedan establecerse. Según mencionó el veterinario Santiago Molina, los parques nacionales tienen espacios limitados, donde ya habitan otros ejemplares, por lo que incorporar nuevos animales podría generar conflictos territoriales
En Tekotopá, los cuatro ejemplares reciben atención veterinaria, alimentación especializada y participan en programas de enriquecimiento ambiental que buscan estimular sus comportamientos naturales y favorecer su bienestar, mediante espacios acondicionados con plantas, árboles, troncos, rocas y diferentes alturas para explorar.
“Ponemos especias, como manzanilla o café, que den olores diferentes. A veces la comida la entregamos dentro de cajas o escondida en algún lugar, de tal manera que ellos tengan que buscar para poder comer”, relató el veterinario Molina, al destacar que estas actividades permiten ofrecer nuevas experiencias a los animales.
Conservar también significa educar
Más allá del cuidado de los animales, Tekotopá promueve la educación ambiental mediante el Sendero del Jaguareté, donde los visitantes pueden observar a Bota y Luna y conocer los desafíos que enfrenta la especie. El centro también participa, junto con el Mades y otras instituciones, en el Plan de Manejo del Jaguareté y desarrolla investigaciones vinculadas a su conservación y genética.
“No medimos el éxito de Tekotopá Centro Ambiental por la cantidad de animales, sino por el cuidado que les brindamos”, remarcó Molina, al resaltar que el bienestar de los ejemplares constituye una prioridad para la institución. Asimismo, subrayó que la protección del jaguareté también implica preservar una parte de la identidad paraguaya y advirtió que “con la desaparición de una especie tan importante, se llevaría también parte de la cultura con ella”.
Además de los cuatro jaguaretés, Tekotopá alberga otras especies de la fauna silvestre nativa del Paraguay, que reciben atención y cuidados especializados. A través de sus espacios de conservación y educación ambiental, el centro ofrece a los visitantes la oportunidad de conocer la riqueza natural del Bosque Atlántico del Alto Paraná y reflexionar sobre la importancia de proteger su biodiversidad.
Ubicado en Hernandarias, Alto Paraná, Tekotopá Centro Ambiental recibe visitantes de martes a domingo, con entrada gratuita y reserva previa. Los interesados pueden agendar su recorrido a través del Portal de Visitantes de Itaipú o comunicarse a los teléfonos (061) 599 8040 y (061) 599 8094, para disfrutar de una experiencia que combina naturaleza, aprendizaje y conservación. Portal de Visitantes de Itaipú https://apps.itaipu.gov.py/PWAP/