Pobladores que residen en la Isla Chaco’i, en el departamento de Concepción, temen una crecida importante del río Paraguay y una inminente inundación que afectaría a varias familias. Estás personas solicitan a las autoridades locales un plan de contingencia y que se tengan listas los posibles albergues para recibir a las familias.
Según el reporte dado por la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) a nivel país se tiene previsto el ingreso del fenómeno del Niño donde se pronostica la caída de importantes lluvias y tormentas en todo el territorio nacional, especialmente en la zona norte. El periodo de precipitaciones abarcarían en enero y febrero del próximo año.
La Isla Chaco’i se encuentra frente mismo al puerto antiguo de la ciudad de Concepción y los pobladores indican que hasta el momento no se cuenta con un plan de contingencia pese a los pronósticos, además, que en la zona ya no cuentan con playa ante la importante crecida del río Paraguay. El único proyecto presentado hasta el momento es del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Concepción, pero aún no fue aceptado.
“De a poco sube el agua, ya no hay playa, nos dijeron que, sí o sí llegará a inundarse, por eso fuimos hasta la gobernación de Concepción para ver cómo van a paliar esta situación y qué plan de contingencia tienen previsto, porque los sitios donde nos llevaron la última vez no están en condiciones”, apuntó Victorina Ruíz, pobladora de la isla, en entrevista con Unicanal.
Refirió que las autoridades lamentablemente no tienen previsto ningún plan de acción hasta el momento. “Queremos que se vean los sitios para albergues porque la última vez en el puerto había muchas goteras, falta de energía y espacio. Hasta el momento no hay ninguna solución y pese a que esto suele repetirse todos los años no tomaron los recaudos necesarios para evitar el sufrimiento de la población”, señaló.
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Alistan albergues temporales para reubicación de familias damnificadas del Bañado Sur
La Municipalidad de Asunción dio a conocer la lista de albergues temporales a ser habilitados para resguardar a los pobladores del Bañado Sur ante la crecida del río Paraguay.
Son cinco espacios preparados para recibir a las familias que necesiten dejar sus hogares, con rutas de evacuación establecidas para facilitar el traslado.
Con una superficie de 2.100 metros cuadrados, la Cancha Vy’arenda está diseñada para asistir a unas 45 familias del barrio Santa Ana. La evacuación se realizará por la calle Antequera, informaron desde la comuna capitalina.
Asimismo, se prepara la Cancha Maracana’i para recibir a 70 familias del sector Divino Niño, Villa Bartolo y Villa Belén del barrio Santa Ana. La ruta de evacuación fue fijada por la calle México.
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Otro albergue estará en la Plaza 37, donde podrán reubicar a 13 familias de Villa Colorada, Bartolo, Belén y Divino Niño con ruta de evacuación por Antequera.
De la misma manera, la Plaza Pepe Valpuesta funcionará como albergue y alojaría a unas 10 familias de Caacupemí del barrio San Cayetano. Los damnificados evacuarán por la calle 38 Proyectada.
La Capilla Virgen de Luján del barrio San Cayetano también alojará a las personas que se ven obligadas a salir de sus viviendas ante el avance de las aguas. Con un terreno de 5.000 m² podrá albergar a 45 familias de Villa de Luján y Villa Casco. El traslado se hará por la calle Brasil.
Unas 15.000 viviendas
La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) estima un impacto importante en capital por la crecida del río Paraguay. Si el río alcanza siete metros, unas 15.000 viviendas y alrededor de 60.000 personas podrían resultar afectadas en Asunción, según aseveraciones del ministro Arsenio Zárate.
En ese sentido, la institución elaboró estimaciones basadas en los distintos niveles del río para anticipar las necesidades de asistencia.
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El Niño ya llegó a Paraguay y el cambio climático impacta en el país
Las crecidas de los ríos obligaron a evacuar y asistir en terreno a miles de familias, tormentas severas y granizadas provocaron daños que no terminan de cuantificarse y el agro podría verse afectado seriamente en estos próximos meses. El Gobierno tiene en marcha un operativo de asistencia que involucrará ingentes recursos. La meteorología puede ayudar preventivamente, destaca un especialista. Aquí un panorama.
“Estimamos que al menos unas 20 mil familias resultarán afectadas en esta temporada de El Niño”, apunta Arsenio Zárate, ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), que comanda el operativo de asistencia que entiende se extenderá al menos por seis meses más.
El funcionario dice que no le faltarán recursos: “El Estado paraguayo es único y el presidente ordenó que se tiene que ayudar a la SEN en todo lo que se pida, vehículos, personal e inclusive insumos para la asistencia”, expone.
Para imaginarse el escenario, los técnicos tomaron como parámetro para un escenario de máxima el evento de los años 2018/9, donde fueron asistidas 64 mil familias en tres ocasiones y se construyeron 25 mil viviendas temporales.
Zárate recuerda que el costo de cada vivienda temporal ronda los 2 millones de guaraníes y que cada kit de alimentos tiene un valor aproximado de 250 mil guaraníes, a lo que hay que sumar colchones, frazadas, etc., por lo que es claro que la situación requerirá una importante inversión del erario.
Entre tanto, la actividad en la dependencia es importante, la carga y descarga de camiones, la coordinación de los operativos que se desarrollan principalmente en Alto Paraná, Ñeembucú, Misiones e Itapúa, donde se registraron numerosas viviendas anegadas por la crecida del río Paraná, obligando a la asistencia con víveres, carpas plásticas y materiales de construcción a los pobladores afectados.
En total, al 19/10 se reportaban casi 2 mil familias evacuadas de un total de casi 5 mil afectadas. Zárate comenta que de ellas “más de 1.000 están en albergues temporales en los municipios y en algunos casos en viviendas temporales. Más de 2 mil están en casas de vecinos o parientes. De eso ya hemos asistido a más de 3 mil y estamos completando la asistencia a unas mil aproximadamente”, resume.
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Hablando de ciudades, Ayolas, Cerrito, Ciudad del Este, Hernandarias, Presidente Franco e Yguazú resultaron las más afectadas. En Ayolas ya existen más de 2 mil personas alojadas en refugios, el tinglado municipal, viviendas temporales o casas de familiares, mientras equipos de asistencia siguen efectuando evacuaciones y distribuyendo kits de alimentos.
Asistencia especial
El ministro recuerda que no solo se asiste en casos de inundaciones, sino que también hubo que desarrollar una actividad especial por “tormentas severas, granizadas y otras afectaciones por efecto del cambio climático que golpearon especialmente el Bañado Sur, la Zona Sur de Fernando de la Mora; Lambaré; Luque y Capiata”, señala.
Los departamentos afectados estos fenómenos fueron Concepción, San Pedro, Caaguazú, Caazapa y Guaira.
“Lo extraordinario es la voluntad que tiene la gente para ayudar, la solidaridad que tiene el pueblo paraguayo con su semejante”, señala Zárate insistiendo en que desde el estado “no tenemos inconveniente porque todas las instituciones, ministerios, entidades binacionales, han puesto su colaboración a favor de la SEN para que el Estado paraguayo pueda llegar a todas las familias”, destaca Zárate.
Despliegue en terreno
Sobre la situación en terreno, el ministro expone que “el gobernador de Misiones nos habilitó un espacio donde vamos a instalarnos por lo menos con vehículos y personal para que en caso de que sea necesaria una rápida actuación nuestra estemos más cerca de la gente”.
Apunta que además de las instituciones que mencionó, también se cuenta con “el apoyo de los Bomberos Voluntarios, Salud Pública, la Administración Nacional de Electricidad (Ande) y próximamente también vamos a pedir el auxilio a la Empresa de Servicios Sanitarios (Essap) porque parecería un contrasentido estar rodeados de agua y no tener agua potable para consumo humano”, indica.
El ministro entiende que el Ministerio de Economía “tiene las herramientas necesarias para asignar recursos y el presidente indicó que las binacionales dentro de su responsabilidad social también colaborarán como lo está haciendo Itaipú en Ciudad del Este y todo Alto Paraná”.
Agrega que “igual situación se está dando ahora en el sur, donde la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) pone los recursos para que la asistencia llegue a las personas”.
Explica que al operativo están afectados los 350 funcionarios de la SEN, de los que 160 están trabajando en la emergencia. “Desde el ministro hasta el último funcionario vamos a estar apoyando y si hay más necesidad de recursos humanos, las Fuerzas Armadas pusieron disposición todos sus recursos humanos y materiales necesarios”, concluye señalando.
Previsiones para Asunción
Si el río Paraguay alcanzara en Asunción los 5 metros de altura, se estima que unas 2 mil viviendas de los bañados se inundarían. Si crece hasta los 7 metros, serían 15 mil hogares los afectados.
Estas previsiones preocupan a SEN. El ministro Zárate cuenta: “Estamos trabajando con las autoridades municipales y las Fuerzas Armadas en la identificación de los lugares donde podemos construir viviendas temporales para albergues que llevaremos adelante con la ayuda de la Pastoral Social y otras instituciones para tener una sola línea de acción buscando que nuestra llegada sea eficiente y oportuna”.
Puso como ejemplo la tarea de la Municipalidad de Cerrito, en Ñeembucú, que al recibir las alertas logró evacuar un día antes. El ministro espera que se pueda lograr algo parecido en los Bañados porque “así se reducen los daños a las personas y los bienes, se tiene una salida ordenada”.
Fenómeno muy severo
El meteorólogo Sergio Méndez explica que esta edición de El Niño podría ser “especialmente intensa porque los pronósticos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de los Estados Unidos indican una alta probabilidad de que el Índice Oceánico Relativo de Niño (RONI, su sigla en inglés) alcance valores excepcionalmente elevados, llegando incluso a superar los +2,5 °C durante un periodo de tres meses. De confirmarse estas proyecciones, estaríamos ante un episodio de intensidad histórica, comparable o incluso superior a los eventos más intensos registrados desde 1950”.
Recuerda entonces que es la llamada teleconexión atmosférica la que hace que el calentamiento del océano Pacífico afecte las condiciones climáticas de Paraguay. “Este hecho modifica el intercambio de calor y humedad entre el océano y la atmósfera, alterando los patrones de circulación de gran escala, modificando los patrones de viento, presión atmosférica y precipitación en otras regiones del planeta, incluyendo América del Sur”.
Así, por ejemplo, en nuestra zona aumentan las lluvias en primavera y verano. “Ahora estamos entrando al período de máxima intensidad, en el verano descendería un poco, pero se prevé que las condiciones de El Niño podrían persistir hasta el trimestre de marzo a mayo de 2027”, apunta Méndez, que es licenciado en Ciencias Atmosféricas.
El especialista señala que “en el sector agrícola, el exceso de humedad en los suelos podría dificultar las actividades de siembra y cosecha, además de afectar el desarrollo de algunos cultivos”.
Otro punto importante es que, en el sector energético, “especialmente en el hidroeléctrico, podría favorecer a una mayor disponibilidad de recursos hídricos para la generación de energía. Sin embargo, esto dependerá de la distribución espacial y temporal de las lluvias en las cuencas hidrográficas, así como de las condiciones hidrológicas y operativas de cada central hidroeléctrica”, apunta.
Gestión preventiva
Méndez considera que uno de los grandes desafíos “es pasar de una gestión reactiva, donde generalmente actuamos cuando los fenómenos ya están ocurriendo, hacia una más preventiva, basada en información científica, planificación y anticipación de riesgos”.
Explica que “la meteorología no puede evitar que ocurran los fenómenos extremos, pero sí puede contribuir a reducir sus impactos. En un escenario de cambio climático, invertir en conocimiento, tecnología y sistemas de alerta temprana será cada vez más necesario para estar mejor preparados frente a los riesgos meteorológicos y climáticos”.
Entiende que, para ello, es fundamental “continuar invirtiendo en sistemas de monitoreo hidrometeorológico, modelación numérica y herramientas que permitan conocer mejor lo que ocurre en nuestra atmósfera y en nuestras cuencas hidrográficas. Pero también es necesario que esa información sea utilizada de manera efectiva en las distintas áreas de la sociedad, que llegue de manera clara y oportuna a la población y a los tomadores de decisiones”, señala.
¿Nuevas granizadas?
Para Méndez, es posible que vuelvan a registrarse eventos de granizo, “aunque eventos extremos como el ocurrido a principios de octubre de 2026 en Asunción y alrededores son relativamente poco frecuentes”.
Recuerda entonces que nuestro país es parte de una región de América del Sur “donde se desarrollan algunas de las tormentas convectivas más intensas del mundo. Sin embargo, no es habitual observar granizos de las dimensiones registradas durante ese episodio, con reportes de piedras que superaron los 8 centímetros de diámetro y que ocasionaron importantes daños materiales y pérdidas económicas”.
Admite que uno de los mayores desafíos de la meteorología es la predicción de este tipo de fenómenos. “Actualmente, los modelos meteorológicos permiten identificar condiciones favorables para la formación de tormentas severas, pero todavía existen limitaciones para determinar con exactitud dónde, a qué hora y con qué intensidad se producirá una granizada. Esto se debe a que son fenómenos que pueden desarrollarse y evolucionar muy rápidamente, incluso en intervalos de apenas 10 o 20 minutos, y afectar áreas geográficas relativamente pequeñas”, comenta. “Contamos con satélites meteorológicos, radares, estaciones de observación y modelos numéricos de pronóstico, pero todavía existen limitaciones importantes para pronosticar granizadas”, lamenta.
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El Niño en Paraguay: el cambio climático ya impacta en el país
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos Matías Amarilla/Gentileza
Las crecidas de los ríos obligaron a evacuar y asistir en terreno a miles de familias, tormentas severas y granizadas provocaron daños que no terminan de cuantificarse y el agro podría verse afectado seriamente en estos próximos meses. El Gobierno tiene en marcha un operativo de asistencia que involucrará ingentes recursos. La meteorología puede ayudar preventivamente, destaca un especialista. Aquí un panorama.
“Estimamos que al menos unas 20 mil familias resultarán afectadas en esta temporada de El Niño”, apunta Arsenio Zárate, ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), que comanda el operativo de asistencia que entiende se extenderá al menos por seis meses más.
El funcionario dice que no le faltarán recursos: “El Estado paraguayo es único y el presidente ordenó que se tiene que ayudar a la SEN en todo lo que se pida, vehículos, personal e inclusive insumos para la asistencia”, expone.
Para imaginarse el escenario, los técnicos tomaron como parámetro para un escenario de máxima el evento de los años 2018/9, donde fueron asistidas 64 mil familias en tres ocasiones y se construyeron 25 mil viviendas temporales.
Zárate recuerda que el costo de cada vivienda temporal ronda los 2 millones de guaraníes y que cada kit de alimentos tiene un valor aproximado de 250 mil guaraníes, a lo que hay que sumar colchones, frazadas, etc., por lo que es claro que la situación requerirá una importante inversión del erario.
Entre tanto, la actividad en la dependencia es importante, la carga y descarga de camiones, la coordinación de los operativos que se desarrollan principalmente en Alto Paraná, Ñeembucú, Misiones e Itapúa, donde se registraron numerosas viviendas anegadas por la crecida del río Paraná, obligando a la asistencia con víveres, carpas plásticas y materiales de construcción a los pobladores afectados.
En total, al 19/10 se reportaban casi 2 mil familias evacuadas de un total de casi 5 mil afectadas. Zárate comenta que de ellas “más de 1.000 están en albergues temporales en los municipios y en algunos casos en viviendas temporales. Más de 2 mil están en casas de vecinos o parientes. De eso ya hemos asistido a más de 3 mil y estamos completando la asistencia a unas mil aproximadamente”, resume.
Hablando de ciudades, Ayolas, Cerrito, Ciudad del Este, Hernandarias, Presidente Franco e Yguazú resultaron las más afectadas. En Ayolas ya existen más de 2 mil personas alojadas en refugios, el tinglado municipal, viviendas temporales o casas de familiares, mientras equipos de asistencia siguen efectuando evacuaciones y distribuyendo kits de alimentos.
ASISTENCIA ESPECIAL
El ministro recuerda que no solo se asiste en casos de inundaciones, sino que también hubo que desarrollar una actividad especial por “tormentas severas, granizadas y otras afectaciones por efecto del cambio climático que golpearon especialmente el Bañado Sur, la Zona Sur de Fernando de la Mora; Lambaré; Luque y Capiata”, señala.
Los departamentos afectados estos fenómenos fueron Concepción, San Pedro, Caaguazú, Caazapa y Guaira.
“Lo extraordinario es la voluntad que tiene la gente para ayudar, la solidaridad que tiene el pueblo paraguayo con su semejante”, señala Zárate insistiendo en que desde el estado “no tenemos inconveniente porque todas las instituciones, ministerios, entidades binacionales, han puesto su colaboración a favor de la SEN para que el Estado paraguayo pueda llegar a todas las familias”, destaca Zárate.
DESPLIEGUE EN TERRENO
Sobre la situación en terreno, el ministro expone que “el gobernador de Misiones nos habilitó un espacio donde vamos a instalarnos por lo menos con vehículos y personal para que en caso de que sea necesaria una rápida actuación nuestra estemos más cerca de la gente”.
Apunta que además de las instituciones que mencionó, también se cuenta con “el apoyo de los Bomberos Voluntarios, Salud Pública, la Administración Nacional de Electricidad (Ande) y próximamente también vamos a pedir el auxilio a la Empresa de Servicios Sanitarios (Essap) porque parecería un contrasentido estar rodeados de agua y no tener agua potable para consumo humano”, indica.
El ministro entiende que el Ministerio de Economía “tiene las herramientas necesarias para asignar recursos y el presidente indicó que las binacionales dentro de su responsabilidad social también colaborarán como lo está haciendo Itaipú en Ciudad del Este y todo Alto Paraná”.
Agrega que “igual situación se está dando ahora en el sur, donde la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) pone los recursos para que la asistencia llegue a las personas”.
Explica que al operativo están afectados los 350 funcionarios de la SEN, de los que 160 están trabajando en la emergencia. “Desde el ministro hasta el último funcionario vamos a estar apoyando y si hay más necesidad de recursos humanos, las Fuerzas Armadas pusieron disposición todos sus recursos humanos y materiales necesarios”, concluye señalando.
PREVISIONES PARA ASUNCIÓN
Si el río Paraguay alcanzara en Asunción los 5 metros de altura, se estima que unas 2 mil viviendas de los bañados se inundarían. Si crece hasta los 7 metros, serían 15 mil hogares los afectados.
Estas previsiones preocupan a SEN. El ministro Zárate cuenta: “Estamos trabajando con las autoridades municipales y las Fuerzas Armadas en la identificación de los lugares donde podemos construir viviendas temporales para albergues que llevaremos adelante con la ayuda de la Pastoral Social y otras instituciones para tener una sola línea de acción buscando que nuestra llegada sea eficiente y oportuna”.
Puso como ejemplo la tarea de la Municipalidad de Cerrito, en Ñeembucú, que al recibir las alertas logró evacuar un día antes. El ministro espera que se pueda lograr algo parecido en los Bañados porque “así se reducen los daños a las personas y los bienes, se tiene una salida ordenada”.
UN FENÓMENO MUY SEVERO
El meteorólogo Sergio Méndez explica que esta edición de El Niño podría ser “especialmente intensa porque los pronósticos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de los Estados Unidos indican una alta probabilidad de que el Índice Oceánico Relativo de Niño (RONI, su sigla en inglés) alcance valores excepcionalmente elevados, llegando incluso a superar los +2,5 °C durante un periodo de tres meses. De confirmarse estas proyecciones, estaríamos ante un episodio de intensidad histórica, comparable o incluso superior a los eventos más intensos registrados desde 1950”.
Recuerda entonces que es la llamada teleconexión atmosférica la que hace que el calentamiento del océano Pacífico afecte las condiciones climáticas de Paraguay. “Este hecho modifica el intercambio de calor y humedad entre el océano y la atmósfera, alterando los patrones de circulación de gran escala, modificando los patrones de viento, presión atmosférica y precipitación en otras regiones del planeta, incluyendo América del Sur”.
Así, por ejemplo, en nuestra zona aumentan las lluvias en primavera y verano. “Ahora estamos entrando al período de máxima intensidad, en el verano descendería un poco, pero se prevé que las condiciones de El Niño podrían persistir hasta el trimestre de marzo a mayo de 2027”, apunta Méndez, que es licenciado en Ciencias Atmosféricas.
El especialista señala que “en el sector agrícola, el exceso de humedad en los suelos podría dificultar las actividades de siembra y cosecha, además de afectar el desarrollo de algunos cultivos”.
Otro punto importante es que, en el sector energético, “especialmente en el hidroeléctrico, podría favorecer a una mayor disponibilidad de recursos hídricos para la generación de energía. Sin embargo, esto dependerá de la distribución espacial y temporal de las lluvias en las cuencas hidrográficas, así como de las condiciones hidrológicas y operativas de cada central hidroeléctrica”, apunta.
GESTIÓN PREVENTIVA
Méndez considera que uno de los grandes desafíos “es pasar de una gestión reactiva, donde generalmente actuamos cuando los fenómenos ya están ocurriendo, hacia una más preventiva, basada en información científica, planificación y anticipación de riesgos”.
Explica que “la meteorología no puede evitar que ocurran los fenómenos extremos, pero sí puede contribuir a reducir sus impactos. En un escenario de cambio climático, invertir en conocimiento, tecnología y sistemas de alerta temprana será cada vez más necesario para estar mejor preparados frente a los riesgos meteorológicos y climáticos”.
Entiende que, para ello, es fundamental “continuar invirtiendo en sistemas de monitoreo hidrometeorológico, modelación numérica y herramientas que permitan conocer mejor lo que ocurre en nuestra atmósfera y en nuestras cuencas hidrográficas. Pero también es necesario que esa información sea utilizada de manera efectiva en las distintas áreas de la sociedad, que llegue de manera clara y oportuna a la población y a los tomadores de decisiones”, señala.
¿NUEVAS GRANIZADAS?
Para Méndez, es posible que vuelvan a registrarse eventos de granizo, “aunque eventos extremos como el ocurrido a principios de octubre de 2026 en Asunción y alrededores son relativamente poco frecuentes”.
Recuerda entonces que nuestro país es parte de una región de América del Sur “donde se desarrollan algunas de las tormentas convectivas más intensas del mundo. Sin embargo, no es habitual observar granizos de las dimensiones registradas durante ese episodio, con reportes de piedras que superaron los 8 centímetros de diámetro y que ocasionaron importantes daños materiales y pérdidas económicas”.
Admite que uno de los mayores desafíos de la meteorología es la predicción de este tipo de fenómenos. “Actualmente, los modelos meteorológicos permiten identificar condiciones favorables para la formación de tormentas severas, pero todavía existen limitaciones para determinar con exactitud dónde, a qué hora y con qué intensidad se producirá una granizada. Esto se debe a que son fenómenos que pueden desarrollarse y evolucionar muy rápidamente, incluso en intervalos de apenas 10 o 20 minutos, y afectar áreas geográficas relativamente pequeñas”, comenta. “Contamos con satélites meteorológicos, radares, estaciones de observación y modelos numéricos de pronóstico, pero todavía existen limitaciones importantes para pronosticar granizadas”, lamenta.
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Crecida del Paraná obliga trabajos de emergencia
La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) puso en marcha un plan de obras de emergencia para evitar daños en su infraestructura de transmisión eléctrica.
La medida se tomó luego de que la fuerza del agua provocara el desprendimiento parcial de rocas en la zona de protección de la central, ubicada a la altura de la ciudad de Ituzaingó, provincia de Corrientes.
Las intervenciones técnicas se concentran de manera prioritaria en la berma de sacrificio de la Cota 65, una estructura clave pensada para atenuar el impacto directo de las corrientes y el oleaje.
El rápido deterioro del área fue causado por la fuerte presión de las descargas del vertedero principal en medio del contexto de la extraordinaria crecida registrada en el río Paraná.
Para contener el avance de la erosión y recuperar el nivel de seguridad, la binacional despliega maquinaria pesada en la zona afectada. La reposición del material rocoso se realiza mediante la colocación de un revestimiento tipo rip-rap T7A, con financiamiento propio de Yacyretá y bajo la supervisión directa de sus técnicos.
CAUDALES Y EVACUACIÓN
El escenario crítico responde a los caudales fluviales excepcionalmente elevados derivados de las intensas precipitaciones caídas en la cuenca alta del río. Ante este volumen hídrico, la central hidroeléctrica se vio obligada a abrir completamente las compuertas de sus vertederos para evacuar el excedente de agua y preservar la estabilidad operativa.