Todo está listo para que mañana viernes 11, los estudiantes de área de Ciencias Básicas del colegio Santa Caterina da Siena de Lambaré presenten sus proyectos en la II Feria de Ciencias. Durante la exposición también darán a conocer las plantas medicinales existentes en la ciudad y el uso que pueden dar a las mismas dentro la comunidad.
El encuentro arrancará desde las 8:00, en el predio la institución. El encuentro se realizará en el marco de la propuesta educativa “Introducir a la realidad total” y los estudiantes presentarán de temas de actualidad que involucren a las ciencias. Los alumnos fueron guiados por un selecto plantel de profesores del área científica y de matemáticas.
“Expondrá un total de 90 alumnos el área de Ciencias Básicas que van a presentar sus proyectos, entre ellos la mujer en la ciencia, la estructura de un paper (artículo científico), las arbovirosis, sucesiones matemáticas en la naturaleza y la vida cotidiana, inteligencia artificial, química forense y otros temas”, resaltó el profesor Milko Insfrán, en entrevista con La Nación/Nación Media.
Explicó que con esta feria buscan construir espacios en el cual puedan defender sus temas de investigación buscando la objetividad, el rigor de la verificación empírica y documental. “Hicieron una investigación de las plantas medicinales en los alrededores. Van a hablar de las especies disponibles en Lambaré y sus utilidades”, refirió.
Invitó a toda la comunidad educativa a participar de esta feria, especialmente a los padres para que puedan ver el resultado del trabajo de los estudiantes. Se contará con interventores de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y el Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo (Senepa).
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Fotografías de arte rupestre paraguayo: 5 mil años de historia en exposición
La una por mantener vivos signos de hace más de 5 mil años, la otra por revelarlos, por ello se llama la muestra “La piedra y la luz”. Son imágenes tomadas hace 15 años en el marco de un estudio prospectivo en el que el fotógrafo Fernando Allen trabajó haciendo registro. Las inscripciones, las huellas de ancestros de 5 mil años exponen sus misterios en el emblemático centro europeo del arte prehistórico, el Museo de Altamira, en España.
- Por Jorge Zárate
- Jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Hasta el 18 de octubre se puede asistir en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, a la muestra “La piedra y la luz” del fotógrafo compatriota Fernando Allen. El espacio, situado en la localidad de Santillana del Mar, Comunidad Autónoma de Cantabria, España, es uno de los centros de investigación y estudio de arte prehistórico más importantes del mundo. Allí se protege la historia de célebre Cueva de Altamira, Patrimonio de la Humanidad, mediante una réplica exacta donde se muestran dibujos de más de 36 mil años, que se inscriben entre los más antiguos de la tierra.
De allí la importancia de mostrar el arte rupestre del Amambay y el Guairá en ese sitio emblemático. Las imágenes que se exponen se obtuvieron cuando Allen acompañó un estudio de los arqueólogos del Museo de Altamira. Ese equipo estuvo encabezado por el entonces director del centro, José Antonio Lasheras, fallecido en 2016, y realizó un completo estudio del arte rupestre de la región Oriental.
En la tarea realizada hace 15 años, Allen fue fotógrafo y colaborador local del equipo e hizo prospección y documentación junto a los investigadores españoles. Así mientras registraba los pedidos científicos, fue buscando distintas tomas de acuerdo a las diferentes intensidades de luz que le daban las jornadas.
Estas magnéticas imágenes presentadas en un especial soporte textil y en gran tamaño, ahora pueden disfrutarse en esta muestra elogiada por medios españoles.
Comentó el Museo de Altamira: “Las personas que poblaron esta región hace milenios nos dejaron signos inscritos en piedra, grabados en abrigos rocosos o en rocas aisladas que usaron como lienzo. Ahí plasmaron su pensamiento simbólico, expresión de su subconsciente colectivo. Hoy en día este arte supone un enigma, ya que el código que permitía descifrar su significado se perdió en algún momento a lo largo de sus miles de años de historia.
Con este proyecto, el fotógrafo Fernando Allen trata de arrojar luz sobre el arte rupestre de Paraguay, no para descifrar su significado, sino para hacernos sentir de alguna forma los secretos que albergan estas piedras”.
AQUÍ LA CHARLA DEL EXPOSITOR CON NACIÓN MEDIA:
–El Museo de Altamira es referencia en el arte prehistórico. ¿Qué sensaciones te deja estar exponiendo allí?
–Supongo que es un honor para mí, tanto en lo personal como en el plano artístico y cultural. La muestra pone en cartelera internacional al arte rupestre del Paraguay, lo cual significa visibilizar el arte prehistórico presente en varias regiones de nuestro país, como el Amambay y el Guairá.
–Contanos por qué elegiste el original soporte textil para tus imágenes ¿Tiene que ver con lo táctil?
–Sí, tiene mucho que ver con lo experiencia táctil, ya que las telas reproducen de manera muy particular las texturas y contrastes de las piedras que son el soporte de las inscripciones rupestres. Además de ello, la impresión por sublimación sobre textiles ofrece una sensación tridimensional que al papel le cuesta. Por todo esto, propuse a la dirección del Museo que las obras puedan ser tocadas, como si se tratara casi de una piel adornada con antiguos tatuajes. El diseño expositivo, a cargo de Elefante Mental, lo planteamos en base a estas configuraciones, para aprovechar al máximo las posibilidades expresivas del soporte. Las fotos, que son enormes modificando ex profeso la escala de las inscripciones originales, están montadas sobre una base de espuma fina que permite al tacto una sensación suave, como la de tocar la superficie de una piel.
–¿Qué devoluciones te van dando los que visitan la muestra?
–La propuesta conceptual en general, ha sido muy bien recibida por el público. Esperamos que durante los 4 meses que dura la muestra, el retorno siga siendo positivo.
–Acompañaste al equipo científico que estudió este arte rupestre. ¿Recordás algunas conclusiones de ese estudio?
–En palabras de la directora del Museo de Altamira, Pilar Fatás Monforte: “Este trabajo fue posible gracias a la colaboración entre especialistas españoles y paraguayos, unidos por un objetivo común: descubrir, documentar, conservar, investigar y difundir este valioso patrimonio cultural.
Hasta entonces, el arte rupestre paraguayo era prácticamente desconocido en el ámbito científico y, además, estaba rodeado de interpretaciones erróneas dentro del propio país, donde su origen y autoría se atribuían, de forma infundada, a la época vikinga.”
–¿A qué grupo étnico se adjudican los signos?
–De manera genérica, a grupos de cazadores - recolectores que poblaban estas regiones. Recordemos que la datación realizada por los técnicos del Museo de Altamira, registran una antigüedad mayor a 5.200 años antes del presente. Las clasificaciones por grupos étnicos tal como las conocemos hoy, comenzaron a utilizarse en tiempos más recientes.
–¿Qué recordás de aquellos días en que registraste estos grabados?
–Al realizar estas fotografías a lo largo de varios años, sentí siempre la conmoción de saberme en lugares extraordinarios. “Solo en los sitios en que se ha cometido un hecho tremendo, merodean fantasmas” (Sigfried Krakauer, “La fotografía”). Los he sentido (o quizás, presentido) en todos estos espacios, cada vez que he trabajado en ellos. Fantasmas de personas, jaguares, aves, bosques, aromas, murmullos y fogatas prehistóricas iluminando inimaginables rituales permanecen aún, delicadamente, en estos sitios. Fragmentos de aquellas expresiones sensibles que han sostenido un vasto universo simbólico, son hoy frágiles vínculos a ese pasado. Lo saben sus actuales guardianes, los Paí Tavyterã, quienes resguardan estos santuarios de la memoria para proyectarlos al futuro, junto con las claves que contienen el origen del mundo. Esta exposición está dedicada a ellos.
-–Tenés también importantes colaboradores en esta muestra.
–Sí, es muy importante mencionar que la muestra incluye la participación de la diseñadora Ofelia Aquino (cuya marca profesional es Ofelia Otello), con quien hemos desarrollado 3 piezas textiles que tienen un espacio propio en el montaje de la exposición. Estas 3 piezas han sido diseñadas y confeccionadas por Ofelia utilizando diferentes tipos de textiles previamente impresos con fotografías de arte rupestre de mi autoría. En palabras de Ofelia: “Del mismo modo en que los grabados ancestrales fueron trazados por la mano sobre la superficie de la piedra, cada una de las piezas textiles fue construida mediante técnicas de amasado y drapeado realizadas manualmente. Un gesto que recupera la huella del hacer, donde la mano actúa como herramienta de inscripción y transformación de la materia, estableciendo un diálogo entre el acto ancestral de grabar la piedra y el proceso contemporáneo de modelar el textil”.
–¿La podremos ver en Paraguay en algún momento?
–Me encantaría, pero dependerá de lograr el apoyo necesario para hacerla posible.
MENSAJES DE MÁS DE 5 MIL AÑOS
“Por un sistema de datación absoluta y de radiología hemos obtenido la fecha más antigua para este tipo de arte, en todo el continente”, dijo el arqueólogo José Antonio Lasheras durante la presentación del estudio en el que se tomaron las fotografías que componen la muestra de Allen.
En aquel mayo de 2012 se entregó a la Secretaría de Cultura (SNC) el Informe Final del “Plan de Registro y Realización del Inventario Nacional del Patrimonio Arqueológico Pre-cerámico y del Arte Rupestre en la Región Oriental del Paraguay”.
El equipo recorrió todos los sitios con inscripciones en los cerros del Amambay, a orillas del Aquidabán, del arroyo Ypané y del arroyo Yguasu, también los ubicados en la zona más norte de ese departamento cerca del Parque Nacional de Cerro Corá, algunos dentro del propio parque y otros en sus alrededores y un sitio aislado en el Ybyturusu, cerca de Villarrica, en el sitio de Ytororo y en el sitio de Ita Letra, que es conocido desde hace años.
Lasheras, fallecido en 2016, era director del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira-España al momento de la realización del trabajo y al comentar sobre la tarea expresó: “En Brasil no está bien datado, no se conoce bien la cronología de este tipo de arte de signos grabados”, para recordar que en Argentina los arqueólogos piensan que los grabados más antiguos pueden ser de hace 4 mil años, cuando mucho. “Nuestra fechación es de 5.202 años. La tenemos asociada a la industria lítica, que es la más antigua del continente”.
Siguiendo con la idea expuso: “Creemos que quizás en Amambay, se generó un discurso, unas ideas que se acompañaban de unos signos, que esos signos se ordenaron aquí y luego se extendieron por todo el continente, y esta es una aportación muy importante que en este momento hace Paraguay a la Prehistoria del continente”.
Otro dato relevante en la consideración del arqueólogo fue que “además hay que pensar que esa fechación se obtuvo en el cerro sagrado de los Paí Tavyterã, en Jasyka Vendá, el Cerro Guasu, donde ellos saben que Dios creó el mundo y creó la humanidad, que todo se originó allí; entonces, que los arqueólogos descubramos ahora que algo quizá tuvo su origen allí, nos sorprende a nosotros, pero no sorprende a los Paí, que ya lo sabían que todo tuvo allí su origen”, consideró.
CÓMO SE HIZO
“La piedra y la luz” reúne a artistas, investigadores y técnicos de Paraguay y España en una experiencia inmersiva, cuenta Fernando Allen. Se incluyen Apykas, asientos ceremoniales realizados por la artista Silvia Arce de la Comunidad Paĩ Tavyterã de la localidad de Ita Guasu, en Amambay.
También reproducciones de arte rupestre realizadas por los especialistas Alfredo Prada Freixedo (del Museo de Altamira) y Anabel Panzuela Rodríguez (de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Cataluña). La exposición se apoya en textos elaborados en conjunto por el crítico de arte Ticio Escobar, Pilar Fatás y Alfredo Prada.
Las fotos pasaron al textil mediante el sistema de impresión por sublimación en los laboratorios especializados de la firma DLife en Asunción. El guion expositivo, la identidad visual y la gráfica de sala estuvieron a cargo del estudio paraguayo Elefante Mental, integrado por Javier Palma, Lucas González, Jimena Riso y Natalia Villar.
La impresión final, logística de sala y montaje en los pabellones de Cantabria fueron ejecutadas por la empresa Serisan Comunicación Gráfica, bajo la coordinación general de la plataforma NEXO.
La gestión institucional estuvo bajo la coordinación de Pilar Fatás Monforte y Adela González Arroyuelo con el apoyo del Ministerio de Cultura de España en alianza con el Museo de Altamira.
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Toma de colegio en Tacuatí: alumnos y padres exigen reposición de docente
Alumnos y padres de familia tomaron este jueves el Colegio Nacional Tacuatí Poty del departamento de San Pedro, para exigir un nuevo docente porque el dueño de la cátedra sufrió un grave accidente y no está en condiciones por volver a enseñar. Hace seis meses los alumnos están prácticamente sin maestro.
Fulgencio Samaniego, padre de familia, dijo que el año pasado el profesor Edgar David Valdez que tiene 109 horas cátedras sufrió un accidente en moto y estuvo de reposo por un año, en ese tiempo tuvieron un docente reemplazante. Este año debió volver, pero no está en condiciones para retomar sus funciones.
“Este año le ordenaron volver a dar clases, pero como padres nos damos cuenta de que no está capacitado para volver. Entra en la sala, pero no desarrolla las clases y no es justo para los estudiantes que van a la institución porque no pueden avanzar en la materia”, expresó Samaniego, en entrevista con NPY.
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Expresó que el pedido es que el docente reciba nuevamente la función pasiva y que el Ministerio de Educación puede dar su lugar a otro docente que este apto para desarrollar las clases. Un año esperamos y ahora ya pasaron nuevamente seis meses, no están teniendo profesor", refirió.
Agregó que ya se reunieron con autoridades de la Supervisión de la zona y que realizaron las gestiones para que otro docente tome el lugar, pero hasta la fecha no hay novedades. “Ya hicimos todos los trámites correspondientes, hasta la fecha se repuso maestro en cuatro instituciones y a nosotros aún no”, manifestó.
Aseguró que son un total de 200 alumnos los que están siendo afectados por este caso y esperan que el MEC tomen las medidas necesarias para reponer las horas. “Nos sentimos discriminados y es preocupante. Mucho tiempo ya pasó y queremos que se solucione este año”, puntualizó.
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Mural en homenaje a Orlando Gill en Lambaré
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Fiscalía define si acusa y pide juicio oral para procesado por estafa
La fiscala Verónica Mayor deberá presentar su acusación u otro requerimiento este 2 de julio en el marco del proceso penal que enfrenta Heriberto Antonio Duarte, quien fue inicialmente procesado por estafa con un perjuicio que sería de USD 91.000.
Sin embargo, meses atrás el Ministerio Público pidió el sobreseimiento provisional debido a que debía realizar varias diligencias por lo que ya estaría habilitada a poder presentar el requerimiento conclusivo en relación al presente caso.
En julio del 2025 el Ministerio Público, pidió la desvinculación parcial del proceso de Duarte Martinetti argumentando que debe realizar varias diligencias investigativas, aunque ya fueron realizadas por la anterior representante de la Fiscalía, por lo que resulta rara la presentación que realizó la fiscala.
De acuerdo la información que se maneja habría elementos para poder presentar la acusación y el pedido de juicio oral contra el procesado y eso está en manos de la fiscala mayor.
Imputación
Meses atrás, la fiscala Laura Romero había formulado imputación contra Heriberto Duarte por el delito de estafa, atendiendo a que el 18 de agosto del 2020, Darío Ramón Mongelós había realizado una transacción comercial con el hoy imputado, quien le ofreció una camioneta Toyota Hilux año 2020 por la suma de USD 65.000.
Pero al momento en que la víctima de la estafa exigió a Duarte Martinetti la transferencia del rodado, este se hizo del desentendido y no se pudo realizar la transferencia atendiendo a que la camioneta contaba con demandas judiciales y ejecución de prenda. Según la Fiscalía, se tiene un perjuicio de USD 91.000.
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