En la noche del jueves, en el barrio San Gerardo de la ciudad de Pedro Juan Caballero, se dio un hecho de sicariato en una bodega. La víctima fue identificada como Rubén Darío Morel Santacruz, de 40 años, quien en ese momento se encontraba con un niño en brazos, que afortunadamente salió ileso.
La víctima se encontraba en el sitio jugando al tragamonedas cuando un hombre descendió de un vehículo blanco y empezó a efectuar disparos a quemarropa en contra de su humanidad. Según datos preliminares, en total habría recibido 15 impactos de bala entre el abdomen, la espalda y cabeza.
“Primero recibió un impacto en el rostro, se desvaneció y cayó al suelo con el bebé. Luego, una mujer retiró rápidamente a la criatura”, confirmó el comisario Sergio Insfrán, jefe de Investigaciones de Amambay, en comunicación con la 780 AM.
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Morel Santacruz contaba con orden de captura por homicidio doloso (2021), motivo por el cual se investiga si el mismo no se habría dedicado también en algún momento al sicariato, ya que el actuar de su homicida y las condiciones de su muerte encajan con un ajuste de cuentas.
Hasta el momento, los investigadores se encuentran indagando el círculo más cercano de la víctima, puesto que el mismo no contaba con muchos amigos en la zona, pero vivía cerca del local donde lo mataron y que frecuentaba bastante.
Así también se están buscando más imágenes de circuito cerrado que puedan arrojar otros datos respecto al vehículo en el cual se movilizaba el autor de los disparos, ya que los testigos no pudieron divisar mayores características porque sucedió rápido y prefirieron resguardarse.
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Paraguay fortalece su investigación agrícola
El ingeniero agrónomo Antonio Samudio Oggero, categorizado en el Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SISNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) e investigador del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (CEMIT) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), representó a Paraguay en la Reunión de Coordinación Técnica sobre Prioridades Estratégicas y Acción Conjunta del programa Atoms4Food, organizada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El encuentro se desarrolló del 8 al 12 de junio de 2026 en Viena, Austria, y reunió a especialistas de América Latina y el Caribe en el marco del proyecto regional ARCAL CXCVIII (RLA5093). Durante la reunión, el investigador participó en espacios de trabajo enfocados en áreas clave como el mejoramiento genético vegetal, el manejo sostenible de suelos y recursos hídricos, la inocuidad alimentaria y el control integrado de plagas.
LA EXPERIENCIA
Además, tuvo la oportunidad de visitar los Laboratorios de Aplicaciones Nucleares del OIEA en Seibersdorf, uno de los centros de investigación más importantes a nivel mundial en el uso de tecnologías nucleares con fines pacíficos. Esta experiencia permitió el intercambio de conocimientos con expertos internacionales y la generación de vínculos de cooperación científica que contribuirán al fortalecimiento de las capacidades tecnológicas del Paraguay.
Para nuestro país, formar parte de esta iniciativa representa una oportunidad para avanzar en áreas como el mejoramiento genético, el manejo sostenible de recursos naturales, el control fitosanitario y la adaptación al cambio climático, contribuyendo así a una producción agrícola más eficiente, innovadora y sostenible.
El programa Atoms4Food, impulsado por el OIEA en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), es una iniciativa estratégica para apoyar a los países en el fortalecimiento de sus sistemas agroalimentarios mediante el uso de técnicas nucleares e isotópicas.
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Día Mundial de la Fenilcetonuria: test del piecito puede cambiar la vida de un niño
En el marco del Día Mundial de la Fenilcetonuria, que se recuerda cada 28 de junio, especialistas destacan la importancia del tamizaje neonatal (test del piecito) para detectar a tiempo esta condición hereditaria y evitar secuelas neurológicas irreversibles.
Paraguay cuenta actualmente con una cobertura cercana al 95 % de los nacimientos mediante el tamizaje neonatal o prueba del piecito, una prueba clave para detectar enfermedades poco frecuentes como la fenilcetonuria.
También conocida como PKU, (por sus siglas en inglés) se trata de una enfermedad congénita hereditaria y poco frecuente que afecta la forma en que el organismo procesa la fenilalanina (Phe), una sustancia presente en alimentos ricos en proteínas.
Cuando no es detectada y tratada oportunamente, puede provocar daños neurológicos severos, retrasos en el desarrollo e incluso discapacidad intelectual.
Es una enfermedad tratable, que cuando se diagnostica a tiempo y se realiza el tratamiento adecuado, el pronóstico cambia completamente, según expresiones de la Dra. Laura Morel, pediatra-nutrióloga especialista en trastornos metabólicos.
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Las personas con esta condición nacen con una alteración genética que impide procesar correctamente la fenilalanina. Como consecuencia, esta sustancia se acumula en la sangre y el cerebro, donde puede causar daño neurológico progresivo, manifestándose con retrasos en el desarrollo, dificultades de aprendizaje, problemas de lenguaje y alteraciones motoras o de conducta.
Actualmente, el principal tratamiento consiste en una alimentación estrictamente controlada y baja en proteínas naturales. Los pacientes deben evitar alimentos como carnes, lácteos, huevos, legumbres y frutos secos, además de consumir fórmulas especiales proveídas por el Ministerio de Salud.
Aunque el tratamiento requiere un importante compromiso familiar y debe mantenerse durante toda la vida, permite que las personas con PKU alcancen una mayor autonomía y calidad de vida.
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¿Alivia el cuerpo y el espíritu el hecho de ir a misa?
La práctica de rituales religiosos libera sustancias químicas que fortalecen los vínculos sociales e incluso aumentan el umbral de percepción del dolor, según un estudio realizado en Brasil y el Reino Unido. Varias investigaciones demostraron que algunos opioides producidos de forma natural por el organismo, como la betaendorfina, desempeñan un papel fundamental en el apego social de los animales y en las relaciones sociales de los seres humanos adultos.
Estas “sustancias químicas del bienestar” se liberan cuando adoptamos determinados comportamientos, lo que posteriormente contribuye a que nos sintamos unidos a los demás, explica a la AFP Valerie van Mulukom, coautora de un estudio publicado esta semana en Proceedings of the Royal Society B. En los monos esto ocurre especialmente durante las sesiones de acicalamiento, esenciales para la cohesión del grupo. Sin embargo, en las sociedades humanas de gran tamaño, las interacciones cara a cara no bastan para reforzar los lazos sociales entre cientos o incluso miles de personas.
Una teoría del biólogo evolutivo británico Robin Dunbar sostiene que “desarrollamos ciertos comportamientos que nos permiten producir las mismas sustancias químicas que en las interacciones cara a cara, pero a una escala mucho mayor”, destaca Van Mulukom, investigadora en psicología de la universidad Oxford Brookes (Reino Unido).
“Estos comportamientos incluyen moverse de forma sincronizada (realizando espontáneamente los mismos movimientos), cantar juntos, hacer música juntos o saber que compartimos las mismas creencias”, explica.
En este contexto, ella y sus colegas estudiaron los rituales religiosos en 24 investigaciones de campo realizadas con fieles en el Reino Unido y Brasil.
Repetidos cada semana, “los rituales religiosos reúnen todos estos comportamientos. Cuando se asiste a una misa, por ejemplo, todos se levantan al mismo tiempo, rezan juntos, al final se desean mutuamente la paz, escuchan y cantan juntos”, señala la investigadora.
Conectados con Dios
En el Reino Unido, todos los participantes eran cristianos, aunque pertenecían a distintas confesiones (católica, anglicana, metodista y bautista).
En Brasil, los participantes practicaban el culto de la Umbanda, una religión afrobrasileña que combina el espiritismo, danzas y ritmos rituales africanos con oraciones e imágenes católicas.
Los participantes respondieron un cuestionario antes y después del servicio religioso sobre su sentimiento de pertenencia al grupo, que incluía preguntas como: “Pensando en todas las personas presentes, ¿hasta qué punto confía usted en los demás miembros de este grupo?”
Puesto que es imposible medir directamente la producción de opioides sin recurrir a procedimientos invasivos, y dado que estas sustancias actúan como analgésicos, los investigadores utilizaron un método habitual en los estudios experimentales: emplear el umbral del dolor como indicador indirecto.
Para ello, inflaron lentamente un manguito de presión -como los utilizados para medir la presión arterial- alrededor del brazo de cada participante antes y después del servicio religioso, hasta que este indicara sentir una “molestia importante”.
El resultado fue que, tras el ritual, el sentimiento de vínculo social era mayor que antes, al igual que el umbral del dolor. También aumentó ligeramente el afecto positivo (emociones agradables como la alegría, la serenidad y el placer), mientras que el afecto negativo disminuyó.
“Observamos que cuanto más conectadas con Dios se sentían las personas durante el ritual, más les ayudaba a crear vínculos con los demás”, destaca Van Mulukom.
Más allá de las actividades sincronizadas, “hay algo en las creencias que estas personas integran en su identidad que las une con mayor fuerza”, subraya.
“Del mismo modo que, si participo en una manifestación contra los combustibles fósiles porque coincide con mis creencias y mis principios, probablemente me sentiré más unido a los demás manifestantes que en un concierto, aunque en este último seguramente me mueva y cante de manera mucho más sincronizada con el resto”, concluye la investigadora.
Fuente: AFP.
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Canindeyú: un brasileño buscado por feminicidio fue abatido por la policía paraguaya
Un hecho que conmocionó a la ciudadanía en las últimas horas en el departamento de Canindeyú tuvo como protagonista a la Policía Nacional y a un hombre de nacionalidad brasileña, que fue abatido en un procedimiento policial en la ciudad de Ybyrarobaná.
En el procedimiento hubo un intercambio de disparos, debido a que el ciudadano brasileño abrió fuego contra los agentes policiales paraguayos. Posteriormente, los intervinientes sorpresivamente hallaron a un niño de 3 años resguardado en la camioneta del fallecido.
La criatura se salvó milagrosamente de ser herida en el tiroteo, informó para el programa “Así Son Las Cosas”, Juan Alcaraz, corresponsal de canal GEN y Radio Universo 970 AM.
El trágico episodio se registró sobre la Ruta PY03 frente al puesto policial de la colonia Naranjito, donde un hombre identificado como Matheus González Goncalves Dos Santos (33) terminó abatido a tiros por la policía paraguaya.
Estaba siendo buscado por la justicia brasileña por feminicidio. El pasado 23 de junio habría acabado con la vida de su esposa, Gleici Fátima Machado Ritter (37), quien fue asesinada a tiros en su residencia de Guarantã do Norte, estado de Mato Grosso do Sul, a aproximadamente 1.800 kilómetros de nuestro territorio.
“Luego de cometer el feminicidio, había huido hacia Paraguay, ingresó por la zona de Ypehü, luego pasó a la zona de Villa Ygatymi, Curuguaty, y estaba hospedado en un pequeño hospedaje en el kilómetro 35 de la Ruta PY06, donde gracias a la ubicación que daba su equipo de internet satelital fue ubicado el hombre”, detalló Alcaraz.
La situación se tornó dramática cuando el hombre se da cuenta de que la policía estaba cercando el hospedaje donde se encontraba y huyó del lugar, iniciándose una persecución por unos kilómetros hasta el puesto policial que colocó un retén sobre la ruta. Ubicó un retén, el hombre intentó atropellar y abrió fuego contra la policía. Fue repelido por los agentes policiales, acabando con su vida.
La sorpresa fue cuando la policía procedió a verificar el vehículo, donde encontró a una criatura guarecida en el piso de la camioneta de tan solo 3 años de edad.
“El niño salió ileso. Por disposición, el niño quedó temporalmente con una familia sustituta en Katuete y se trabaja para entregar a las autoridades de Mato Grosso do Sul”, refirió el corresponsal.
Según información manejada por los investigadores, el mismo tenía como destino Saltos del Guairá.
El brasilero contaba con nueve antecedentes penales, como tenencia de drogas, daño a patrimonio público, hechos violentos y también feminicidio, por el cual estaba siendo buscado y ya se había emitido el mandamiento de captura en el lado brasileño.
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