Se entregó a la Policía el hombre que habría abatido a un presunto motoasaltante en el barrio La Concordia de Mariano Roque Alonso. Alega que su vivienda ya había sido frecuentada por delincuentes días antes y por eso decidió salir a perseguirlos en la vía pública, aunque afirma que el disparo que le causó la muerte al joven fue accidental, ya que al momento del suceso estaba conduciendo su camioneta y a la vez manipulando su teléfono celular. El joven baleado fue auxiliado por su cómplice y vecinos de la zona, que lo trasladaron hasta un centro asistencial, donde se constató su muerte.
Según las imágenes difundidas en redes sociales, el supuesto asaltante ingresó esta madrugada a la casa e intentó robar una motocicleta. Los dueños de la vivienda ya estaban en alerta, por lo que al sentir los movimientos raros, reaccionaron y comenzaron una persecución a los criminales.
Verificaron camioneta
Los agentes de la Policía de Investigaciones acudieron al lugar del suceso y verificaron las condiciones en que quedó el vehículo desde donde se produjo el disparo y a la vez escuchar la versión del sospechoso. “Fue un poco alterado, pero la intención fue conseguir (que no robaran) la moto y pudimos conseguir. Mi mamá se percató de que la persona ingresó al hogar porque el día anterior ya había entrado alguien a llevar un termo. Y entonces, ya no podíamos más dormir, dormíamos con un ojo abierto”, comentó a Telefuturo.
Contó que cuando se percataron de la presencia de los delincuentes, activó el GPS para localizar el biciclo y salió a la calle con la camioneta para iniciar la persecución. Manifestó que intentó obstaculizar el paso a los delincuentes, pero no logró detenerlos, hasta que se dio el disparo que según refirió fue accidental. “No sé si llegaron a ver el trayecto, era un poco deteriorado, rompí todo mi vehículo. Y en ese trayecto al tener en la mano un celular, la mano en el volante y el arma. Y así se me fue el disparo”, aseguró. Agentes policiales detuvieron al cómplice, confesó el robo y relató lo ocurrido posteriormente.
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Tras persecución, detienen a tres maleantes implicados en asalto a recicladora en CDE
Este miércoles, la Policía Nacional logró detener a un grupo de asaltantes fuertemente armados que llegaron hasta una recicladora en Ciudad del Este y se llevaron un bolsón que contenía cerca de G. 200 millones. Tras una larga persecución, efectivos policiales lograron detener a los implicados.
Según el reporte dado por los intervinientes, el hecho se registró cerca del mediodía de este miércoles cuando estas personas llegaron en automóvil de color oscuro e ingresaron al local ubicado en Alto Paraná y se llevaron un bolsón perteneciente al propietario, que contenía presumiblemente dinero en efectivo.
Una patrullera circulaba por la zona fue alertada sobre el atraco e inició una persecución y a unos ocho kilómetros de la ruta PY02, se logró detener a Inocencio Villalba Paredes, de 50 años, sin antecedentes penales. En la misma zona se abandonó el automóvil de la marca Toyota con el que cometieron el robo.
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En la misma zona iniciaron un rastrillaje para buscar a los demás implicados en el asalto, que se habían fugado tras haber abandonado el rodado. Horas después, lograron encontrar a los otros dos hombres que estaban escondidos en una chacra, a unos kilómetros de la zona.
Estos fueron identificado como Felipe Domínguez Martínez, 35 años, quien cuenta con orden de captura pendiente y fue declarado rebelde por un caso de robo con resultado de muerte o lesión grave. Además, de Cristhian Leandro Ruiz Aguirre, de 33 años, con antecedente por robo con resultado de muerte.
Así también, lograron incautar un automóvil de la marca Toyota modelo premio de color plomo con chapa N° CEK-291, que no le corresponde a dicho automóvil; una escopeta calibre 12 mm con cartuchos sin percutir, una pistola con su respectivo cargador y proyectil.
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A 30 años de la peor tragedia aérea del Paraguay: un avión cayó sobre una plaza y dejó 22 muertos
Emiliano Cáceres
Este 4 de febrero se cumplen tres décadas del accidente de aviación más mortífero en la historia del Paraguay hasta la fecha. Un avión carguero se estrelló sobre una plaza en la ciudad de Mariano Roque Alonso. El resultado fue la muerte de los cuatro tripulantes de la aeronave y de 18 personas que estaban en tierra.
Las investigaciones posteriores revelaron que el accidente se debió a un error humano. Este acontecimiento dejó una profunda marca sobre todo en aquellos que perdieron a un ser querido.
Era el domingo 4 de febrero de 1996. El día estaba soleado, ideal para el asado en familia. En el barrio Monseñor Bogarín de la ciudad de Mariano Roque Alonso se vivía una jornada amena. Niños y jóvenes se divertían en una plaza, jugando a la pelota, mientras los demás socializaban.
Ese día, la familia Gracia tenía una reunión familiar. Todos disfrutaban de la agradable jornada. De pronto se escuchó el sonido de motor de un avión. A nadie le extrañó, ya que era habitual debido a la cercanía al aeropuerto.
Sin embargo, aquel sonido se hizo cada vez más fuerte. Una sombra comenzó a oscurecer todo y luego hubo un estruendo y una explosión. En un abrir y cerrar de ojos, aquella amena jornada se llenó de fuego, gritos, dolor y desesperación.
Tripulación excesivamente confiada
Ese día, un avión de carga McDonell Douglas DC-8 55F equipado con cuatro motores, perteneciente a la aerolínea colombiana Líneas Aéreas del Caribe (LAC) se preparó para despegar desde el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi con destino a Sao Paulo, Brasil, para recoger una carga y llevarla a Barranquilla, Colombia.
Para ese momento, la aeronave tenía unos 30 años de antigüedad. A pesar de ello, estaba en excelentes condiciones para volar. La tripulación estaba compuesta por el capitán José Muñoz, el primer oficial y copiloto José Karft y el ingeniero de vuelo Hernando Sánchez. A bordo también iba un pasajero. Todos eran de nacionalidad colombiana.
Las condiciones de vuelo eran inmejorables: el día estaba soleado, no había vientos fuertes, la visibilidad era óptima, el avión estaba en buenas condiciones y la tripulación estaba bien descansada. Los pilotos estaban muy confiados en este vuelo.
Una broma fatal
El piloto Muñoz decidió que era el momento perfecto para probar las habilidades del copiloto Karft, quien era el más novato de la tripulación. Muñoz le cedió al copiloto los controles del tetramotor. A las 14:30, el DC-8 de LAC despegó sin problemas. Poco después del despegue, para “probar” la capacidad de reacción del copiloto, el capitán redujo la potencia de uno de los motores del ala izquierda, lo que generó una asimetría de empuje, causando que la aeronave se inclinara a la izquierda.
Posteriormente, el ingeniero de vuelo redujo la potencia del motor 2 del ala izquierda. Esto hizo que el avión perdiera más empuje y se inclinara aún más. El capitán y el ingeniero presionaron al copiloto para recuperar la posición normal, pero los dos motores restantes no pudieron mantener el ascenso. El copiloto luchó por estabilizar el avión, pero a tan baja altitud no pudo concretar ninguna maniobra.
El DC-8 acabó estrellándose en la canchita de una plaza del barrio Monseñor Bogarín, arrasando con cinco casas. Murieron sus 4 tripulantes y 18 personas en tierra, 13 de ellas niños.
Con un total de 22 fallecidos, este es a la fecha de hoy el accidente de aviación más mortal en la historia del Paraguay. La familia Gracia perdió a 11 miembros. Los sobrevivientes vendieron posteriormente la propiedad y se fueron para siempre del barrio. Entre los fallecidos también estaba el matrimonio compuesto por Édgar Franco de 24 años y Perla Jara de 23, y el pequeño hijo de ambos. Hoy en la casa de esta familia existe un oratorio en homenaje a todas las víctimas.
Una marca en la historia aeronáutica
El accidente de LAC en Mariano Roque Alonso fue uno de los episodios más oscuros en la historia aeronáutica de nuestro país. A lo largo del tiempo, Paraguay tuvo varios incidentes aéreos, pero ninguno de la magnitud de este.
El reconocido historiador aeronáutico Antonio Luis Sapienza, en conversación con La Nación/Nación Media, acota que si bien hasta ahora el accidente del DC-8 carguero de LAC en M.R. Alonso en 1996 ha sido el peor en términos de destrucción y pérdidas de vidas humanas, le sigue de cerca el vuelo 263 de Panair do Brasil.
Sapienza relató que se trataba de un vuelo regular de pasajeros que cubría el trayecto desde el Aeropuerto de Londres Heathrow hasta el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini en Ezeiza, cerca de Buenos Aires, con escalas programadas en París, Lisboa, Dakar, Recife, Río de Janeiro, San Paulo y Asunción.
“El 16 de junio de 1955, alrededor de la 1 AM, la aeronave involucrada, un Lockheed L-149 Constellation, matrícula PP-PDJ, se estrelló mientras procedía a descender, a 13 km del Aeropuerto Internacional de Asunción, específicamente en Fernando de la Mora (Paraguay). Había 24 personas a bordo, de ellas 16 murieron”, detalló.
Sobre el historial de siniestros aeronáuticos en nuestro país y sus causas, Sapienza acota que “Paraguay no tiene el tráfico civil y comercial de otros países, por lo que el índice de accidentes aéreos ha sido relativamente bajo. En la gran mayoría de ellos y hablando de manera general, el más alto porcentaje ha sido a causa de errores humanos no solo atribuible a pilotos paraguayos sino también extranjeros. Luego le siguen accidentes e incidentes por causas meteorológicas y problemas técnicos en las aeronaves. Han habido pocos accidentes aéreos en la aviación comercial”.
Lo ocurrido el 4 de febrero de 1996 debe ser una lección para los pilotos. Nunca deben estar excesivamente confiados por más buenas condiciones de vuelo que haya. Tampoco pueden realizar maniobras imprudentes, en especial en una fase crítica de vuelo como el despegue. Errores de este tipo cuestan vidas inocentes y provocan heridas prácticamente imposibles de sanar.
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Identifican a víctima de feminicidio en Mariano Roque Alonso y detienen al principal sospechoso
El Ministerio Público logró identificar el cuerpo de la mujer hallada en un baldío de la ciudad de Mariano Roque Alonso. Asimismo, la Fiscalía ya concretó la detención de un hombre que surge como el principal sospechoso del crimen.
Tras el procedimiento de rehidratación de huellas dactilares, se confirmó que la víctima era Emilia Zorrilla Montero, de 25 años, integrante de la comunidad indígena maká. La autopsia reveló que la joven falleció por asfixia mecánica por estrangulamiento con lazo blando; según detalló el fiscal Itálico Rienzi, fue asesinada con su propia calza.
El citado agente fiscal encabezó tres allanamientos el pasado viernes, logrando la aprehensión del sospechoso. Según los primeros elementos de la investigación, el hombre habría sido captado por cámaras de circuito cerrado en las inmediaciones del lugar del hallazgo en fechas cercanas al suceso.
Los operativos se llevaron a cabo en viviendas ubicadas en Limpio, San Lorenzo y Mariano Roque Alonso. En los sitios se incautaron evidencias clave, como prendas de vestir, dispositivos electrónicos y documentos, elementos que serán sometidos a peritaje para avanzar en la causa investigada como feminicidio.
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Ni dos semanas del 2026 y ya asesinaron a seis mujeres en Paraguay
Lourdes Pintos
lourdes.pintos@nacionmedia.com
Ni siquiera se cumplen 15 días de haber arrancado el año 2026 y Paraguay ya suma seis mujeres víctimas de feminicidio. Este martes 13 de enero se sumaron tres crímenes atroces e incluso, en uno de los casos, una niña de apenas 12 años fue asesinada junto a su madre.
El primer caso de feminicidio fue confirmado el pasado 2 de enero, cuando en un arroyo ubicado en la zona de Azotey, departamento de Concepción, hallaron flotando el cuerpo de Juana González Gómez, de 27 años. La joven nativa de la comunidad Yry Poty Peju, salió de su domicilio pero ya no regresó, fue por eso que realizaron una intensa búsqueda en la zona hasta que se encontraron con lo peor.
El médico forense, Manuel Ruiz Cañete, diagnosticó como causa de muerte un shock hipovolémico por heridas de arma blanca. La mujer presentaba heridas cortantes profundas en la cabeza y el cuello y señales de mucha violencia.
En la carpeta fiscal el hecho fue caratulado como posible feminicidio; el principal sospechoso del crimen es la expareja de la mujer, Gregorio Gavilán, de 60 años, a quien se lo vio en cercanías del lugar donde hallaron a Juana González.
Muerte anónima
La identidad de la mujer víctima del presunto segundo caso de feminicidio del 2026 sigue siendo anónima. El pasado viernes 9 de enero, cayendo la noche, su cuerpo fue encontrado en un patio baldío del barrio Universo, de la ciudad de Mariano Roque Alonso.
La persona quien la asesinó utilizó su propia calza para estrangularla y arrebatarle la vida. Las autoridades presumen que antes de su muerte, la misma fue abusada sexualmente, ya que al momento del hallazgo estaba sin ropa interior.
Hasta hoy no logran identificarla debido al avanzado estado de descomposición en el que estaba cuando la encontraron; los rasgos señalan que se trataría de una mujer indígena, de entre 24 a 27 años. Se solicita ayuda de la ciudadanía para dar con su identidad.
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Crimen y suicidio en un motel
Solo pasó un día y ya se reportaba un nuevo caso de feminicidio, el tercero, esta vez el autor del hecho decidió quitarse la vida tras haber concretado el crimen. Sucedió el sábado 10 de enero, en una de las habitaciones del Motel Mirage, ubicado en Fernando de la Mora, zona Norte.
Virgilia Adriana Álvarez Alegre, de 28 años, procedente de Ybycuí, fue la víctima. El autor fue Leonardo Martínez Paniagua, de 25 años. Trabajadores del motel dieron parte policial luego de haber escuchado disparos en la habitación y tras inspeccionarla, se encontraron con la trágica escena.
En un solo día se duplicó la cifra
Si bien, estos números de por sí ya eran alarmantes, este martes amanecimos con la triste noticia de que una mujer de 30 años y su hija, de apenas 12, fueron brutalmente apuñaladas y asesinadas en la ciudad de San Lorenzo.
El presunto autor es la expareja de la mujer, quien no conforme, también propinó puñaladas a su hijo de 9 años, quien logró escapar y salvar su vida. Las víctimas fueron identificadas como Johana Marie Villasanti y su hija (menor de edad). El supuesto autor es Luis Fernando Esquivel, de 28 años quien ya fue aprehendido.
Lamentablemente no se trató del último caso, ya que cerca del mediodía se reportaba otro hecho similar; una mujer fue degollada por su pareja, quien posteriormente se suicidó. La víctima fue identificada como María Francisca Báez Recalde, de 34 años y como supuesto autor fue sindicado su pareja, Cristian Fabián Pereira Silva, de 36.
El silencio también mata, denunciá
Si sos víctima de cualquier tipo de violencias o testigo de hechos similares, no te olvides que existen líneas telefónicas gratuitas en las que te podés comunicar para radicar tu denuncia o simplemente recibir asesoramientos.
Podés llamar al SOS 137, del Ministerio de la Mujer; además podés hacerlo a través del sistema 911 o acercándote al Ministerio Público o la comisaría más cercana. Hacerlo a tiempo podría salvar tu vida o la de otras personas.