Un hombre agredió a su expareja y a agentes policiales que la auxiliaron en Sajonia
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Un hombre ingresó a la vivienda de su expareja y la agredió físicamente, incluso intentó asfixiarla. El hecho ocurrió en la madrugada del lunes 1 de mayo en el barrio Sajonia de Asunción. El hombre se detuvo cuando vio a la mujer ensangrentada y la misma aprovechó para encerrarse en el baño y pedir auxilio.
Tras el pedido de auxilio, agentes uniformados de la Comisaría Segunda de Sajonia se apersonaron en el lugar para su detención, mientras que el hombre actuó de forma prepotente e incluso agredió a los oficiales de la Policía Nacional, quienes finalmente pudieron reducirlo y trasladarlo a la dependencia policial.
El agresor fue identificado como Eduardo Espínola González, quien se acercó en horas de la noche y madrugada a la vivienda de su expareja, ubicada sobre la calle Lázaro de Rivera del barrio Sajonia, donde tras conversar pacíficamente, la mujer le solicitó que se retire de su domicilio y el hombre empezó a violentarla.
Posteriormente, la víctima habría ingresado a su habitación siendo perseguida por Espínola, quien la agredió físicamente con puño cerrado en el rostro, la cabeza y por todo el cuerpo, además de intentar asfixiarla en varias ocasiones. La mujer realizó la denuncia a través del sistema 911.
Tras la detención de Espínola González, los oficiales de la Policía Nacional dieron aviso al Ministerio Público y la agente fiscal Fátima Villasboa, de la Unidad Especializada de Lucha contra la Violencia Familiar y de Género, tomó inmediata intervención del caso.
Horas más tarde, Villasboa formuló imputación contra Espínola González por la supuesta comisión del hecho punible de violencia familiar y resistencia. La representante del Ministerio Público solicitó además al Juzgado Penal de Garantías que aplique la medida cautelar de prisión preventiva.
Festejo de Olimpia ante Luqueño. El Franjeado enfrentará en el Defensores
del Chaco a San Lorenzo, que está último en la tabla y muy complicado
en el promedio.FOTO: JORGE JARA – NACIÓN MEDIA
En Olimpia vaticinan una segunda rueda de altísima lucha entre candidatos al título.
Como ya ocurrió en el reciente partido entre Guaraní y Cerro Porteño, que se disputó finalmente en el estadio Defensores del Chaco, el próximo compromiso por la fecha 11 entre San Lorenzo y Olimpia, en el que el Rayadito será local, también sufrirá un cambio de escenario, en relación a la programación original.
En principio, el partido se debía jugar en el estadio Erico Galeano, de Capiatá, pero finalmente se disputará en el Defensores del Chaco, el mismo día y hora programados: domingo 20 de setiembre, a las 16:00.
De hecho, el Franjeado viene disputando sus partidos de local en el recinto futbolístico más emblemático de nuestro país, pero en este caso es el cuadro Rayadito el que oficiará de local.
En filas franjeadas ya se palpita este partido, que lo consideran de mucha valía y de cuidado, pese a que el rival aún no ha podido sumar victorias en el Clausura y se mantiene como el más comprometido para perder la categoría. De ganarlo, Olimpia se mantendrá en el podio de los aspirantes al título y hasta podría culminar en la cima, de darse algunos resultados negativos con Libertad y 2 de Mayo, puntero y escolta, respectivamente.
“Será muy duro, toda la segunda rueda va a ser una carrera muy dura para todos los equipos. Acá la cuestión es ganar, no podemos perder puntos. Nos espera una segunda rueda del campeonato muy interesante”, indicó a la 1080 el presidente honorario del club Óscar Vicente Scavone.
El domingo 27 de junio de 1920, a las 15:00, por la tercera fecha del torneo oficial, el entonces estadio de La Liga recibía el primer clásico entre Olimpia y Cerro Porteño, a nivel local. Fue triunfo del Franjeado por 3-2.
Por Luis Irala
Periodista Nación Media
Fotos Nación Media
Aquel 27 de junio del 20, 106 años atrás, con la victoria sobre su tradicional rival, el Decano alcanzaba la punta de la tabla de puntuaciones en forma solitaria, aunque al final del campeonato el campeón fue Libertad que aventajó a los franjeados, por un punto (26 a 25).
En ese histórico primer partido los equipos formaron así: Olimpia: Samaniego; Mena C. y Laconich; Torres, Domínguez y Hermosilla; Orué, Miguel Ángel Mena Porta, Caballero, José Manuel Laguna (argentino) y Schaerer. Mientras que Cerro Porteño empezó con este onceno el cotejo: T. Riquelme; J. Pettengill y Benítez; Denis, G. Fernández y E. Galeano; L. Capdevila, Clemente Talavera, Uriarte, D. Lima y Samaniego. Los goles para el Decano fueron obras de Miguel Ángel Mena Porta, Schaerer y Brítez y para el Ciclón marcaron, Clemente Talavera y D. Lima. El árbitro fue el señor Clari.
El estadio de La Liga fue inaugurado en 1917, en la final que Libertad le ganó a Olimpia por 1-0 y luego cerró de nuevo sus instalaciones para terminar definitivamente el sector de graderías, quedando finalmente con capacidad para 10.000 personas. Fue reinaugurado para la final entre Cerro Porteño y Nacional de 1918, aunque en 1919 ambos clásicos se jugaron fuera de Sajonia.
Tuvieron que pasar seis largos años para que el estadio de La Liga (así se lo denominó hasta 1973) albergue otro partido tradicional. Fue en el campeonato de 1926, cuando el Decano propinó al Ciclón la goleada de 4-1. Recién al año siguiente, por primera vez, Cerro Porteño pudo conseguir el triunfo (1-0) en Sajonia frente al rival de todos los tiempos.
Tuvieron que pasar más de 50 años para que el reducto de Sajonia adquiera un nombre propio. Recién en 1974 bajo la presidente de Humberto Domínguez Dibb el estadio fue denominado Defensores del Chaco.
El primer e histórico juego tradicional con ese nombre terminó 1-1. El partido se disputó el domingo 2 de junio del 74, en la séptima fecha de la primera rueda. El árbitro del derbi fue Asterio Antonio Martínez y los equipos formaron de la siguiente manera: Cerro Porteño: Alcides Báez; Pedro Rodríguez, Justiniano Enciso (46’ Silverio Troche), Antonio Gavilán y Sebastián Melgarejo; Juvencio Osorio (70’ Carlos Báez), Carlos Jara Saguier y Hugo Ricardo Talavera; Arecio Colmán, Mario Ricardo Berón y Pedro Alcides Bareiro. El entrenador azulgrana fue Salvador Breglia. Olimpia jugó así: Éver Hugo Almeida; Julián Morales, Alcides Sosa, Juan Aníbal Bordón (46’ Francisco Reyes) y Rufino León; Luis Martínez, Lorenzo Espinoza y Hugo Enrique Kiese; Osvaldo Aquino, Jorge Insfrán y Enrique Villalba (83’ Alberto Giudice). El Decano estuvo bajo el mando del técnico uruguayo Roberto Scarone. Los goles fueron obras de Mario Ricardo Berón sobre los 10 minutos de la complementaria, empatando para el cuadro de Para Uno, Lorenzo Espinoza, dos minutos después, a los 12. Se recaudaron 2.861.039 guaraníes e ingresaron 26.805 aficionados.
Hasta 1973 Cerro y Olimpia disputaron 59 partidos de liga en Sajonia. El cuadro azulgrana venció en 24 cotejos, el de Para Uno 23 veces e igualaron en 12 duelos. A partir de 1974, cuando el estadio fue bautizado con el nombre de Defensores del Chaco, los clásicos rivales jugaron en ese escenario 165 cotejos en la máxima categoría. El Decano venció 54 veces, el Ciclón 52 y emparejaron en 59 compromisos.
En total, entre 1920 y 2026 Olimpia y Cerro llevan disputados en Sajonia y en la máxima categoría 224 compromisos. Los franjeados vencieron en 77 duelos, los cerristas 76 veces y empataron 71 cotejos.
Este domingo, los tradicionales rivales jugarán en Primera División su encuentro 225 en el barrio Sajonia y la ventaja a favor del Decano es por un triunfo. ¿Podrá Olimpia alargar la hegemonía en Sajonia o Cerro Porteño tendrá suficiente aire como para igualar la diferencia ante el rival de todos los tiempos?
Plantas de naranja hái (naranja agria o apepú) frente a la casa Bibolini Quaranta. Calle Alberdi. Asunción. Fuente: Ramón Gutiérrez / Evolución Urbanística y Arquitectónica del Paraguay. Asunción, mayo de 1983
En los programas de radio de Toni Roberto surgen hasta neologismos. Esta vez nos comparte relatos nacidos a partir de una charla entre dos vecinas de Sajonia que se declararon “apepunadas” por la devoción a las frutas de las legendarias naranjas hái de las calles asuncenas de antaño.
El pesado tráfico de las cinco de la tarde de mediados de junio en el semáforo de España y San José. Cae una fruta de la planta de naranja hái. Se pone verde, cruzan los autos y el enorme cítrico rodaba como si entendiese que tenía paso, sorteando la esquina rumbo al centro perdiéndose en el asfalto gris.
UN FENÓMENO NATURAL
Tal vez, varios transeúntes o conductores de esta arteria del novel barrio San José hayan observado este fenómeno natural de los apepú en esa bocacalle, que sirven de escenario a la arquitectura de la iglesia que le dio nombre a este enclave.
Los vecinos de Asunción a través de las décadas hacían culto a la amistad y a la solidaridad culinaria. Eran otras épocas en las que las naranjas hái de largas veredas hacían un escenario maravilloso en muchas calles de la antigua Asunción, hoy representadas ordenadamente por estos ejemplares al costado de dicha iglesia.
BRUNHILDE DE MASI
Tanto era el amor a este árbol que, a principios del siglo XX, allá por 1913, el intendente Egusquiza declaraba, palabras más, palabras menos, que plantaban estos naranjos porque daban “sombra, perfume y amor”. En una de las hermosas charlas que tuve con la acuarelista Brunhilde Guggiari de Masi, en el barrio Recoleta, recordaba a su padre, el intendente Bruno Guggiari, quien quería que Asunción sea la “Ciudad de los azahares”.
Dos apepú. Edith Jiménez. Asunción, c. 1975
LA NOCHE DE LA “APEPUNADA”
Era una noche serena de radio hace ya varios años por la 970 AM, cuando una oyente escuchó las gloriosas recetas y técnicas para la preparación del kosereva de parte de Nuria de Rojas Vía, vecina de Sajonia. Al instante llamó y le contó que, en su cuadra, del mismo barrio, también había naranjos y que era una tradición familiar hacer ese manjar paraguayo.
Siguió la charla, la devoción a esos hermosos árboles con sus frutos y la mujer identificada como Gladys Palella, con un vozarrón y un tonito formoseño, le dice: “Entonces esto es una apepunada de vecinas”, a partir de ahí quedó para siempre esa frase que encabeza este domingo.
LA CIUDAD DE LOS NARANJOS
Durante décadas fue la inspiración para muchos músicos y poetas, siendo inmortalizadas por varios de ellos. Una de las más conocidas, la de Altinier y Aparicio de los Ríos: “Canto al Paraguay:
“Asunción del Paraguay, capital de mis amores
Tus naranjos y tus flores, tus recuerdos sin igual”
Todo esto me lleva a recordar esas frutas que la inolvidable Edith Jiménez plasmaba en sus más importantes grabados, dibujos y pinturas, como en esta pequeña joya, una acuarela de la década del 70 que hoy publicamos en estas páginas, de la misma época que ganara la Bienal Internacional de São Paulo.
Tal vez de ahí provenga hasta aquella rodante fruta que cayó del arbusto de la iglesia de San José y que partió rumbo al centro, indicándonos de alguna manera que aún están vivas, como el sabroso kosereva que se resiste a desaparecer, ese manjar paraguayo preparado también en Sajonia por aquellas “dos apepunadas vecinas” de Asunción.
Naranja hái (apepú) en la fachada lateral de la iglesia de San José. Asunción, junio del 2026
Solitario ladrón asaltó una boca de cobranza dentro de un supermercado
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Un solitario ladrón asaltó una boca de cobranza dentro de un supermercado en el barrio Sajonia de Asunción. El hombre ingresó al local ubicado sobre la avenida Carlos Antonio López y Colón y se alzó con dinero en efectivo tras intimidar a la cajera.
El presunto hecho de robo agravado ocurrió ayer en horas de la tarde en una sucursal de Itaú Express que se encuentra dentro de un supermercado de la cadena Super 6, según informe de la Policía Nacional.
Las cámaras de seguridad captaron el momento del atraco. Los investigadores trabajan en la identificación del autor, quien aparentemente actuó sin el apoyo de cómplices y logró huir tras concretar el robo.
El comisario Pablo Insfrán, de la Comisaría 2da Asunción, dio detalles de lo sucedido, en declaraciones a la 1020 AM. “Un sujeto que vestía pantalón jean color azul y campera tipo canguro color oscuro con franjas blancas y tapaboca de color blanco se acercó a la ventanilla y solicitó a la cajera la entrega del dinero que tenía en la caja”, indicó.
La mujer manifestó a la policía que el asaltante llevó la mano a la cintura simulando estar armado. “El hombre dio a entender que tenía un arma de fuego bajo su campera, pero ella no pudo divisar si era real”, precisó el jefe policial.
El delincuente ingresó hasta la ventanilla como cliente y tras intimidad a la trabajadora se alzó el dinero disponible en la caja. “La cajera accedió porque supuestamente el hombre tenía un arma”, manifestó el interviniente.
El monto sustraído no fue establecido. Se trata del segundo asalto a una boca de cobranza en menos de una semana. El hecho fue comunicado al Ministerio Público.