“Piedra, papel o tijera” a golpes, el violento “juego” de los atacantes de Benjamín Zapag
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Al momento de cometer la agresión contra Benjamín Zapag en el baño de la discoteca Morgan, Héctor Grau y Marcello Fretes estaban en un violento juego de “piedra, papel o tijeras” pero a golpes, de acuerdo a los datos recabados durante la investigación.
El abogado Ricardo Preda, representante legal de la familia Zapag, en entrevista con diversos medios habló sobre los pormenores del caso de su defendido y relató parte de lo que el mismo sufrió cuando fue brutalmente golpeado el pasado 6 de noviembre en un local nocturno de la capital.
En aquella oportunidad, Fretes y Grau se encontraban en la zona del sanitario cuando Zapag había ingresado, siendo interceptado por ambos. “Fretes estaba recostado en la puerta del baño cuando él iba a salir, luego le sale al paso a Benjamín, le grita en la cara y luego vienen los golpes”, mencionó.
Preda dijo además que Fretes y sus amigos estaban jugando “piedra, papel o tijeras” pero a bofetadas segundos antes del ataque a Zapag, por lo que el contexto de la agresión tiene que ver con un desafío violento entre dichos jóvenes y que tuvo como víctima al joven estudiante.
Asimismo, comentó que la agresión a Zapag se produjo al azar y no teniéndolo previamente como objetivo, en vista a que fue él quien coincidentemente había ingresado al sanitario cuando Fretes y Grau estaban con este “juego”.
Marcello Fretes Laterra y Héctor Grau Arroyo fueron imputados por el Ministerio Público por el hecho punible de lesión grave tras ser sindicados como principales responsables de la golpiza a Zapag. En su declaración ante la Fiscalía, la víctima identificó a Grau como su agresor, mientras que Fretes fue quien le bloqueó el paso impidiéndole la salida del baño.
Recientemente se incluyó en la misma causa penal a un tercer involucrado. Se trata de José Samir Samaniego Colmán, quien fue imputado por coacción luego de haber amenazado a los testigos para que no cuenten lo que había ocurrido aquella noche.
Actualmente, Héctor Grau y Marcello Fretes cumplen con la prisión preventiva en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú, donde seguirán recluidos por tiempo indefinido luego de que la jueza Cynthia Lovera haya rechazado los pedidos de arresto domiciliario planteados por sus respectivas defensas.
Policía fue herido con un machetazo en la cabeza durante intervención por violencia familiar
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Un policía resultó herido de un machetazo durante un procedimiento por violencia familiar realizado anoche, alrededor de las 22:30 en el barrio Tres de Mayo de Luque. El presunto agresor fue reducido con dos disparos de arma de fuego.
El procedimiento tuvo lugar en una vivienda ubicada sobre la calle 14 de Julio casi Calle Sin Nombre, hasta donde acudió personal de la Comisaría 3ª Central tras una alerta roja por violencia familiar en contra de un adulto mayor.
Fue sindicado como supuesto autor de la agresión domiciliaria Jeremías Jonás Rodríguez Sotelo (22), quien reaccionó de manera violenta contra la intervención policial, agrediendo con el arma blanca a un agente.
La víctima, un hombre de 62 años, identificado como Jorge Zárate, fue hallado por los intervinientes solicitando auxilio desde un pasillo a raíz de la agresión de su hijastro. En ese momento, el joven habría atacado con un machetillo al oficial 1.º Luis Pereira (32), produciéndole una herida cortante en la cabeza.
Tanto el agente policial como el hombre herido fueron trasladados hasta el Hospital General de Luque. Foto: Gentileza
Tras caer al suelo el agente herido, el sindicado habría intentado atacar al segundo interviniente, el suboficial inspector Fredy Alegre. Ante esta situación, el uniformado desenfundó su arma reglamentaria y efectuó disparos dirigidos hacia el suelo.
El hombre recibió dos impactos de bala: uno en el muslo izquierdo, con orificio de entrada y salida, y otro en el tobillo derecho, con orificio de entrada, donde el proyectil habría quedado alojado.
Tanto el agente policial como el hombre herido fueron trasladados hasta el Hospital General de Luque. El uniformado requirió seis puntos de sutura en la lesión, de acuerdo al informe médico.
Durante el procedimiento fue incautada un arma blanca, tipo machetillo de 51 centímetros de largo. El caso fue comunicado al agente fiscal de turno, Augusto Ledesma, de la Unidad Penal n.º 9. Por su parte, personal de Criminalística realizó el trabajo de campo, con presencia del asistente fiscal Jorge Pérez.
Familiares exigen justicia tras brutal golpiza a un pescador con discapacidad
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Familiares de un pescador con discapacidad auditiva, oriundo de Puerto Antequera (departamento de San Pedro) pidieron justicia y que la persona agresora sea encerrada, porque temen de que lo vuelva a agredir. A pesar de su condición denuncian que la Fiscalía aún no ha tomado el caso con la seriedad que corresponde.
La hermana de Mariano Galeano (51), identificada como Evans Galeano manifestó que la brutal agresión ocurrió en la zona del río Montelindo, donde Galeano acostumbra ir a pescar. Denunciaron que la persona que lo golpeó sigue libre y que temen a que ocurra algo peor.
“Yo fui a buscarlo el día de la agresión en el puerto y estaba muy mal, casi le reventó el ojo esta persona. Mi hermano vive de la pesca, todo los días va hasta el puerto y pedimos que se haga justicia para que pueda volver a hacer esto para subsistir, que no termine en el oparei”, expresó Galeano, en entrevista con canal Trece.
Afirmó que el presunto agresor fue identificado como Jorge Arévalos, un hombre considerado del círculo de confianza de Mariano y quien se encontraba acompañándolo durante esa jornada fluvial. “Tememos a que lo vuelva a hacer y que en la siguiente oportunidad atente contra su vida”, apuntó.
Denunció que la Fiscalía no ha avanzado con las investigaciones y pidió que tomen el caso con la seriedad que corresponda para brindar seguridad a la persona agredida. Clamó para que el caso no quede en la impunidad, exigiendo que las autoridades emitan una orden de captura para esclarecer el trasfondo del cobarde ataque.
El exgobernador de Central Hugo Javier González habría recibido una supuesta agresión física en el sanitario del Centro Nacional de Prevenidos en Tacumbú. Foto: Pánfilo Leguizamón
Caso Hugo Javier: Fiscalía revisará cámaras del baño tras grave episodio
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La Fiscalía revisará las cámaras de vigilancia para llegar a la verdad sobre lo acontecido en la cárcel donde se encuentra privado de libertad el exgobernador de Central, Hugo Javier González, quien habría sufrido una supuesta agresión física. El agente asignado a la investigación es el fiscal Luis Chamorro, quien informó que Hugo Javier fue encontrado ayer domingo en el baño alrededor de las 23:00.
Según explicó, el exgobernador habría ingresado al lugar con un compañero de celda y posteriormente fue hallado tendido en el piso. El representante del Ministerio Público señaló que analizarán las imágenes de seguridad para determinar qué ocurrió.
También mencionó que la luz del recinto estaba apagada. Del mismo modo, el fiscal indicó que convocará a los guardias de turno para que presten declaración sobre lo sucedido y añadió que aguarda un informe médico completo sobre el estado de salud del condenado.
En principio, el director del Hospital de Barrio Obrero, Adán Godoy, había dicho que Hugo Javier sufrió un accidente cerebrovascular (ACV); sin embargo, esa posibilidad fue desmentida por el médico forense.
Posteriormente, el juez de ejecución Carlos Mendoza ordenó una inspección médica en la unidad de terapia del Hospital Nacional de Itauguá, donde el exgobernador fue intervenido de urgencia debido a un traumatismo craneoencefálico.
De acuerdo con los reportes, la cirugía resultó exitosa, pero el condenado permanecerá en cuidados intensivos.
Igualmente, el doctor Miguel Ferreira del Hospital Nacional de Itaugua señaló que están queriendo precisar el origen del trauma, aunque no se descarta que haya sufrido un ACV, según dijo.
La denunciante asegura que también recibió amenazas de muerte y que actualmente recibe asistencia psicológica por estrés postraumático. Foto: Gentileza
“Temo por mi vida”: denunció que fue atacada a golpes en plena calle sin conocer el motivo
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Una ciudadana identificada como Verónica Giménez relató a La Nación/ Nación Media que fue perseguida y agredida junto a su hermana cuando se dirigían a un centro médico en horas de la mañana. Afirma que los agresores golpearon su vehículo, rompieron un retrovisor y luego las atacaron físicamente. Asegura que también recibió amenazas de muerte y que actualmente recibe asistencia psicológica por estrés postraumático. El caso está en manos de la Fiscalía.
Una salida cotidiana rumbo al trabajo se convirtió en una experiencia que, un mes después, todavía le cuesta contar. La ciudadana denunció haber sido víctima de una violenta agresión en plena vía pública, luego de que dos personas que circulaban en una motocicleta comenzaran a perseguirla, golpear su vehículo y posteriormente atacarla físicamente junto a su hermana.
El episodio ocurrió el 30 de julio, alrededor de las 6:00, cuando la mujer se trasladaba por la avenida Fernando de la Mora. Antes de dirigirse a su lugar de trabajo debía llevar a su hermana a realizarse unos estudios médicos. Según su relato, al aproximarse a la zona de una estación de servicios de Bruno Guggiari, una motocicleta con dos ocupantes se acercó al vehículo. La víctima identificó a los mismos como Blas Antonio Barrios y Jessica Paola Rojas Cardozo.
“Comenzaron a golpear mi vehículo. Pensé que nos estaban intentando asaltar y levanté rápidamente las ventanillas, tratando de seguir. No quería enfrentarme con nadie, quería salir de ahí”, relató. Sin embargo, aseguró que los ocupantes de la motocicleta continuaron siguiéndolas, colocándose delante del automóvil, gritándoles y pateando el vehículo.
Ante la situación, su hermana comenzó a grabar con un teléfono celular. En las imágenes, según explicó la denunciante, quedó registrado el momento en que uno de los involucrados golpea el retrovisor del automóvil hasta romperlo.
La víctima identificó a los mismos como Blas Antonio Barrios y Jessica Paola Rojas Cardozo. Foto: Gentileza
Bajaron buscando una explicación
La situación llevó a las hermanas a detenerse cerca de un conocido local comercial ubicado en las inmediaciones de General Santos, al observar la presencia de un agente policial.
La mujer explicó que decidió bajar del vehículo porque consideró que la presencia del uniformado podía brindarles seguridad y, sobre todo, porque quería conocer el motivo del ataque. “Quería saber realmente por qué nos estaban atacando, porque no había tenido ningún percance antes, ningún tipo de accidente ni nada en absoluto”, manifestó.
Pero, según su denuncia, fue entonces cuando la situación escaló. La mujer aseguró que fue agredida físicamente y recibió golpes en el rostro y distintas partes del cuerpo. Su hermana también habría sido atacada cuando intentó intervenir.
De acuerdo con el relato, ambas sufrieron lesiones en el rostro, estómago, brazos, muñecas y manos. “Sin mediar muchas palabras me agredieron físicamente”, afirmó.
La denunciante también señaló que los agresores las llamaban “asesinas” y que intentaron quitarles los teléfonos celulares con los que estaban registrando lo ocurrido. En ese momento, personas que se encontraban en el lugar intervinieron para ayudar a las mujeres y evitar que les quitaran sus teléfonos.
“Les estoy profundamente agradecida porque, en medio de una situación desesperante, decidieron ayudarnos”, expresó.
Uno de los aspectos que más desconcierta a la víctima, según su testimonio, es que hasta ahora asegura desconocer cuál habría sido el motivo del ataque.
Durante el episodio, los agresores supuestamente hacían referencia a que ella había salido de determinados lugares y la señalaban como “asesina”. La mujer sostiene que no tuvo ningún incidente durante el trayecto y que tampoco tuvo contacto previo con los denunciados.
“Saliste en el Mestizo”, recuerda que le decían, aunque asegura que no logró comprender con claridad las acusaciones debido a los gritos y la violencia del momento.
Incluso plantea como una posibilidad que se haya producido una confusión o que los agresores hayan tenido algún inconveniente con otra persona y posteriormente hayan seguido a su vehículo. “Conmigo no fue, ni un rasguño les dejé”, sostuvo.
La mujer tampoco descarta que se haya tratado de un ataque oportunista al verla circulando sola con su hermana.
Tras el episodio, las hermanas solicitaron la intervención del sistema de emergencias. Cuando finalmente llegó una patrullera, fueron trasladadas hasta una comisaría y posteriormente la víctima formalizó su denuncia. También tuvo que recibir atención médica por las lesiones sufridas.
La denunciante afirma que los ocupantes de la motocicleta llegaron antes a la comisaría y permanecieron durante aproximadamente dos horas realizando una declaración que, según su testimonio, fue radicada en una dependencia de violencia intrafamiliar. “Me denunciaron por violencia a la mujer”, señaló.
La mujer indicó que todavía no pudo acceder al contenido de esa denuncia y que sus abogados trabajan con la Fiscalía para conocer exactamente qué fue lo que los otros involucrados manifestaron.
“Temo por mi vida”
Pero la consecuencia más profunda, según la víctima, no se limita a las lesiones físicas. A un mes de lo ocurrido, asegura que todavía tiene miedo de salir sola y que perdió la sensación de seguridad que tenía antes del ataque. “Temo por mi vida”, manifestó.
La mujer denunció además que durante la agresión recibió amenazas de que sería descuartizada. Sostiene que, por el nivel de violencia que experimentó, teme que los involucrados puedan volver a atacarla. “Con el grado de violencia que manejan estas personas tengo miedo que me hagan más daño”, expresó.
El impacto psicológico también continúa. La víctima contó que actualmente acude a una profesional de salud mental debido al estrés generado por lo ocurrido.“Me voy a la psicóloga porque estoy con estrés postraumático”, afirmó.
El caso se encuentra actualmente en manos de la Fiscalía, mientras la víctima, a través de su representación legal, busca esclarecer lo ocurrido y determinar las responsabilidades correspondientes.