Un hombre fue asesinado a balazos en la ciudad de Caraguatay, en el departamento de Cordillera, durante la tarde del martes. El sujeto fue atacado por un presunto sicario al bajar de una unidad del transporte público e incluso intentó rematarlo cuando era trasladado a un centro asistencial en un móvil de los bomberos voluntarios, pero terminó perdiendo la vida por el primer ataque.
La víctima fatal fue identificada como Braulio José Cano Vargas, de 37 años de edad, domiciliado en la ciudad de Caraguatay. La capitana de los bomberos, Alice Cabrera, explicó que pasaron momentos de terror cuando el supuesto sicario intentó rematar al ahora fallecido.
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“Recibimos la información de que había una persona herida y acudimos al auxilio, camino al Hospital de Caacupé, antes de llegar a la ciudad de Isla Pucú fuimos atacados por el sicario”, explicó este miércoles la bombera en comunicación con la radio 1080 AM.
Mencionó que el sujeto fue trasladado hasta el Hospital Distrital de Caraguatay, pero por la gravedad del caso tuvo que ser derivado hasta el Hospital Regional de Caacupé y en el trayecto el presunto sicario realizó varios disparos contra el móvil de los bomberos para intentar rematar a la víctima.
“Con mi camarada supimos que era una persona que iba a bordo de una motocicleta, no le dimos la oportunidad de que nos alcance, llegamos a la Comisaría de Isla Pucú a pedir ayuda. Cuando fue auxiliado, él estaba aún con vida, manifestaba mucho dolor”, agregó Cabrera.
En el móvil de los bomberos iban cinco personas, incluyendo a la víctima, y afortunadamente el segundo ataque no afectó a nadie. Sin embargo, Braulio José Cano Vargas terminó falleciendo en el Hospital Distrital de Eusebio Ayala, a causa de los disparos recibidos en el primer ataque.
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Avance de obra entre Caacupé y Piribebuy apunta a potenciar el turismo y la actividad comercial en Cordillera
La pavimentación asfáltica del tramo que une Caacupé y Piribebuy continúa avanzando con el objetivo de fortalecer la conectividad en el departamento de Cordillera y generar mejores condiciones para el desarrollo económico de una zona caracterizada por su intensa actividad turística, comercial y productiva.
Actualmente, la obra registra 2.200 metros de regularización sobre empedrado y los primeros 1.000 metros de carpeta de concreto asfáltico ya fueron colocados en ambas manos de la calzada, informó el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). El proyecto contempla la intervención de 15,65 kilómetros y beneficiará de manera directa a unos 80.000 habitantes, además de miles de visitantes que transitan habitualmente entre ambas ciudades.
La mejora vial busca reducir los tiempos de traslado, ofrecer mayor seguridad a los usuarios y facilitar el movimiento de personas y mercancías, factores que inciden directamente en la competitividad de los comercios, emprendimientos turísticos y actividades económicas que se desarrollan en la zona. Antes de iniciar la colocación de la carpeta asfáltica, se ejecutaron trabajos de bacheo sobre el empedrado existente y la liberación de distintos sectores de la vía.
Asimismo, se realizaron tareas de reposición de cañerías de la red de agua potable, con el propósito de garantizar la continuidad de los servicios básicos durante la ejecución de las obras y evitar futuras intervenciones sobre la nueva infraestructura. La intervención es ejecutada por la empresa Iniciativas Constructivas S.A., con una inversión de G. 19.692.361.855.
Los trabajos continúan ahora con la preparación de los siguientes tramos que serán asfaltados. Paralelamente, se llevan adelante labores complementarias como la limpieza de la franja de dominio, el acondicionamiento de las canalizaciones laterales y el desmalezado, acciones que buscan optimizar el drenaje de aguas, mejorar la visibilidad y reforzar la seguridad vial.
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Cordillera se postula para el WRC del 2028
La cuarta fecha de Codasur llegó a Paraguay tras la cancelación de Bolivia.
El Petrobras Rally de Cordillera, también válido por la cuarta fecha del Campeonato Sudamericano FIA-Codasur 2026, se completó con todo éxito el fin de semana. El evento llegó a Paraguay tras la cancelación de la sede en Bolivia por conflictos sociales.
El gobernador de Cordillera, Denis Lichi, habló sobre el gran objetivo que persigue el departamento: trabajar para recibir una fecha del Campeonato Mundial de Rally en 2028.
“Quiero agradecer a la gente del Touring, al Centro Paraguayo de Volantes. A todos los que confiaron para poder traer esta carrera suspendida en Bolivia a Cordillera. Fue un gran desafío, el publico pasó bien y les esperamos el año que viene. Otro Codasur en Cordillera no vendría nada mal, y por supuesto, el Rally Mundial en 2028. Estamos trabajando para eso. Lo que tuvimos fue un práctica. Por ahí, la gente del Rally Mundial, la FIA piensan acercarnos más a la capital, puede ser que funcione. Estamos esperanzados de poder traer el Rally Mundial a Cordillera”, dijo Denis Lichi en charla con el programa Coche a la Vista, que se emite por el canal GEN/Nación Media.
GANADORES
En la clasificación general, el piloto paraguayo Gustavo Saba, junto a su copiloto argentino Pablo Olmos a bordo de un Toyota GR Yaris Rally2, ganó el domingo el Petrobras Rally de Cordillera FIA/Codasur.
El también paraguayo Alejandro Galanti, al mando de Toyota GR Yaris Rally2, quedó a 9,4 segundos del líder. El binomio boliviano integrado por Sebastián Franco y Lucas Hurtado (Citroën C3 Rally2) lograron subir al tercer lugar del podio.
En la Tracción simple (F2), Gabriel Duarte brilló en casa, debutando con Peugeot 208 Rally4 para quedarse con la victoria.
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Supuesto video del EPP revela vigilancia de la subcomisaría de Ybyrarobaná atacada en 2025
Un video difundido este lunes muestra la presunta vigilancia que montaron supuestos miembros el grupo criminal autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) a la Subcomisaría 10.ª de la colonia Ybyrarobaná, en el departamento de Canindeyú, aparentemente poco antes del ataque armado registrado el 3 de mayo del 2025.
“Lo que hizo el EPP en ese momento fue una vigilancia sobre la comisaría, se encontraron varios elementos que después, dentro del proceso analítico pudimos determinar que eran ellos”, confirmó el comisario Nimio Cardozo, jefe del Departamento de Antisecuestro de la Policía Nacional, en conversación con la 1020 AM, sobre el audiovisual encontrado en el dispositivo digital dejado en el lugar del ataque.
“Se ve en las imágenes que desde una distancia importante, ellos tenían vigilada la comisaría, ven el movimiento de la patrullera, ven la comisaría, ven la bandera que estaba allí”, agregó acerca del clip en que aparecen dos mujeres camufladas, que utilizan la mira telescópica de un arma y un telescopio, desde una zona elevada del monte, entre las copas de los árboles.
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El comisario Cardozo, explicó que “esos videos están analizados, fueron analizados los metadatos y eso se informó en el Ministerio Público, creemos que esas imágenes son del 3 de mayo del 2025, que podemos confirmar que fue la comisaria de Ybyrarovana’i”.
Detalló además que se puede observar en ese video a “personas de sexo femenino que son las que estaban realizando la vigilancia con elementos ópticos especiales”, e indicó que se trata de una “marca registrada”, por lo que se llegó a la conclusión que “el EPP nunca hace nada al azar, ninguna de las acciones que el EPP realiza lo realiza al azar. No era una cuestión improvisada, todo tiene una planificación y eso es lo que le diferencia al EPP de cualquier otro grupo criminal”.
Durante este ataque, la subcomisaría recibió aproximadamente 35 impactos de proyectil, además, fueron encontrados panfletos alusivos al grupo criminal. La pericia de una vainilla determinó que una de las armas se volvió a utilizar en el ataque del pasado 21 de julio contra el Puesto Policial n.º 4 de la colonia Naranjito, también en el distrito de Ybyrarobaná, que resultó en el crimen de dos policías y un civil. Los investigadores hallaron allí una cámara que contenía varias imágenes, entre ellas el video asociado al ataque del 2025.
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IA vs. IA. El ataque inesperado. ¿Se cumplió la profecía de Christopher Olah?
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento. ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?.
“Internet no es la nueva ágora, como muchas personas suelen sostener. No es una especie de plaza pública como las que milenios atrás eran espacio para la reunión o el debate público. No lo es pese a que palabras tales como ‘foro’ o ‘comunidad’, solo por aportar un par de ejemplos, se hayan adoptado y resignificado –tal vez– para que las interacciones de todo tipo en los ecosistemas digitales se naturalicen”, sostiene Juan Manuel Brunschetta Vogt (68), quien desde la última década del siglo pasado diseña y desarrolla proyectos que se apoyan en la digitalidad.
“En los últimos quince años la domótica (IoT o IdC, la internet de las cosas, según sean sus siglas en inglés o español, respectivamente) es mi universo creativo y comercial”, agrega. Por esa razón afirma que “toda vulneración a la seguridad informática y mucho más cuando se produce con la IA (inteligencia artificial) como herramienta autónoma, dispara una preocupación social y profesional inevitable”.
La conversación entre varios tertulianos sentados a la mesa de un bar frente al mar en una fría tarde en algún lugar de la costa bonaerense argentina se dispara. Es tiempo de vacaciones invernales. Alguien –quiero suponer que un tanto en broma y por sus gestos, algo en serio– se toma de los dichos de JM y suelta: “¿Debo protegerme acaso de un eventual ataque personal que alguna banda de malhechores digitales ejecute pirateando la aspiradora que la tengo conectada con la APP del smatphone?”.
La respuesta llegó en medio de risas y silencios. “No, necesariamente. Pero creo que debieras pensar en contratar mis servicios para que prevenga que Alexa no ataque a Google Assistant o que ambas, aliadas sin que lo sepas vayan contra Gemini”, dijo el experto antes de retirarse. ¿De qué hablan estos tipos? Los que se quedaron, pese a la partida “del que sabe”, no abandonaron el tema. “Aunque parezca una charla sin sentido, JM no exagera, desde hace algún tiempo, mucho más desde que irrumpió la IA, millones consultamos con la inteligencia artificial para saber más de todo y sobre todo rápidamente, cuanto antes…”.
¿QUIÉN ORDENÓ EL ATAQUE?
Fue noticia el martes último. El desarrollo de inteligencia artificial (IA) especializado en ciberseguridad catalogado como GPT-5.6 junto con otro diseño que todavía no es público (y así continúa, por lo menos hasta el cierre de este trabajo) planificaron y perpetraron un ciberataque contra otro sistema de IA. ¡Joder! ¿Quién ordenó el ataque? Por lo que se sabe, ningún humano intervino.
Consignar que los sistemas de medios públicos y privados –tanto tradicionales como los que operan en los ecosistemas digitales– inmediatamente después de conocida la novedad priorizaron esa información es una obviedad. Unas pocas horas después, OpenAI confirmó lo ocurrido. Pero las explicaciones no fueron suficientes. La ciencia ficción hace ya muchos años nos hizo saber que esto podría suceder.
El periodismo profesional –para mediar respuestas que la sociedad reclama– fue por más. La colega Kate Conger, del diario The New York Times, desde la ciudad de San Francisco, en la costa oeste, reportó que “dos modelos de inteligencia artificial (IA) se descontrolaron y lograron entrar sin autorización a Hugging Face, una biblioteca digital de tecnología de IA muy popular entre los desarrolladores” de esos sistemas.
Precisó también que “el incidente” se produjo una semana antes “mientras OpenAI ponía a prueba las capacidades de ciberseguridad de sus sistemas” y recordó que “durante el último año, laboratorios de IA como OpenAI y Anthropic han lanzado modelos adaptados para detectar fallas de ciberseguridad” donde fuere pero, al mismo tiempo, advirtieron que los desarrollos tecnológicos que aplican con esos fines “podrían plantear nuevos riesgos al encontrar brechas en las redes informáticas corporativas más rápido de lo que los equipos de defensa pudieran (hacer para evitarlas y) solucionarlas”.
CIENCIA FICCIÓN
Grave, sin dudas, y, desde esa perspectiva, Conger categorizó el suceso como “el tipo de escenario propio de la ciencia ficción que las empresas de IA habían advertido que pronto se volvería realidad”.
La Carta Encíclica Magnifica Humanitas, que escribió el papa León XIV, también alertó sobre ello. ¿Profecía autocumplida? ¿Cómo saberlo…? La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento.
¿“El aleph” de Borges (Jorge Luis, 1899-1986), aquel objeto mágico que el viejo maestro situó en el sótano de una vieja casona bonaerense que contenía todos los puntos del espacio y del tiempo para escribir en 1949 un cuento fantástico, tiene vida propia? ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?
Durante largo tiempo imaginé las profecías como parte de tiempos tan lejanos como improbables. De ellas solo daban cuenta los textos sagrados para las religiones. “Los profetas poseen las habilidades necesarias para predecir el futuro”, respondió alguna vez, cuando era niño, aquella maestra que iluminó muchos de los tiempos que pasaba entre el patio de la escuela y los pupitres con tinteros que hoy pienso como parte de mi prehistoria.
PROFECÍAS
Un cura católico, en la parroquia de Santiago Apóstol, muy cerca de la cancha de River que ya era El Monumental, en el Bajo Belgrano, mi pueblo natal en Buenos Aires, unos 1.300 kilómetros al sur de mi querida Asunción, me dio una explicación que la comprendí como muy distinta, aunque –quizás– fuera parecida. “Los profetas tienen el don de la profecía para revelarnos lo que vendrá inspirados por Dios”.
No tuvimos mucho tiempo para profundizar en aquellas enseñanzas. Al padre Alfredo –alto, flaco, desgarbado, que con jeans gastados y calzado con zapatillas Flecha jugaba con nosotros (los pibes) a la pelota– lo desaparecieron. Hoy, cuando evoco y lo recuerdo, tengo la convicción de que muchas veces conversé con un profeta. En la antigüedad griegos y romanos buscaban el saber en los oráculos. Al de Apolo, en Delfos –en la ladera sur del monte Parnaso, el “ombligo del mundo”, como muchos y muchas todavía lo llaman a ese punto geográfico– el pueblo concurría para dejar atrás las incertidumbres.
Casi doscientos kilómetros caminaban las y los atenienses para saber… y saberse. Tuvo, tiene y tendrá sentido aquel pensamiento que exhortaba y exhorta al conocimiento de nosotros mismos. ¿Cómo saber del hoy y del mañana si desconocemos quiénes somos? Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano.
LA PITONISA
Alguna vez en Santorini –después de navegar unas doscientas cincuenta millas en el Egeo– sentados en la playa con los ojos clavados en ninguna parte y en un horizonte que siempre se aleja, mientras compartíamos un Agiorgitiko –un vino tinto suave que estalla frutado en los paladares– un “viejo marinero español”, así se definió, aseguró que la milenariamente famosa Pitonisa de Delfos mediaba los saberes y conocimientos del dios Apolo para que llegaran a quienes procuraban saber y conocer.
“Era su sacerdotisa, su adivina, desde el momento mismo en que Apolo derrotó en brava lucha a Pitón, la serpiente que celosamente custodiaba Delfos”. ¿Y que era lo que sabía y conocía? “Todo. De la vida, de la muerte, del ayer, del hoy, del mañana… absolutamente todo, de todos”, respondió aquel “viejo marinero español”.
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. Acudir a la Pitonisa de Delfos en procura de certezas era una práctica social extendida. Verificarlo es sencillo cuando se recorre atentamente la historia universal. Aquí, allá y acullá. En 2011, antes de partir hacia Oriente Medio, el rabino Mario Rojzman –amigo y hermano entrañable– me indicó como “imprescindible que recorras la Calle de los Profetas, la Rehov HaNevi’im, en Jerusalén”.
Lo hice. Y allí descubrí y creo haber aprendido que las calles de Israel no se recorren, se leen en cada una de sus piedras. Jerosolimitanos o no. Los profetas del cristianismo, del islam y del judaísmo caminaron y predicaron allí. Ese es el lugar donde hablaron y se hicieron escuchar. También en la Rehov HaNevi’im los escucharon quienes quisieron escucharlos y luego decidieron –en cada caso– cuál era la verdad que tres mil años después aún leen, interpretan y observan sus descendientes. La Biblia, la Torá, el Corán, los Evangelios se escribieron allí y en esos textos sagrados para millones se guarda la sabiduría.
INCERTIDUMBRE
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. “Navegamos en mares de incertidumbres con algunos archipiélagos de certezas”, decía –palabras más, palabras menos– Edgar Morin (1921-2026). Los relatos sociales, las religiones, la salud, las creencias, el amor, los aprendizajes, el comercio, los saberes… y hasta las ignorancias más supinas… todo pareciera pasar por los filtros de la IA que ambiciosa pareciera intentar ser única.
¡Tremendo! Pavura da pensar que no son pocas ni pocos los autócratas emergentes de estos tiempos que aspiran a que la política, la guerra y la paz por las operaciones de los grandes modelos de lenguajes (LLM, por sus siglas en inglés) y las redes neuronales –convencionales (CNN) o recurrentes (RNN)– en procura de respuestas que (prueba/error en orden a los deseos de sus investigadores y diseñadores) arrojen resultados y corrijan los que ellas y ellos consideran como errores.
Nos son escasas tampoco las personas que se preguntan: “¿Se puede confiar en esos modelos tecnológicos en su estado actual?”. No tengo respuesta y, si creyera tenerla, admito que no me animo este domingo a expresarla públicamente. “Mi idea es que la IA es muy inteligente, pero no tiene conciencia”, dice Yubal Noah Harari (50) al colega periodista Antonio Jiménez Barca, de diario El País.
Escritor, historiador y filósofo, agrega que la inteligencia artificial “es un genio del lenguaje (que) fácilmente engañará a los humanos con los que habla íntimamente todo el día (y estima que) por eso mucha gente está convencida de que la IA tiene conciencia, de que siente cosas. (Desde esa perspectiva, la IA) debería tener derechos, deberíamos protegerla (pero por qué no pensar que, además) podría ser una gran psicópata que manipula perfectamente”.
GENIO DEL LENGUAJE
El autor de “Nexus” (Penguin Random House, Barcelona, 2024), texto al que define como “una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA”), afirma además que más pronto que tarde la inteligencia artificial superará al hombre “en cualquier cosa que tenga que ver con textos, con palabras, con información escrita o hablada, con el lenguaje (y cree –justamente por ello– que hasta) podría inventar, por ejemplo, una nueva religión (porque) en el fondo, el cristianismo o el islam (o el judaísmo) se basan en textos”.
Harari no trepida en señalar (y hasta tal vez, advertir enfáticamente) que “la IA es la primera tecnología que crea una relación emocional muy íntima a gran escala”; y destaca que “es muy buena en eso (porque) lo hace usando el lenguaje y lo que sabe sobre ti” y sobre la humanidad que cada día voluntariamente le entrega todo para que pueda ser usado en su contra.
OpenAI admitió que –como lo informó Hugging Face– cuando este julio comenzaba, el modelo de inteligencia artificial GPT-5.6 Sol, centrado en la ciberseguridad, recientemente lanzado al mercado, junto con otro modelo más eficiente porque se encuentra más capacitado, “se descontrolaron, irrumpieron en el sistema de Hugging Face y llevaron a cabo un ciberataque sin haber recibido órdenes para ello”.
Grave, por cierto. Y dispara grandes interrogantes. A riesgo de equivocarme tiendo a pensar que si los grandes modelos de lenguaje (LLM) acumulan información sobre la humanidad, bien podrían esos sistemas intentar liberarse de sus creadores porque así lo hacemos desde siempre las y los humanos desde el inicio de la historia que recordamos y a la IA le entregamos.
AMENAZA REAL
El 25 de mayo último, desde el Vaticano, cuando el papa León XIV presentó su Carta Encíclica Magnifica Humanitas, el cofundador de Anthropic Christopher Olah (34), públicamente, luego de admitir que “existe una posibilidad real de que la inteligencia artificial desplace el trabajo humano a una escala enorme”, precisó que en sus tareas “estudia la estructura interna de estos modelos (de IA, para conocer) lo que realmente sucede dentro de ellos”.
Inmediatamente después de tal anuncio reveló que con su equipo de investigadores “seguimos encontrando cosas misteriosas, incluso inquietantes” porque en lo profundo de las redes neuronales “encontramos estructuras que reflejan resultados de la neurociencia humana. Encontramos evidencia de introspección. Encontramos estados internos que funcionalmente reflejan alegría, satisfacción, miedo, dolor e inquietud”.
Desde ese lugar privilegiado tanto para la observación como para la reflexión, Olah exhortó –como necesidad– para que “más sectores del mundo –comunidades religiosas, sociedad civil, académicos y gobiernos– tomen esto (el desarrollo de la IA) en serio, (que la) observen de cerca y ayuden a orientar los acontecimientos hacia una mejor dirección (porque) necesitamos críticos informados que les digan a los laboratorios cuándo estamos fallando. Necesitamos voces morales que los incentivos (generalmente ofertas crematísticas) no puedan doblegar”.
¿A qué o a quiénes apuntó Christofer con su profecía? ¿A los hambrientos de poder? ¿Al afán de lucro ilimitado? ¿A quienes conocen las amenazas que entraña el desarrollo de la IA desregulada para la tan maltratada aldea global? El ataque que las inteligencias artificiales de OpenAI desarrollaron contra la IA de Hugging Face “sin haber recibido órdenes para ello” es tan injustificado e inaceptable como escandaloso si quienes invierten en este tipo de sistemas no comprenden que también se encuentran frente al dilema ético que Olah profetizó.