Estados Unidos y Bolivia coordinan el restablecimiento de sus embajadores “a la brevedad posible”, tras 18 años de relaciones diplomáticas rotas, señaló ayer jueves a la AFP el canciller boliviano, Fernando Aramayo. Ninguno de los dos países tiene embajadores desde septiembre de 2008. El entonces presidente izquierdista Evo Morales expulsó al principal diplomático norteamericano de Bolivia, a quien acusó de conspirar contra su gobierno. La Casa Blanca hizo lo mismo con el representante boliviano.
“Naturalmente hemos abordado el tema del restablecimiento de embajadores” y “la idea es que concretemos esa tarea a la brevedad posible”, dijo Aramayo a la AFP desde la capital estadounidense en una entrevista virtual. Al iniciar su gestión en noviembre, el gobierno del centroderechista Rodrigo Paz buscó un acercamiento con Estados Unidos y anunció la recuperación del vínculo diplomático.
Aramayo se reunió el miércoles en Washington con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el jueves con el subsecretario de Estado, Christopher Landau. El jueves la oficina del subsecretario Landau señaló en un comunicado que el encuentro “reafirmó el compromiso de Estados Unidos con una sólida asociación” con el país sudamericano.
Durante los gobiernos socialistas de Evo Morales (2006-2019) y de Luis Arce (2020-2025), los principales aliados de Bolivia fueron China, Rusia, Venezuela y Cuba. Hubo un alejamiento de las principales potencias occidentales. Aramayo aseguró que el gobierno de Rodrigo Paz también buscará un acercamiento similar con Chile, país vecino con el que no comparte embajadas desde 1978 por un desacuerdo sobre la soberanía marítima de Bolivia.
“Tenemos toda la voluntad para hacerlo”, dijo. Aclaró, sin embargo, que el Estado no renunciará a su reclamo histórico por una salida al mar. El canciller boliviano visitó hace unas semanas Santiago y se reunió con el gobierno saliente de Gabriel Boric y con el presidente electo José Antonio Kast, que asumirá en marzo. Bolivia perdió sus costas marítimas en una guerra contra Chile en 1879.
Una misión de alto nivel de la Unión Europea prometió ayer jueves en La Paz una millonaria cooperación para Bolivia en materia antidrogas, apoyo contra el cambio climático y desarrollo de energías alternativas, en el inicio de una “nueva fase” de relación bilateral. La visita de las autoridades europeas se enmarca en la nueva política de apertura comercial y diplomática del gobierno de Rodrigo Paz, que asumió el poder en noviembre y puso fin a 20 años de gobiernos socialistas. Durante las administraciones de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025), Bolivia tuvo como principales aliados internacionales a China, Rusia, Cuba y Venezuela.
Las relaciones con Europa y Estados Unidos han vuelto a ser una prioridad. “Espero que Bolivia haya constatado que la Unión Europea se abre” al país “en esta nueva fase para el pueblo boliviano”, dijo en conferencia de prensa Pelayo Castro, director para las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior, en la sede de la Cancillería.
Acompañado del vicecanciller Carlos Paz, Castro destacó “una misión sin precedentes por parte de la Unión Europea”. La ayuda económica prometida incluye 11 millones de euros para medidas de conservación ambiental, la lucha contra el cambio climático y de promoción de cultivos alternativos a la coca, cultivo base de la cocaína. También se invertirán unos 3 millones de euros para apoyar el combate al narcotráfico y otros 9 millones en el desarrollo de energías limpias.
Por otro lado, anunció que junto al Banco Europeo de Inversiones propondrán al gobierno un proyecto por cerca de 200 millones de euros para la construcción de plantas de energía solar. Por tres días concurrió en el país andino una delegación de 70 personas, integrada por diplomáticos, funcionarios de la Comisión Europea, representantes del Banco Europeo de Inversiones y unos 40 empresarios.
Fuente: AFP.