Una charla sobre las acciones para resguardar la seguridad en cuanto a primeros auxilios de los estudiantes, docentes y personal de una institución educativa fue brindada por el doctor León Villalba, coordinador general de la Primera Sala de Clínica Quirúrgica (Sala X) de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA.
La misma se llevó a cabo en el marco de las actividades de Extensión Universitaria de la FCM-UNA a cargo del doctor Roberto Corbeta, quien también participó de la actividad, y tuvo lugar en el Colegio Experimental Paraguay-Brasil (CEPB) de Asunción.
En la ocasión, algunos temas enfocados fueron paro cardíaco, desmayos, convulsiones, quemaduras, accidentes varios, atragantamiento, entre otros tipos de situaciones de emergencia y sobre todo cómo actuar ante cada caso.
En la oportunidad, el disertante afirmó que lo esencial es apostar a la prevención y para evitar atragantamiento. Dijo que no se debe corretear en el recreo con comida o chicle en la boca, incluso mientras se deglute es mejor no hablar. Por otra parte, mencionó que constituye una mayor seguridad para los estudiantes las rampas antes que las escaleras.
Diferencias entre paro cardíaco y desmayo
El doctor Villalba detalló cómo diferenciar un paro cardíaco de un desmayo; dijo que la primera afección es de extrema gravedad y se debe actuar rápido.
“El paro cardíaco es una situación en la cual una víctima se desvanece súbitamente o no responde, no respira o no lo hace con normalidad. Por cada minuto que pasa las posibilidades de supervivencia disminuyen en un 7%”, sostuvo y agregó que en este caso es muy importante la reanimación cardiopulmonar (RCP) porque los cuatro minutos son cruciales para ello.
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En cuanto a la cadena de supervivencia, detalló que es el conjunto de acciones sucesivas y coordinadas que permiten salvar la vida y mejorar la calidad de sobrevida de la persona que es víctima de un paro cardíaco. Explicó que estas son la activación de la llamada de emergencia (911), RCP de alta calidad, utilizar el desfibrilador, y traslado con soporte vital avanzado, cuidados post paro cardíaco para una recuperación.
Prevención
El profesional señaló que la formación de los docentes y funcionarios de las instituciones educativas es indispensable en el marco de la prevención. Incluso afirmó que cada colegio debería tener un paramédico, un desfibrilador y un botiquín bien equipado, dando detalles de qué debe contener.
En cuanto a accidentes, resaltó que son de cuidado aquellos que afectan la cabeza y también los golpes en el lado izquierdo del abdomen donde se sitúa un órgano muy importante, que es el bazo.
Igualmente, mencionó que si bien no es frecuente porque la costilla protege al bazo, este se puede romper con un rodillazo o un pelotazo en el campo de juego, incluso hubo casos de niños golpeados con el manubrio de su bicicleta.
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Villalba alertó que hay riesgo de vida por la hemorragia interna, ya que es el almacén de la sangre, por lo que aunque un golpe pareciera no revestir gravedad, hay que estar atentos a los signos de alarma ante una rotura diferida, que tarda entre 24 a 48 horas en manifestarse con sangrado interno.
Refirió además que si el paciente presenta dolor que se mantiene o aumenta, puede tener taquicardia, palidez y para descartar una posible hemorragia se debe llevar al niño a la urgencia y practicarle una ecografía.

