Según la Ley Anita 6.170/18, toda persona mayor de 18 años es considerada donante de órganos posterior a su fallecimiento. Si alguien no desea donar, debe manifestarlo por escrito al Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT).

De esta manera, cuando una persona elige ser donante, es muy importante que familiares y amigos conozcan su decisión, la apoyen y respeten. Existen algunos factores que influyen en la decisión de ser donante, como la educación, el conocimiento sobre el concepto de la muerte, el tratamiento del tema con la familia, entre otros. Por ello es muy importante que la cultura de la donación en Paraguay esté basada en información responsable.

En este sentido, es importante mencionar que un donante que ha fallecido puede salvar a más de 10 personas; los órganos que se pueden donar son: dos riñones, un hígado, un corazón, dos pulmones y el páncreas. En cuanto a los tejidos, se pueden ceder las dos córneas, la piel y los huesos. Además, en vida se puede donar un riñón, una parte del hígado, como también la médula ósea, siempre que sean emparentados.

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“El paraguayo que ha perdido un ser querido debe tener la convicción que está haciendo un bien al respetar la decisión de esa persona que ha partido, que está salvando vidas”, expuso la doctora Elsa Escalante, coordinadora médica del INAT.

Igualmente, dijo que es necesario derribar los mitos y la barrera cultural sobre la donación de órganos y tejidos. “No existe desfiguración del cuerpo del donante, si llega a la urgencia y es donante, lo primero que harán los médicos es intentar salvar la vida del enfermo. Recién cuando no exista la posibilidad y se ha certificado la muerte, es ahí donde pasamos a abordar la posibilidad de la donación, siempre en una situación de ayuda”, aclaró.

Importancia de la donación

Para alguien que necesita un trasplante para seguir viviendo o mejorar su calidad de vida, la espera es muy dolorosa. La donación de órganos de un familiar que ha fallecido es un acto altruista y solidario, que brinda la oportunidad de seguir viviendo a otras personas.

Es por eso que es importante expresar en vida el deseo de ser donante, hacerlo saber a la familia y que, llegado el momento, se respete dicha decisión. La donación de órganos y tejidos es un acto que brinda la oportunidad a otras personas de salvarse o de mejorar su calidad de vida.

Teniendo en cuenta que los donantes provienen de la sociedad, la información solidaria y responsable para derribar mitos que solo confunden es uno de los objetivos de la educación. Donar órganos es culminar una vida de solidaridad.

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