Este cartel, destruido por la gente, advierte que está prohibido el baño en zona de Itá Enramada, donde falleció un joven de 22 años. Foto: Universo 970 AM.
Reportan varios ataques de pirañas contra bañistas y en ahogados
Compartir en redes
En la tarde de este domingo pasado se produjo el ataque de pirañas a un joven de 22 años, quien terminó perdiendo la vida por ahogamiento. Al respecto habló el subcomisario Bernardo Aquino, subjefe de la Comisaría 13 metropolitana. El hecho no solamente ocurrió en Asunción, sino también en otros puntos del país se reportaron lesiones provocadas por este pez omnívoro.
En el departamento de Itapúa, en la playa del Club de Caza y Pesca de Bella Vista, en un inédito incidente del lugar, una decena de bañistas fue mordida en manos y pies por pirañas. En tanto que en Asunción sucedió en dos puntos. Uno de ellos fue en una playa de Puerto Pabla, en Itá Enramada, al costado del puerto, en la zona de la Prefectura General Naval, donde está prohibido bañarse.
También se reportaron ataques en el río Aguaraymi, en el departamento de San Pedro, y en el río Jejuimi, en un balneario de Villa Ygatimi, en Canindeyú, donde una veintena de bañistas sufrieron lesiones causadas por las pirañas. En otro hecho, dos jóvenes fallecieron ahogados el domingo pasado en un ramal del río Tebicuary, en un sitio conocido como Yverá Boca, en Villa Florida, y al encontrarse sus cuerpos presentaron mordeduras de pirañas.
La bióloga Rosalyn Irala, de la Dirección de Pesca del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), explicó, en contacto con C9N, que la reproducción de las pirañas ocurre en época de octubre a marzo, generando alteraciones en estos peces. No obstante, aclaró que si bien es una especie agresiva, el ataque del pez no puede provocar la muerte de una persona.
“Prohibido bañarse”
“Ayer a las 17:00 aproximadamente recibimos llamada de los compañeros de la prefectura para solicitar apoyo para verificar la desaparición de una persona en las aguas del río Paraguay. Se constituyó personal de patrulla inmediatamente en el lugar. Los mismos familiares procedieron a sacarle a orillas del agua, en compañía ya de los encargados de la Naval que estaban de guardia ayer”, comentó al canal GEN.
El subcomisario indicó que aparentemente la víctima se encontraba con algunos signos vitales. “Supuestamente llegó incluso a despertar o a hacer una mirada, a raíz de eso, a bordo de la patrullera policial fue derivado rápidamente al Hospital de Lambaré para su atención médica y recibir los primeros auxilios”, destacó.
Enfatizó que ahí los doctores procedieron a brindarle los primeros auxilios durante varios minutos y siendo las 17:45 aproximadamente recibieron la llamada del oficial interviniente, que dijo que la víctima había fallecido. Según el informe del forense, el joven falleció por ahogamiento. Aquino agregó que también colaboraron aparentemente las mordidas que presentaba en la parte de la cara, pómulos, nariz y labio superior. En el lugar se encuentra un cartel, destruido por la gente, que advierte la prohibición de ingresar por ser una zona peligrosa para bañistas.
Choque entre motos dejó un adolescente fallecido y un joven mal herido
Compartir en redes
Este sábado, un fatal accidente se registró en la ciudad de Presidente Franco, departamento de Alto Paraná, donde falleció un adolescente de 14 años y otro joven de 20 años resultó herido de gravedad tras choque frontal de biciclos. Ambos estaban a bordo de sus respectivas motocicletas y uno de ellos realizó un adelantamiento indebido.
Según el reporte policial, el hecho se registró durante la madrugada de hoy, sobre el Corredor Metropolitano del Este, vía que conecta Presidente Franco con Los Cedrales, zona conocida como Tres Fronteras. En el percance estuvieron involucradas dos motos, una de la marca Kenton y otra de la marca Star modelo Pro, ambas de color blanco.
Testigos indicaron que el menor de edad iba de norte-sur, mientras que Nelson de Jesús González González, de 20 años, se desplazaba en sentido contrario, pero en uno de los carriles se encontraban estacionados camiones que esperaban para pasar hacia Brasil. Atendiendo a esta situación, un de los motociclistas realizó el adelantamiento pasando al otro carril.
Lastimosamente, el conductor que se adelantó no se percató que del otro lado venía otro biciclo e impactaron de frente y se pudo constatar que ambos motociclistas circulaban a alta velocidad. El choque fue tan violento que el adolescente de 14 años falleció prácticamente al instante ante las lesiones sufridas.
En tanto que, Nelson de Jesús fue trasladado hasta un centro asistencial donde permanece internado en estado delicado. Los pobladores de la zona manifestaron a los intervinientes que en la zona se suelen realizar carreras clandestinas, pero los camioneros que estaban apostados en el sitio constataron que fue un accidente.
Conocimiento Yshir mejora el diseño de soluciones que protege la ribera del río Paraguay
Compartir en redes
Puerto Esperanza, Bahía Negra (Alto Paraguay-Pantanal)
La experiencia de la comunidad indígena de Puerto Esperanza permitió ajustar soluciones diseñadas para enfrentar la erosión ribereña, en el marco de una cooperación entre Paraguay y los Países Bajos que combina conocimiento local y experiencia técnica internacional.
El conocimiento de la comunidad indígena Yshir contribuyó a modificar y ajustar el diseño de soluciones desarrolladas para enfrentar la erosión de la ribera local. La selección de materiales como el karanda’y estacionado para la malla amortiguadora de olas y el quebracho para el muro ecológico son algunos ejemplos de cómo la experiencia de quienes habitan este territorio fue incorporada a las decisiones técnicas del proyecto.
Rompiendo las Olas es un proyecto piloto desarrollado en la comunidad indígena Yshir, de unas 103 familias, 406 habitantes. (IV Censo Nacional Indígena 2022), en el distrito de Bahía Negra, que busca generar evidencia sobre cómo las Soluciones Basadas en la Naturaleza pueden contribuir a enfrentar la erosión ribereña mediante un proceso de aprendizaje conjunto entre organizaciones paraguayas, especialistas neerlandeses y la propia comunidad.
En el distrito de Bahía Negra buscan generar evidencia sobre cómo las Soluciones Basadas en la Naturaleza pueden contribuir a enfrentar la erosión ribereña: Foto: Gentileza
Del intercambio técnico y trabajo comunitario
Con el propósito de promover el diálogo y la transferencia de conocimientos, representantes paraguayos del Gobierno y la Academia participaron en espacios de intercambio técnico con instituciones neerlandesas especializadas en gestión del agua, infraestructura fluvial y navegación sostenible.
Esas experiencias permitieron conocer enfoques utilizados en los Países Bajos que combinan infraestructura, restauración ecológica y planificación territorial para enfrentar desafíos relacionados con el agua. Al iniciar el trabajo en Puerto Esperanza quedó claro que no existían soluciones universales. Las propuestas debían adaptarse a las condiciones específicas de este sector del río Paraguay y dialogar con el conocimiento de la comunidad Yshir sobre su propio territorio: el comportamiento del río y del oleaje en la zona, los materiales disponibles y su resistencia, y la identificación de sitios de especial valor comunitario.
Las características hidrológicas de este sector del río Paraguay, la dinámica del Pantanal y la forma en que la comunidad utiliza diariamente la ribera exigían soluciones adaptadas al territorio. La erosión no representa únicamente una transformación física de la costa: puede comprometer infraestructura comunitaria, reducir espacios utilizados para actividades tradicionales de subsistencia y aumentar la vulnerabilidad de la comunidad frente a la pérdida progresiva de la ribera. Por esa razón, el proyecto adoptó un enfoque de diseño participativo, en el que las soluciones fueron discutidas y ajustadas junto con la comunidad antes y durante su implementación.
Al iniciar el trabajo en Puerto Esperanza quedó claro que no existían soluciones universales. Foto: Gentileza
El conocimiento Yshir también forma parte del diseño
El proyecto implementa y evalúa cuatro Soluciones Basadas en la Naturaleza que actúan de manera complementaria frente a la erosión de la ribera: una malla amortiguadora de olas, un muro ecológico de madera, un muelle comunitario y un piloto de revegetación con especies locales. Su diseño fue ajustándose a partir del intercambio entre el equipo técnico y la comunidad de Puerto Esperanza, incorporando conocimientos sobre los materiales, las condiciones del territorio y el comportamiento del río en esta zona.
Uno de los ejemplos más claros ocurrió en la selección de los materiales para las soluciones. En la malla amortiguadora de olas, cuya función es reducir la energía del oleaje antes de que alcance la ribera, la comunidad recomendó utilizar karanda’y (Copernicia alba) estacionado durante al menos 30 años, por sus características de flotabilidad y su adecuación al funcionamiento de la estructura.
Este conocimiento también incidió en el muro ecológico: Primitivo Froilán Barboza, líder de Puerto Esperanza y representante de la comunidad, planteó utilizar exclusivamente madera de quebracho a partir de la experiencia local sobre su durabilidad y resistencia frente al agua y el oleaje. Ambas recomendaciones fueron consideradas en el diseño de las soluciones, mostrando cómo el conocimiento de la comunidad contribuyó a adaptar las propuestas técnicas a las condiciones específicas de Puerto Esperanza.
Lejos de descartarlos, el consorcio decidió incorporarlos al diseño definitivo. La decisión reflejó uno de los principios que orientó todo el proyecto: las mejores soluciones surgieron cuando el conocimiento técnico dialogó con la experiencia de quienes conocen el territorio que viven en él.
Entre abril y junio de 2026, el río Paraguay atravesó su período de crecida. Foto: Gentileza
Cooperación que acorta distancias
Aunque más de 10.000 kilómetros separan a Paraguay de los Países Bajos, el trabajo cotidiano del proyecto encontró formas de reducir esa distancia.
Durante la implementación, el intercambio entre la comunidad, PCI, WWF y los especialistas neerlandeses continuó mediante fotografías, videos, reuniones virtuales y conversaciones permanentes que permitieron analizar el comportamiento de las soluciones prácticamente en tiempo real.
Las imágenes registradas en Puerto Esperanza viajaban hasta Países Bajos para ser discutidas por el equipo técnico. Del mismo modo, desde allá llegaban esquemas, presentaciones y recomendaciones que ayudaban a comprender mejor algunos procesos técnicos y evaluar posibles ajustes.
Leé también: Presentan proyecto para sumar nueve km al Corredor Suroeste
Esa comunicación constante permitió que cada decisión técnica estuviera alimentada tanto por el monitoreo científico como por las observaciones realizadas diariamente por la propia comunidad.
Primitivo Froilán Barboza planteó utilizar exclusivamente madera de quebracho a partir de la experiencia local sobre su durabilidad y resistencia frente al agua y el oleaje. Foto: Gentileza
Aprender juntos en el territorio
Entre abril y junio de 2026, el río Paraguay atravesó su período de crecida que ofreció la primera oportunidad para evaluar, en condiciones reales, el comportamiento de las soluciones implementadas.
Los resultados preliminares fueron claros; mientras los sectores lejanos a la malla presentaron procesos de erosión más intensos, desprendimiento de tablones y pérdida de estabilidad de la ribera, las áreas aledañas a la malla evidenciaron menor afectación en la ribera.
Los técnicos también identificaron un comportamiento inesperado, los camalotes retenidos naturalmente por la malla comenzaron a formar una barrera vegetal que incrementó el efecto amortiguador del sistema sin requerir nuevas intervenciones. Ese fenómeno pasó a incorporarse como uno de los aprendizajes técnicos más relevantes del proyecto.
Construir evidencia para el futuro
Uno de los principales objetivos del proyecto consiste en documentar sistemáticamente cada avance, dificultad y ajuste realizado durante la implementación. Por esa razón, el monitoreo no busca únicamente verificar el estado de las soluciones. También permite construir evidencia sobre el comportamiento de las Soluciones Basadas en la Naturaleza en el contexto del Pantanal paraguayo, generando información que podrá orientar futuras intervenciones, fortalecer la planificación y compartir aprendizajes con otras comunidades ribereñas.
La comunidad recomendó utilizar karanda’y estacionado durante al menos 30 años, por sus características de flotabilidad y su adecuación al funcionamiento de la estructura. Foto: Gentileza
Cooperación que deja aprendizajes
En un contexto donde el cambio climático y la presión sobre los ecosistemas modifican cada vez con mayor rapidez las riberas del río Paraguay, la cooperación internacional adquiere un rol que trasciende el financiamiento de proyectos. Esto demuestra que innovar también implica generar espacios donde la ciencia, el conocimiento indígena y el monitoreo científico puedan dialogar en igualdad de condiciones.
En Puerto Esperanza, la cooperación internacional encontró un sentido que va más allá del financiamiento o la asistencia técnica. Se convirtió en un proceso de construcción conjunta donde la experiencia del pueblo Yshir, el trabajo de las organizaciones paraguayas y el conocimiento especializado aportado desde los Países Bajos permitieron desarrollar soluciones adaptadas al territorio. Más que importar respuestas, el proyecto demuestra que los desafíos complejos requieren aprender unos de otros y construir conocimiento de manera colaborativa.
El proyecto desde 2025 hasta este 2026 es financiado por “Partners for Water”, un programa del Gobierno de los Países Bajos orientado a promover soluciones innovadoras para los desafíos relacionados con el agua en distintos países.
El proyecto reúne a WWF-Países Bajos, WWF-Paraguay, HKV, Bureau Stroming y la organización local Pro-Comunidades Indígenas (PCI), combinando capacidades en ecohidrología, restauración ecológica, monitoreo ambiental, trabajo comunitario y gestión del conocimiento.
Investigan muerte de bebé de 10 que pereció por desnutrición y deshidratación en PJC
Compartir en redes
Este jueves, el Ministerio Público inició la investigación tras la muerte de un bebé de 10 meses que fue ingresado al Hospital Regional de Pedro Juan Caballero con una severa desnutrición. Los padres del menor serían miembros de una comunidad indígena del departamento de Amambay.
El doctor Osmar Fariña, director del hospital, informó que este bebé fue llevado por sus padres y que fue tratado, sin embargo, días después volvieron y el cuadro empeoró. El mismo fue internado, pero estaba con un cuadro de deshidratación y luego sufrió un paro cardiorrespiratorio.
“El paciente volvió a presentar cuadros de vómitos y diarreas después de 24 horas de su consulta volvió a la urgencia, ya en mal estado general, totalmente deshidratado y prácticamente con un paro cardiorrespiratorio, pese a las reanimaciones se reporta su óbito”, detalló Fariña, en entrevista con NPY.
Indicó que dieron participación al Ministerio Público, que tomó intervención del caso y dio el tiempo estimado de duelo a los padres del pequeño. Hoy arrancaron con las tareas de investigación de oficio para determinar quiénes fueron responsables de esta trágica muerte.
Los médicos determinaron como causa de muerte del infante un cuadro severo de desnutrición. Además, presentaba una deshidratación provocada por el vómito y diarrea, por lo que ingresó a consulta el pasado fin de semana.
Jueza ordenó captura de condenadas por la muerte de Sol Chávez
Compartir en redes
La jueza de Ejecución Penal, Liz Rosana Bogarín, ordenó la captura de la odontóloga Lilia Graciela Espinoza, condenada a 4 años de cárcel, y de la bioquímica Sandra Hermosa, sentenciada a 3 años de pena privativa de libertad. Ambas fueron halladas culpables por el fallecimiento de la joven María Sol Chávez, quien murió el 9 de abril de 2021 a causa de una sobredosis de flúor.
Ambas profesionales deberán cumplir sus condenas en la cárcel de mujeres de Emboscada. La orden judicial se emitió luego de que la Corte Suprema de Justicia ratificara la sentencia, quedando firme la resolución de que vayan a prisión.
“Para nosotros, hoy es un día de gloria en nombre de nuestra hija María Sol. De alguna manera, se hace un poco de justicia, porque nada me va a devolver a mi hija y el dolor de su ausencia para mí es eterno. No hay un día que no la recordemos. La forma en que ella murió en estos días se me vino a la mente; no pude salvarle”, comentó al canal Gen María Edith Franco de Chávez, madre de la víctima. Esta confirmación llega tras un largo proceso judicial desde el fallecimiento de la universitaria.
De acuerdo con los hechos acreditados en el proceso, Sol Chávez falleció el 9 de abril de 2021 tras consumir cuatro cápsulas de flúor de 500 miligramos cada una, conforme a la prescripción realizada por la odontóloga, totalizando 2.000 miligramos. Según expuso la Fiscalía durante el juicio, la cantidad administrada superaba ampliamente los parámetros señalados por la ciencia médica.