El museo funciona desde noviembre del 2018 y tras permanecer cerrado durante el 2020 debido a la pandemia del COVID-19, este año volvió a ser parte de la visita obligada en Caacupé. Foto: Nadia Monges.
Museo de la Basílica de Caacupé: vivir la historia a través de objetos
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Por Yesica Vera Zarza
Caacupé encierra una fabulosa historia y conocer más acerca de la Virgen de los Milagros es lo que ofrece el Museo de la Basílica, ubicado en el mismo predio. Abierto de lunes a lunes de 8:00 a 18:00 hasta el miércoles 8 de diciembre, luego seguirá abierto al público, pero con un probable ajuste de horario, según datos brindados por Olga González, quien se encarga de atender a los visitantes. “Se habilitó en noviembre 2018 el museo. Estuvo cerrado todo el 2020 por la pandemia. Alrededor de 300 personas por semana ingresan”, mencionó a La Nación.
Las personas pueden acceder abonando el costo de G. 5.000 y en el caso de los niños de 6 años en adelante. Visitan estudiantes de ingeniería, arquitectura, algunos hacen sus tesis sobre el museo, pero todas las personas coinciden en algo: quedan encantadas con la visita.
En el museo se pueden ver fotos de personas que llegan hasta el santuario y que representan cómo llega la gente y se ven los rostros con distintas expresiones, edades, historias, todas tienen algo que contar. Foto: Nadia Monges.
Al ingresar, una especie de mural alberga una gran cantidad de fotografías con distintos rostros y frases de personas de distintas edades. Cada una guarda una historia y transmite un mensaje.
Al respecto, el padre Marciano Toledo, oriundo de Caraguatay, dijo que todo es parte de un proceso, incluso los sacerdotes juntaban objetos para el museo, ya que se pensaba en eso. “Un santuario tiene que tener un museo y se tiene. Se pedía colaboración y se juntaba. Un tiempo funcionó en una casa al costado de la Basílica, en una pieza pero después se pensó en usar este espacio del obispado para el museo”, apuntó.
Sostuvo que fue el rector, el padre Arnaldo Godoy, actualmente párroco de Emboscada, el que se metió de lleno en todo el trabajo y consiguió. “Trabajó con el arquitecto caacupeño, Saucedo y se consiguió lo que hoy día se tiene”, agregó.
Foto: Nadia Monges.
Partes del museo
Igualmente, Toledo explicó que el museo está divido por partes. “La primera, compuesta por fotos de personas que llegan hasta el santuario y que representa cómo llega la gente y se ven los rostros con distintas expresiones, edades, historias, todas tienen algo que contar. Después se puede ver representada la diferencia que existe entre la vida salvaje y la vida del convertido”, aseguró.
Padre Marciano Toledo. Foto: Nadia Monges.
En otra sección, se observa una vidriera con vestimentas de la virgen, pasando por la evolución de la misma. “Se conserva blanco y azul, copiando a la Inmaculada Concepción. Un tiempo también hubo color rojo, pero duró muy poco tiempo”, contó.
Plano original
En este sentido, dijo que todo se debe al arquitecto Miguel Ángel Alfaro, quien en su momento fue intendente de Asunción también. “Después cuando se creó la diócesis, el primer obispo de Caacupé, monseñor Rolón, consultó al Vaticano y le aconsejaron que con dicho plano, no iba a terminar nunca la construcción de la Iglesia y que era mejor que piense hacer más pequeño, funcional y pastoral, como está actualmente.
Así también, comentó que igualmente, se tienen objeto de historia de la dos guerras también, guerra contra la Triple Alianza y guerra de Chaco.
Andas utilizada a comienzos del siglo pasado para la procesión, era un obsequio. Foto: Nadia Monges.
Milagro de la virgen
Toledo enfatizó que existe además un sector destinado a los niños sobre todo y para los que quieran conocer un poco más de historia con preguntas y respuestas.
Finalmente, recordó que el 22 de abril de 1985, pocos minutos después del mediodía, una aeronave perdió su sistema de control de vuelo en una de las maniobras a 3.000 metros de altura y se precipitó a tierra a 900 Km/h.
Uno de los asientos de la aeronave que cayó, pero cuyos pilotos sobrevivieron. Foto: Nadia Monges.
“Porfirio Figari fue uno de los accidentados y tuvo un desperfecto la aeronave a 3.000 metros de altura y se venía abajo. Hizo una promesa de que se salve y pasó rozando un cocotero y se salvó. Trajo el pedazo del asiento del avión”, explicó.
En la ocasión, los pilotos salvaron sus vidas milagrosamente, mediante la utilización de sus asientos con paracaídas con sistema de eyección, fabricado para este tipo de emergencias. De esta manera, la intercesión de la virgencita de Caacupé logró que los pilotos salgan con vida en este accidente.
Puerto Casado, una ciudad con historia industrial que apuesta al desarrollo
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Puerto Casado (también conocido como Puerto La Victoria) es un municipio del departamento de Alto Paraguay, ubicado a 650 km de Asunción.
Durante gran parte del siglo XX, Puerto Casado vivió uno de los períodos de mayor prosperidad económica registrados en el interior del país. La empresa Carlos Casado instaló en la zona una poderosa industria dedicada a la extracción de tanino a partir del quebracho colorado, un producto altamente demandado por la industria mundial del cuero.
Según contó a La Nación/Nación Media el intendente Domingo Vera, la fábrica llegó a convertirse en el principal motor económico de la comunidad y empleó a gran parte de la población local. “La empresa ofrecía empleo estable, seguro social y una serie de beneficios que hicieron que muchas personas migraran hasta Puerto Casado en busca de oportunidades”, recordó.
La compañía llegó a poseer más de 6,5 millones de hectáreas en el Chaco paraguayo y desarrolló una infraestructura inédita para la época. Contaba con puertos, talleres, viviendas, servicios básicos y un ferrocarril de trocha angosta que se internaba hasta 145 kilómetros dentro del Chaco.
El poeta y compositor Emiliano R. Fernández trabajó en la zona como hachero de la empresa Carlos Casado antes de convertirse en una de las voces más representativas del Paraguay. Foto: Gentileza
Sin embargo, a finales de la década de 1980 el mercado internacional comenzó a sustituir el tanino por productos alternativos. La actividad perdió competitividad y los costos de producción aumentaron progresivamente. Finalmente, en 1995 la empresa cerró su planta industrial, marcando el fin de una etapa que había definido durante décadas la vida económica de la ciudad.
El cierre provocó una profunda transformación social. Muchos habitantes tuvieron que abandonar la ciudad y buscar nuevas nuevas oportunidades hacia otras regiones del país, especialmente al departamento Central, mientras otros optaron por permanecer y buscar alternativas de subsistencia.
Conservación ambiental
Tras la salida de la empresa taninera, gran parte de las tierras remanentes fueron adquiridas por grupos vinculados a la organización Moon. Actualmente, una parte importante de esas propiedades está destinada a proyectos de conservación de bosques y captura de carbono.
Uno de los programas más conocidos es Chaco Vivo, iniciativa orientada a la preservación de ecosistemas nativos y al desarrollo de actividades relacionadas con los mercados de créditos de carbono.
Sin embargo, la generación de empleo dista mucho de los niveles registrados durante el auge industrial. Mientras la antigua fábrica llegó a emplear entre 700 y 800 trabajadores de manera directa, actualmente los proyectos ambientales generan alrededor de 150 puestos laborales.
La ganadería constituye hoy una de las principales actividades económicas del distrito, acompañada por pequeños emprendimientos comerciales y de servicios.
Uno de los programas más conocidos es Chaco Vivo, iniciativa orientada a la preservación de ecosistemas nativos y al desarrollo de actividades relacionadas con los mercados de créditos de carbono. Foto: Gentileza
Guerra del Chaco
La importancia de Puerto Casado trasciende ampliamente el ámbito industrial. La ciudad fue uno de los principales centros logísticos de Paraguay durante la Guerra del Chaco.
Las instalaciones de la empresa Carlos Casado permitieron movilizar tropas, armamentos, alimentos y suministros hacia el frente de batalla. El ferrocarril construido originalmente para la explotación forestal se convirtió en una herramienta estratégica para el Ejército paraguayo.
Desde el puerto llegaban embarcaciones con materiales y soldados que posteriormente eran transportados hacia el interior chaqueño. Esa infraestructura permitió sostener las operaciones militares en una región caracterizada por las enormes dificultades de acceso y comunicación.
“Puerto Casado fue la base de gran parte de la operación logística del Ejército paraguayo. Sin esa estructura hubiera sido mucho más difícil sostener el esfuerzo de guerra”, señaló Vera.
La ciudad también mantiene vínculos con una de las figuras más emblemáticas de la cultura nacional. El poeta y compositor Emiliano R. Fernández trabajó en la zona como hachero de la empresa Carlos Casado antes de convertirse en una de las voces más representativas del Paraguay.
Desafíos
Hoy, el principal obstáculo para el desarrollo sigue siendo la falta de conectividad vial. Puerto Casado depende de una balsa para cruzar hacia la zona de Vallemí y mantiene una conexión de aproximadamente 90 kilómetros de camino de tierra hasta la ruta Bioceánica.
Durante períodos de lluvias, esos trayectos suelen volverse difíciles o incluso intransitables, limitando el acceso a servicios, mercados e inversiones. Para las autoridades locales, la construcción de caminos de todo tiempo representa una necesidad urgente para mejorar la calidad de vida de la población y aprovechar el potencial económico de la región.
Aunque la ruta Bioceánica está transformando el norte del Chaco, Puerto Casado todavía observa ese proceso desde cierta distancia. La ciudad se encuentra a unos 200 kilómetros de Carmelo Peralta, uno de los principales polos de crecimiento impulsados por el corredor internacional.
El ferrocarril construido originalmente para la explotación forestal se convirtió en una herramienta estratégica para el Ejército paraguayo. Foto: Gentileza
La expectativa es que futuras inversiones en infraestructura permitan conectar más eficientemente a la localidad con esa nueva dinámica económica.
“Louvre al límite”, robo de joyas expuso crisis del museo parisino
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El Louvre, en crisis desde el espectacular robo de octubre, está “al límite” y necesitará invertir grandes sumas para renovar sus vetustas infraestructuras, afirmó ayer miércoles el presidente del museo más visitado del mundo. “Lo podemos decir sin rodeos: pese a su imponente majestuosidad, pese al compromiso diario de sus equipos, es un Louvre al límite”, declaró Christophe Leribault ante una comisión del Senado. “Sus equipos, sus infraestructuras están llegando al final de un ciclo”.
El robo de varias joyas de la Corona el 19 de octubre puso de manifiesto las fallas de seguridad y los retrasos acumulados en la modernización de los equipos del museo parisino, que el año pasado recibió nueve millones de visitantes. “Estamos en una encrucijada: las urgencias en relación al edificio se acumulan y nos enfrentamos a un muro de inversiones, lo cual, evidentemente, no es lo que uno quiere oír”, declaró Leribault, nombrado en febrero.
El responsable también se refirió al gran proyecto de renovación del Louvre, anunciado a principios de 2025 por el presidente francés, Emmanuel Macron. Este plan incluye la creación de una entrada adicional al museo y construir en el subsuelo una nueva sala para exponer La Gioconda, la estrella de la pinacoteca, dos proyectos de un valor total estimado de 660 millones de euros (765 millones de dólares) sobre un monto global de unos 1.000 millones (1.160 millones de dólares).
“Estos 660 millones deben cubrirse mediante mecenazgo”, precisó Leribault, añadiendo que cerca de la mitad de esa suma (300 millones de euros, 350 millones de dólares) debía proceder de la explotación de la marca del Louvre en Abu Dabi, donde el museo abrió una sede en 2017.
“Los demás hay que encontrarlos en los próximos meses entre grandes empresas y donantes individuales”, detalló. En lo que respecta a la seguridad del museo, Leribault aseguró que se están tratando “las urgencias que se imponen” y anunció la puesta en marcha, a partir de enero de 2027, del nuevo sistema de videovigilancia perimetral.
“Por supuesto, instalamos urgentemente algunas cámaras adicionales en lugares absolutamente neurálgicos cuya deficiencia habíamos constatado, pero no se puede crear toda una nueva red con cientos de cámaras sin reforzar la estructura técnica”, explicó. “La herida del robo y el trauma de los meses que le siguieron siguen siendo muy intensos” en el seno del museo, admitió.
Con 63 años cumplidos, Gustavo Alfaro tendrá su segunda experiencia mundialista consecutiva, esta vez dirigiendo a Paraguay, donde aspira a dejar una semilla para el futuro
La increíble historia del hombre que revivió la ilusión de todo un país
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Jorge Zárate
jorge.zarate@nacionmedia.com
Fotos: Archivo / Gentileza
Aunque nunca jugó en primera e incluso pensó en abandonar la dirección técnica, Gustavo Alfaro estará al frente de una selección por segunda vez consecutiva en un Mundial. Aquí un repaso por la vida y obra del hombre que ilusiona a la Albirroja y a todo un país.
La locutora irrumpe al aire con energía de programa matinal de radio: “¡Saben que lo que más se vende en Areguá son las alcancías del profe Alfaro, los “Alfaritos…!”, dice y explica que se consiguen a 50 mil guaraníes y que los “alfareros” no dan abasto y las risas y voces se mezclan en comentarios sobre el Mundial, las expectativas, en la espera del contacto con los enviados, yendo al corte que vende televisores.
El fenómeno, más allá de la felicidad que aportó la clasificación, tiene mucho que ver con la capacidad motivadora de Alfaro, algo que construyó en el tiempo, desde el joven futbolista, el empecinado técnico del fútbol de ascenso en la Argentina, su llegada a primera división, su paso por Boca Juniors y el salto final a ser técnico de selecciones.
Ahora sueña con dar junto a la Albirroja el paso más grande de su carrera. “Nosotros tenemos que pasar de ser un equipo que amenaza de contragolpe a un equipo que tiene letalidad de contragolpe, que va a definir de contragolpe”, dice Alfaro tras el último amistoso y anticipa una figura táctica que tomará forma definitiva en los tres partidos de la fase de grupos.
Un hombre que, con trabajo, enciende una ilusión, una constante en su vida. Gustavo Alfaro nació en Rafaela, Santa Fe, y le dicen Lechuga, porque de joven su cabellera encrespada se parecía a un atado de hojas de la hortaliza.
En el Atlético de Rafaela de Santa Fe pegó el salto del amateurismo al profesionalismo en 1989
LIDERAZGO INNNATO
Cuenta Miguel González, periodista del portal Rafaela Noticias, que el actual técnico de la Albirroja era volante central, número 6 en nuestro país, 5 en la Argentina. “Siempre fue caudillo, líder dentro de la cancha, más bien rústico, no era un creativo. Era más de marca, despliegue, de estar apoyando. Esporádicamente llegaba al gol, pero hizo goles importantes, siempre era el que hablaba, ponía la cara, el capitán”, describe. “Flaquito, parecía endeble, pero era aguerrido como jugador, mucha marca, estaba en todos lados, gran líder”, agrega.
Jugó en Sportivo Norte y Villa Alvear de Chaco y entre los años 84 al 93 jugará en el Atlético de Rafaela en una carrera en la que “pega el salto del amateurismo al profesionalismo en el 89”, cuenta el colega. “Juega un torneo que le permite clasificarse al ascenso Nacional B, actual primera nacional, y él fue el capitán, caudillo, referente principal, porque se había formado en el equipo y era un técnico dentro de la cancha, era muy profesional, serio, estudioso”, memora.
Miguel González, periodista del portal Rafaela Noticias
Perseguir ese ascenso era como un sueño impensable para un club de una ciudad mediana que tenía una liga local de poco más de 10 equipos, pero lo hicieron, ganaron un regional provincial y clasificaron al nacional. “Arranca como futbolista, desde las formativas, se hace capitán del equipo y es el referente que logra ascender”, resume.
Néstor Clivati, de radio El Espectador de Rafaela, confirma lo anterior: “Lo sigo desde el 89 cuando consiguió el ascenso con el Atlético”, cuenta. Desde Miami, donde cubre en estos días la participación de Argentina en el Mundial, cuenta que mantiene una buena relación con Alfaro, que sus familias son amigas y que también estará atento a la suerte de Paraguay en el torneo.
De su liderazgo apunta que “viene de su personalidad, de joven, era la voz cantante, el que ponía el umbral del temperamento y siempre tuvo buena comunicación con los compañeros y el entorno. Tiene un aire intelectual, pero se debe a su formación, que fue importante”.
DISYUNTIVA
Alfaro contó en primera persona que debió elegir entre su carrera universitaria o seguir su pasión por el fútbol: “Mi camino empezó cuando tenía 28 años, después de dejar la carrera de Ingeniera Química a falta de diez materias para el título. La decisión fue muy difícil de entender por mis padres. Años antes había llegado a un acuerdo con ellos para pausar mis estudios y dedicarme al fútbol por completo. Fue cuando llegamos con Atlético de Rafaela al Nacional B. En una categoría así, ya tienes que entrenar todos los días, sin tiempo para enfocarte en los estudios u otros asuntos. “Déjenme hacer esto que es lo que soñé toda mi vida. Porque ingeniero puedo ser a los 40, pero futbolista no”, les dije. Y ellos aceptaron”, apuntó en el sitio Coaches Voice (La voz de los técnicos).
Sigue contando el profe: “Entonces jugué tres años y medio, y después me retiré. Ya me había sacado el gusto por jugar. Pero al volver a la ingeniería no cumplí con mi parte del trato con mis padres: terminar la carrera.
Ahí sentí que la pasión por la ingeniería se había muerto y había nacido mi verdadera pasión, que era la que tenía de chico cuando soñaba con los domingos del fútbol de primera división. Como no lo había alcanzado como jugador, sí quería hacerlo como entrenador de un equipo de primera.
Debió pasar diez años en segunda división para poder hacer realidad la ilusión de poder disfrutar el privilegio de estar en primera, pero llegó. Por eso digo siempre a mis jugadores –también a mis hijas– el valor de perseguir los sueños. Lamentablemente mis padres ya no estaban con vida para poder verlo hecho realidad”, narró. Quizá de la ingeniería le venga el afán de mantener el orden y las estructuras en sus equipos.
CONDUCTOR DE GRUPOS
Más tarde, dice González: “Asciende, juega en el profesionalismo, comienzan a codearse con el futbol nacional, cuando se retira, pasa a ser el técnico del equipo y en su cuerpo técnico hasta hoy está Carlos González, que jugaba de 8 a su lado en Atlético Rafaela y Sergio Chiarelli, que es el preparador físico de sus equipos, era también del club y se conocen desde chicos”, cuenta.
Clivati agrega que “Claudio Cristofanelli lleva 20 años con ellos. Habla muy bien de él, saber rodearse y mantener el equipo en el tiempo”. Entiende que allí está una de las claves de su desarrollo: “Esa química que logra en los vestuarios viene de la que él generó en su cuerpo técnico y sus ayudantes. Si bien es notorio el caso de Paraguay, no es la primera vez que despierta un grupo, ya lo hizo con otros planteles en otras campañas, no es infalible, pero sus jugadores siempre destacan esa empatía que logran él y su cuerpo técnico que lo respalda”.
Néstor Clivati, de radio El Espectador de Rafaela
Dirigiendo Atlético Rafaela en su primera experiencia, cuenta González que “estuvo a punto de ascender a la primera, llegó a jugar definitorias con Estudiantes de La Plata, donde el capitán era Juan Sebastián Verón”, apunta.
Después pasa a Olimpo de Bahía Blanca, Belgrano, Quilmes y en un tiempo más consigue llegar a dirigir en primera división y disputa la Copa Sudamericana con Arsenal de Sarandí. “Es todo mérito suyo, porque no era un tipo de Buenos Aires que crece codeado con los más grandes, viene del fútbol del interior, de una liga provinciana”, destaca.
SEGUNDO MUNDIAL
Alfaro lo cuenta así: “Por eso, después de dirigir a Boca, sentí que lo que tenía que hacer en Argentina estaba cumplido…Yo he estado en cuatro mundiales seguidos, desde Alemania 2006 a Rusia 2018, trabajando para una televisión de Colombia. Antes de cada partido, miraba abajo desde la posición de la cabina de televisión y me fijaba en los seleccionadores y siempre me hacía las mismas preguntas: “¿Por qué yo no estoy ahí? ¿Qué me falta para dirigir en un Mundial?”.
Clivatti recuerda que “pensó en dejar de dirigir después de Boca, que fue traumático para él, pero después hace un quiebre positivo y pasa de ser entrenador de seleccionados”. Primero en Ecuador (2020-22), con el que fue a Catar, luego Costa Rica (2023-24) y finalmente Paraguay. Con 63 años cumplidos el 14 de agosto pasado, tendrá su segunda experiencia mundialista consecutiva.
González apunta: “Desde siempre fue un conductor de grupo, líder, un tipo preparado, estudioso, formado, lector de muchos temas. No solo estudia el fútbol, sino también las cosas cotidianas, no es que vende humo”. Señala que “su familia tenía una pequeña industria metalúrgica que quebró en una época difícil, creo que de autopartes, no viene de un hogar de carencias, y el equipo del que es referente es del centro de la ciudad. Al Atlético le dicen la Crema es un club importante en lo social”.
Entiende que es un emblema de Rafaela, “una ciudad con poder adquisitivo que sobresalió en la región y en el país. Tiene una idiosincrasia de gente que provino en gran medida de la inmigración italiana que dio empuje y desarrollo, e instaló fábricas de caramelos, colchones, lácteos, frigoríficos, etc.”.
El Atlético de Rafaela administra además el autódromo de la ciudad, reconocido internacionalmente, al punto de que “los autos de las 500 millas de Indianápolis corrieron aquí en el 71 y allí en ese predio está el centro de entrenamiento que tiene el complejo de canchas e instalaciones del fútbol”.
UN REFERENTE EN SU COMUNIDAD
Perfila a Alfaro como “un muchacho de clase media que aprovechó oportunidades y que trabajó duro. No sé si soñó lo que le dio el fútbol” y comenta que “es muy reconocido y querido en la ciudad como un referente de fútbol en el mundo, no viene muy seguido, pero cuando lo hace suele dar charlas a los juveniles y se lo escucha con respeto”.
Clivati agrega que “es una figura admirada por sus valores, su compromiso, tiene una identificación con Atlético, pero lo quieren en general. Hace muchos años se fue de la ciudad donde quedan algunos familiares”.
A la hora de trazar un perfil, apunta que “es una persona presente, es amigo de los amigos, es afectuoso, tiene siempre buena memoria emotiva y creo que en dosis se nota cuando puede llegar a un grupo de profesionales”.
Agrega que “si repasas sus declaraciones, las matiza con alguna riqueza conceptual, con hechos que tienen que ver con el jugador persona y es un recurso que lo hace un entrenador distinto, que llega al jugador y le toca la fibra más íntima, lo que le agrega valor a su liderazgo como jefe de grupo”. En diciembre de 2025, lo homenajearon en la fiesta del deporte en su Rafaela natal.
UNA CAMISETA ESPECIAL
“Fue una experiencia impresionante, el profe Alfaro me trató como su hijo, me sentí como un niño chiquito al que su papá le da un abrazo”, cuenta Ignacio Villalba Denis, el dibujante guaireño que pinta camisetas biográficas de futbolistas y personalidades destacadas.
Comenta que esperó media hora en la portería de la APF en Ypané “hasta que escuché la radio que decían ‘déjenle pasar a Ignacio Villalba’. La seguridad era tremenda y cuando logré entrar vi la locura que genera el profe, porque cuando él salió incluso hasta los que trabajan todos los días allí se acercaron para tomarse una foto con él”, recuerda.
“Fue superamable supercorrecto, tenía un aura y me puse muy nervioso, fue tan lindo y emocionante. Me hicieron un video los de la Albirroja y ahí le dije a Alfaro que esto es por todos los paraguayos, por lo que nos devolviste y cuando vio el cuadro se le iluminaron los ojos. Casi se me escapan algunas lágrimas y me abraza el profe y me dice ‘muchísimas gracias, voy a llevarme a un recuerdo muy bonito de Paraguay’”, concluye.
Ignacio Villalba Denis, el dibujante guaireño con el profe Gustavo Alfaro
La Albirroja entra hoy al Mundial más tecnológico de la historia
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La Selección Paraguaya debuta este viernes frente a Estados Unidos en un Mundial que promete marcar un antes y un después en la historia del fútbol. Más allá de la expectativa deportiva que genera el estreno albirrojo, la Copa del Mundo 2026 se distingue por ser la primera en desplegar un conjunto de tecnologías sin precedentes, con la inteligencia artificial como protagonista central.
Según destaca el medio RT, esta edición del torneo será la más avanzada desde el punto de vista tecnológico, incorporando herramientas que nunca antes habían sido utilizadas de manera tan amplia en una competición mundialista. La innovación alcanzará tanto a los jugadores y entrenadores como a los árbitros, transformando la forma de analizar, interpretar y gestionar cada partido.
Una de las principales novedades será el acceso universal a sistemas de inteligencia artificial capaces de analizar en tiempo real los movimientos de los futbolistas y el comportamiento táctico de los equipos. De esta manera, todas las selecciones participantes podrán disponer de información detallada para evaluar rendimientos, detectar patrones de juego y ajustar estrategias durante la competencia.
Otro avance inédito es la creación de avatares tridimensionales de cada jugador. Estos modelos digitales, elaborados a partir de escaneos corporales, permitirán reconstruir con precisión las acciones más polémicas del encuentro y servirán de apoyo para determinar fueras de juego, posibles infracciones, manos o faltas dentro del área.
La tecnología también estará presente en el balón oficial, equipado con sensores internos capaces de registrar contactos y movimientos. Esta información complementará el trabajo del sistema de videoarbitraje (VAR), aportando datos adicionales para esclarecer jugadas controvertidas.
Asimismo, los cuerpos técnicos recibirán estadísticas en vivo sobre desplazamientos, intensidad física y posicionamiento de los futbolistas, una herramienta que hasta hace pocos años estaba reservada a algunos de los clubes más avanzados del mundo.
Interpretación correcta
Para los especialistas, el desafío ya no consiste únicamente en recopilar grandes volúmenes de información, sino en interpretarla correctamente.
Franco Impellizzeri, editor jefe de la revista Science and Medicine in Football e investigador de la Universidad Tecnológica de Sídney, señaló que la mayoría de las grandes selecciones ya incorporan expertos en ciencia del deporte y análisis de datos, además de investigadores especializados que colaboran de forma permanente con los equipos.
Así, mientras Paraguay inicia su camino mundialista frente a Estados Unidos, también será protagonista de una experiencia inédita: disputar el primer Mundial en el que la inteligencia artificial, los sensores y los modelos digitales tendrán un papel tan decisivo como el talento dentro del campo de juego.