Desde esta semana, el Ministerio de Salud reporta un importante aumento de contagios y fallecidos por COVID-19. Esto hace que todas las actividades previstas para Caacupé, que se desarrollarán el 7 y 8 de diciembre y que recibirán a miles de peregrinantes en la Villa Serrana, dependa exclusivamente de la situación sanitaria que se vaya desarrollando con el paso de los días.

Hasta la semana pasada todo estaba aprobado para la fiesta patronal más importante del país, atendiendo a que la cantidad de casos de coronavirus no superaba los 25 diarios y en cuestión de decesos eran uno o ninguno. Desde la fecha todos los detalles serán analizados cada cuatro o cinco días para dar el visto bueno final.

“El mismo ministro Borba ya nos dijo que hay que empezar a mirar con cautela las fiestas de Caacupé”, dijo monseñor Ricardo Valenzuela, en contacto con canal GEN. Esto ante el repentino sobresalto que se registra desde esta semana en cuanto a contagios, resaltó.

El obispo manifestó que tras la primera reunión que se desarrolló hace unas semanas todo era positivo y que dentro de las medidas sanitarias solo se iba a tener en cuenta el uso de tapabocas, lavado de manos, desinfección constante y la peregrinación mediante el sistema de burbujas, para evitar el uso de tapabocas durante la caminata.

“Vamos a seguir expectantes, porque no sabemos qué es lo que va a pasar. Ahora el protocolo se daría desde mediados de noviembre más o menos”, confirmó y agregó que por el momento van a mantener las reuniones constantes, para ir organizando siempre desde el punto de vista del Ministerio de Salud.

“Dejo todo en manos de las autoridades sanitarias”, manifestó Valenzuela al ser consultado sobre la exigencia del esquema completo de vacunación o reducir el número de personas que van a llegar hasta la basílica. Concluyó que es un tema bastante delicado y que todo será monitoreado por el MSPBS.

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Fallecidos, 8 de los 10 sin vacuna

La doctora Sandra Irala, directora interina de Vigilancia de la Salud, reveló que varios departamentos densamente poblados registraron un aumento de casos de COVID-19 en la última semana y que de los últimos 10 fallecidos a raíz de complicaciones, entre el miércoles y jueves pasados, 8 personas no tenían vacunas contra el virus.

“En los dos últimos días reportados tuvimos 10 fallecidos, de los cuales 8 estaban sin vacunación. La inmunización es la mejor estrategia, si es que enfermó será en forma leve. Si no tenemos más cantidad de población vacunada vamos a lamentar la pérdida de paraguayos y paraguayas. Evitemos enlutar familias paraguayas. Estamos a tiempo”, dijo la doctora Irala.

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