El abogado Edward Arca, titular del Centro de Atención al Deudor (Cenade), manifestó que las deudas aumentaron durante la época de la pandemia del COVID-19 para personas particulares y comerciantes, que ante el reclamo de sus acreedores en muchos casos no cuentan con información suficiente para no perder sus bienes particulares ni cerrar sus locales comerciales.

El profesional insta a pedir ayuda financiera a toda persona imposibilitada de cumplir con las deudas que lo puedan agobiar apoyándose en leyes vigentes. Recordó que cientos de empresas cerraron sus puertas y sus propietarios se declararon en insolvencia a partir de la crisis económica que se agravó con el inicio de la pandemia y sus consecuentes restricciones.

“La legislación es aplicable para todos los deudores en general. Sean civiles o comerciantes, la ley solo hace un distingo por las exigencias y las opciones. Para los comerciantes, sean chicos, medianos, grandes u holdings de empresas. La información es poder, cuanta más información tenga una persona va a tener mayores herramientas para poder sentarse a negociar las deudas que tenga”, expresó Arca.

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Indicó que mediante leyes vigentes que amparan a deudores se pueden salvar sus negocios y en consecuencia pagar a sus acreedores. En ese sentido, plantea asesoramiento con el Centro de Atención al Deudor (Cenade) al número (021) 233-493 o acercándose a la sede sobre Teniente Fariña 1021, casi Estados Unidos, Asunción.

“Accionistas, empresarios, agricultores, un empleado que se quedó sin trabajo o un trabajador que tiene problemas por la tarjeta de crédito, pueden acercarse a nosotros. Personas que se endeudaron por pagarés o cheques, pueden acercarse a nosotros. Lo único que diferencia es la clasificación de las deudas y las exigencias de la ley”, declaró Arca durante una entrevista televisiva.

Acudir a tiempo con especialistas

Para el abogado, lo importante es acudir a tiempo para pedir ayuda a especialistas, a quienes considera una especie de “médicos financieros” de sus clientes en la parte patrimonial de las deudas. Recalcó que todas las deudas tienen solución a pesar de la gravedad que pueda aparentar la situación.

“Lo importante es asumir esa responsabilidad de asistir, llegar hasta el asesor y comentarle la situación. La gente está haciendo lo que mal aprendieron. Están quitando un crédito para pagar otro crédito. Ese es el principio del fin, porque todos los créditos van generando intereses. Ese escenario hace que explote esa situación”, afirmó.

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Amparados en leyes vigentes

Recordó la Ley 154/69 que prevé la supresión de intereses de una cuenta y la imposibilidad de los acreedores de rematar los bienes del deudor. Citó el artículo 45 que menciona el perdón de un porcentaje de la deuda para reorganizarse y poder cumplir con los acreedores, pero a la vez salvando su patrimonio.

“Entonces la persona puede proyectar ciertamente el pago en un futuro de las obligaciones. Además, la imposibilidad de rematar los bienes del deudor, rematar sus vehículos o secuestrar sus mercaderías. La persona puede seguir trabajando y emplear mano de obra. Asimismo, puede reclamar quitas, también puede reclamar que cierta parte de la deuda se le perdone”, explicó.


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