Desde la Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas (FAPI) piden al Estado paraguayo garantizar la vida de los miembros de la comunidad indígena Mbya Guaraní, además mantener la seguridad de su territorio y la conservación de la zona desde la perspectiva de bioculturalidad.
En una nota dirigida al presidente de la República, Mario Abdo Benítez, expresan su preocupación por la situación de las comunidades indígenas que viven desde tiempo inmemoriales en su territorio ancestral denominado Tekoha Guasu, reserva para Parque San Rafael.
“Estas comunidades desde hace tiempo se encuentran sufriendo una falta de respuesta efectiva a sus reclamos”, apunta la misiva. Resalta que las comunidades indígenas del pueblo Mbya Guaraní tienen más de 14.000hectáreas aseguradas. “Sobre ellas sufren los impactos de la deforestación, cultivos ilegales y atropellos por parte de personas extrañas a estas”, puntualiza.
Aclara que también existen comunidades que tienen el dominio y que se encuentran reclamando la legalización de sus tierras. “A quienes aún el Estado paraguayo no han respondido efectivamente ni a través del Indert ni por el Indi y también dentro las mismas sufren las presiones por parte de personas que cometen hechos ilícitos”, señala.
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Instan al mandatario a reparar el daño que sufren las comunidades y respetar los derechos indígenas por parte de los intervinientes. “Necesitamos con suma urgencia que usted como presidente de la República ordene acciones que puedan precautelar los derechos humanos fundamentales a los miembros de las comunidades indígenas Mbya Guaraní”, resalta.
Por último, piden que las acciones a ser emprendidas por el Estado en este territorio indígena, que es además área protegida, sean desarrolladas con respeto a los derechos humanos de los pueblos indígenas y sea una tarea interinstitucional.
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La Feria Ore abrirá sus puertas con dos días dedicados al arte y la cultura indígena
El arte, la tradición y la identidad de los pueblos originarios volverán a reunirse en una nueva edición de la Feria ORE de Arte y Artesanía Indígena, que se desarrollará los días 8 y 9 de agosto, de 09:00 a 20:00, en el Espacio Cultural Staudt (Iturbe 333 casi Mariscal Estigarribia), con acceso libre y gratuito para todo público. La propuesta busca acercar a la ciudadanía al patrimonio cultural indígena y apoyar el comercio justo mediante la venta directa de artesanías.
La feria reunirá a artesanas y artesanos de distintas comunidades indígenas del país, quienes ofrecerán piezas elaboradas con técnicas ancestrales, como cestería, arte plumario, textiles en fibra de caraguatá y algodón, además de tallados en madera de palo santo, entre otras creaciones que reflejan la riqueza cultural del Paraguay.
Además de la exposición y comercialización de artesanías, la programación incluirá presentaciones artísticas y actividades culturales que permitirán a los visitantes conocer de cerca las expresiones, saberes y tradiciones de los pueblos indígenas. La iniciativa constituye un espacio de encuentro entre productores y público, al tiempo de fortalecer la economía de las comunidades participantes y promover la valoración de su patrimonio cultural.
La organización invita a las familias y a la ciudadanía en general a participar de esta experiencia cultural en el Espacio Cultural Staudt, un punto de referencia para actividades artísticas en el Centro Histórico de Asunción, donde durante dos jornadas el talento y la creatividad de los pueblos originarios serán los principales protagonistas.
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Senado rinde homenaje a Serafina Dávalos, con llamado a preservar su legado histórico
Con un homenaje a Serafina Dávalos y un llamado a preservar su legado, la Comisión de Familia, Niñez, Adolescencia y Juventud, presidida por la senadora Lizarella Valiente, celebró el Día del Abogado (conmemorado el 1 de agosto) con el conversatorio “Mujeres políticas y humanismo”, realizado en la sala de sesiones del Congreso Nacional. La actividad propició un espacio de reflexión sobre el liderazgo femenino, la participación política y la defensa de los derechos de las mujeres.
Durante la apertura del encuentro, Valiente explicó que la iniciativa surgió con el propósito de mantener viva la memoria de Serafina Dávalos, a quien definió como una luchadora incansable por los derechos civiles y políticos de las mujeres.
La legisladora afirmó, además, que su legado constituye un ejemplo para las nuevas generaciones y un símbolo de la participación femenina en la vida cívica y política del país. “Su lucha permitió conquistar importantes derechos civiles y políticos”, expresó.
Seguidamente, la senadora Esperanza Martínez destacó el papel transformador de la participación femenina en la vida política. En ese sentido, sostuvo que “una mujer que hace política le cambia la vida a otra mujer, pero muchas mujeres que hacen política cambian la política”, al señalar que la presencia femenina aporta una perspectiva distinta en la toma de decisiones.
Visión integral y múltiples roles
Asimismo, afirmó que las mujeres poseen una visión integral de la realidad debido a los múltiples roles y responsabilidades que asumen en los distintos ámbitos de la vida. “Las mujeres somos multifacéticas, porque eso es lo que nos obliga la sociedad”, manifestó.
Durante el conversatorio, la jueza de la Niñez y la Adolescencia, Pili Rodríguez, resaltó la importancia de conocer la historia y el legado de Serafina Dávalos, destacando su aporte a la defensa de los derechos de las mujeres y su influencia en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.
Por su parte, Rosmary Dávalos, sobrina-nieta de Serafina Dávalos, agradeció el homenaje brindado a la destacada jurista y expresó su deseo de que las nuevas generaciones continúen inspirándose en su ejemplo. “Ojalá que las mujeres aquí presentes sigan los pasos de Serafina para continuar el proceso de defensa de los derechos de la mujer”, manifestó.
Mesa de trabajo
En otro momento del conversatorio, la senadora Lizarella Valiente anunció la conformación de una mesa de trabajo para impulsar la puesta en valor de la vivienda de Serafina Dávalos, iniciativa que será impulsada por la Secretaría Nacional de Cultura.
Explicó que el objetivo es restaurar y acondicionar este inmueble de importante valor histórico y arquitectónico, para convertirlo en un espacio destinado al encuentro ciudadano, el debate, la promoción cultural y las expresiones artísticas.
Por su parte, el actor Gustavo Ilutovich valoró la iniciativa de restaurar la vivienda, al considerar que su recuperación permitirá preservar el legado de una figura fundamental en la historia del Paraguay.
¿Serafina dónde estás?
Como parte de la programación, se presentó el monólogo “Serafina, ¿dónde estás?”, escrito e interpretado por el actor Gustavo Ilutovich y dirigido por el maestro Agustín Núñez. La puesta en escena ofreció un recorrido por la vida y el legado de quien fue la primera mujer abogada del Paraguay y una de las primeras profesionales del derecho en la región.
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Publican una guía sobre plantas alimenticias de los mbya guaraní
Investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional Asunción (FACEN – UNA) publicaron un material que documenta el uso tradicional de especies vegetales silvestres por parte de comunidades mbya guaraní de Itapúa, contribuyendo a la preservación de conocimientos ancestrales y a la valoración del patrimonio biocultural del Paraguay.La “Guía de plantas silvestres alimenticias de los mbya guaraní de San Rafael” fue publicada en el marco del proyecto “Las especies vegetales silvestres comestibles de las comunidades mbya guaraní de la Reserva para Parque Nacional San Rafael, Itapúa, Paraguay”, financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) mediante el Programa Prociencia, con apoyo del FEEI.La publicación reúne conocimientos transmitidos durante generaciones sobre plantas utilizadas para la alimentación y constituye un esfuerzo por acercar este patrimonio tanto a la comunidad científica como al sector educativo y a las propias comunidades locales. Según los autores, la obra busca contribuir al reconocimiento del acervo biocultural de los mbya guaraní y destacar la importancia de sus territorios para el desarrollo de sus modelos económicos, sociales y culturales.
ESPECIES DOCUMENTADAS
La guía registra y describe 38 especies vegetales utilizadas como alimento por los mbya guaraní, entre ellas, frutos, raíces, hojas, brotes y otras partes vegetales recolectadas en distintos ambientes. Entre las especies documentadas se encuentran el pindó (Syagrus romanzoffiana), el guembé (Thaumatophyllum bipinnatifidum), el pakurí (Garcinia gardneriana), la guavira (Campomanesia xanthocarpa), el ñangapiry (Eugenia uniflora), el arasá (Psidium guajava), diversas especies de inga (Inga spp.), así como plantas menos conocidas que forman parte de la alimentación tradicional de las comunidades.Cada ficha incluye información botánica, nombres en lengua mbya guaraní, fotografías, descripción de los ambientes donde crecen las especies y detalles sobre las formas de aprovechamiento alimenticio. En la guía se resalta que las plantas silvestres forman parte de sistemas alimentarios construidos históricamente por las comunidades mbya guaraní y están estrechamente vinculadas a su identidad cultural, sus prácticas de recolección y sus formas de relacionarse con el entorno.
CAMPO DE ESTUDIO
El estudio se desarrolló en comunidades ubicadas dentro y alrededor de la Reserva Parque Nacional San Rafael, considerada uno de los remanentes más importantes del Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA), uno de los ecosistemas más amenazados del mundo.
La investigación contó con la participación de investigadores locales y referentes comunitarios, entre ellos, líderes, sabios y conocedores de las plantas de las comunidades Pindo’i, Pindoju y Arroyo Morotĩ.
La reserva abarca aproximadamente 73.000 hectáreas y alberga bosques subhúmedos, bosques ribereños, sabanas y áreas de uso comunitario.
Este territorio forma parte del espacio ancestral de los mbya guaraní y constituye una fuente fundamental de alimentos, medicinas, materiales de construcción y elementos asociados a la vida ceremonial y espiritual.
Sin embargo, la región enfrenta una creciente presión debido a la deforestación, la expansión agrícola y otras transformaciones del paisaje, factores que afectan tanto la biodiversidad como la disponibilidad de especies utilizadas tradicionalmente por las comunidades.
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Batata morada vuelve a cultivarse en Caaguazú y apunta al mercado local
Unas 10 familias indígenas Mbya Guaraní del departamento de Caaguazú retomaron el cultivo de la batata morada o Jety Karau, una variedad nativa ancestral que forma parte de la alimentación tradicional de estas comunidades y que actualmente busca recuperar espacio tanto en el consumo cotidiano como en el mercado nacional. Como parte de estas iniciativas de recuperación de cultivos tradicionales, las comunidades también impulsan el cultivo de maíz morado.
Existe un renovado interés en torno a esta variedad de batata, considerada de alto valor nutricional y utilizada en la alimentación, explicó Jarýi Sara Benítez, quien vive y trabaja en la mencionada comunidad, en conversación con La Nación/Nación Media.
Benítez señaló que el Jety Karau fue perdiendo presencia con el paso del tiempo debido al reemplazo por otros cultivos y alimentos. Indicó que el proceso de recuperación de semillas llevó tiempo y que actualmente unas 10 familias indígenas ya lo producen.
“Es un cultivo ancestral. Solo que con el tiempo ha ido desapareciendo al ser reemplazado por otro tipo de cultivos o alimentos. Recuperar la semilla llevó su tiempo y hoy día unas 10 familias indígenas ya lo están produciendo con mucho entusiasmo, esperamos que el interés aumente y con ella el área de siembra”, expresó.
Uso alimentario y propiedades tradicionales
Explicó que las mujeres gestantes la consumen asada bajo cenizas con el objetivo de aumentar la leche materna, mientras que personas con diabetes la consumen cocinada al vapor y enfriada. Asimismo, indicó que las hojas son utilizadas para aplacar la acidez estomacal.
Añadió que su uso culinario es amplio y puede consumirse hervida, al vapor, asada, con miel, en dulces, salsas o en preparaciones como ñoquis.
“Es un alimento muy completo y ha sostenido por generaciones los hogares indígenas. Las comunidades sienten la necesidad de recuperar su patrimonio alimentario autóctono y esta es una de las iniciativas”, manifestó.
Primeras experiencias de comercialización
En cuanto a la comercialización, Benítez indicó que actualmente el objetivo principal es reincorporar el Jety Karau a la alimentación cotidiana de las familias indígenas, al tiempo de fortalecer una producción con capacidad para generar excedentes destinados a la venta.
“De momento buscamos que las familias de las comunidades lo vuelvan a incluir en su alimentación cotidiana y apuntamos a producir con capacidad para excedente y comercializarlo. Estamos haciendo una primera experiencia con la confitería Karu que incluye en su menú como ñoquis. El único modo de volver sostenible algo es haciendo que a la sociedad le guste, agrade y convenga”, dijo.
Disminución de superficies cultivadas
Según el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), la baja productividad y la escasa información del cultivo son algunas de las causas de la disminución de las superficies sembradas y de su rendimiento.
De acuerdo con datos del Censo Agropecuario Nacional 2022, comparados con los del Censo Agropecuario Nacional 2008, la superficie cultivada de batata ronda entre 20.000 y 25.000 hectáreas aproximadamente.
Benítez señaló además que no existen políticas de protección o recuperación de especies agrícolas alimentarias y mencionó que situaciones similares afectan a variedades de mandioca y maíz utilizadas tradicionalmente en el país.
“Las variedades de mandioca, que al tener unas 60 variedades hoy día no sobrepasan ni seis las variedades que se conocen y usan. Los maíces han corrido con la misma suerte. Y así, el verdadero patrimonio sostén de la esencia identitaria del Paraguay va desapareciendo lentamente”, afirmó.