Un grupo de jóvenes voluntarios de Asunción, desde hace cinco años viene trabajando con acciones encaminadas para una mejor calidad de vida tanto de las personas, así como de animales en situación de calle.
La iniciativa, liderada por el concejal de Asunción José Alvarenga Bonzi, congrega a estos jóvenes quienes cada año cuando empieza la temporada invernal, se dedican a fabricar camitas para animales sin hogar.
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Lo interesante de esta propuesta es que las camas son fabricadas de cubiertas recicladas, ya que apunta a dos objetivos: la inclusión del derecho animal dentro de la sociedad y el cuidado y protección del medio ambiente con materiales reutilizables.
Quieren llegar a 100 animales
“Cada año lo hacemos antes de que llegue el invierno, para los animales en situación de calle que viven por ejemplo en gasolineras o frente a las despensas. Siempre hay uno o dos perros que están por allí, pero cuando llega la temporada de bajas temperaturas, estos animales no tienen lugar donde cobijarse”, expresó Alvarenga.
Con esa premisa, el grupo de jóvenes inició la fabricación de unas 100 camitas, y además de buscar proteger a los perros del frío, también se busca dar uso a materiales que aparentemente ya no sirvan a través del reciclaje.
“Para esta ocasión queremos llegar por lo menos a 100 animalitos que están por la calle, pero generalmente se sobrepasa esa cantidad que nos proponemos”, indicó.
Si bien son trabajos que no buscan el lucro, cada año hay personas que piden las camitas, no necesariamente para los animales en situación de calle, sino para sus mascotas, agregó, y en este caso lo que hacen es que en lugar de venderlas intercambian por materiales para poder elaborar más camas.
No se venden
“No vendemos, pero damos la opción de hacer trueque con materiales y los interesados pueden acceder a más información a través de mis redes sociales, José Alvarenga Bonzi, o acercarse hasta el puesto comando”, agregó.
La mencionada iniciativa se enmarca en dos de los tres principales pilares del proyecto político del joven concejal. Uno de ellos es la inclusión del derecho animal dentro de la sociedad, el cuidado y protección del medio ambiente, y el tercero es la lucha contra la corrupción, legislando sobre el uso del dinero del contribuyente asunceno.
Con estos pilares, el proyecto apunta a mejorar la calidad de vida de los pobladores capitalinos, acotó.
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Paraguay reivindica su modelo de producción sostenible ante el debate ambiental global
Paraguay reafirmó su compromiso con una producción agropecuaria sostenible durante el Primer Foro de Medio Ambiente y Acción Parlamentaria, realizado en la Cámara de Diputados, donde el ministro de Agricultura y Ganadería (MAG), Carlos Giménez, sostuvo que el país cuenta con una trayectoria consolidada en la implementación de políticas y tecnologías que permiten combinar el crecimiento productivo con la conservación de los recursos naturales.
El encuentro reunió a autoridades y legisladores para analizar los desafíos ambientales y el papel de las políticas públicas en la protección del medio ambiente, en un contexto marcado por mayores exigencias internacionales sobre la sostenibilidad de la producción de alimentos y la trazabilidad de las cadenas agropecuarias.
Durante su exposición, el titular del Ministerio de Agricultura destacó que Paraguay comenzó a desarrollar una legislación ambiental y prácticas de conservación mucho antes de que la sostenibilidad se instalara como un tema prioritario en la agenda mundial.
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Recordó que el país dispone de un marco jurídico ambiental con más de cinco décadas de vigencia y que la adopción de tecnologías agrícolas sostenibles permitió consolidar un sistema de producción reconocido internacionalmente.
“El desafío ya no es solamente producir más, sino producir mejor y de manera sostenible”, afirmó Giménez y señaló que el futuro del sector agropecuario depende de la preservación de los suelos, la disponibilidad de agua, la conservación de los bosques y la capacidad de adaptación frente a los efectos del cambio climático.
El ministro explicó que Paraguay incorporó hace más de 30 años herramientas como la siembra directa, la rotación de cultivos, el uso de abonos verdes, el manejo integrado de plagas, la integración entre agricultura y ganadería y los sistemas silvopastoriles. “Paraguay puede demostrar al mundo que produce alimentos de manera responsable, respetando el medio ambiente y cumpliendo con una legislación ambiental sólida, vigente desde hace décadas”, finalizó.
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Cuidado del suelo, la clave para el futuro de la agricultura paraguaya
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
El Ing. Agr. Carlos Alcides Villalba encabezó una investigación sobre salud del suelo cuya principal conclusión fue que la siembra directa alcanzó su mayor potencial cuando estuvo acompañada por rotación de cultivos, plantas de cobertura y una mayor diversificación del sistema. Los resultados demostraron que la diversificación no solo protege el suelo físicamente, sino que fortalece procesos biológicos esenciales para el reciclaje de nutrientes, la formación de materia orgánica y el mantenimiento de la fertilidad a largo plazo.
El Ing. Agr. Carlos Alcides Villalba se encuentra realizando estudios de doctorado en Suelos y Nutrición de Plantas en la Universidad de São Paulo (Brasil) en su carácter de investigador del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), Centro de Investigación Capitán Miranda. En ese marco, realizó una investigación que dio pie a varias publicaciones científicas sobre el manejo de suelo en territorio paraguayo, aportando conclusiones propias aplicadas a la realidad del país.
En este diálogo con La Nación/Nación Media, el investigador aporta elementos para pensar en una producción sostenible que considere el suelo como elemento fundamental que requiere un manejo adecuado y normado a partir de evidencias científicas aplicadas a la realidad local.
–¿Cuál es la línea de investigación que estás realizando actualmente?
–Mi línea de investigación se centra en la salud del suelo y la sostenibilidad agrícola. Trabajo con indicadores físicos, químicos y biológicos del suelo, buscando entender cómo las prácticas de manejo influyen en su funcionamiento integral. Es decir, no evaluamos el suelo solo como soporte para producir, sino como un sistema vivo y multifuncional, capaz de reciclar nutrientes, almacenar carbono, regular el agua, sostener raíces y mantener la productividad en el tiempo. Ese enfoque es importante porque permite pensar la agricultura desde una mirada más completa: producir, pero al mismo tiempo conservar el recurso suelo y fortalecer la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.
–Recientemente vimos una publicación en la revista internacional Soil Systems sobre actividad biológica del suelo en sistemas agrícolas de Paraguay. ¿En qué contexto surge esta investigación y cómo se desarrolló?
–Se trata de un estudio que utilizó un experimento histórico del IPTA iniciado en 1991 en Capitán Miranda (departamento de Itapúa), donde evaluamos cinco sistemas agrícolas representativos de la región con diferentes formas de preparación del suelo, intensidades de diversificación de cultivos y uso de especies de cobertura. Esto nos permitió generar evidencia científica propia para comprender cómo las decisiones de manejo influyen en la actividad biológica del suelo después de más de tres décadas. Ese escenario nos permitió generar evidencia propia, bajo condiciones reales de producción, sobre cómo distintas estrategias de manejo influyen en la actividad biológica del suelo después de más de tres décadas.
EXPERIMENTO A LARGO PLAZO
–¿Cómo se da ese escenario de registros anteriores y qué oportunidades de ampliarlos en el presente tuvieron?
–El experimento de largo plazo iniciado en 1991 permitió reconstruir más de tres décadas de historia de distintos sistemas agrícolas. Esa continuidad nos dio la posibilidad de evaluar procesos que evolucionan muy lentamente, como la actividad biológica del suelo, algo que no puede entenderse con estudios de corta duración. Además, incorporamos herramientas y enfoques que hace 30 años no estaban disponibles, lo que nos permitió ampliar significativamente el conocimiento generado por ese experimento.
–¿Cómo se documentó el uso de suelo y prácticas agrícolas a lo largo de los años?
–Ese trabajo fue posible gracias al compromiso del Departamento de Suelos del IPTA. Durante más de tres décadas, los técnicos e investigadores dieron continuidad al experimento siguiendo rigurosamente los protocolos establecidos. Año tras año registraron las operaciones de campo, las secuencias de cultivos, las prácticas de manejo, las fertilizaciones, las especies de cobertura y todas las intervenciones realizadas en cada sistema. Ese seguimiento permanente es lo que hoy nos da la confianza de relacionar la condición actual del suelo con una historia de manejo bien conocida. Sin esa continuidad institucional, un estudio de esta naturaleza simplemente no habría sido posible.
–¿Cuáles son las conclusiones más relevantes que obtuvieron a partir de estos estudios?
–La principal conclusión fue que la siembra directa alcanzó su mayor potencial cuando estuvo acompañada por rotación de cultivos, plantas de cobertura y una mayor diversificación del sistema. La diversidad de especies aporta residuos y raíces con características diferentes, lo que amplía las fuentes de energía para los microorganismos y favorece una comunidad microbiana más activa y funcional. Eso se reflejó en un aumento de enzimas fundamentales para el funcionamiento del suelo. Observamos mayor actividad de la β-glucosidasa, responsable de la degradación de la celulosa y del ciclado del carbono; de la ureasa, que participa en la transformación del nitrógeno hacia formas aprovechables por las plantas; y de la fosfatasa ácida, que libera fósforo retenido en la materia orgánica. También evaluamos la arilsulfatasa, relacionada con el ciclo del azufre, aunque en este caso no observamos diferencias significativas entre los sistemas.
DIVERSIFICACIÓN
–¿Qué se infiere a partir de estos resultados?
–En conjunto estos resultados muestran que la diversificación no solo protege el suelo físicamente, sino que fortalece procesos biológicos esenciales para el reciclaje de nutrientes, la formación de materia orgánica y el mantenimiento de la fertilidad del suelo a largo plazo.
–¿Por qué es importante que Paraguay genere sus propios datos sobre salud del suelo?
–Primero es importante diferenciar dos conceptos. La actividad biológica del suelo es uno de los componentes de la salud del suelo, pero no representa la salud del suelo en su totalidad. Para saber si un suelo es realmente saludable es necesario integrar sus componentes físicos, químicos y biológicos, porque todos interactúan para determinar cómo funciona ese suelo. Justamente por eso es tan importante que Paraguay genere sus propios datos. El funcionamiento del suelo es muy dinámico y depende de muchos factores como el tipo de suelo, el clima, los sistemas de producción, los cultivos, las prácticas de manejo e incluso la realidad tecnológica de cada país. Por eso, un resultado obtenido en Brasil, Argentina o Europa no necesariamente representa lo que ocurre en Paraguay. Generar evidencia científica bajo nuestras propias condiciones nos permite entender cómo responden realmente nuestros suelos, identificar qué sistemas son más sostenibles y desarrollar recomendaciones basadas en conocimiento local. Hablamos mucho de agricultura sostenible y de salud del suelo, pero esos conceptos deben estar respaldados por datos científicos. Solo así podremos tomar mejores decisiones, orientar políticas públicas y avanzar hacia una agricultura más productiva, más resiliente y verdaderamente sostenible.
–¿Qué nivel de variación respecto a la presencia de actividad biológica es la normal o la correcta, y qué arrojaron los resultados de los estudios?
–En realidad hoy no existe un valor único que permita decir que una actividad biológica es baja, media o alta. Es parecido a la salud de una persona. Dos personas pueden tener valores diferentes en algunos análisis y, sin embargo, ambas estar sanas, porque esos valores dependen de la edad, la alimentación, el estilo de vida y muchas otras condiciones. Con el suelo ocurre algo similar: la actividad biológica depende del tipo de suelo, el clima, el cultivo y el manejo. Por eso, en este estudio no buscamos un número ideal, sino comparar sistemas bajo las mismas condiciones. Observamos que los sistemas más diversificados presentaron una actividad biológica superior, reflejada en enzimas relacionadas con la descomposición de la materia orgánica y el reciclaje de nutrientes, indicando un suelo biológicamente más activo y funcional.
SIMPLIFICACIÓN
–¿Qué tipo de riesgos o deterioros encontraron en suelos donde prácticas como la rotación y la siembra directa no se implementan?
–Paraguay ha avanzado enormemente en la adopción de la siembra directa. Sin embargo, muchas veces esa siembra directa se desarrolla bajo sucesiones simplificadas de cultivos comerciales, principalmente trigo-soja o maíz-soja, con una baja incorporación de rotaciones diversificadas y plantas de cobertura. Según datos nacionales, aunque cerca del 95 % de la superficie agrícola utiliza siembra directa, solo alrededor del 48 % incorpora rotación de cultivos y apenas un 8 % utiliza plantas de cobertura. Con el paso de los años, esa simplificación del sistema comienza a generar problemas. Al reducir la diversidad de especies también disminuye la diversidad de raíces, de residuos vegetales y de procesos biológicos que mantienen el suelo funcionando adecuadamente. Como consecuencia, aparecen con mayor frecuencia problemas de compactación, malezas resistentes, menor aporte de materia orgánica y una menor capacidad del suelo para recuperarse naturalmente. Por eso, el desafío para la agricultura paraguaya ya no es solamente hacer siembra directa. El verdadero desafío es construir sistemas más diversos y equilibrados, porque es esa diversidad la que permite que la siembra directa siga siendo eficiente y sostenible después de décadas de uso.
–Se menciona con frecuencia la alta calidad del tipo de suelo paraguayo en el sur y el este. ¿Existe un registro actualizado que valide eso?
–Es cierto que el sur y el este de Paraguay poseen algunos de los suelos con mayor potencial agrícola de Sudamérica. Pero una cosa es el potencial natural del suelo y otra muy distinta es su estado después de años de producción agrícola. Ese potencial no se mantiene solo; depende del manejo que reciba. Hoy todavía no contamos con suficiente información científica para afirmar con certeza cómo se encuentran los suelos de las distintas regiones del país. Nuestros resultados muestran justamente que no basta con asumir que un suelo es bueno por su origen. Encontramos que factores como el pH estuvieron estrechamente relacionados con la actividad biológica y, en otro estudio, observamos que la acidez del suelo fue una de las principales limitaciones para mejorar su salud. Eso significa que, aunque un suelo tenga un enorme potencial natural, si no corregimos sus limitaciones nunca llegará a expresar todo ese potencial.
EVIDENCIA CIENTÍFICA
–¿Estos resultados podrían servir como incentivo para la consolidación de buenas prácticas de los productores?
–Estos resultados aportan evidencia científica generada bajo las condiciones de Paraguay y ayudan a respaldar decisiones de manejo que muchas veces se basaban principalmente en información de otros países. Ese es uno de los principales aportes del trabajo. Al mismo tiempo, es importante entender que un solo estudio no cambia la agricultura. Este trabajo representa un primer paso dentro de un proceso mucho más amplio. Necesitamos seguir generando investigaciones en diferentes regiones, sistemas de producción y condiciones de suelo para construir una base científica cada vez más sólida.
–¿Qué beneficios obtienen los productores al conservar la salud del suelo?
–Los beneficios son mucho más amplios de lo que muchas veces imaginamos. Un suelo saludable infiltra y almacena mejor el agua, recicla con mayor eficiencia los nutrientes, favorece el crecimiento de las raíces y mantiene una mayor actividad biológica. Todo eso permite que los cultivos aprovechen mejor los recursos disponibles y sean más resilientes frente a sequías, lluvias intensas y otros eventos extremos que hoy son cada vez más frecuentes como consecuencia del cambio climático. Si queremos seguir aumentando la producción en las próximas décadas, el camino no puede ser expandir continuamente la frontera agrícola a costa de nuestros bosques y recursos naturales. El gran desafío es producir más y mejor sobre las áreas que ya están siendo cultivadas, aumentando la productividad sin comprometer la capacidad productiva del suelo. Por eso, cuidar el suelo no debe verse como una obligación ambiental, sino como una estrategia para el futuro de la agricultura paraguaya.
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En Fátima, Latorre destacó el liderazgo basado en la fe y el servicio
El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, participó como disertante de un encuentro internacional de jóvenes líderes cristianos realizado del 16 al 19 de julio en el Santuario de Fátima, Portugal. Allí compartió reflexiones sobre el liderazgo, la formación en valores y el compromiso con el servicio público.
La actividad congregó a jóvenes provenientes de distintos países del mundo con el propósito de fortalecer su preparación como futuros líderes, promoviendo una visión de servicio inspirada en los principios éticos, la fe y el bien común.
Durante su exposición, el presidente de Diputados afirmó que “una formación basada en valores es lo que permitirá a las nuevas generaciones transformar el mundo”, al tiempo de remarcar la importancia de construir liderazgos comprometidos con las personas y el desarrollo de las comunidades.
Asimismo, expresó que fue un honor compartir este espacio de intercambio internacional en Fátima, un lugar de profundo significado espiritual. “Tuve el honor de participar como disertante en un encuentro de jóvenes líderes cristianos provenientes de distintos países, celebrado en Fátima, Portugal, un lugar donde la fe, la esperanza y la paz se sienten de una manera especial”, manifestó.
El encuentro también permitió el intercambio de experiencias y perspectivas entre participantes de diversas naciones, reafirmando la importancia de promover una nueva generación de líderes con vocación de servicio.
El Santuario de Fátima fue construido en el lugar de las apariciones de la Virgen María, es el principal lugar de peregrinación católica de Portugal y uno de los más importantes del mundo.
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Se reportaron varios hechos de crueldad animal, con detenidos
- Ciudad del Este. Agencia regional
Un hombre fue aprehendido por el hecho de maltrato animal con derivación fatal, tras la muerte de un perro por disparos de arma de fuego. El autor fue identificado como Juan Gabriel Ayala Vera (25), domiciliado en el barrio San Miguel del distrito Santa Rita, según reportó el personal policial de la subcomisaría 58.ª.
Ocurrió viernes la noche en la vía pública. El joven portaba un rifle tipo casero, calibre 22, sin documento, de su propiedad, según dijo a los agentes intervinientes. El arma fue incautada. La Policía acudió al sitio ante aviso a la oficina de guardia por parte de vecinos.
Encontraron al animal tendido en la calle con una herida de bala a la altura de la espalda y, con la ayuda de los vecinos, el can fue llevado hasta una veterinaria de Santa Rita, donde no pudo resistir y falleció. El dueño admitió haberle disparado a su perro porque, horas antes, habría agredido a algunos vecinos.
COLGADO
En otro caso, la Policía Nacional intervino en un hecho de crueldad animal en la comunidad de San Patricio, en el departamento de Misiones, luego de que una mujer de avanzada edad colgó con una soga a su perro, pero sobrevivió gracias a la rápida acción. La dueña confirmó que cometió el hecho con la intención de disciplinarlo.
Según el reporte policial, esta situación se registró la noche del viernes, cuando los vecinos de la compañía Potrerito Yvate de la localidad de San Patricio denunciaron que el perro estaba atado con una cuerda suspendido de un árbol y que temían por su vida.
El animal fue llevado hasta un centro veterinario donde los médicos pudieron constatar que no presentaba lesiones de gravedad y lo dieron de alta. El hecho fue notificado al fiscal de turno, Soledad del Puerto, quien ordenó que el animal sea retirado de la vivienda y sea entregado a un familia cercano.