Ante el incremento de los índices larvarios, desde el Ministerio de Salud Pública recordaron que para impedir el aumento del dengue y otras enfermedades arbovirales no se debe desistir de la eliminación de criaderos. Así también, a utilizar barreras de protección para evitar la picadura de mosquitos.
En lo que respeta a la latente amenaza de la salud, el dengue sigue con un reporte de notificaciones de alrededor a unas 700 por semana, en tanto que el número de casos ha aumentado.
Afortunadamente, no se reportan nuevos fallecidos por la enfermedad, pero sí dos casos de chikungunya en la zona norte del país. Esta región es la más preocupante por reportar el mayor número de casos de dengue en este momento, particularmente en los distritos de San Lázaro (Concepción) y Puerto Casado (Alto Paraguay).
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Para protegerse de enfermedades trasmitidas por el Aedes aegypti se insta a la población en general a verificar dentro y fuera de las viviendas, lugares de trabajo y espacios comunes para detectar y eliminar los criaderos del mosquito y así frenar la propagación del dengue, chikungunya y zika.
Así también, se recuerda que ante fiebre persistente o manifestación de signos de alarma como vómitos, dolor abdominal, sangrado de mucosas, debilidad extrema y somnolencia se debe acudir al servicio de salud más cercano, cumpliendo el protocolo sanitario.
Preocupan los casos de sindemia
Desde el Ministerio de Salud se exhibió una preocupación por el nuevo frente que se suma para los luchadores de blanco de primera línea, quienes además del COVID-19 deben batallar contra el dengue, en simultáneo. Señalan que los tratamientos para cada enfermedad se contraponen, lo que complica al médico en su intervención.
Hernán Martínez, titular de la Dirección de Redes y Servicios, lo explicó así: “Es preocupante porque acá la cuestión es que se nos presentan dos enfermedades con un tratamiento muy difícil, porque finalmente lo que se hace para mejorar una de ellas, no podemos hacerlo en la otra. Entonces, entramos en una situación más complicada”, sostuvo.
Martínez recordó que meses atrás venían manifestándose sobre la posibilidad de la infección simultánea de estas enfermedades, situación que ahora es una realidad. “Estamos en una situación que ya veíamos venir y ahora ya está con nosotros. Lo difícil de todo será el tratamiento, todo un desafío”, consideró.
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Dengue: notificaciones se incrementaron un 8 % en las últimas semanas
El Ministerio de Salud informó que en la última semana se reportó un leve incremento del 8 % en las notificaciones del dengue, identificándose los serotipos DENV-1 y DENV-2. Instan a la población a realizar mingas ambientales y eliminar posibles criaderos del mosquito transmisor de la enfermedad.
Según el reporte actualizado de Vigilancia de la Salud, en las últimas semanas se evidencia un leve crecimiento del 8 % en lo que respecta a las notificaciones de dengue a nivel país. Lo que indica que actualmente, el promedio de notificaciones de la enfermedad es de 343 por semana.
“Desde la semana (SE) 11 a la (SE) 13 se han confirmado 19 casos de dengue, identificándose los serotipos DENV-1 y DENV-2”, confirmaron en el reporte. De los cuales 10 son de Asunción, siete en Central y dos en Concepción.
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El informe indica que en lo que va del año son 126 los casos con diagnóstico de dengue acumulados en Paraguay. Se registró una persona hospitalizada por dengue, procedente de San Lorenzo. No se reportan casos fallecidos en este periodo, confirmaron.
Los puntos donde se presentaron aumento de notificaciones son: Central, Asunción, Itapúa, Alto Paraná, Paraguarí, Pdte. Hayes, Cordillera, Canindeyú, Ñeembucú, Boquerón, San Pedro, Amambay, Caaguazú y Alto Paraguay.
Recomendaciones:
- Desechar todo objeto en desuso que acumule agua (tapitas, botellas, envases). Aquellos objetos inservibles que no puedan desecharse como aparatos domésticos, neumáticos u otros.
- Clorar las piscinas para impedir la reproducción de mosquitos, teniendo en cuenta que cualquier recipiente con agua puede convertirse en un criadero del dengue y otras arbovirosis.
- Mantener tapados tanques, tambores, cubetas y cualquier recipiente que contenga agua a ser utilizada.
- Cambiar el agua del bebedero de los animales todos los días, previa higiene (con cepillo, agua y jabón), a los efectos de eliminar posibles huevos que hayan quedado adheridos en las paredes del recipiente.
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Cetosis y salud: la ciencia detrás de la dieta keto
Lourdes Pintos
lourdes.pintos.@nacionmedia.com
La dieta cetogénica o dieta keto, se convirtió en una de las tendencias alimentarias más comentadas de los últimos tiempos. Aunque muchos la asocian exclusivamente con la pérdida de peso, su aplicación clínica va mucho más allá.
Desde el tratamiento de la epilepsia hasta el manejo de trastornos metabólicos como la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina, este enfoque nutricional despierta tanto interés como interrogantes.
En diálogo con La Nación/Nación Media, la nutricionista Guadalupe Varela analiza sus beneficios, limitaciones y las claves para implementarla de manera segura.
¿Qué es la dieta keto y en qué se diferencia de otros planes alimenticios bajos en carbohidratos?
La dieta cetogénica o keto es un estilo de alimentación donde se reduce de forma muy marcada el consumo de carbohidratos (harinas, legumbres, frutas y algunos vegetales) y se prioriza el consumo de grasas como principal fuente de energía.
Esto lleva al cuerpo a entrar a un estado metabólico llamado cetosis donde en lugar de utilizar glucosa empieza a producir y utilizar cetonas como fuente de energía. La principal diferencia con otros planes bajos en carbohidratos es el nivel de restricción y el objetivo metabólico.
Por ejemplo, en una alimentación baja en carbohidratos más flexible, la persona puede consumir frutas, algunas legumbres o mayor cantidad de verduras, porque el objetivo es mejorar la calidad de la dieta o controlar el peso.
En cambio, en la keto los carbohidratos suelen limitarse a un rango más bajo (menos de 20g por día) lo que requiere mucha disciplina del paciente.
También hay una diferencia importante en la distribución de macronutrientes, en keto la mayor parte de las calorías proviene de las grasas, con una cantidad moderada de proteínas, mientras que en otras dietas bajas en carbohidratos la proteína suele ser más alta y la grasa no necesariamente es el componente principal.
¿Cuáles son los principales beneficios que se le atribuyen a la dieta keto en el control de enfermedades?
En los últimos tiempos se le atribuyen muchísimos beneficios, cada vez más son las personas que defienden este estilo de alimentación. En particular lo que veo en la dieta keto, sobre todo en el contexto de enfermedades, tiene que ver con su impacto a nivel metabólico.
Pero siempre aclaro algo, no es para todos y hay que saber en qué paciente realmente vale la pena usarla. Uno de los usos más claros y mejor respaldados es en la epilepsia refractaria (que no se controla con los medicamentos habituales) especialmente en niños, donde puede ayudar a reducir la frecuencia de las crisis.
En consulta, donde más la utilizo es en pacientes con resistencia a la insulina, prediabetes o diabetes tipo 2. Al bajar de forma importante los carbohidratos se logra controlar mejor los picos de glucosa y eso muchas veces se traduce en una mejora del perfil metabólico en general, incluso con seguimiento adecuado algunos pacientes pueden reducir la medicación.
También está el tema del peso, no es que la dieta keto sea “mágica” pero sí puede ser una herramienta útil en pacientes con obesidad, sobre todo porque ayuda bastante a controlar el apetito y eso facilita la adherencia en muchos casos.
También se habla de su efecto desinflamatorio y es un punto interesante, pero siempre trato de explicar con criterio, en algunos pacientes, sobre todo aquellos con resistencia a la insulina o exceso de grasa corporal, al mejorar el metabolismo y bajar de peso se observa una disminución de marcadores inflamatorios, en ese sentido, no es solo la cetosis en sí, sino todo el contexto, menos picos de glucosa, menor carga de ultraprocesados y una mejor regulación metabólica.
En la práctica, yo no la vendo como una “dieta antiinflamatoria” como tal, el efecto va a depender de cómo esté armada la alimentación, no es lo mismo una keto basada en alimentos reales, con buenas fuentes de grasa, vegetales y proteínas de calidad, que una keto desordenada, alta en ultraprocesados.
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En términos clínicos, ¿para que enfermedad está comprobada que esta dieta puede ser útil?
Donde está claramente comprobada es en el tratamiento de la epilepsia, especialmente en población pediátrica, ahí sí es una herramienta terapéutica validada, incluso utilizada en protocolos médicos.
A nivel metabólico, tiene muy buena evidencia como estrategia en pacientes con obesidad, resistencia a la insulina, prediabetes y diabetes tipo 2. En estos casos, ayuda a mejorar el control glucémico, la sensibilidad a la insulina y otros parámetros metabólicos, siempre con seguimiento profesional.
También hay evidencia interesante en síndrome de ovario poliquístico, sobre todo por su impacto en la insulina, aunque no es la única estrategia posible y hay que individualizar mucho.
Donde soy más prudente es en otras áreas que hoy están en investigación, como enfermedades neurodegenerativas, por ejemplo, Alzheimer o Parkinson y algunos tipos de cáncer o patologías inflamatorias, hay hipótesis y estudios en curso, pero todavía no lo consideramos un tratamiento de primera línea.
¿Qué evidencia científica respalda el uso de la dieta keto en patologías como la diabetes tipo 2 o la epilepsia?
Hay evidencias científicas bien estudiadas como por ejemplo, en epilepsia refractaria, sobre todo en niños está muy respaldada por organismos como la International League Against Epilepsy y guías clínicas que demuestran la reducción de manera significativa de las crisis en pacientes que llevan un estilo de vida keto, por eso se usa como parte del tratamiento bajo supervisión médica.
En diabetes tipo 2, la evidencia también es positiva, tenemos a Organizaciones como la American Diabetes Association que reconocen los planes keto y low carb como opción válida en ciertos pacientes.
Se observó que al bajar los carbohidratos y generar cetosis, muchos pacientes mejoran la glucosa, la HbA1c y algunos parámetros lipídicos y además puede ayudar con la pérdida de peso. Eso sí, los resultados dependen de cómo se haga la dieta y de la adherencia de cada persona.
¿Puede esta dieta ayudar en el manejo del sobrepeso y la obesidad a largo plazo, o sus efectos son solo temporales?
Sí totalmente, la dieta keto puede ser muy útil para manejar el sobrepeso y la obesidad porque ayuda a controlar el apetito y facilita la pérdida de peso en muchas personas.
Al reducir los carbohidratos y priorizar las grasas como fuente de energía, se genera saciedad y muchas veces esto hace que las personas coman menos sin sentir hambre constante.
Siempre aclaro que los resultados no dependen solo de la cetosis; la calidad de los alimentos, la distribución de macronutrientes, la planificación de las comidas y sobre todo, el seguimiento profesional son factores determinantes.
Una dieta keto bien estructurada es distinta a una versión desordenada o basada en ultraprocesados y eso impacta directamente en los resultados.
A corto plazo suele ser muy efectiva para perder peso, pero a largo plazo los resultados son más variables, algunas personas logran mantener la pérdida de peso de manera sostenida, otras no y se estancan, en muchos casos depende de cómo se adapte la dieta a su estilo de vida y de la educación nutricional que reciban además de los cambios de estilo de vida. Actividad física y un buen descanso son fundamentales.
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¿Qué riesgos o efectos secundarios puede tener seguir una dieta keto sin supervisión profesional?
Seguir la dieta keto sin supervisión puede traer algunos riesgos, al principio es común sentir fatiga, mareos, dolor de cabeza o estreñimiento y también hay que cuidar la hidratación y los minerales.
A largo plazo, si la dieta no está bien planificada, pueden aparecer deficiencias de vitaminas o minerales, aumento de colesterol LDL en algunas personas o problemas digestivos.
Mi recomendación siempre es que la dieta keto o cualquier otra dieta se haga con seguimiento profesional. Cada persona es diferente y todos tenemos distintos tipos de requerimientos que debemos completar y es por eso que no puede ser manejada muy ligeramente y sin supervisión.
¿Es una dieta apta para cualquier persona o existen grupos que deberían evitarla?
La dieta keto no es apta para todas las personas. Hay grupos que deben evitarla o al menos tener mucho cuidado, como personas con problemas renales, mujeres embarazadas o en lactancia, y personas con antecedentes de trastornos alimentarios. La restricción de carbohidratos y la alta ingesta de grasas pueden generar complicaciones si no se supervisa correctamente.
En niños y adolescentes, también se necesita un seguimiento muy estricto, porque su crecimiento y desarrollo requieren un equilibrio adecuado de todos los nutrientes y la keto debe adaptarse cuidadosamente a sus necesidades.
Por eso siempre insisto en que la dieta keto debe individualizarse, evaluando primero la salud y los antecedentes de cada persona y, sobre todo, debe implementarse con supervisión profesional, para garantizar que sea segura y efectiva.
¿Cómo influye la dieta keto en la salud cardiovascular, considerando su alto contenido en grasa?
Cuando hablamos de dieta keto y la salud cardiovascular, el tema de las grasas siempre genera preguntas. Es importante aclarar que no todas las grasas son iguales y son malas, la dieta keto bien planificada prioriza grasas saludables como aceite de oliva, aguacate, frutos secos y pescados grasos, en lugar de ultraprocesados o grasas trans que sí pueden ser dañinos.
Una keto bien estructurada puede mejorar algunos factores de riesgo cardiovascular, como aumentar el HDL, reducir triglicéridos y mejorar la sensibilidad a la insulina, sin embargo, en algunas personas puede haber un aumento del colesterol LDL, por eso es fundamental hacer un monitoreo clínico regular además de consumir la suplementación adecuada.
En la práctica, siempre digo que la dieta keto no es un riesgo automático para el corazón, pero sí requiere evaluación individual y seguimiento profesional, sobre todo en personas con antecedentes cardiovasculares. La clave está en la calidad de las grasas que se consume y en no mezclarlas con carbohidratos no permitidos del plan, el famoso “un poquito” no es negociable en esta dieta.
Desde su experiencia ¿Qué errores cometen con mayor frecuencia las personas que intentan hacer dieta keto por su cuenta?
Desde lo que veo en consulta, el error más común de los pacientes es pensar que la dieta keto es “grasa libre”, muchas personas aumentan muchísimo el consumo de quesos, pancetas o embutidos y no hay un control real de porciones, entonces no logran un déficit calórico que es fundamental para un descenso de peso.
También pasa que bajan demasiado la proteína por miedo a salir de cetosis y eso termina afectando la masa muscular y a la vez, descuidan la fibra porque no incorporan suficientes verduras, lo que trae problemas digestivos, además, no se le da importancia al equilibrio de electrolitos.
En las primeras semanas es común que aparezcan síntomas como cansancio, dolor de cabeza o mareos y muchas veces se debe a una mala reposición de sodio, potasio y magnesio, no a la dieta en sí. Otro punto clave es la falta de organización, no planifican, improvisan, usan muchos productos “keto” ultraprocesados y eso hace que no sea sostenible.
¿Qué recomienda a quienes quieren iniciar este tipo de alimentación como parte de un tratamiento o estilo de vida?
Que no la tomen como una dieta de moda, sino como una estrategia que tiene que estar bien armada y con seguimiento profesional. Lo primero, no es solo sacar carbohidratos, hay que ordenar bien la proteína, usar la grasa con criterio y priorizar la comida real.
Segundo, no olvidarse de los vegetales, ahí está gran parte de la fibra y eso hace toda la diferencia en cómo se siente y se sostiene la dieta. También soy muy insistente con la organización, cuando no hay planificación aparecen los errores y es mucho más fácil abandonar el plan.
Otro punto clave es cuidar los electrolitos, sobre todo al inicio, para evitar esos malestares típicos, no olvidar que la actividad física es parte fundamental del proceso. Y, por último, que sea algo sostenible y adaptado a la persona, si no se puede mantener en el tiempo, no sirve, por más que funcione a corto plazo.
¿Desea agregar algo más?
Sí, algo que siempre me gusta decir es que no hay una única manera de comer que funcione para todos, la dieta keto puede ser útil en algunos casos, pero no es para cualquiera ni se puede aplicar sin pensar en cada persona.
Lo más importante es adaptarla a cada uno, ver la historia clínica, los objetivos, cómo come, cómo se siente con la comida, no es lo mismo alguien con resistencia a la insulina que alguien que busca simplemente perder un poco de peso.
También creo que tiene que ser algo que se pueda mantener en el tiempo, no sirve si es demasiado restrictiva o improvisada, los resultados rápidos no duran si no hay estructura y educación detrás. Y siempre vuelvo a lo básico, priorizar comida real, organizar hábitos y hacer que funcione en la vida diaria.
Al final, no importa si es dieta keto u otra estrategia, lo que cuenta es que la persona pueda sostenerla y sentirse bien con lo que come. También es clave entender que los cambios no son de un día para otro, se trata de ir paso a paso y aprender a escuchar al cuerpo, cuando se hace así, los resultados son más reales y sostenibles, y la persona termina incorporando hábitos que se mantienen más allá de cualquier plan puntual.
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¿Los transgénicos no son causantes de enfermedades?
Más de 200 millones de hectáreas y casi 30 años de uso, en una investigación con datos epidemiológicos y evidencia científica internacional entre distintos países descarta vínculo.
Una investigación publicada por la revista científica GM Crops & Food, y difundida por el Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), analiza casi 30 años de datos epidemiológicos y evidencia internacional. La misma descarta vínculos entre el consumo de alimentos derivados de cultivos genéticamente modificados (OGM) y enfermedades.
El estudio, elaborado por investigadores de la Chosun University y la Seoul National University, revisó literatura científica y bases de datos de organismos como la OMS, GBD, GLOBOCAN, CDC y ECDC, aplicando análisis de tendencias y modelos de regresión Joinpoint para evaluar posibles cambios en la incidencia de enfermedades tras la introducción comercial de OGM.
Abarcando publicaciones entre 1996 y 2023 y series epidemiológicas de 1990 a 2020 en países como Australia, Brasil, China, India, Corea del Sur, Sudáfrica, España y Estados Unidos, los autores analizaron patologías como cáncer, alergias, toxicidad reproductiva y otras enfermedades crónicas.
Los resultados concluyen que no existe evidencia consistente de una relación causal entre el consumo de OGM y estas enfermedades, ni una coincidencia temporal entre su autorización comercial y aumentos en tasas de enfermedad. Incluso en meta-análisis, los patrones fueron heterogéneos y sin señales epidemiológicas robustas.
El documento señala que los cultivos genéticamente modificados, utilizados a gran escala desde mediados de los años noventa y hoy presentes en más de 200 millones de hectáreas a nivel global, se encuentran entre las tecnologías agrícolas más examinadas, y que la evidencia actual no respalda vínculos causales consistentes con enfermedades crónicas, según la recopilación de Chilebio.
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Estudiantes de Medicina UNA realizan minga ambiental ante aumento de casos de dengue
Estudiantes del noveno semestre de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA realizaron una minga ambiental eliminando criaderos de mosquitos a fin de evitar la propagación de transmisores del dengue.
Las tareas de limpieza, que se realizaron en el sector de Pediatría y otras áreas del Hospital de Clínicas, se llevaron a cabo en el marco de Responsabilidad Social de los universitarios.
La actividad fue coordinada por la Dra. Gloria Díaz, encargada de Pregrado de la Cátedra y Servicio de Pediatría, quien mencionó que la iniciativa forma parte de una serie de intervenciones ya realizadas previamente, reforzadas actualmente ante el aumento de casos de dengue y la proliferación de mosquitos.
“Con los estudiantes, estamos impulsando estas mingas para eliminar criaderos de mosquitos en el entorno del hospital. La limpieza de patios y espacios comunes permite reducir la presencia del vector y, en consecuencia, disminuir la transmisión de enfermedades como el dengue, que hoy nos preocupa especialmente”, señaló de manera institucional.
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Durante la jornada, el grupo correspondiente al turno jueves desarrolló tareas de limpieza y eliminación de potenciales criaderos. Asimismo, se prevé la realización de una segunda minga en el mes con el grupo del turno martes, completando así dos intervenciones en el semestre. La iniciativa será replicada en la segunda mitad del año con otros cursos.
El proyecto cuenta con el respaldo del jefe de la Cátedra y Servicio de Pediatría, Prof. Dr. Hassel Jimmy Jiménez, y el acompañamiento de docentes.
Además de las acciones de limpieza, la actividad busca promover la concienciación sobre la prevención de enfermedades transmitidas por vectores, fortaleciendo el compromiso social de los futuros profesionales de la salud.
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