El viernes 18 y sábado 19 de diciembre, el Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA) organiza la feria “Somos Artesanía” y que en esta oportunidad se podrá contar con piezas elaboradas por personas que se encuentran privadas de su libertad en los diferentes centros penitenciarios del país.
El evento tendrá lugar en el Centro de Convenciones Mariscal (Dr. Juan Eulogio Estigarribia 5086 esquina San Roque González), en Villa Morra de Asunción, y los trabajos que serán presentados pueden ser observados en el portal latente.gov.py, creado por el Ministerio de Justicia para que los internos puedan promocionar los diferentes tipos de trabajos realizados intramuros, de manera a fortalecer su reinserción social.
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Una amplia variedad de productos elaborados de manera artesanal por estas personas, quienes se encuentran en los 18 establecimientos penitenciarios del país, estarán disponible para la venta, por lo que en estas fiestas de fin de año se tendrá la opción de regalar obsequios con sentido, porque detrás de cada producto de Latente, hay una nueva oportunidad.
En el stand de Latente, se podrán encontrar cuadros, tallados en madera, artículos en cuero, ñanduti, termos forrados, muebles, juguetes de madera, bolsos de tela, artículos decorativos y muchos otros productos artesanales.
Ciclo de charlas
Las personas que visiten el stand también tendrán la opción de participar en las charlas sobre “Derechos Humanos como cultura y valor” y, “Trabajando para la libertad. Voluntades que transforman” el día viernes 18 a las 11:00 y a las 17:00 horas respectivamente.
El día sábado 19 se realizarán las charlas “Aprendiendo a emprender desde el encierro” y “¿Qué impulsa a las empresas a contratar mano de obra de personas privadas de libertad?”, también a las 11:00 y 17:00 horas, respectivamente. La iniciativa es posible mediante un convenio firmado entre el Ministerio de Justicia y el Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA). Varios trabajos de los internos, ya fueron promocionados con éxito en los diferentes medios de comunicación y en redes sociales.
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Ministerio de Justicia abre investigación por fuga de dos internos en Misiones
El Ministerio de Justicia dispuso este martes la apertura de una investigación administrativa a fin de esclarecer las circunstancias en que se produjo la fuga de dos personas privadas de libertad de la Penitenciaría Regional de Misiones y determinar las responsabilidades que pudieran corresponder. El hecho fue detectado durante el cambio de guardia y el procedimiento de formación y control de internos.
Los fugados estaban alojados en el sector de Admisión Baja y fueron identificados como Ignacio Cubilla, condenado a 8 años de pena privativa de libertad por tráfico de sustancias estupefacientes; y Pascual Benítez Miranda, condenado a 6 años de pena privativa de libertad por homicidio doloso.
“De acuerdo con el informe preliminar, los internos habrían violentado la reja del pabellón y posteriormente cortado los tres cercos de tejido del vallado perimetral, logrando abandonar el establecimiento penitenciario con dirección a una zona boscosa”, señala el reporte emitido por la cartera penitenciaria.
Tras la detección del hecho, se activó de inmediato el protocolo de seguridad correspondiente, dándose aviso a la Policía Nacional y al Ministerio Público. En forma simultánea, se desplegó un operativo de búsqueda y recaptura de los fugados.
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Golpe a las ciberestafas: requisa masiva deja 500 teléfonos incautados en penal de Coronel Oviedo
El Ministerio de Justicia informó que como resultado de la requisa general que se desarrolló en la Penitenciaría Regional de Coronel Oviedo en el marco del operativo Guyra hũ 3, se logró el decomiso de unos 500 celulares. Además, sacaron de circulación varias tarjetas SIM, armas de fabricación casera y varios objetos no permitidos.
Este operativo se realizó con la intención de desarticular esquemas de delitos informáticos que operan desde el interior de las penitenciarías y fue desarrollado en coordinación con la Policía Nacional, de acuerdo a la información brindada por el departamento de Ciberseguridad del Ministerio del Interior.
El operativo comenzó a tempranas horas de este lunes y finalizó esta tarde cuyo resultado fue bastante favorable. El operativo Guyra hũ 3 tuvo como resultado la incautación de: 500 celulares, varias tarjetas SIM, armas de fabricación casera y varios objetos no permitidos dentro de las celdas.
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Las autoridades confirmaron que para lograr este resultado se movilizó a unos 300 agentes de seguridad entre ellos efectivos policiales, tácticos antimotines y 100 agentes penitenciarios. La dirección de Asuntos Internos inició una investigación para determinar si hay complicidad de funcionarios para el ingreso o permanencia de estos objetos prohibidos.
Estos procedimientos de requisas y controles se iniciaron con: Vyrá Hu 1, en San Pedro en el marco de las investigación por vaciamiento de billeteras electrónicas y luego siguió con Vyrá Hu 2 en Encarnación por los esquemas de estafas y suplantación de identidad.
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Operativo Guyra hũ 3: efectúan requisa en la penitenciaría de Cnel. Oviedo
Una requisa general se desarrolla en la Penitenciaría Regional de Coronel Oviedo este lunes, en el marco del operativo Guyra hũ 3, informó el Ministerio de Justicia a través de un posteo en X, acompañado de imágenes del procedimiento en curso.
La intervención lleva adelante la Policía Nacional, en coordinación con agentes penitenciarios para garantizar la seguridad, el orden y la disciplina dentro del establecimiento, indica la institución. Asimismo, detalla que los resultados serán comunicados “por razones de seguridad” una vez que culmine el operativo.
“Es un operativo que se enmarca dentro de un trabajo conjunto entre el Ministerio del Interior y el Ministerio de Justicia. Se denomina Guyra hũ 3, ya se han hecho dos procedimientos anteriores y tiene como finalidad combatir el crimen organizado y los delitos que se siguen cometiendo dentro de nuestras instalaciones”, indicó el coronel Rubén Peña, director de Establecimientos Penitenciarios.
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En comunicación con la 920 AM, el funcionario del Ministerio de Justicia señaló que finalizada la intervención brindarán mayores detalles acerca del procedimiento y los elementos incautados.
El procedimiento se enmarca dentro de las acciones estratégicas impulsadas por el Gobierno en el marco del nuevo modelo de gestión penitenciaria. Este sistema tiene como objetivo transformar los centros de reclusión del país mediante un control estricto, la disciplina y la transparencia institucional.
Hay que señalar que una requisa realizada hace un tiempo en la cárcel de San Pedro del Ycuamandyju en el marco del operativo Guyra hũ permitió desmantelar una red criminal que operaba desde la penitenciaría, dedicada a extorsionar y vaciar cuentas bancarias.
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Fotografías de arte rupestre paraguayo: 5 mil años de historia en exposición
La una por mantener vivos signos de hace más de 5 mil años, la otra por revelarlos, por ello se llama la muestra “La piedra y la luz”. Son imágenes tomadas hace 15 años en el marco de un estudio prospectivo en el que el fotógrafo Fernando Allen trabajó haciendo registro. Las inscripciones, las huellas de ancestros de 5 mil años exponen sus misterios en el emblemático centro europeo del arte prehistórico, el Museo de Altamira, en España.
- Por Jorge Zárate
- Jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Hasta el 18 de octubre se puede asistir en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, a la muestra “La piedra y la luz” del fotógrafo compatriota Fernando Allen. El espacio, situado en la localidad de Santillana del Mar, Comunidad Autónoma de Cantabria, España, es uno de los centros de investigación y estudio de arte prehistórico más importantes del mundo. Allí se protege la historia de célebre Cueva de Altamira, Patrimonio de la Humanidad, mediante una réplica exacta donde se muestran dibujos de más de 36 mil años, que se inscriben entre los más antiguos de la tierra.
De allí la importancia de mostrar el arte rupestre del Amambay y el Guairá en ese sitio emblemático. Las imágenes que se exponen se obtuvieron cuando Allen acompañó un estudio de los arqueólogos del Museo de Altamira. Ese equipo estuvo encabezado por el entonces director del centro, José Antonio Lasheras, fallecido en 2016, y realizó un completo estudio del arte rupestre de la región Oriental.
En la tarea realizada hace 15 años, Allen fue fotógrafo y colaborador local del equipo e hizo prospección y documentación junto a los investigadores españoles. Así mientras registraba los pedidos científicos, fue buscando distintas tomas de acuerdo a las diferentes intensidades de luz que le daban las jornadas.
Estas magnéticas imágenes presentadas en un especial soporte textil y en gran tamaño, ahora pueden disfrutarse en esta muestra elogiada por medios españoles.
Comentó el Museo de Altamira: “Las personas que poblaron esta región hace milenios nos dejaron signos inscritos en piedra, grabados en abrigos rocosos o en rocas aisladas que usaron como lienzo. Ahí plasmaron su pensamiento simbólico, expresión de su subconsciente colectivo. Hoy en día este arte supone un enigma, ya que el código que permitía descifrar su significado se perdió en algún momento a lo largo de sus miles de años de historia.
Con este proyecto, el fotógrafo Fernando Allen trata de arrojar luz sobre el arte rupestre de Paraguay, no para descifrar su significado, sino para hacernos sentir de alguna forma los secretos que albergan estas piedras”.
AQUÍ LA CHARLA DEL EXPOSITOR CON NACIÓN MEDIA:
–El Museo de Altamira es referencia en el arte prehistórico. ¿Qué sensaciones te deja estar exponiendo allí?
–Supongo que es un honor para mí, tanto en lo personal como en el plano artístico y cultural. La muestra pone en cartelera internacional al arte rupestre del Paraguay, lo cual significa visibilizar el arte prehistórico presente en varias regiones de nuestro país, como el Amambay y el Guairá.
–Contanos por qué elegiste el original soporte textil para tus imágenes ¿Tiene que ver con lo táctil?
–Sí, tiene mucho que ver con lo experiencia táctil, ya que las telas reproducen de manera muy particular las texturas y contrastes de las piedras que son el soporte de las inscripciones rupestres. Además de ello, la impresión por sublimación sobre textiles ofrece una sensación tridimensional que al papel le cuesta. Por todo esto, propuse a la dirección del Museo que las obras puedan ser tocadas, como si se tratara casi de una piel adornada con antiguos tatuajes. El diseño expositivo, a cargo de Elefante Mental, lo planteamos en base a estas configuraciones, para aprovechar al máximo las posibilidades expresivas del soporte. Las fotos, que son enormes modificando ex profeso la escala de las inscripciones originales, están montadas sobre una base de espuma fina que permite al tacto una sensación suave, como la de tocar la superficie de una piel.
–¿Qué devoluciones te van dando los que visitan la muestra?
–La propuesta conceptual en general, ha sido muy bien recibida por el público. Esperamos que durante los 4 meses que dura la muestra, el retorno siga siendo positivo.
–Acompañaste al equipo científico que estudió este arte rupestre. ¿Recordás algunas conclusiones de ese estudio?
–En palabras de la directora del Museo de Altamira, Pilar Fatás Monforte: “Este trabajo fue posible gracias a la colaboración entre especialistas españoles y paraguayos, unidos por un objetivo común: descubrir, documentar, conservar, investigar y difundir este valioso patrimonio cultural.
Hasta entonces, el arte rupestre paraguayo era prácticamente desconocido en el ámbito científico y, además, estaba rodeado de interpretaciones erróneas dentro del propio país, donde su origen y autoría se atribuían, de forma infundada, a la época vikinga.”
–¿A qué grupo étnico se adjudican los signos?
–De manera genérica, a grupos de cazadores - recolectores que poblaban estas regiones. Recordemos que la datación realizada por los técnicos del Museo de Altamira, registran una antigüedad mayor a 5.200 años antes del presente. Las clasificaciones por grupos étnicos tal como las conocemos hoy, comenzaron a utilizarse en tiempos más recientes.
–¿Qué recordás de aquellos días en que registraste estos grabados?
–Al realizar estas fotografías a lo largo de varios años, sentí siempre la conmoción de saberme en lugares extraordinarios. “Solo en los sitios en que se ha cometido un hecho tremendo, merodean fantasmas” (Sigfried Krakauer, “La fotografía”). Los he sentido (o quizás, presentido) en todos estos espacios, cada vez que he trabajado en ellos. Fantasmas de personas, jaguares, aves, bosques, aromas, murmullos y fogatas prehistóricas iluminando inimaginables rituales permanecen aún, delicadamente, en estos sitios. Fragmentos de aquellas expresiones sensibles que han sostenido un vasto universo simbólico, son hoy frágiles vínculos a ese pasado. Lo saben sus actuales guardianes, los Paí Tavyterã, quienes resguardan estos santuarios de la memoria para proyectarlos al futuro, junto con las claves que contienen el origen del mundo. Esta exposición está dedicada a ellos.
-–Tenés también importantes colaboradores en esta muestra.
–Sí, es muy importante mencionar que la muestra incluye la participación de la diseñadora Ofelia Aquino (cuya marca profesional es Ofelia Otello), con quien hemos desarrollado 3 piezas textiles que tienen un espacio propio en el montaje de la exposición. Estas 3 piezas han sido diseñadas y confeccionadas por Ofelia utilizando diferentes tipos de textiles previamente impresos con fotografías de arte rupestre de mi autoría. En palabras de Ofelia: “Del mismo modo en que los grabados ancestrales fueron trazados por la mano sobre la superficie de la piedra, cada una de las piezas textiles fue construida mediante técnicas de amasado y drapeado realizadas manualmente. Un gesto que recupera la huella del hacer, donde la mano actúa como herramienta de inscripción y transformación de la materia, estableciendo un diálogo entre el acto ancestral de grabar la piedra y el proceso contemporáneo de modelar el textil”.
–¿La podremos ver en Paraguay en algún momento?
–Me encantaría, pero dependerá de lograr el apoyo necesario para hacerla posible.
MENSAJES DE MÁS DE 5 MIL AÑOS
“Por un sistema de datación absoluta y de radiología hemos obtenido la fecha más antigua para este tipo de arte, en todo el continente”, dijo el arqueólogo José Antonio Lasheras durante la presentación del estudio en el que se tomaron las fotografías que componen la muestra de Allen.
En aquel mayo de 2012 se entregó a la Secretaría de Cultura (SNC) el Informe Final del “Plan de Registro y Realización del Inventario Nacional del Patrimonio Arqueológico Pre-cerámico y del Arte Rupestre en la Región Oriental del Paraguay”.
El equipo recorrió todos los sitios con inscripciones en los cerros del Amambay, a orillas del Aquidabán, del arroyo Ypané y del arroyo Yguasu, también los ubicados en la zona más norte de ese departamento cerca del Parque Nacional de Cerro Corá, algunos dentro del propio parque y otros en sus alrededores y un sitio aislado en el Ybyturusu, cerca de Villarrica, en el sitio de Ytororo y en el sitio de Ita Letra, que es conocido desde hace años.
Lasheras, fallecido en 2016, era director del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira-España al momento de la realización del trabajo y al comentar sobre la tarea expresó: “En Brasil no está bien datado, no se conoce bien la cronología de este tipo de arte de signos grabados”, para recordar que en Argentina los arqueólogos piensan que los grabados más antiguos pueden ser de hace 4 mil años, cuando mucho. “Nuestra fechación es de 5.202 años. La tenemos asociada a la industria lítica, que es la más antigua del continente”.
Siguiendo con la idea expuso: “Creemos que quizás en Amambay, se generó un discurso, unas ideas que se acompañaban de unos signos, que esos signos se ordenaron aquí y luego se extendieron por todo el continente, y esta es una aportación muy importante que en este momento hace Paraguay a la Prehistoria del continente”.
Otro dato relevante en la consideración del arqueólogo fue que “además hay que pensar que esa fechación se obtuvo en el cerro sagrado de los Paí Tavyterã, en Jasyka Vendá, el Cerro Guasu, donde ellos saben que Dios creó el mundo y creó la humanidad, que todo se originó allí; entonces, que los arqueólogos descubramos ahora que algo quizá tuvo su origen allí, nos sorprende a nosotros, pero no sorprende a los Paí, que ya lo sabían que todo tuvo allí su origen”, consideró.
CÓMO SE HIZO
“La piedra y la luz” reúne a artistas, investigadores y técnicos de Paraguay y España en una experiencia inmersiva, cuenta Fernando Allen. Se incluyen Apykas, asientos ceremoniales realizados por la artista Silvia Arce de la Comunidad Paĩ Tavyterã de la localidad de Ita Guasu, en Amambay.
También reproducciones de arte rupestre realizadas por los especialistas Alfredo Prada Freixedo (del Museo de Altamira) y Anabel Panzuela Rodríguez (de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Cataluña). La exposición se apoya en textos elaborados en conjunto por el crítico de arte Ticio Escobar, Pilar Fatás y Alfredo Prada.
Las fotos pasaron al textil mediante el sistema de impresión por sublimación en los laboratorios especializados de la firma DLife en Asunción. El guion expositivo, la identidad visual y la gráfica de sala estuvieron a cargo del estudio paraguayo Elefante Mental, integrado por Javier Palma, Lucas González, Jimena Riso y Natalia Villar.
La impresión final, logística de sala y montaje en los pabellones de Cantabria fueron ejecutadas por la empresa Serisan Comunicación Gráfica, bajo la coordinación general de la plataforma NEXO.
La gestión institucional estuvo bajo la coordinación de Pilar Fatás Monforte y Adela González Arroyuelo con el apoyo del Ministerio de Cultura de España en alianza con el Museo de Altamira.