Aumento del desempleo y la subocupación a causa del COVID-19
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Enrique López Arce, director de la Oficina de Empleo de la Junta de Gobierno del Partido Colorado, en conversación con la 1020 AM, comentó algunos detalles relacionados al problema del desempleo en el país, que se ha visto agravado por la irrupción de la pandemia, lo que obligó el cierre de muchos negocios formales e informales, formando parte de una economía totalmente paralizada.
“Ya tenemos las cifras oficiales del empleo en nuestro país y las cosas no estuvieron bien. El desempleo ha aumentado de junio a setiembre, cuando aún estábamos en las fases de la cuarentena, que al extenderse mucho tiempo, nos ha pasado factura tanto a la economía como al empleo”, explicó López Arce.
“En junio teníamos a 256.682 ciudadanos que se encontraban realizando búsqueda de empleo y ese número aumentó a 294.687 para setiembre, en lo que se denomina tasa de empleo abierto”, agregó.
También creció el número de personas que perdieron sus empleos y se pasaron al sector de subocupados. Un total de 243.000 estaban registrados en junio y para setiembre se registró un aumento de este valor, llegando a 301.000. Dentro de lo positivo, se destaca el aumento de las personas que fueron ocupadas en el sector primario de la producción, sobre todo en actividades agropecuarias.
Feria de empleo presencial
Con relación al retorno de las ferias de empleos presenciales, el especialista en empleos indicó que hoy se ha concluido la preparación del protocolo sanitario que será presentado al Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, y serán reuniones de 30 personas por cada hora, con representantes de 10 empresas, todos al aire libre, tomando en consideración también las recomendaciones sanitarias vigentes.
Finalmente, explicó que existe una alerta en el sector enfermería. Sobre este punto en particular, Enrique López Arce explicó que 5 años atrás ya se tenían alrededor de 5.000 enfermeras y enfermeros sin empleos; sin embargo, este año, por la presencia del COVID-19, aumentaron a 1.000 nuevos contratos, lo que es positivo, pero resulta insuficiente.
Falta de empleos para profesionales de enfermería
“Es una carrera que tiene estudiando a más gente del interior del país, es una carrera cara. Se conocen casos de familias que están vendiendo hasta sus chanchitos o sus vacas para que los hijos puedan continuar estudiando la carrera de enfermería, pero cuando llegan a los centros urbanos, descubren que no tienen empleo”, expresó.
“Nos está preocupando eso, estamos buscando alternativas y una de ellas es que dentro de algunos años se tenga que detener la carrera en el primer año para dedicarse a la especialidad. No podemos seguir formando enfermeras o enfermeros para que terminen trabajando en los supermercados, como el caso de algunos que descubrimos recientemente”.
Más empleo y una población joven marcan el nuevo desafío de desarrollo para Paraguay
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Paraguay atraviesa una etapa decisiva de transformación demográfica con más del 66 % de su población en edad de trabajar, lo que representa una oportunidad para impulsar el desarrollo económico mediante políticas enfocadas en educación, empleo y productividad, según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
De acuerdo con las Estimaciones y Proyecciones de Población 2025, el país contará en 2026 con 6.460.159 habitantes. De ese total, 4.294.793 personas tienen entre 15 y 64 años, grupo considerado en edad productiva; mientras que 1.593.122 corresponden a la población de 0 a 14 años y 572.244 habitantes tienen 65 años o más.
Milciades Brítez Díaz, jefe de departamento de Demografía del INE señaló en su publicación titulada “La Victoria sobre ayer” que Paraguay dejó atrás el desafío histórico de poblar el territorio y actualmente enfrenta un reto cualitativo, que consiste aprovechar su fuerza laboral, preparar a la juventud mediante educación y capacitación, y fortalecer los sistemas de salud y protección social ante el crecimiento de la población adulta mayor.
El 69 % de la población reside en zonas urbanas y el 31 % en áreas rurales. Foto: Mariana Díaz
Este escenario coincide con una mejora en los indicadores del mercado laboral. Paraguay cerró el 2025 con un aumento aproximado de 119.000 personas ocupadas y una tasa de desocupación histórica del 3,6 %. La Fuerza de Trabajo, integrada por personas de 15 años y más, alcanzó a 3.419.032 personas, equivalente al 73,4% de la población en ese rango de edad.
La cantidad de personas ocupadas llegó a 3.297.188, ubicando la tasa de ocupación en 70,8 %. Esto representa un aumento de 1,7 puntos porcentuales y 118.964 personas más con empleo respecto al mismo periodo de 2024. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el sector secundario, con unos 75.649 nuevos trabajadores, especialmente en industrias manufactureras.
Asimismo, el número de trabajadores asalariados aumentó en 92.794 personas, principalmente por el crecimiento del empleo privado, mientras que los trabajadores independientes sumaron 23.031 personas más, con destaque para quienes trabajan por cuenta propia. La población ocupada en actividades no agropecuarias creció en alrededor de 111.233 personas y los empleos formales no agropecuarios aumentaron en aproximadamente 79.109 personas.
En cuanto a la composición poblacional, Paraguay cuenta con 3.256.788 hombres y 3.203.371 mujeres. La edad mediana es de 29,4 años y la esperanza de vida al nacer alcanza los 73 años para los hombres y 78,7 años para las mujeres.
Un robot humanoide diseñado para la educación, la investigación y la competición, realiza un baile en la Cumbre de Humanoides de Tokio 2026 en Tokio el 28 de mayo de 2026. Foto: Kazuhiro Nogi/AFP
OCDE descarta que la IA provoque una “caída generalizada” del empleo
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La inteligencia artificial no está provocando una “caída generalizada” del empleo en los países de la OCDE, donde la tasa de desempleo se mantiene cerca de su mínimo histórico, según el informe sobre las perspectivas de empleo para 2026 publicado ayer martes por la organización.
“La tasa de desempleo en la zona de la OCDE se sitúa en 4,9 %, un nivel cercano a su mínimo histórico de 4,8 % registrado en junio de 2023. Además, prevemos que el empleo en los países de la OCDE seguirá creciendo 0,3 % este año y 0,6 % el próximo”, declaró el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, durante la presentación del informe a la prensa.
“Hasta ahora, no hay indicios de que el mayor uso de la inteligencia artificial por parte de las empresas esté provocando una caída generalizada de la demanda de mano de obra”, señaló Cormann.
“Aunque la IA está modificando las competencias que buscan las empresas y, claramente, tiene un impacto sobre la demanda, por el momento no está debilitando las perspectivas de empleo ni para los jóvenes ni para los trabajadores en general. La IA está transformando el trabajo, más que reduciéndolo”, afirmó.
No obstante, el informe señala que “la incorporación de los jóvenes al mercado laboral es especialmente difícil” y que “los recientes avances de la inteligencia artificial generativa” probablemente no sean ajenos a esa situación.
Según el informe de la organización económica, que reúne a 38 países de América, Europa, Asia y Oceanía, el mercado laboral también demostró resiliencia frente a la guerra en Oriente Medio, que provocó un fuerte aumento de los precios de la energía.
“La creación de empleo se mantuvo sólida pese a los efectos del conflicto en curso en Oriente Medio. El número de vacantes, que constituye un indicador adelantado de la demanda de mano de obra, disminuyó desde 2022 respecto al máximo alcanzado tras la pandemia”, explicó Cormann. Sin embargo, agregó, “desde la escalada del conflicto, las vacantes se estabilizaron en términos generales”.
“En conjunto, las perspectivas de empleo son positivas, pero muchos trabajadores aún no perciben plenamente los beneficios de un mercado laboral dinámico, especialmente en lo que respecta a su remuneración”, añadió el secretario general de la OCDE. En casi un tercio de los países de la OCDE, los salarios reales “siguen siendo inferiores a los registrados hace cinco años”, precisó.
Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya, según Santiago Bertoni, actual asesor de la UGP. Foto: Ilustrativa
Tecnología en el campo: la apuesta del agro para producir más y mejor
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Por Sofía Céspedes
La tecnología dejó de ser un complemento dentro del agro para convertirse en una herramienta central de competitividad. En un contexto marcado por la variabilidad climática, el aumento de los costos de producción y la necesidad de mantener rendimientos sostenibles, los productores paraguayos incorporan cada vez más herramientas digitales para optimizar sus decisiones y mejorar la eficiencia en el campo.
Hoy, conceptos como agricultura de precisión, monitoreo satelital, drones, sensores e inteligencia artificial forman parte de un proceso de transformación que avanza tanto en la agricultura extensiva como en otros rubros productivos. El objetivo es claro: producir más, utilizar mejor los recursos y reducir riesgos.
Según Santiago Bertoni, exministro de Agricultura y Ganadería (MAG) y actual asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), este proceso tiene sus raíces en la incorporación masiva de la biotecnología a comienzos de este siglo.
“Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya. Pasamos de producir aproximadamente 3 millones de toneladas (hace dos décadas) a cerca de 10 millones de toneladas en la actualidad”, afirmó en conversación con La Nación/Nación Media.
A partir de entonces, la adopción de nuevas tecnologías permitió consolidar sistemas como la siembra directa y la rotación de cultivos, impulsando una mayor productividad en rubros como soja, maíz y trigo.
Agricultura de precisión
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Actualmente, numerosos productores utilizan sistemas GPS y autoguiado de tractores, monitores de rendimiento instalados en cosechadoras y herramientas que permiten aplicar fertilizantes o semillas de manera diferenciada según las características de cada parcela.
Estas tecnologías generan información en tiempo real y permiten realizar intervenciones más precisas, reduciendo desperdicios y optimizando recursos. “La eficiencia productiva es fundamental para Paraguay. Y esa eficiencia solamente se logra con conocimiento y con el uso de tecnología”, sostuvo Bertoni.
A ello se suman drones y sistemas de monitoreo satelital que permiten observar el comportamiento de los cultivos, medir humedad del suelo, evaluar la cobertura vegetal y detectar problemas antes de que se traduzcan en pérdidas económicas.
La disponibilidad de datos climáticos también se convirtió en una herramienta estratégica para planificar siembras, cosechas y selección de variedades, especialmente en un escenario donde los eventos climáticos extremos tienen cada vez mayor incidencia sobre la producción.
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Foto: Pixabay/Ilustrativa
Drones, sensores y monitoreo
En la horticultura, el avance tecnológico se observa principalmente en la automatización de sistemas de riego y en el uso de sensores para medir variables ambientales.
Edgar Frutos, especialista de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), explicó que cada vez más productores incorporan sistemas automatizados controlados por sensores.
Estas herramientas permiten ajustar la cantidad de agua utilizada según las necesidades reales de los cultivos y las condiciones ambientales. “El uso de sensores permite tomar mejores decisiones y optimizar recursos. Hoy podemos determinar si es necesario regar cinco minutos o veinte minutos, según las condiciones reales del cultivo”, indicó.
Actualmente, el MAG trabaja además en proyectos que utilizan drones multiespectrales y monitoreo satelital para la detección temprana de enfermedades, permitiendo actuar antes de que los daños sean visibles a simple vista.
Frutos señaló que la tecnología se vuelve especialmente importante ante fenómenos climáticos como El Niño, que puede generar largos períodos de lluvia y humedad, aumentando el riesgo sanitario en los cultivos. En estos casos, los sistemas de monitoreo permiten realizar un seguimiento constante y reaccionar con mayor rapidez ante posibles amenazas productivas.
Los desafíos
Aunque la transformación tecnológica avanza, todavía existen obstáculos importantes para ampliar su adopción.
El principal sigue siendo el costo inicial de inversión, especialmente para pequeños productores. Sin embargo, tanto Bertoni como Frutos coinciden en que estas herramientas tienden a amortizarse con el tiempo mediante mayores rendimientos, reducción de pérdidas y una mejor utilización de los insumos.
Además, cada vez más productores acceden a la tecnología mediante servicios tercerizados, alquiler de equipos o a través de cooperativas de producción que facilitan el acceso a herramientas avanzadas.
Otro desafío importante es la infraestructura. La falta de conectividad, energía eléctrica de calidad y caminos adecuados limita la utilización de tecnologías digitales en varias regiones productivas del país. “Hay zonas donde no se puede pensar en una utilización masiva de ciertas tecnologías por falta de internet, energía o infraestructura vial”, advirtió Bertoni.
La inteligencia artificial aparece como la próxima etapa de esta transformación. Aunque su uso todavía es incipiente, los especialistas consideran que tendrá un papel cada vez más relevante en el procesamiento de datos generados por sensores, drones e imágenes satelitales, ayudando a los productores a tomar decisiones más rápidas y precisas.
La tendencia, sin embargo, ya está en marcha. El agro local pasó de depender exclusivamente de la experiencia de campo a incorporar herramientas basadas en datos, monitoreo permanente y análisis digital.
Este sector sigue siendo uno de los principales motores de la economía nacional, y por ello, la tecnología se perfila como una de las claves para sostener la competitividad y enfrentar los desafíos de los próximos años.
En conversación con La Nación, Eduardo Miyamoto, presidente de la Cooperativa Agroindustrial Colmena Asunción (Caica), explicó que la incorporación de tecnología en la producción frutihortícola avanza de manera gradual en La Colmena, aunque todavía existen limitaciones para una adopción más amplia de herramientas como los drones.
En cuanto al sistema de riego, señaló que la zona cuenta con una infraestructura que data de finales de la década de 1980, construida con apoyo de la cooperación japonesa.
El sistema utiliza agua que llega por gravedad y abastece principalmente a productores de hortalizas y frutas. Sin embargo, fue diseñado originalmente para unas 120 familias y actualmente es utilizado por más de 400, lo que genera una creciente presión sobre la disponibilidad del recurso hídrico.
Miyamoto comentó que algunos productores ya incorporan tecnologías más avanzadas, como sensores para monitorear el uso del agua y sistemas de fertirriego, que permiten aplicar nutrientes junto con el riego para mejorar la productividad de los cultivos.
Respecto al uso de drones, indicó que ya se realizaron algunas pruebas para tareas de fumigación, aunque los resultados todavía presentan limitaciones en determinados cultivos. Citó como ejemplo la producción de uva, donde las frutas se desarrollan por debajo de los parrales, dificultando que los productos aplicados desde el aire lleguen de manera uniforme a toda la planta.
Seis lecciones que toda empresa debería aplicar para no quedarse atrás en la era de la IA
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La transformación digital ya no es una tendencia, sino una necesidad. Estos son los principales aprendizajes que señala Manoella Talavera, consultora especializada en ecommerce y experiencia del cliente (CX), que hoy están redefiniendo la forma en que las empresas venden, se comunican y toman decisiones.
La velocidad del cambio ya no se mide por años o meses, sino por días y semanas. Lo que definimos como estrategia a principio de año puede necesitar ajustes importantes mucho más frecuentes que antes.
Los KPIs también están evolucionando. Ya no alcanza con medir clics. Hoy importa entender cuánto tiempo permanece una persona interactuando con nuestro contenido y, sobre todo, la calidad de esa interacción.
El posicionamiento está cambiando. Pasamos de pensar únicamente en SEO a incorporar AEO (Answer Engine Optimization) y GEO (Generative Engine Optimization). Cada vez más personas hacen preguntas a herramientas de IA en lugar de realizar búsquedas tradicionales.
El algoritmo ya no premia seguidores, premia intereses. Las plataformas entienden cada vez mejor qué contenido le interesa a cada usuario. El desafío ya no es construir una gran audiencia, sino generar contenido realmente relevante.
Los datos siguen siendo el activo más importante. Una frase que resume perfectamente este punto: “Prefiero un Excel que realmente se use antes que un CRM abandonado”. La tecnología por sí sola no transforma una empresa; los procesos y la adopción sí.
La inteligencia artificial no reemplaza el conocimiento. Las personas que entienden su negocio y saben hacer las preguntas correctas obtienen mucho más valor de la IA que quienes solo aprenden prompts.
Al final, la tecnología cambia constantemente, pero hay algo que permanece: las empresas que entienden mejor a sus clientes y toman decisiones basadas en datos son las que logran diferenciarse.