Los primeros dispositivos se distribuyeron en Caaguazú, Yaguarón, Mcal. Estigarribia, Concepción, Ayolas, Hernandarias y ciudades de Central. Foto: Gentileza.
La campaña “Angirũtech” presenta sus primeros resultados
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Con el eslogan “Créa conexión para la educación”, desde hace dos meses, Sonidos de la Tierra, programa de emprendedurismo social de Tierranuestra, lleva adelante la campaña denominada “Angirũtech” (fusión de términos en guaraní e inglés para: amigo tecnológico) y que en esta ocasión presenta sus primeros resultados.
El emprendimiento recolecta computadoras y celulares en desuso y buen funcionamiento, con el objetivo de proveer a niños, niñas y adolescentes, alumnos del programa Sonidos de la Tierra, para que puedan conectarse a las clases de música, talleres de habilidades para la vida y tareas escolares.
Hasta la fecha “Angirũtech” logró recolectar casi 100 equipos (41 celulares, 52 computadoras de escritorio y 3 notebooks) gracias a la alianza con otras organizaciones sin fines de lucro y empresas que se unieron a esta solidaria iniciativa.
Con solo un celular, Bruno (de 11 años), Lizy (16) y María (15), participaban de las clases del colegio y de música. “En mi familia únicamente teníamos el celular de mi mamá. Teníamos que turnarnos entre los hermanos para usar”, expresó Bruno. Ahora, cada uno de ellos cuentan con un teléfono.
Ellos forman parte de la Escuela de Música “Profesor César Cataldo”, de la ciudad Caaguazú. Esta es una de las 70 escuelas que integran la Red de Sonidos de la Tierra, espacios de educación musical no formal, destinados a la niñez y juventud, donde se desarrolla la metodología “La Orquesta Escuela de Vida”, presente en 16 departamentos del país.
Testimonios que impulsan
Mauricio, de 19 años, de la comunidad 26 de Febrero de San Lorenzo, tiene 11 hermanos. Enviaban las tareas turnándose con tres celulares, comentó Rosalba Ayala, coordinadora de Sonidos de la Tierra en dicha comunidad sanlorenzana. Quien a la vez se mostró profundamente conmovida y agradecida, por lo que manifestó: “Es un joven con muchas ganas de seguir estudiando y apoyando a su comunidad”.
Matías, de 14, de la Escuela Comunitaria de Música SdT de Camsat, de Bañado Sur Tacumbú, se conectaba a sus clases virtuales gracias al teléfono de su abuela. Tenía que usarlo no solo para sus clases de música sino también para el colegio, relata. “Es una preocupación menos para nuestra familia, un alivio para estos momentos donde si no estamos conectados perdemos muchas oportunidades”, dijo al recibir uno de los dispositivos donados por el proyecto.
“Queremos seguir aportando educación y contención socioemocional en estos tiempos de pandemia, con una clase, con un encuentro, una charla con música. Queremos que esta campaña haga llegar la educación de manera equitativa a todos”. Y gracias al apoyo de empresas aliadas y familias solidarias lo estamos logrando", señaló Lucha Abbate, directora de Tierranuestra.
Por ello, continuarán con la campaña que en principio se diseñó como temporal. “Con el objetivo de disminuir la exclusión educativa se tomó la decisión de seguir impulsando permanentemente esta iniciativa para facilitar el acceso a la educación”.
Luis Szarán, director Sonidos de la Tierra, destacó que “debido a la pandemia tuvimos que cambiar las clases presenciales por aulas virtuales, un tremendo esfuerzo para volcar todo lo que se podía a lo digital, y con la misión de ser un nexo entre quienes pueden ayudar y quienes necesitan, para que la educación no se detenga”.
Para colaborar con Angirũtech los interesados en realizar donativos se pueden contactar con Tierranuestra al teléfono 0981 937-200 (WhatsApp), al correo sfranco@tierranuestra.org.py o a la cuenta @SonidosPy en Twitter, Facebook e Instagram.
Luis Szarán: “La música tiene el poder de humanizar a los humanos”
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Jimmi Peralta
Fotos: Cristóbal Núñez / Gentileza
El material audiovisual “Mborayhu porã: Luis Szarán” propone un recorrido íntimo por la historia de un hombre que convirtió la música en una herramienta de transformación social. El documental reconstruye el camino de quien, tras formarse en el exterior, eligió regresar al Paraguay para demostrar que el arte puede sembrar oportunidades, fortalecer comunidades y, sobre todo, humanizar a las personas.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” es el nombre del documental producido por Maneglia-Schembori, dirigido por Armando Aquino y Alfredo Galeano. Se trata de un trabajo que presenta la vida de superación del reconocido músico, intelectual y gestor social Luis Szarán. El audiovisual cuenta con coproducción de la Presidencia de la República, la Oficina de la Primera Dama, la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), Itaipú Binacional y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic).
“Cuando me plantearon hacer el documental, yo pensé en principio que iba a ser algo muy sencillo, buscar fotos de archivo, recortes de periódicos, fotos, relatos en general y había sido era más complicado. Primero hacer el guion en tres meses de trabajo, para luego filmar con los directores, eso nos llevó 9 meses”, comenta el maestro respecto a la producción en conversación con La Nación/Nación Media.
La pieza audiovisual aborda distintas facetas de su vida: la dirección orquestal, su momento de creación musical, la investigación histórica y los últimos 25 años como “emprendedor social”. “El objetivo no era mostrar medallas de condecoración y todas las vanidades del mundo del espectáculo, sino un ejemplo de lucha, de vida, de alguien, de una persona que de la nada surgió, se fue armando herramientas, que tuvo que emigrar de un lugar a otro para capacitarse, para lograr sus objetivos y en el momento culminante de una carrera decide devolver a la vida lo que la vida le dio, un poco la síntesis de mi trabajo”, explica Szarán.
UNA HISTORIA
Hijo menor de inmigrantes polacos, nació en Itapúa en 1953. Empezó con apenas 8 años sus estudios musicales maravillado por el sonido de la guitarra. Se trasladó a Asunción para estudiar con el maestro José Luis Miranda y con un poco más de 20 años ya obtuvo becas internacionales para perfeccionarse, primero en Argentina, después pasó por Brasil y luego dio el gran salto a Italia. No obstante, ese no fue un camino recto y sin obstáculos, aunque siempre contó con cómplices para lograr su sueño.
“Mi madre era ultrarracional. Nos impulsó a pisar tierra siempre, a cuidar los recursos, a trabajar desde chicos, hacerse un pequeño capital, hacerse un techo. Su preocupación era la solidez. Por eso un poco era la negativa de acompañar mis sueños de ser músico”, comenta.
“Mi hermana mayor fue la que fue cómplice, porque me veía con talento. Ella era educadora, una educadora muy importante y buscó la forma de que yo cumpliera mis sueños. Mis otras dos hermanas que siempre están son las del equipo de aplauso desde el comienzo y también mis asesoras para bajar los humos cuando hay que bajar y para no desanimarme en esta profesión, que es una lucha permanente contra la indiferencia, contra la falta de apoyo, son personas claves dentro de mi carrera”, agrega.
El maestro Miranda fue su mentor, otorgándole una beca de por vida al hijo de dos agricultores que apenas conocía. El padre fue violinista aficionado que dejó esa práctica cuando subió al barco huyendo de la Segunda Guerra Mundial. Su madre se resistió a que su pequeño tome una carrera incierta como la de músico, aunque se haya inspirado en Luis Alberto del Paraná para darle el nombre.
“Mi padre fue un músico aficionado nomás en Polonia. No era músico, viene de una familia de agricultores y tenía sí su grupo musical, que los fines de semana tocaban entre ellos. Dentro del proceso de mi formación, como músico estudié un año violín y después estudié violonchelo. Recuerdo una vez que tenía el violín, le puse en sus manos y temblando pudo sacar una melodía sin problemas y no había tocado por más de 50 años”, recuerda.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” narra a través de sus palabras y de la voz de dos hermanas y sus hijos cómo es el maestro, qué relación tuvo con sus padres, qué legado y aprendizajes hereda a su descendencia.
COMPARTIR LA MAGIA
“Mi proceso con la música fue bastante natural. A mí me motivó de niño el sonido que salía de una guitarra, me parecía casi algo de magia, que algo que suena y que está en el aire, que es una belleza inaudita y que no podés tocar con las manos, no podés modificarla. Es un arte realmente mágico, porque en la literatura ves las palabras, en la pintura ves los cuadros, podés tocarlo físicamente”, explica.
Para el maestro Szarán, la música sigue siendo una magia extraordinaria que permite unir voluntades y talentos, eso vive regularmente como director de orquesta. Él celebra ese momento al que no podría llegarse tal vez a través de la palabra, sino solo a mediante el sonido, el instante de construir conexiones en las personas, algo propio de la música.
“La música tiene ese poder de apagar o encender las pasiones. Apagar digo en el sentido de hacer contención a momentos desagradables, a penurias. La gente que va a un concierto o a una sesión familiar de música en menos de 10 o 15 minutos experimenta ese milagro de que te limpia todo, es parte de la ceremonia de asistir a esos eventos. Y, por otro lado, en hacerte soñar y conectar con las personas”, sentencia.
EXPERIENCIA HUMANIZADORA
Ser no solo testigo, sino actor de esos momentos de magia lo llevaron a reflexionar sobre cómo podría compartir esa experiencia humanizadora con el resto de su pueblo. Y es así que luego de su formación en Europa regresa al país, primero comparte conocimiento musical, después documenta con registros la música popular, la música indígena, luego rescata archivos musicales de las comunidades jesuíticas de los siglos XVII y XVIII, de las misiones en Paraguay, para finalmente arrancar con un proyecto que le permite compartir el don de la música y abonar el tejido social alrededor de ella, Sonidos de la Tierra.
“Esa conexión yo ya la sentía cuando era adolescente, cuando con mi guitarra recorría y cantaba canciones en eventos de familiares, de amigos, donde sale una canción buena y a la gente le brillan los ojos y parece que se vuelve más buena, más sensible, más comprensiva, más humana. Y hoy día, con el trabajo masivo de la música que llevamos a cabo en los programas de orquestas juveniles, que sí produce un efecto social muy grande, de humanizar a los humanos, no solo a los participantes, sino a quienes acompañan. Eso es muy necesario, es una herramienta educativa hoy día fundamental para ir buscando crear las sociedades equilibradas emocionalmente, como necesitamos aquí en el Paraguay y en todo el mundo”, comenta.
VALORES Y BUENAS PRÁCTICAS CIUDADANAS
Sonidos de la Tierra nace en 2002 de la mano de Szarán para promover valores y buenas prácticas ciudadanas mediante escuelas comunitarias de música, algunas en zonas muy vulnerables, poniendo lo social y lo humano como norte y la música como medio. Con ese mismo marco creó la Orquesta H2O Sonidos del Agua, promoviendo un mensaje ambiental y comunitario.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” habla de la vida de un profesional de la música, pero lo presenta en un tono profundamente humanista y esperanzador. Szarán, quien decidió en un momento volver a Paraguay a pesar del contexto cuesta arriba que supone encarar una carrera artística de manera profesional en el país, cuenta aquí su historia poniendo lo social en el centro y reivindicando la mágica de la música como catalizador de un cambio estructural en la sociedad.
Lejos de limitarse a una biografía de logros y reconocimientos, el filme retrata una convicción que ha guiado toda una vida: la música no es un fin en sí mismo, sino un puente hacia una sociedad más sensible, solidaria y esperanzada. En tiempos marcados por la fragmentación y la indiferencia, el documental invita a redescubrir el inmenso poder del arte para transformar vidas y recuerda que las melodías más perdurables son aquellas que logran resonar en la condición humana.
Música solidaria para que miles de niños sigan soñando
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La música volverá a unir a miles de paraguayos en torno a una causa que trasciende escenarios y melodías. El próximo jueves 4 de junio, desde las 19:00, se realizará el esperado sorteo de la Gran Rifa “Sonidos de la Tierra” 2026, una iniciativa solidaria que desde hace más de una década genera recursos para fortalecer las escuelas de música comunitarias distribuidas en distintos puntos del país.
Se pondrán en juego 104 premios, incluyendo reconocimientos especiales para cada departamento del Paraguay. Pero detrás de cada cupón de G. 10.000 existe mucho más que la posibilidad de ganar un automóvil, dinero en efectivo o electrodomésticos, hay niños aprendiendo violín en pequeñas comunidades, jóvenes encontrando oportunidades a través del arte y escuelas musicales que continúan abiertas gracias al apoyo ciudadano.
“Si hay música, ganamos todos” es el lema que acompaña esta edición y resume el espíritu de una campaña que convirtió a la solidaridad en una poderosa herramienta de transformación social.
Entre los premios principales figuran un automóvil Volkswagen Polo Track 2026, G. 10 millones en efectivo, una motocicleta, un generador eléctrico, electrodomésticos, vouchers de hoteles, entradas para conciertos y productos de marcas aliadas.
La organización recuerda que los cupones pueden adquirirse a través del WhatsApp (0974) 774800 y mediante los canales oficiales de Sonidos de la Tierra.
La Gran Rifa nació en 2012 con el objetivo de generar fondos para que las escuelas de música de la red pudieran mejorar su infraestructura y adquirir instrumentos. Quince años después, la iniciativa se consolidó como uno de los principales mecanismos de financiamiento comunitario para sostener el trabajo cultural y educativo que realiza Sonidos de la Tierra en Paraguay.
Fundada en 2002 por el maestro Luis Szarán, la organización se convirtió en un referente regional por utilizar la música como motor de inclusión, educación en valores y desarrollo comunitario. A través de orquestas juveniles y programas formativos, miles de niños, niñas y jóvenes encontraron en la música un espacio de pertenencia, disciplina y crecimiento.
El impacto no se limita al ámbito artístico. Muchas de las escuelas impulsan además proyectos ambientales, reciclaje comunitario y actividades culturales que fortalecen el tejido social de las comunidades. De allí que cada cupón vendido representa, en ese sentido, una pequeña inversión colectiva en educación, cultura y oportunidades.
La Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) celebrará el inicio de su Ciclo de Conciertos de la Temporada Internacional 2026 con el concierto “Puporã ha tekoayhu” (música y amistad). El mismo tendrá lugar el próximo miércoles 18, a las 20:00, en el Teatro Municipal Ignacio A. Pane de Asunción(Pdte. Franco entre Chile y Alberdi). La entrada será libre y gratuita.
La orquesta se presentará bajo la batuta del maestro JongWhi Vakh de Corea y contará con la participación del violinista Koh Gabriel Kameda (Japón/Alemania) quién cuenta con una destacada trayectoria internacional. Este recital es organizado de manera conjunta por la OSN y la Comisión Organizadora de las Celebraciones de los 90.° Aniversario de la Inmigración Japonesa en Paraguay.
TENOR INGLÉS
Por otra parte, la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción se presentará el próximo jueves 19, a las 20:00, también en el Teatro Municipal. El espectáculo de música clásica contará con la participación del tenor inglés William Turner bajo la dirección del maestro Luis Szarán, en el marco del ciclo “El fabuloso mundo de la música II”.
En este primer encuentro del año con la OSCA, William, quien es un cantante de ópera de trayectoria internacional, interpretará arias de Haendel y Leoncavallo así como canciones italianas de Tosti, Di Capua y De Curtis.
Purahéi Soul da vida a “Crecimiento”, el nuevo capítulo de Hydro Experimental
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Hydro Experimental estrena su tercer capítulo, “Crecimiento”, con la participación de Purahéi Soul, en una entrega que celebra la esencia viva del agua como fuente que impulsa nuevos comienzos y a la vez mantiene el movimiento.
Esta innovadora serie musical y audiovisual impulsada por Sonidos de la Tierra continúa explorando las múltiples dimensiones del agua, invitando al público a vivir una experiencia artística que une música, narrativa y arte visual bajo un mismo pulso: el del agua como fuente de vida.
A lo largo de sus capítulos, Hydro Experimental aborda las distintas facetas de este elemento esencial; su ausencia, su llegada, su abundancia y su poder creador.
El proyecto se inició con “La última gota”, interpretado por Roberto “Chirola” Ruiz Díaz, una guarania que retrata la sequía y la esperanza de la lluvia y continuó con “Lluvia”, con la voz de Jazmín del Paraguay, que celebra la energía transformadora del agua buena, aquella que da vida sin destruir.
“Crecimiento”, obra musical en conjunto de la Orquesta H2O y Purahéi Soul, nos conduce a una nueva fase del ciclo, en busca del momento exacto en que se forman las nubes, la bruma, las primeras gotas, ese momento previo a una lluvia.
A través de su característico estilo, el dúo musical se adentra en el concepto mismo de HYDRO EXPERIMENTAL, la experimentación; no sólo musical sino también escénica en el material audiovisual, habitando un laboratorio alquimista creado por Ambere Feliciángeli.
“En este capítulo celebramos el poder del agua que impulsa la vida, que nutre lo invisible y hace que todo vuelva a brotar, musical y visualmente. El desarrollo audiovisual de Crecimiento está inspirado en el propio ciclo del agua para resultar en las primeras gotas. Evaporación, condensación, precipitación. A través de experimentos para lograr calor, vapor, las propias nubes, bruma y un leve caer de gotas”, expresó Paola Irún, directora artística y guionista del proyecto.
Detrás de esta propuesta se encuentra un equipo creativo de gran trayectoria que combina la experimentación sonora con una estética visual profundamente simbólica.
Bajo la dirección musical del maestro William Aguayo y la participación de la Orquesta H2O Sonidos del Agua, cada pieza de Hydro Experimental utiliza sonidos, instrumentos y proyecciones lumínicas que nacen literalmente del agua, en un diálogo constante entre arte, tecnología y naturaleza. Todos los instrumentos, objetos, artefactos para el efecto son creación de Ambere Feliciángeli.
“Con Hydro Experimental buscamos que el mensaje del agua resuene más allá del arte. Cada canción, cada imagen, nos recuerda la importancia de cuidar lo que nos da vida. Queremos que más personas se sumen a esta experiencia y se dejen inspirar por ella”, destacó Natalia García, directora ejecutiva de Sonidos de la Tierra.
Los capítulos de Hydro Experimental pueden disfrutarse en el canal oficial de Sonidos de la Tierra en YouTube, Spotify y en @hydrowatershow en Instagram.
Sobre Hydro
Hydro es una iniciativa artística y ambiental creada por Sonidos de la Tierra en 2012, con el nacimiento de la Orquesta H2O Sonidos del Agua, un conjunto musical único que fabrica sus instrumentos a partir de materiales vinculados al agua, como cañerías, botellas o bidones reutilizados.
Lo que comenzó como un experimento sonoro se transformó en un poderoso movimiento de sensibilización que conecta el arte con la acción por el planeta.
A lo largo de los años, Hydro se ha consolidado como un símbolo de innovación y compromiso ambiental, llevando su mensaje a escenarios nacionales e internacionales.
Con Hydro Experimental, este universo evoluciona hacia el lenguaje audiovisual y digital, abriendo nuevas formas de sentir, mirar y proteger el agua: ese bien común que une a todas las personas más allá de fronteras, edades y culturas.