En el marco del Día Internacional de la Niña, que se celebra hoy 11 de octubre, Jazmín Monserrath, de 14 años, asumió, desde Caaguazú, el rol de representante del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Paraguay de manera virtual por un día. Como iniciativa de Plan Internacional Paraguay y durante ese día, María Florencia Attademo-Hirt, la representante del Grupo BID, cedió su cargo de manera simbólica.
En todo el país, cientos de niñas ocupan esta semana el rol de máxima autoridad de instituciones públicas y privadas bajo el lema “Conectadas y Seguras”, para poner en manifiesto el limitado acceso a internet que poseen las niñas, adolescentes y jóvenes, así como la violencia en línea a la que están expuestas, situación que se ha acrecentado debido a la pandemia.
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Tras el traspaso simbólico con la firma del Compromiso por la Igualdad en el Día Internacional de la Niña, Jazmín habló sobre su realidad y la de su entorno, manifestando: “En mi departamento (Caaguazú), muchos niños y niñas son abusados, principalmente niñas, necesitamos que la sociedad se sume a lucha por los derechos de las niñas para lograr la igualdad y decir basta ante cualquier situación que nos ponga en peligro”.
Luego de la lectura del Compromiso por la Igualdad, expresó que se compromete a dar espacio a las niñas para su desarrollo y a representarlas como iguales para hacer de este mundo un lugar donde puedan desarrollar todo su potencial.
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Attademo-Hirt señaló que “en estos tiempos de pandemia y crisis económica, es esencial crear un entorno seguro (físico y virtual) para que las niñas de América Latina y el Caribe crezcan sanas y empoderadas, de tal forma que logren convertirse en mujeres adultas responsables y con sentido cívico y social”.
El Grupo BID es la principal fuente de financiamiento para el desarrollo de América Latina y el Caribe. El grupo ayuda a mejorar vidas al brindar soluciones financieras y conocimiento sobre el desarrollo de clientes, tanto del sector público como del privado. El grupo está compuesto por el BID, que ha trabajado con gobiernos durante 60 años; BID Invest, que colabora con el sector privado, y BID Lab, que experimenta formas innovadoras de impulsar un crecimiento más inclusivo.
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Cambiando el juego en Paraguay: el fútbol como herramienta para proteger y empoderar a niñas
Mientras miles de personas se reúnen en Paraguay para compartir la pasión por el fútbol, otra realidad avanza en silencio: casi todos los días una niña menor de 14 años da a luz en el país, víctima de abuso sexual.
Según registros oficiales del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), en 2024 se registraron 350 nacimientos en niñas de entre 10 y 14 años y más de 8.800 partos en adolescentes de 15 a 19 años.
Los datos preliminares de 2025 confirman la persistencia del problema, evidenciando que el embarazo infantil y adolescente sigue afectando de manera desproporcionada a niñas y adolescentes que viven en contextos de pobreza, exclusión territorial y discriminación, especialmente en zonas rurales y comunidades indígenas.
Frente a esta realidad, Plan International Paraguay impulsa la campaña “Cambiemos el Juego”, una iniciativa que pone en valor el deporte, y particularmente el fútbol, como una herramienta estratégica para la prevención de la violencia, la promoción de derechos y la construcción de espacios seguros para niñas y adolescentes.
En Paraguay, la campaña se articula a partir de La Liga Joaju, un proyecto que se implementa desde hace varios años en comunidades rurales y vulnerables del país.
La Liga Joaju
La iniciativa utiliza el fútbol mixto como una puerta de entrada para ampliar las oportunidades de desarrollo de adolescentes, especialmente niñas y mujeres jóvenes indígenas, en territorios donde las desigualdades estructurales, las brechas en el acceso a derechos y la falta de espacios de recreación y formación siguen limitando sus proyectos de vida.
Dana, tiene 14 años y recuerda con exactitud lo que le decían cuando quería jugar al fútbol: “Me decían que no podía jugar porque es un juego de hombres y que yo debía jugar solo con muñecas”.
Más de 1.700 niñas, niños y adolescentes provenientes principalmente de comunidades rurales y pueblos indígenas de los departamentos de Guairá, Paraguarí, Caaguazú y San Pedro, ya formaron parte de los proyectos donde el fútbol se convierte en una herramienta de protección, aprendizaje y liderazgo.
El impacto también se refleja en historias que hoy trascienden la cancha comunitaria, como la de Fátima Acosta, quien dio sus primeros pasos en estos espacios y que actualmente integra la Selección Femenina de Fútbol de Paraguay.
“La verdad que nunca pensé llegar hasta acá, estar en la selección nacional. Sé que sí se puede alcanzar lo que queremos. Que el ser mujer, no te limita a cumplir tus sueños”, mencionó.
En un país donde el fútbol es parte central de la vida comunitaria, este deporte funciona como un lenguaje común que convoca, une y moviliza. Lo que hace única a esta iniciativa no es solo el deporte, sino que cada entrenamiento integra capacitaciones sobre cuidado socioemocional, bienestar físico y brinda herramientas concretas para la prevención de la violencia.
Violencia estructural
Los embarazos en niñas menores de 14 años en Paraguay no pueden analizarse de forma aislada. De acuerdo con datos del Ministerio Público, durante 2024 se registraron más de 3.551 casos de abuso sexual contra niñas, niños y adolescentes, y en más del 80% de los casos las víctimas fueron niñas y adolescentes mujeres. La mayoría de estas violencias ocurre en el entorno familiar o cercano, lo que incrementa las barreras para la denuncia y el acceso temprano a protección.
A esto se suman las uniones tempranas, que afectan principalmente a adolescentes mujeres y se concentran en zonas rurales y en poblaciones indígenas, reforzando ciclos de violencia, abandono escolar y pobreza intergeneracional.
“El fútbol puede ser mucho más que una competencia. Puede ser un espacio de protección, de expresión y de construcción de proyectos de vida para niñas y adolescentes que enfrentan múltiples formas de exclusión. Con La Liga Joaju y con Cambiemos el Juego, buscamos crear mayores oportunidades para la igualdad, el liderazgo y la prevención de la violencia”, señaló Noelia Errecarte, representante país de Plan International Paraguay.
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Cambiar las reglas
A través de “Cambiemos el Juego”, Plan International Paraguay busca poner en relieve la importancia que toda la sociedad, incluido el sector privado, contribuyan a generar entornos protectores donde las niñas puedan crecer libres de violencia, desarrollar su potencial y soñar con un futuro distinto.
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Paracel inició obras de infraestructura de primera planta de celulosa del país
Hoy, la compañía cuenta con más de 1.200 colaboradores directos, de los cuales el 95 % son paraguayos y paraguayas.
Paracel dio inicio a las obras para el polo de desarrollo industrial e infraestructuras para la fábrica de celulosa, con el acto de palada inicial realizado en el sitio de planta, ubicado en el distrito de Paso Horqueta, marcando un hito a nivel país y consolidando la mayor inversión privada en la historia de Paraguay. “Nuestra gente es guapa, vamos a hacer que el nivel de vida de los paraguayos sea el que se merecen”, destacó Blas Zapag, presidente del Directorio de Paracel, durante el evento.
El proyecto fue financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con una inversión de USD 165 millones, como parte de una apuesta integral por el desarrollo sostenible, alineado con estándares internacionales en materia ambiental, social y de gobernanza. Contempla la construcción de activos clave como un puerto y terminal fluvial, líneas de transmisión eléctrica, vías de acceso e infraestructura logística para la planta de celulosa de la compañía.
Las inversiones permitirán mejorar la conectividad regional, reducir costos logísticos y facilitar instalación de industrias en el polo de desarrollo industrial. Flavio Deganutti, CEO de la compañía, señaló que “esta infraestructura tiene un destino claro: allanar el camino para la primera fábrica de celulosa del Paraguay. Una planta que transformará el eucalipto que ya sembramos en la materia prima del futuro”.
En el evento, se concretó la firma de un acuerdo estratégico con el Grupo Sudati, empresa que se integrará al polo de desarrollo industrial de Paracel. Esta inversión, estimada en USD 215 millones, generará más de 2.000 empleos directos e indirectos, con inicio de obras previsto para 2027 y operación de la primera fase en 2028, marcando un paso decisivo en la consolidación de un ecosistema productivo en torno al parque.
Para garantizar el abastecimiento de su planta, Sudati llega con una importante inversión en la expansión de la base forestal de la región –liderada por Paracel– sumándose al desarrollo de silvicultura. En conjunto, se plantarán más de 30.000 hectáreas adicionales, fortaleciendo aún más la base productiva de la región.
Sudati, fundada en 1998, es el mayor fabricante y exportador de contrachapados de Brasil, con cinco plantas industriales en el sur del país. La articulación con Paracel permitirá generar importantes sinergias, optimizando el aprovechamiento integral de la madera y sus subproductos, y fortaleciendo la eficiencia del modelo productivo. El Polo de Desarrollo Industrial contribuirá a la generación de aproximadamente 7.000 empleos directos e indirectos, al fortalecimiento de la infraestructura y a posicionar al norte del país como un nuevo polo de desarrollo industrial. En este marco, Per Olofsson, Chairman of the Board, mencionó: “¿Por qué no Paraguay? Este hermoso país tiene todo lo necesario para el desarrollo de industrias de clase mundial”.
Hoy, Paracel cuenta con más de 1.200 colaboradores directos, de los cuales el 95 % son paraguayos y paraguayas, el 70 % proviene del departamento de Concepción y el 47 % se encontraba en situación de informalidad antes de incorporarse a la compañía, reflejando un impacto concreto en la generación de empleo formal y desarrollo local.
La compañía dispone de más de 203.000 hectáreas de tierras propias, alcanzando 100.000 hectáreas ya plantadas en tierras propias y de terceros, bajo los más altos estándares internacionales. Cuenta con certificación forestal sostenible FSC® y garantiza un modelo de producción responsable que integra eficiencia productiva con el cuidado ambiental.
Estuvo el presidente de la República, Santiago Peña, el vicepresidente Pedro Alliana, autoridades nacionales, representantes del sector privado y del BID, reflejando el respaldo institucional y financiero a una iniciativa estratégica. Peña destacó que “Paracel va a ser uno de los capítulos en la historia del Paraguay”, subrayando el compromiso del Gobierno con la industrialización, la generación de empleo y el desarrollo equilibrado del país. Este avance se enmarca en una agenda de desarrollo sostenible y de inversión de largo plazo que contribuye a posicionar a Paraguay como un actor competitivo en la región.
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BID impulsa a movilizar financiamiento para empresas interesadas en invertir en Paraguay
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analizaron mecanismos para movilizar los financiamientos destinados al sector privado, considerado actualmente una de las principales prioridades del organismo multilateral.
El ministro de Economía, Oscar Lovera, recibió al representante residente del BID en Paraguay, Alonso Chaverri, para revisar la cartera de proyectos y fortalecer la cooperación entre ambas instituciones.
Tras el encuentro, Chaverri destacó el interés del Grupo BID en apoyar tanto al sector público como al privado, especialmente a empresas que ya operan en Paraguay o buscan instalarse en el país.
“Conversamos sobre el apoyo que estamos dando al sector público y al sector privado, que es la prioridad del Grupo BID, y de cómo logramos movilizar financiamiento para las empresas que están en Paraguay o quieren instalarse en Paraguay”, expresó.
El representante del BID también resaltó el impacto de las recientes asambleas del Grupo BID desarrolladas en Paraguay, evento que reunió a más de 1.000 participantes del sector privado internacional.
Según señaló, muchos inversionistas visitaron el país por primera vez y encontraron un escenario favorable para el desarrollo de negocios.
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Cooperación técnica y financiamiento
Chaverri adelantó además que el BID buscará profundizar el trabajo conjunto con el MEF no solo mediante financiamiento, sino también a través de cooperación técnica no reembolsable.
Explicó que este tipo de asistencia permite generar capacidades, conocimiento y mejores condiciones para impulsar el desarrollo económico.
En la reunión también participaron el viceministro de Economía y Planificación, Gerardo Ruiz Díaz; la viceministra de Administración Financiera, Teodora Recalde; la directora general de Política de Endeudamiento, Ana Osorio; además de Manuel Fernandini, jefe de Operaciones del BID, y Oscar Lora, especialista sectorial del organismo.
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El momento de Paraguay ante el capital global
Por: Alba Delvalle
En un mano a mano, el representante del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Paraguay, Alonso Chaverri-Suárez, analiza el impacto de las Reuniones Anuales del Grupo, el interés del capital internacional y los sectores que hoy concentran las principales oportunidades de inversión.
¿Qué calificación pondría a las Reuniones Anuales de la Asamblea de Gobernadores en Paraguay?
Diría que la calificación fue muy alta, incluso que fue sobresaliente. Las Asambleas en Asunción reunieron a cerca de 4.000 participantes de 53 países, con alrededor de 1.700 representantes del sector privado, casi 400 CEOs y 700 ejecutivos alto nivel. El Grupo BID logró articular al menos 600 reuniones con el sector privado a través de una opción sencilla en la aplicación móvil del evento que permitía conectar no solo a interesados con BID Invest – nuestro brazo del sector privado – sino también entre ellos, lo que refleja una operación compleja ejecutada con solidez.
¿Que dejaron estos encuentros?
Las Reuniones Anuales en Paraguay marcaron un hito para el país y para el propio Grupo BID. Si bien, se trató de la 66ª Reunión Anual del BID y la 40ª de la Corporación Interamericana de Inversiones (CII), fueron las primeras Asambleas Anuales que presentaron al Grupo BID como una unidad. Se presentó una visión articulada, con un énfasis sin precedentes en el sector privado como motor del desarrollo. Durante las Asambleas, el presidente del Grupo BID, Ilan Goldfajn, hizo un anuncio importante que se centra en una ambiciosa visión de futuro que prevé financiamientos para toda la región por US$ 500.000 millones durante los próximos diez años.
¿Qué cambió para Paraguay a partir de esta edición?
Desde la mirada de Paraguay, el balance es altamente positivo. El país no solo albergó con éxito un evento de escala regional y global, sino que aprovechó la ocasión para posicionarse como una plataforma confiable para la inversión, el crecimiento y la articulación público-privada. Y en cuanto a los cambios, el Grupo BID anunció la ampliación de su oficina física en Paraguay y una cartera estimada en US$ 2.700 millones para los próximos dos años, con aproximadamente US$ 2.000 millones canalizados por BID Invest para el sector privado y cerca de US$ 700 millones para proyectos con el sector público.
También se reforzó la capacidad operativa del Grupo en el país y se consolidó a Paraguay como un lugar donde hoy se discuten proyectos de escala con una lógica mucho más cercana al capital privado. Se aceleró la visibilidad del país.
¿Qué oportunidades concretas de inversión quedaron abiertas?
En el ámbito privado, BID Invest avanzó con hitos relevantes para Paraguay, como son el financiamiento para la ampliación de la Ruta 2, el apoyo al primer proyecto de fertilizantes con hidrógeno verde, un programa de crédito para microemprendedores por medio de billetera digital, y el financiamiento de un polo forestal sostenible.
En el ámbito público, el BID firmó el acuerdo para la construcción del tramo dos de la Ruta Bioceánica en el Chaco paraguayo, con financiamiento de US$ 200 millones, y también un contrato de préstamo de US$ 70 millones para la ampliación del sistema de transmisión y el fortalecimiento institucional de la ANDE. Esto, complementado por un préstamo por el mismo monto del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y una donación de US$ 10 millones de la Unión Europea.
¿Qué tipo de inversores y de qué origen mostraron más interés en Paraguay durante esos días?
El interés vino de una mezcla muy valiosa de actores como líderes empresariales, banca privada, organismos multilaterales, agencias de desarrollo y ejecutivos del sector privado. Paraguay estuvo expuesto no solo a interlocutores de la región, sino también a socios internacionales con capacidad real de financiamiento, asociación y movilización de capital. Por ejemplo, BID Invest ha anunciado la aprobación de un financiamiento de hasta US$ 165 millones para Paracel, destinado a desarrollar un polo industrial forestal sostenible en Paraguay. El proyecto prevé generar alrededor de 7.000 empleos directos e indirectos.
¿El interés se centró más en financiamiento público o en inversión privada, en qué sectores?
El sesgo fue claramente hacia la inversión privada y su movilización. Esta edición puso explícitamente al sector privado en el centro y, además, el paquete anunciado para Paraguay proyecta aproximadamente tres veces más recursos para el frente privado que para el público. Unos US$ 2.000 millones vía BID Invest frente a cerca de US$ 700 millones para operaciones públicas. Los sectores más visibles fueron energía, infraestructura y conectividad, agronegocios y forestal, servicios financieros para pymes, transporte fluvial y manufactura.
¿Como Grupo BID, en qué segmentos ven las mayores oportunidades de inversión en Paraguay?
Como Grupo BID, vemos una primera línea de oportunidades en infraestructura, transporte, conectividad, energía y mercados financieros, porque entendemos que allí se centra buena parte de la capacidad del Paraguay para sostener crecimiento, atraer capital y ganar competitividad.
La Estrategia del Grupo BID con Paraguay para el periodo 2025-2029 pone justamente el acento en una economía impulsada por el sector privado, con más productividad, mejor integración y una base financiera más profunda, y reconoce ventajas comparativas especialmente claras en transporte, mercados financieros y agronegocios. Son los sectores con mayor capacidad de movilizar inversión a escala y de generar efectos transversales sobre el resto de la economía.
¿Y otros que sean emergentes o igualmente potenciales?
Los agronegocios, cadenas productivas, financiamiento a pymes, forestal e innovación, porque son claves para diversificar la matriz productiva y capturar más valor agregado. Otros con alto potencial y una agenda de maduración más intensiva, como agua y saneamiento, transporte fluvial y esquemas de participación público-privada, donde existe espacio para ampliar la participación del capital privado.
Finalmente, vemos una oportunidad emergente muy relevante en hidrógeno verde, economía circular y otras industrias verdes. Son sectores con gran proyección, muy alineados con las ventajas energéticas del país, pero cuyo despegue dependerá de seguir fortaleciendo marcos, instrumentos y proyectos bancables en los próximos años.
¿Cuáles fueron las principales consultas o dudas de los inversionistas?
En encuentros de esta naturaleza las conversaciones suelen concentrarse en temas muy concretos como la calidad y madurez de los proyectos, la velocidad de estructuración, previsibilidad regulatoria, profundidad del mercado local y opciones de financiamiento en guaraníes.
En otras palabras, el capital privado no solo mira lo macro, sino también qué tan rápido un proyecto puede volverse financiable y ejecutable. Esa lógica estuvo muy presente en una agenda que puso el foco en el desarrollo de mercados, sinergias público-privadas y movilización de capital.
¿Paraguay está aprovechando esta ventana o la está dejando pasar?
Mi lectura es que Paraguay sí está aprovechando esta ventana. Hay señales fuertes y hay que convertir el interés hacia Paraguay en más cierres, ejecución e impacto, como ya venimos acompañando al Gobierno de Paraguay y al sector privado. En cuanto a las oportunidades, por ejemplo, el Grupo BID está acompañando a Paraguay y a los otros países del Mercosur con el histórico acuerdo firmado en enero pasado con la Unión Europea.
Esto representa la mayor expansión del acceso a mercados para el bloque regional desde su creación, con impactos previstos en los sectores de agronegocios, energía, manufactura, minerales críticos y servicios basados en el conocimiento, incluyendo la integración de pequeñas y medianas empresas en las cadenas globales de valor. Paraguay, con respaldo del BID, firmó el año pasado un programa para implementar estándares de la OCDE, fortaleciendo así sus instituciones.
¿Qué tiene que hacer Paraguay en los próximos 12 meses para capitalizar este momento?
Paraguay tiene hoy una oportunidad muy valiosa para profundizar el interés que despertó durante las Asambleas y convertir ese posicionamiento en resultados sostenibles en el tiempo. Las reuniones llegaron con una base que ya venía fortaleciéndose durante el gobierno de Santiago Peña, con estabilidad macroeconómica, compromiso con las reglas fiscales y una agenda de reformas orientada a atraer inversión y modernizar la economía. En ese marco se impulsaron y promulgaron cambios relevantes, entre ellos la actualización del régimen APP y reformas vinculadas a inversión, maquila, mercado de valores y energías renovables.
Las Asambleas ayudaron a proyectar esa señal con más fuerza ante inversionistas y socios internacionales. En los próximos 12 meses, será importante seguir fortaleciendo las condiciones que ya distinguen al país. Creemos importante sostener ese rumbo con ejecución.
¿Cómo Paraguay puede lograr la ejecución sostenida?
Ahí la integración regional puede ser decisiva. Bajo el paraguas de Conexión Sur, el Grupo BID ya acompaña iniciativas que mejoran la conectividad del país con sus vecinos, como el financiamiento de US$ 200 millones para un tramo clave del Corredor Bioceánico, el apoyo a las Rutas 2 y 7 bajo concesión privada y un programa de US$ 19 millones para fortalecer la facilitación comercial y la atracción de inversiones.
Mantener consistencia entre reformas, infraestructura e integración, puede hacer que Paraguay dé un salto importante. Creemos que existe una oportunidad real para consolidarlo como un hub logístico y energético de clase mundial, con capacidad de reducir costos, ampliar su conexión regional y generar empleos de calidad sobre una infraestructura moderna y sostenible. Desde el Grupo BID, vemos un momento auspicioso para acompañar ese proceso y para seguir trabajando junto al país en la atracción de inversiones que contribuyan al desarrollo, la productividad y la creación de oportunidades.