El ministro de Salud, Julio Mazzoleni, señaló este martes que Alto Paraná sigue teniendo pacientes graves con COVID-19 y se deben tomar todos los recaudos necesarios para la reapertura de la frontera a fin de reactivar el comercio. “El momento de la epidemia se ha trasladado desde Alto Paraná hasta Asunción y Central, pero no debemos olvidar que ellos siguen teniendo casos graves”, manifestó el ministro en comunicación con la 1080 AM.
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Sostuvo que uno de los aspectos más críticos será la trazabilidad de las personas que trabajan en esa zona y ver si ya fueron infectadas por el virus e insistió en que la pandemia del COVID-19 ya se encuentra en situación distinta actualmente.
Mazzoleni indicó que es fundamental no olvidarse de toda la situación atravesada desde el brote del virus en el país y continuar con los protocolos sanitarios establecidos, como el lavado de manos, uso de mascarillas y mantener el distanciamiento físico.
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“Los custodios más celosos serán la gente que trabaja allí. Nosotros vamos a enfocarnos mucho en el área comercial y el cumplimiento del protocolo dentro de estos comercios. En estos momentos el Gobierno de Argentina no está analizando la apertura de las fronteras, es una decisión que respetamos”, agregó el secretario de Estado.
El protocolo de apertura gradual de la frontera en el país fue aprobado el lunes por el presidente de la República. La apertura de la frontera solo podrá darse si se llega a un acuerdo entre los presidentes Jair Bolsonaro y Mario Abdo Benítez.
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Emergencia en Ciudad del Este: inundaciones y derrumbe de viviendas deja a familias a la intemperie
La situación se torna crítica para varias familias de Ciudad del Este, departamento de Alto Paraná, donde las inundaciones y los daños en viviendas mantienen en alerta a los pobladores.
En el barrio Fátima se reportaron deslizamientos de tierra que provocaron el derrumbe de casas y la caída de árboles, dejando a algunas familias a la intemperie y con la necesidad urgente de recibir asistencia.
Los afectados solicitan ayuda ante la pérdida de sus viviendas y las dificultades para resguardarse de las condiciones climáticas.
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Evacúan a familias del barrio San Rafael
Por otra parte, en la zona baja del barrio San Rafael continúan los trabajos de evacuación de familias afectadas por la crecida del río Paraná y el desborde del arroyo Acaraymí.
Según los últimos reportes, unas 60 familias ya fueron evacuadas de las zonas inundadas. Los trabajos de asistencia cuentan con la participación de Itaipú Binacional, la Municipalidad de Ciudad del Este, Bomberos Voluntarios y otras instituciones.
El avance de las aguas mantiene en alerta a los habitantes de sectores ribereños, ante el riesgo de que más viviendas resulten afectadas. Mientras prosiguen las tareas de evacuación, los pobladores de los sectores perjudicados aguardan asistencia para enfrentar las consecuencias de esta emergencia.
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El ministro Fretes anuncia la designación de Cynthia Cardozo como viceministra de Salud
El ministro de Salud Pública, el doctor Isaías Fretes, anunció este lunes que el presidente de la República Santiago Peña estableció cambios en esta cartera del Estado. El Ejecutivo designó a la doctora Cynthia Cardozo Nessi como nueva viceministra de Rectoría, en reemplazo del doctor José Ortellado.
“He decidido empezar los cambios en el ministerio a mi cargo y el primer cambio que he decidido es el del Viceministerio de Rectoría y va estar a cargo la doctora Cynthia Cardozo. Ella es una persona con quien yo he trabajado en otras ocasiones, reúne las condiciones profesionales como para asumir esta enorme responsabilidad, tiene los cursos de gerencia acordes a las exigencias del cargo”, mencionó el ministro Fretes en conferencia de prensa.
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También resaltó la importancia del trabajo en equipo y su confianza en el desempeño y preparación de la nueva viceministra. “Considero que es muy importante el concepto de equipo cuando uno encara una nueva misión y la doctora Cardozo me ha demostrado una gran capacidad profesional, ha formado mi equipo en otras ocasiones y hoy asume esta enorme responsabilidad dentro del Ministerio de Salud”, señaló.
Fretes sostuvo que esta designación y los cambios en la cartera ministerial forman parte del proceso de mejoramiento de la gestión y los servicios de salud pública que impulsa el Gobierno del Paraguay.
Ficha académica y profesional
Cynthia Cardozo es de profesión médica, egresada de la Universidad Nacional de Asunción, especialista en Ginecología y Obstetricia y Perinatología. Cuenta con una maestría en Salud Pública, formación en la Universidad de Harvard y estudios en planificación estratégica. Fue becaria de la República de China (Taiwán) y de la República de Corea.
Con 23 años de trayectoria en el Ministerio de Salud y 28 años en el IPS, la nueva viceministra aporta experiencia en el sistema sanitario. El doctor Fretes destacó su capacidad profesional y señaló que los cambios en la estructura ministerial responden a criterios técnicos, de desempeño y fortalecimiento institucional.
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La decisión que transformó una frontera disputada en una zona de paz
- Embajador Carlos José Fleitas
- Fotos: Gentileza
A lo largo de su historia, Paraguay recurrió en tres momentos decisivos al arbitraje para resolver controversias territoriales. El primero fue el laudo Hayes con la Argentina en 1878, que reconoció la soberanía paraguaya sobre el territorio situado entre los ríos Verde y Pilcomayo; el segundo, el laudo arbitral del Chaco del 10 de octubre de 1938, que fijó la frontera con Bolivia después de la guerra del Chaco; y el tercero, conocido como el arbitraje del cerro Chovoreca, culminó con el fallo del 11 de julio de 1969 y determinó la ubicación correcta de uno de los vértices establecidos en 1938.
Pese a su importancia para la definición territorial del país, el laudo de 1938 ha recibido menor atención que los otros dos casos. Detrás de su pronunciamiento existió, además, un episodio poco conocido y todavía controvertido: el acta reservada del 9 de julio de 1938, mediante la cual las partes y los países mediadores anticiparon el trazado fundamental de la futura frontera antes de la firma del Tratado de Paz y del fallo formal de los árbitros.
DE LA TREGUA AL ARBITRAJE
El Protocolo de Paz firmado en Buenos Aires el 12 de junio de 1935 puso fin a las hostilidades de la guerra del Chaco y abrió las negociaciones para resolver la cuestión territorial. La Conferencia de Paz del Chaco, integrada por representantes de Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay, asumió la tarea de acercar las posiciones de los antiguos contendientes.
Las negociaciones se extendieron durante más de tres años, prueba de que el cese del fuego no había resuelto automáticamente el problema de límites. Finalmente, el 21 de julio de 1938, Paraguay y Bolivia firmaron en Buenos Aires el Tratado de Paz, Amistad y Límites, bajo los auspicios y la garantía moral de los seis Estados mediadores.
Por Paraguay participaron, entre otros, Cecilio Báez, José Félix Estigarribia, Luis A. Riart y Efraím Cardozo; por Bolivia, Eduardo Diez de Medina y Enrique Finot. Los instrumentos de ratificación fueron intercambiados el 29 de agosto de 1938 (González de Bosio, 2022).
ACUERDO RESERVADO
Antes de la firma pública del Tratado de Paz, Amistad y Límites, en la madrugada del 9 de julio de 1938 las delegaciones de Paraguay y Bolivia rubricaron, junto con los mediadores, el proyecto de tratado, aunque debían someterlo a la aprobación de sus respectivos gobiernos. En esa misma fecha se suscribió un documento reservado titulado “Paraguay-Bolivia.
Acta rubricada en la ciudad de Buenos Aires, 9 de julio de 1938”, en el cual los representantes de las partes y de los países mediadores anticiparon el recorrido general que debía respetar el futuro laudo arbitral.
El acta afirmaba que la Conferencia de Paz había identificado, con el asesoramiento de sus técnicos militares y después de escuchar separadamente a las partes, una delimitación transaccional basada en los puntos de coincidencia existentes. En él se anticipó una línea que comenzaba en Esmeralda, sobre el río Pilcomayo; se dirigía hacia 27 de Noviembre, dejando Yrendague al este; continuaba por Capitán Ustares, Palmar de las Islas, Fortín Paredes y cerro Chovoreca; y llegaba al río Negro u Otuquis y a su desembocadura en el río Paraguay.
El documento declaraba que el futuro laudo respetaría esa solución “fiel y escrupulosamente”, considerándola razonable y definitiva por los negociadores (Rout, 1970).
Los compromisos del 9 de julio fueron confirmados y complementados, ya que el 19 de julio Bolivia solicitó nuevas garantías de que el Colegio Arbitral respetaría lo acordado, mientras Paraguay recibió seguridades escritas sobre el sector occidental de la frontera y la permanencia de los fortines Patria y Galpón bajo su jurisdicción.
El acta no fue un documento aislado, sino la pieza central de una negociación reservada más amplia que preparó el camino para la firma pública del Tratado de Paz, el 21 de julio, y para el laudo arbitral del 10 de octubre. Aunque el fallo mantuvo la orientación general del acta, incorporó referencias geográficas como Villazón, el punto situado diez kilómetros al oeste de Estrella; Cerrito Jara y determinadas intersecciones de paralelos y meridianos. Es decir, el trazado definitivo mantuvo la orientación fundamental del acuerdo previo, pero no lo reprodujo literalmente. El documento, por tanto, no sustituye al laudo arbitral, aunque permite comprenderlo como la culminación jurídica de una solución política negociada previamente y mantenida bajo reserva.
CONTROVERSIA
El acta ha generado controversias históricas, su carácter reservado y su divulgación pública muchos años después motivaron cuestionamientos sobre la transparencia de las negociaciones. Además, al afirmar que el futuro laudo respetaría “fiel y escrupulosamente” la línea acordada, abrió la discusión sobre el margen de decisión que conservaron los árbitros. También provocó reparos jurídicos porque fue rubricada antes de que las delegaciones obtuvieran la aprobación definitiva de sus gobiernos y antes de la firma y ratificación del Tratado de Paz. A ello se sumaron las diferencias internas de la representación paraguaya ante las concesiones territoriales discutidas.
BASE JURÍDICA
El tratado no sometió nuevamente a discusión la totalidad del Chaco Boreal. Reconoció directamente determinados espacios y estableció una zona dentro de la cual los árbitros debían fijar la línea definitiva. La decisión tendría el carácter de un arbitraje de equidad: los árbitros debían pronunciarse según su leal saber y entender, considerando la experiencia de la Conferencia de Paz y los dictámenes de sus asesores militares.
A diferencia de un arbitraje estrictamente jurídico, centrado principalmente en la aplicación de tratados anteriores, títulos coloniales y otras normas de derecho, los árbitros de equidad podían buscar una solución considerada justa, razonable y viable para ambas partes. Debían pronunciarse según su “leal saber y entender”, tomando en consideración los antecedentes reunidos por la Conferencia de Paz, los dictámenes de los asesores militares y las condiciones geográficas, económicas y de seguridad de los dos países. La finalidad era alcanzar una fórmula que pudiera cerrar el conflicto y evitar una nueva guerra.
El Tratado fijó los márgenes que la decisión no podía sobrepasar. En el sector occidental, la línea debía situarse dentro de una franja determinada entre el río Pilcomayo y el meridiano del fortín 27 de Noviembre. En el norte y el este, debía mantenerse entre la propuesta presentada por la Conferencia de Paz el 27 de mayo de 1938 y la contrapropuesta paraguaya del 24 de junio. Además, el litoral del río Paraguay situado al sur de la desembocadura del río Negro u Otuquis quedó expresamente excluido del arbitraje.
Los árbitros eran los presidentes de Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay, quienes delegaron sus funciones en representantes plenipotenciarios. Argentina designó a José María Cantilo, Isidoro Ruiz Moreno y Pablo Santos Muñoz; Brasil, a José de Paula Rodrigues Alves; Chile, a Luis Barros Borgoño y Manuel Bianchi; Estados Unidos, a Spruille Braden; Perú, a Felipe Barreda Laos y Luis Fernán Cisneros; y Uruguay, a Eugenio Martínez Thédy. Sus poderes los facultaban para deliberar y suscribir el fallo en nombre de los respectivos jefes de Estado (Comisión Mixta Demarcadora de Límites Boliviano-Paraguaya, 2007).
EL FALLO
Cumplidas las ratificaciones, los delegados de los seis presidentes mediadores se reunieron en Buenos Aires como Colegio Arbitral y el 10 de octubre pronunciaron el fallo que determinó la línea divisoria.
Paraguay y Bolivia fueron oídos en una audiencia especial y presentaron alegatos acompañados de documentación y una Comisión Militar Asesora realizó un relevamiento aerofotográfico y reconoció las zonas definidas. El Colegio Arbitral no examinó solamente los antecedentes jurídicos e históricos, sino también las condiciones geográficas, económicas y de seguridad de ambas partes. Sobre esa base, concluyó que la línea adoptada representaba una solución equitativa y aprobó el fallo por unanimidad.
La frontera quedó organizada en dos grandes zonas que convergían en 27 de Noviembre o Gabino Mendoza. En la zona occidental, la línea partía de ese punto, descendía hacia Villazón, pasaba diez kilómetros al oeste de Estrella y terminaba en el thalweg o canal navegable del río Pilcomayo. En la zona norte, avanzaba hacia el cerro Capitán Ustares, la Cañada del Palmar de las Islas y la intersección del meridiano de Fortín Paredes con el paralelo de Fortín Ravelo. Luego alcanzaba el punto más alto del cerro Chovoreca y Cerrito Jara, llegaba al río Negro u Otuquis y seguía su thalweg hasta la desembocadura en el río Paraguay.
El uso de fortines, elevaciones, palmares, cursos de agua, paralelos y meridianos muestra que la frontera combinó referencias militares, accidentes naturales y líneas geométricas. El documento fue dado en Buenos Aires en tres ejemplares redactados en español, inglés y portugués, y dispuso que el texto en español prevalecería en caso de duda.
DELIMITAR VS. DEMARCAR
El laudo delimitó la frontera: determinó jurídicamente por dónde debía pasar. Todavía era necesario demarcarla, es decir, identificar sus puntos en el terreno, calcular coordenadas, abrir picadas y construir los hitos que harían visible la separación entre los dos Estados.
El acta del 25 de noviembre de 1938 constituyó la Comisión Mixta Demarcadora de Límites. Bolivia estuvo representada por el coronel Abelardo Prieto y el mayor Walter Salinas; Paraguay, por el teniente coronel Abdón Palacios y el teniente primero de Marina Néstor Rodríguez. Como quinto miembro y presidente fue designado el coronel argentino Ernesto Florit, en representación de los países mediadores.
La Comisión debía dictar su reglamento, acordar el plan de acción y definir los métodos de trabajo. El presidente dirigía los debates, verificaba la ejecución de las decisiones y resolvía definitivamente las cuestiones técnicas y prácticas en las que las partes no alcanzaran un acuerdo.
LEGADO
El Tratado de Paz estableció la fórmula política y jurídica; el laudo determinó la línea dentro de la zona acordada; y la Comisión Mixta se encargó de reconocerla y demarcarla materialmente.
Los documentos producidos durante la demarcación –actas, mapas, croquis, fotografías, informes y libretas de campo– muestran una dimensión de la historia fronteriza que suele quedar oculta detrás de los grandes acontecimientos diplomáticos. La frontera no fue únicamente una línea decidida por presidentes y cancilleres: también fue recorrida por técnicos, topógrafos, militares, ingenieros y delegados que debieron confrontar las palabras del fallo con la geografía del Chaco.
El carácter equitativo del arbitraje permite comprender por qué la solución de 1938 no coincidió plenamente con las aspiraciones territoriales máximas de ninguna de las partes. Aunque la consigna del Dr. Manuel Domínguez –“Ni más allá ni más acá del Parapití”– había expresado durante años la reivindicación paraguaya de reconocer aquel río como límite histórico del Chaco, la frontera definitiva surgió de una realidad más compleja.
Las consecuencias de la guerra, las posiciones de Paraguay y Bolivia, la intervención de los mediadores y la necesidad de evitar un nuevo enfrentamiento exigieron concesiones y una intensa negociación diplomática. Para el Paraguay significó el reconocimiento de la mayor parte del Chaco Boreal y la preservación de su soberanía sobre el litoral del río Paraguay; para Bolivia, consolidó el dominio sobre el sector noroccidental.
El laudo no satisfizo todas las aspiraciones territoriales de ambos países, pero alcanzó algo que décadas de conversaciones, protocolos y mediaciones no habían conseguido: transformar el final de la guerra de dos naciones hermanas en una frontera jurídicamente definida y así abrir una nueva etapa de paz entre Paraguay y Bolivia.
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Itaipú reubicó a 23 familias en CDE ante crecida del río Paraná y cota se estabilizó
Ciudad del Este. Agencia Regional.
Ante la crecida del río Paraná fueron reubicadas hasta ahora 23 familias del barrio San Rafael de Ciudad del Este con intervención de Itaipú, entre las cuales, seis son las casas anegadas, mientras las demás familias fueron reubicadas por estar en lugares donde llegaría el agua en los próximos días, según dijo a La Nación/Nación Media, Derlis Gauto, asesor de Responsabilidad Social de la hidroeléctrica.
Las familias fueron trasladadas a refugios preparados en la zona alta del barrio, desde la zona baja siempre afectada por la crecida del río Paraná y en consecuencia, del arroyo Acaraymi.
Actualmente, el río se encuentra en la cota de 109,17 metros sobre el nivel del mar (msnm) en la estación del Puente de la Amistad. Según las proyecciones de la División de Estudios Hidrológicos y Energéticos, de Itaipú, el nivel del río Paraná oscilaría entre los 109 y 112 metros los próximos días, según Itaipú.
Derlis Gauto explicó que por ahora no se hará más reubicación porque el nivel de la cota no afectará a más casas este fin de semana. Pero, el próximo aumentaría de nuevo hasta la cota 116 o 117, según la previsión hidrológica. Ante eso, se prevé retomar la reubicación de las familias desde el jueves de la próxima semana porque más casas quedarían bajo agua.
Gauto explicó que la intervención busca anticiparse a los efectos de la crecida y evitar que las familias queden expuestas a situaciones de peligro. Remarcó que la respuesta de los pobladores ha sido favorable y que los trabajos continuarán el tiempo que sea necesario.
Asistencia incluye provisión de alimentos
La asistencia incluye vehículos para el traslado de personas y pertenencias, logística, instalación de carpas, baños y provisión de alimentos para las familias que deban abandonar sus hogares.
También se organizó el suministro de insumos para preparación de comidas con la colaboración de voluntarios y vecinos de la comunidad, que se sumaron a las tareas de evacuación y apoyo a los afectados, según comunicación de Itaipú.
El operativo forma parte del plan de contingencia activado por la hidroeléctrica desde el miércoles 7 de octubre, que contempla avisos anticipados a los pobladores, monitoreo hidrológico y despeje preventivo de los sectores expuestos.