La ausencia de lluvias importantes desde hace meses afecta notoriamente a todos los cauces hídricos en la región. Es el caso de la Bahía de Asunción, en el río Paraguay, que en esta época recibe a diversas especies de aves migratorias, algunas incluso realizan una travesía de miles de kilómetros desde el extremo norte del continente para llegar finalmente hasta los alrededores de la capital.
La bajante del río, normal para esta temporada del año, afecta a estas aves que llegan de paso, al producirse una sobrepesca, pues es más fácil capturar presas tanto para las aves como para los seres humanos. La región del pantanal donde nace el río Paraguay, no ha recibido lluvias importantes desde el 2019.
La sequía, los incendios forestales y a consecuencia de ellos, el humo, genera estrés ambiental, lo que hace que las aves migratorias tengan dificultades para obtener alimentos o refugios, así como también sufren afecciones a consecuencia de la situación. Diferentes especies de aves acuáticas y migratorias pueden ser observadas en estos días en los alrededores de la Bahía asuncena.
Le puede interesar: Preocupa situación de abandono en zona de reserva natural de Bahía de Asunción
Garzas blancas, azules, mbiguás, gaviotines y otras aves playeras se encuentran recorriendo las costas del río y a pesar de la gran bajante, tienen un mayor espacio para realizar búsquedas de crustáceos o lombrices en la playa. Uno de los visitantes ilustres, el playerito canela (calidris subruficollis), es considerado la especie bandera de la reserva, puesto que un porcentaje importante de su población mundial hace escala en la Bahía de Asunción durante su migración al Sur.
Durante gran parte del año la bahía está bajo agua, pero cuando esta desciende hacia el final de la temporada, aparecen hábitats como planos lodosos, aguas someras y áreas de pasto corto. Es justo en este momento que las aves playeras neárticas comienzan a llegar, pues saben de alguna forma que el área está disponible para su alimentación y descanso, antes de continuar con su viaje más al sur.
Lea también: Aves migratorias: un viaje que la pandemia no podrá detener
Dejanos tu comentario
Subsidio de G. 6.724 millones alcanzará a 4.384 pescadores durante la veda
El Gobierno destinará G. 6.724 millones para asistir a 4.384 pescadores durante la veda pesquera que comenzó este lunes 2 de noviembre, periodo en el que la suspensión de la actividad comercial afecta los ingresos de las familias que dependen de la extracción y venta de peces. El programa contempla un incremento presupuestario del 5 % respecto al año anterior, tras una reprogramación de recursos para fortalecer la asistencia.
El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, informó que las primeras transferencias se realizarán a mediados de noviembre, una vez concluidos los trámites administrativos y la habilitación de las cuentas bancarias de los beneficiarios. El monto global previsto para esta temporada asciende a G. 6.724.470.000, financiado con un presupuesto que pasó de G. 6.020 millones a G. 6.740 millones, mediante una reprogramación de G. 740 millones.
La asistencia varía según la duración de la veda, la zona de residencia y la composición familiar. En las áreas donde la restricción se extiende por 50 días, correspondientes a los ríos compartidos con Argentina, los pescadores que viven solos recibirán G. 790.000, mientras que las familias de hasta cuatro integrantes accederán a G. 1.470.000 y aquellas con más de cuatro miembros, a G. 1.910.000.
Te puede interesar: El dólar arranca la semana con aumento y se acerca a los G. 6.000
En las zonas fronterizas con Brasil, donde la prohibición alcanza los 90 días, los montos serán superiores: G. 1.000.000 para pescadores unipersonales, G. 1.780.000 para familias de hasta cuatro integrantes y G. 2.410.000 para hogares más numerosos.
La medida busca amortiguar la pérdida temporal de ingresos de los trabajadores que tienen a la pesca comercial como principal fuente de sustento. A su vez, el movimiento de estos recursos representa un apoyo para la economía de las comunidades ribereñas durante las semanas en que la actividad extractiva queda restringida.
Para definir la nómina final, el Ministerio de Desarrollo Social realizó una depuración del listado remitido inicialmente por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), que superaba las 7.000 personas. El proceso incluyó verificaciones de la situación socioeconómica y de posibles ingresos o beneficios incompatibles con el programa.
La veda se extenderá hasta el 21 de diciembre en las zonas sujetas a la restricción de 50 días, mientras que en los tramos compartidos con Brasil llegará hasta el 31 de enero de 2027. Además de proteger la reproducción de las especies, la medida plantea el desafío de sostener a los trabajadores durante la pausa obligatoria de una actividad de la que dependen numerosas familias.
Leé más: Baja del petróleo abre expectativas de alivio para los combustibles en Paraguay
Dejanos tu comentario
Bajante del río Paraguay obliga a reducir carga de embarcaciones, según Cafym
La tendencia a la baja en el nivel del río Paraguay está reduciendo la capacidad de carga de las embarcaciones, confirmó el presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (Cafym), Bernd Gunther. Aclaró que por el momento no hay mayores problemas en la navegación; sin embargo, dijo que esperan que el nivel suba con la ayuda de las lluvias que pueda traer el fenómeno El Niño.
“Los niveles del río están bajando, como es de esperar en esta época del año; a partir de julio a agosto tiende siempre a tener una tendencia decreciente hasta fines de año”, explicó en conversación con La Nación/Nación Media.
Leé más: Armadores aguardan a empresa concesionada para tratar la tasa de peaje en la hidrovía
“La navegación en el tramo de Asunción al norte está limitada a 9 pies y medio de calado de embarcaciones, y en el sur está a 11 pies y medio. Entonces, en el tramo sur estamos relativamente bien, sin mayores limitaciones. En el tramo norte sí ya se observa una limitación; al acercarnos a 9 pies, ya vemos que está más limitada la capacidad de carga de los barcos”, precisó.
Aclaró que hasta el momento no hay ningún tipo de corte en la navegación, pero “ya se ve una capacidad reducida en el tramo al norte de Asunción. Al haber 9 pies y medio, quiere decir que ya se reduce la capacidad de carga de las embarcaciones en la barca”.
Aguardan lluvias de El Niño
Con relación a la tendencia, indicó que se está dando a la baja, considerando que no se observa ningún tipo de efecto con el ingreso del fenómeno El Niño. Agregó, además, que el caudal depende mucho de ciertas precipitaciones en zonas puntuales, una de ellas en el Pantanal brasileño.
Si el panorama se mantiene como en la actualidad, citó que se llegaría con un calado menor ya en diciembre, pero “en esa época debieran venir ya las lluvias para que vuelva a repuntar de vuelta”, según sus previsiones.
También te puede interesar: La hidrovía apunta a duplicar su movimiento
Dejanos tu comentario
Cooperación con Brasil busca potenciar la producción pesquera y acuícola nacional
Paraguay y Brasil avanzan en el fortalecimiento de la cooperación en materia de pesca y acuicultura, con el objetivo de incorporar nuevas tecnologías, conocimientos y modelos de producción que permitan desarrollar de manera sostenible el potencial piscícola de ambos países. El intercambio se dio en el marco del VIII International Fish Congress & Fish Expo Brasil – IFC 2026, realizado en Foz de Iguazú.
El ministro del Ambiente y Desarrollo Sostenible, Rolando De Barros, mantuvo una reunión bilateral con el ministro de Pesca y Acuicultura de Brasil, Édipo Araújo, en la que analizaron alternativas para profundizar el trabajo conjunto. La iniciativa apunta especialmente a aprovechar la experiencia brasileña en sistemas de producción y procesamiento de pescado.
En comunicación con 920 AM, el director de Pesca y Acuicultura del MADES, Adam Leguizamón, destacó que se trata de un paso importante para fortalecer los vínculos entre ambos países. Explicó que Brasil cuenta con una amplia experiencia en la producción de tilapia mediante estanques y jaulas flotantes, además de tecnología aplicada al monitoreo y al manejo de las especies.
Leguizamón señaló que Paraguay ofrece condiciones para ampliar su producción piscícola, especialmente en zonas de embalses como Itaipú, y que el objetivo es diversificar la producción de alimentos sin afectar a las especies nativas ni al equilibrio de los ecosistemas. Además, mencionó que la acuicultura puede complementar la pesca extractiva y contribuir a disminuir la presión sobre los recursos de los ríos.
Paraguay destina actualmente su producción piscícola principalmente al mercado interno, por lo que uno de los desafíos es generar las condiciones necesarias para aumentar la escala y avanzar hacia nuevos mercados. Para ello, se espera la reglamentación de la Ley 7.618, que permite el licenciamiento de la producción de tilapia en aguas cerradas y semiabiertas, además de establecer requisitos técnicos, ambientales y sanitarios que permitan impulsar una actividad rentable y sostenible.
Dejanos tu comentario
Conocimiento Yshir mejora el diseño de soluciones que protege la ribera del río Paraguay
Puerto Esperanza, Bahía Negra (Alto Paraguay-Pantanal)
La experiencia de la comunidad indígena de Puerto Esperanza permitió ajustar soluciones diseñadas para enfrentar la erosión ribereña, en el marco de una cooperación entre Paraguay y los Países Bajos que combina conocimiento local y experiencia técnica internacional.
El conocimiento de la comunidad indígena Yshir contribuyó a modificar y ajustar el diseño de soluciones desarrolladas para enfrentar la erosión de la ribera local. La selección de materiales como el karanda’y estacionado para la malla amortiguadora de olas y el quebracho para el muro ecológico son algunos ejemplos de cómo la experiencia de quienes habitan este territorio fue incorporada a las decisiones técnicas del proyecto.
Rompiendo las Olas es un proyecto piloto desarrollado en la comunidad indígena Yshir, de unas 103 familias, 406 habitantes. (IV Censo Nacional Indígena 2022), en el distrito de Bahía Negra, que busca generar evidencia sobre cómo las Soluciones Basadas en la Naturaleza pueden contribuir a enfrentar la erosión ribereña mediante un proceso de aprendizaje conjunto entre organizaciones paraguayas, especialistas neerlandeses y la propia comunidad.
Del intercambio técnico y trabajo comunitario
Con el propósito de promover el diálogo y la transferencia de conocimientos, representantes paraguayos del Gobierno y la Academia participaron en espacios de intercambio técnico con instituciones neerlandesas especializadas en gestión del agua, infraestructura fluvial y navegación sostenible.
Esas experiencias permitieron conocer enfoques utilizados en los Países Bajos que combinan infraestructura, restauración ecológica y planificación territorial para enfrentar desafíos relacionados con el agua. Al iniciar el trabajo en Puerto Esperanza quedó claro que no existían soluciones universales. Las propuestas debían adaptarse a las condiciones específicas de este sector del río Paraguay y dialogar con el conocimiento de la comunidad Yshir sobre su propio territorio: el comportamiento del río y del oleaje en la zona, los materiales disponibles y su resistencia, y la identificación de sitios de especial valor comunitario.
Te puede interesar: Expo Yguazú abrió sus puertas con la participación de más de 100 empresas
Las características hidrológicas de este sector del río Paraguay, la dinámica del Pantanal y la forma en que la comunidad utiliza diariamente la ribera exigían soluciones adaptadas al territorio. La erosión no representa únicamente una transformación física de la costa: puede comprometer infraestructura comunitaria, reducir espacios utilizados para actividades tradicionales de subsistencia y aumentar la vulnerabilidad de la comunidad frente a la pérdida progresiva de la ribera. Por esa razón, el proyecto adoptó un enfoque de diseño participativo, en el que las soluciones fueron discutidas y ajustadas junto con la comunidad antes y durante su implementación.
El conocimiento Yshir también forma parte del diseño
El proyecto implementa y evalúa cuatro Soluciones Basadas en la Naturaleza que actúan de manera complementaria frente a la erosión de la ribera: una malla amortiguadora de olas, un muro ecológico de madera, un muelle comunitario y un piloto de revegetación con especies locales. Su diseño fue ajustándose a partir del intercambio entre el equipo técnico y la comunidad de Puerto Esperanza, incorporando conocimientos sobre los materiales, las condiciones del territorio y el comportamiento del río en esta zona.
Uno de los ejemplos más claros ocurrió en la selección de los materiales para las soluciones. En la malla amortiguadora de olas, cuya función es reducir la energía del oleaje antes de que alcance la ribera, la comunidad recomendó utilizar karanda’y (Copernicia alba) estacionado durante al menos 30 años, por sus características de flotabilidad y su adecuación al funcionamiento de la estructura.
Este conocimiento también incidió en el muro ecológico: Primitivo Froilán Barboza, líder de Puerto Esperanza y representante de la comunidad, planteó utilizar exclusivamente madera de quebracho a partir de la experiencia local sobre su durabilidad y resistencia frente al agua y el oleaje. Ambas recomendaciones fueron consideradas en el diseño de las soluciones, mostrando cómo el conocimiento de la comunidad contribuyó a adaptar las propuestas técnicas a las condiciones específicas de Puerto Esperanza.
Lejos de descartarlos, el consorcio decidió incorporarlos al diseño definitivo. La decisión reflejó uno de los principios que orientó todo el proyecto: las mejores soluciones surgieron cuando el conocimiento técnico dialogó con la experiencia de quienes conocen el territorio que viven en él.
Cooperación que acorta distancias
Aunque más de 10.000 kilómetros separan a Paraguay de los Países Bajos, el trabajo cotidiano del proyecto encontró formas de reducir esa distancia.
Durante la implementación, el intercambio entre la comunidad, PCI, WWF y los especialistas neerlandeses continuó mediante fotografías, videos, reuniones virtuales y conversaciones permanentes que permitieron analizar el comportamiento de las soluciones prácticamente en tiempo real.
Las imágenes registradas en Puerto Esperanza viajaban hasta Países Bajos para ser discutidas por el equipo técnico. Del mismo modo, desde allá llegaban esquemas, presentaciones y recomendaciones que ayudaban a comprender mejor algunos procesos técnicos y evaluar posibles ajustes.
Leé también: Presentan proyecto para sumar nueve km al Corredor Suroeste
Esa comunicación constante permitió que cada decisión técnica estuviera alimentada tanto por el monitoreo científico como por las observaciones realizadas diariamente por la propia comunidad.
Aprender juntos en el territorio
Entre abril y junio de 2026, el río Paraguay atravesó su período de crecida que ofreció la primera oportunidad para evaluar, en condiciones reales, el comportamiento de las soluciones implementadas.
Los resultados preliminares fueron claros; mientras los sectores lejanos a la malla presentaron procesos de erosión más intensos, desprendimiento de tablones y pérdida de estabilidad de la ribera, las áreas aledañas a la malla evidenciaron menor afectación en la ribera.
Los técnicos también identificaron un comportamiento inesperado, los camalotes retenidos naturalmente por la malla comenzaron a formar una barrera vegetal que incrementó el efecto amortiguador del sistema sin requerir nuevas intervenciones. Ese fenómeno pasó a incorporarse como uno de los aprendizajes técnicos más relevantes del proyecto.
Construir evidencia para el futuro
Uno de los principales objetivos del proyecto consiste en documentar sistemáticamente cada avance, dificultad y ajuste realizado durante la implementación. Por esa razón, el monitoreo no busca únicamente verificar el estado de las soluciones. También permite construir evidencia sobre el comportamiento de las Soluciones Basadas en la Naturaleza en el contexto del Pantanal paraguayo, generando información que podrá orientar futuras intervenciones, fortalecer la planificación y compartir aprendizajes con otras comunidades ribereñas.
Cooperación que deja aprendizajes
En un contexto donde el cambio climático y la presión sobre los ecosistemas modifican cada vez con mayor rapidez las riberas del río Paraguay, la cooperación internacional adquiere un rol que trasciende el financiamiento de proyectos. Esto demuestra que innovar también implica generar espacios donde la ciencia, el conocimiento indígena y el monitoreo científico puedan dialogar en igualdad de condiciones.
En Puerto Esperanza, la cooperación internacional encontró un sentido que va más allá del financiamiento o la asistencia técnica. Se convirtió en un proceso de construcción conjunta donde la experiencia del pueblo Yshir, el trabajo de las organizaciones paraguayas y el conocimiento especializado aportado desde los Países Bajos permitieron desarrollar soluciones adaptadas al territorio. Más que importar respuestas, el proyecto demuestra que los desafíos complejos requieren aprender unos de otros y construir conocimiento de manera colaborativa.
El proyecto desde 2025 hasta este 2026 es financiado por “Partners for Water”, un programa del Gobierno de los Países Bajos orientado a promover soluciones innovadoras para los desafíos relacionados con el agua en distintos países.
El proyecto reúne a WWF-Países Bajos, WWF-Paraguay, HKV, Bureau Stroming y la organización local Pro-Comunidades Indígenas (PCI), combinando capacidades en ecohidrología, restauración ecológica, monitoreo ambiental, trabajo comunitario y gestión del conocimiento.