El fiscal Vicente Rodríguez señaló que el cuerpo sin vida del empresario Cristóbal Rojas fue hallado al costado de un camino vecinal, cerca de una plantación de mandioca a la salida de un camino en Salto del Guairá, esta mañana. Manifestó que el empresario presentaba rastros de ser ejecutado al tener señales que tuvo las manos maniatadas además de disparos de armas de fuego.
Expresó que el hombre fue raptado por dos desconocidos luego que visitara la tumba de su hijo en el cementerio en horas de la tarde de ayer. El joven fue asesinado hace 8 años, lo que dejó una gran tristeza en el padre que habitualmente se trasladaba hasta el campo santo de acuerdo a familiares.
El agente fiscal señaló que se habría tratado de una ejecución debido a que encontraron indicios que tuvo las manos maniatadas y disparos de arma de fuego que habrían sido tres en total. Agregó que desconoce que el empresario haya recibido amenazas.
"Fue raptado del cementerio que está en el centro mismo de la ciudad. De ahí dejaron abandonada la camioneta del señor Rojas. También en las inmediaciones se tiró su celular que fue encontrado por un vecino”, afirmó Rodríguez.
El testigo del hecho será convocado para brindar su declaración para aportar datos y características de los autores del hecho. También serán verificadas las filmaciones de cámaras de circuito cerrado de la avenida que conduce al campo santo. “Al llegar observo que el cuerpo está boca para arriba, las muñecas están atadas, al menos con esposas y presentaba proyectiles de arma de fuego en los glúteos y en el pecho”, expresó Rodríguez.
“Varias veces fuimos asaltados”
En tanto que Ramón Rojas, hermano de la víctima, señaló que ayer se comunicó a través de un mensaje por Whatsapp. Aseguró que su hermano era un hombre trabajador y que no recibió amenazas, según le consta. Manifestó que en varias ocasiones le advirtió que no debía estar solo y hasta tarde en el cementerio al que iba de manera habitual ante el gran pesar por la muerte de su hijo.
“Nosotros varias veces fuimos asaltados, fue muerto mi sobrino. Nunca hubo justicia para nosotros. Ahora por último se le mata a mi hermano. Dios quiera que haya un milagro y se consiga identificar a los culpables por lo menos para una tranquilidad espiritual. Que se los condene y vayan a la cárcel”, expresó Ramón Rojas, hermano de la víctima en contacto con C9N.
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En tanto que Víctor Stanley, miembro de la Asociación de Mipymes y Centros Comerciantes de Salto del Guairá, señaló que Rojas era una buena persona y un hombre trabajador. “Hoy estos miserables terminaron con la vida de una persona que hizo muchísimo por Salto del Guairá”, afirmó.
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Policías hallaron el cuerpo sin vida del empresario Cristóbal “Nene” Rojas en inmediaciones del kilómetro 2 de la Ruta PY03 General Elizardo Aquino en las afueras de Salto del Guairá, desaparecido en la tarde de ayer. El hombre era propietario de un conocido shopping de la zona.
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La posición paraguaya ante la controversia del Salto del Guairá
- Carlos José Fleitas
- Embajador
- Fotos: Gentileza
La definición del trazado fronterizo entre Paraguay y Brasil fue el resultado de un largo proceso que sigue hasta la actualidad, combinando negociaciones diplomáticas, acuerdos internacionales y un intenso trabajo de campo realizado por las comisiones mixtas demarcadoras. Esa documentación se convertiría décadas más tarde en uno de los principales fundamentos de la posición paraguaya frente a la controversia del Salto del Guairá. A la fecha resta por demarcar aproximadamente 8 km, en la zona del Refugio Biológico de Mbaracayú.
La frontera entre el Paraguay y el Brasil no surgió de un único tratado ni quedó materializada de manera inmediata. Su definición fue el resultado de un proceso que se extiende hasta la fecha, combinando negociaciones diplomáticas, acuerdos internacionales y un intenso trabajo de campo realizado por las comisiones mixtas demarcadoras de ambos países, dentro de un marco de armonía y discusiones eminentemente técnicas.
A lo largo de este periodo ingenieros, militares y diplomáticos paraguayos y brasileños recorrieron la frontera levantando planos, identificando accidentes geográficos, colocando hitos y dejando constancia de cada decisión en actas demarcatorias.
Esa documentación se convertiría décadas más tarde en uno de los principales fundamentos de la posición paraguaya frente a la controversia del Salto del Guairá.
El punto de partida para la demarcación con el Brasil fue el Tratado de Límites Loizaga–Cotegipe, firmado en Asunción el 9 de enero de 1872, que definió la línea fronteriza entre ambos Estados y dispuso la designación de comisarios encargados de su demarcación.
En cumplimiento de ese mandato se constituyó la primera Comisión Mixta de Límites, integrada por representantes paraguayos y brasileños, que entre 1872 y 1874, que recorrió la frontera, confeccionó planos y erigió los primeros hitos. Desde entonces quedó claro que fijar jurídicamente una frontera y materializarla sobre el terreno eran etapas distintas de un mismo proceso.
Entre los protagonistas de esta primera etapa de la demarcación paraguayo-brasileña destaca el capitán de Fragata Domingo Antonio Ortiz, excombatiente de la guerra contra la Triple Alianza, quien fue designado por decreto del 17 de junio de 1872 como primer comisario paraguayo para integrar la Comisión Mixta encargada de ejecutar el Tratado.
Su misión no se limitó a representar al Paraguay: dirigió sobre el terreno los trabajos iniciales de reconocimiento y demarcación, participando junto a su homólogo brasileño, Rufino Enéas Gustavo Galvão, en la colocación del primer mojón de la frontera sobre el río Apa.
Justamente uno de los desafíos iniciales enfrentados por la Comisión Mixta fue la identificación de la naciente principal de dicho río, punto de especial importancia porque de ella dependía el trazado de la línea divisoria prevista en el Tratado. Las exploraciones de campo realizadas dieron lugar a una divergencia técnica, que fue elevada a consideración de ambos Gobiernos.
La cuestión se resolvió mediante el Protocolo del 7 de enero de 1874, por el cual el Paraguay y el Brasil acordaron reconocer al arroyo Estrella como la naciente principal del río Apa, disponiendo que la frontera siguiera la siguiente coordenada geográfica: Latitud 22°16’39”03 Sur, Longitud 12°39’1”80 Oeste.
El proceso demarcatorio recibió un impulso con el Tratado Complementario de Límites, suscrito en Río de Janeiro el 21 de mayo de 1927, y con el Protocolo de Instrucciones para la Demarcación y Caracterización de la Frontera, del 9 de mayo de 1930. Estos instrumentos reorganizaron los trabajos y crearon la Comisión Mixta de Límites y Caracterización de la Frontera Paraguay–Brasil, encargada de completar la demarcación, reparar hitos, instalar nuevos mojones y desarrollar los estudios topográficos e hidrográficos necesarios para caracterizar toda la línea limítrofe.
Esa continuidad institucional demuestra que ambos Gobiernos entendían que la frontera no era una obra concluida en 1874, sino un proceso permanente de demarcación y caracterización que debía ejecutarse de manera cooperativa y conforme a los compromisos internacionales asumidos.
CONTROVERSIA DE 1965 Y LA NOTA D.P.I. N.° 712
Antes de examinar la Nota D.P.I. N.° 712 resulta necesario comprender el contexto histórico en el que fue elaborada. Desde fines del siglo XIX la propiedad del Salto del Guairá dio lugar a una de las más importantes controversias limítrofes entre el Paraguay y el Brasil.
Mientras el Brasil sostenía que la totalidad del salto le pertenecía y que la frontera ya se encontraba completamente demarcada hasta ese punto, en el Paraguay surgieron diversas interpretaciones históricas y jurídicas acerca del alcance del Tratado de Límites de 1872 y de la soberanía sobre dicho accidente geográfico.
Estas interpretaciones contribuyeron al debate que precedió a la posición oficial asumida posteriormente por la Cancillería paraguaya en la Nota D.P.I. N.º 712 de diciembre de 1965.
Entre las interpretaciones doctrinarias paraguayas más influyentes se encontraba la sostenida por el historiador nacional Efraím Cardozo, quien afirmaba que el Tratado de Límites de 1872 no había adjudicado expresamente al Brasil la soberanía sobre el Salto del Guairá.
Según esta tesis, el Paraguay conservaba el dominio histórico sobre dicho accidente geográfico, ya que la soberanía solo podía modificarse mediante una cesión expresa, inexistente en el texto del Tratado.
Para Cardozo, la línea fronteriza debía llegar hasta el propio Salto, manteniéndose la totalidad de este dentro de la jurisdicción paraguaya. Otra interpretación fue la del jurista compatriota Juan José Soler, que sostenía que el Salto debía analizarse como parte de un río internacional.
Desde esta perspectiva, el Tratado de 1872 disponía que la frontera siguiera el canal principal del río Paraná hasta el Salto, por lo que este constituía un accidente geográfico compartido y no perteneciente exclusivamente al Brasil.
Aunque difería de la posición de Cardozo respecto del fundamento jurídico, Soler coincidía en rechazar la interpretación brasileña según la cual el Tratado había atribuido al Brasil la soberanía exclusiva sobre el Salto del Guairá.
Sin embargo, a mediados de la década de 1960 la controversia dejó de ser únicamente una discusión histórica y jurídica para convertirse en un diferendo diplomático de creciente importancia.
La presencia de efectivos militares brasileños en la región del Salto del Guairá y la paralización de los trabajos de la Comisión Mixta trasladaron el debate desde la interpretación de los tratados hacia el estado efectivo de la demarcación sobre el terreno, otorgando un renovado protagonismo a la documentación producida durante décadas por la propia Comisión.
Así el reclamo del Gobierno paraguayo se realizó en septiembre de 1965, donde por medio de una nota solicitó al Gobierno brasilero el retiro de efectivos militares instalados desde junio de ese año en un sector donde la línea limítrofe aún no había sido materializada mediante hitos.
Paralelamente, solicitó la continuación de los trabajos de la Comisión Mixta Paraguayo-Brasileña de Límites y Caracterización de Fronteras que permanecían suspendidos debido a la ausencia de la delegación brasileña.
El Gobierno brasileño respondió sosteniendo que el tramo de frontera comprendido entre el hito de Ybycuí y el Salto Grande de las Siete Caídas se encontraba íntegramente demarcado, por lo que no existían cuestiones pendientes en ese sector.
En respuesta a esa posición, el 14 de diciembre de 1965 la Cancillería paraguaya remitió la Nota D.P.I. N.º 712, firmada por el ministro de Relaciones Exteriores, doctor Raúl Sapena Pastor, al embajador del Brasil en Asunción, doctor Jayme de Souza-Gomes.
En ella el Gobierno paraguayo expuso oficialmente los fundamentos históricos, jurídicos y técnicos que sustentaban su posición respecto de la demarcación de la frontera en la región del Salto del Guairá.
DEMARCACIÓN INCONCLUSA
El principal argumento desarrollado por la Cancillería paraguaya consistió en demostrar que la propia historia de la Comisión Mixta desmentía la tesis brasileña de una frontera completamente demarcada desde el siglo XIX. Recordó que, tras el Tratado de 1872, el Salto del Guairá fue considerado un accidente geográfico suficiente para identificar el final de la frontera y no se instaló allí un mojón terminal. Sin embargo, esa circunstancia no significaba que todo el proceso de demarcación hubiera concluido.
Si realmente la frontera hubiese quedado íntegramente demarcada en el siglo XIX, carecería de sentido la firma del Tratado Complementario de Límites de 1927, del Protocolo de Instrucciones de 1930 y la creación de la nueva Comisión Mixta encargada precisamente de continuar las tareas de demarcación y caracterización.
Destacó que durante más de treinta años Paraguay y Brasil continuaron trabajando conjuntamente llegando a instalar 846 hitos, de los cuales 341 correspondían al sector de la Sierra del Mbaracayú.
Ese argumento se reforzaba con las propias actas de la Comisión Mixta. En este sentido adquiere especial importancia la 25.ª Conferencia, celebrada en Río de Janeiro el 20 de noviembre de 1961.
En esa reunión ambas delegaciones aprobaron un programa específico para realizar el levantamiento topográfico del “último trecho aún no demarcado” de la cordillera del Mbaracayú “y su ligazón con el accidente geográfico Salto del Guaira (Salto das Séte Quedas)”, proyectar la ubicación de nuevos hitos y proceder posteriormente a su instalación.
Las campañas desarrolladas en 1962 y 1963 representaron uno de los mayores avances técnicos alcanzados por la Comisión Mixta. Durante esos trabajos se midieron las cotas de más de 10.000 puntos distribuidos en el tramo final de la Sierra del Mbaracayú.
Esa información permitió elaborar cartografía de alta precisión y proyectar la futura ubicación de los hitos que completarían la demarcación. Sin embargo, la delegación brasileña dejó de concurrir a la 26.ª Conferencia, impidiendo que los trabajos fueran analizados y aprobados conforme al procedimiento previsto por el Protocolo de 1930.
Otro de los argumentos consistió en debatir el valor que el Brasil atribuía a determinados mapas y diseños elaborados durante el siglo XIX. Según el Paraguay esos documentos gráficos, si bien eran considerados instrumentos auxiliares, útiles para representar el trabajo realizado, no podían modificar lo dispuesto por el Tratado o por lo materializado posteriormente mediante las operaciones técnicas y actas de la Comisión Mixta.
ARGUMENTO JURÍDICO PARAGUAYO
La Posición Paraguaya trasciende la discusión cartográfica para defender un principio fundamental: las controversias internacionales deben resolverse mediante el Derecho y la cooperación entre los Estados. El Gobierno paraguayo recurrió a reconocidos juristas y recordó el principio pacta sunt servanda, según el cual los tratados deben cumplirse de buena fe y respetarse tanto en su letra como en su espíritu.
Esta expresión latina resume una de las reglas fundamentales del Derecho Internacional: los tratados deben cumplirse. Para la Cancillería paraguaya, este principio obligaba a ambas partes no solo a respetar el texto del Tratado de Límites de 1872, sino también a ejecutar fielmente el procedimiento de demarcación acordado posteriormente mediante el Tratado Complementario de 1927 y el Protocolo de 1930.
Desde esa perspectiva, alterar unilateralmente el criterio seguido durante décadas por la Comisión Mixta implicaba apartarse de compromisos internacionales previamente aceptados.
La Cancillería Paraguaya también afirmó su confianza en los medios pacíficos de solución de controversias frente a la propuesta de someter la controversia a arbitraje internacional. Lejos de rechazarla como una herramienta válida, sostenía que antes debían agotarse las negociaciones directas, los buenos oficios, la mediación, la investigación y la conciliación.
En realidad, el Gobierno paraguayo dejó en claro que el desacuerdo jurídico no era el principal obstáculo para las relaciones bilaterales. A juicio de la Cancillería Nacional, las diferencias de interpretación podían ser discutidas mediante los mecanismos previstos, lo que verdaderamente alteraba el clima de entendimiento era la presencia de fuerzas militares en un sector cuya demarcación aún debía completarse.
Por ello, el documento insistía en la necesidad de restablecer las condiciones que permitieran a la Comisión Mixta reanudar sus trabajos y concluir el proceso iniciado décadas atrás.
LEGADO HISTÓRICO DOCUMENTAL
La Nota D.P.I. N.º 712 del 14 de diciembre de 1965 transformó la historia de la Comisión Mixta Paraguayo-Brasileña de Límites y Caracterización de Frontera en una auténtica prueba jurídica. Cada conferencia, cada campaña de campo y cada hito colocado eran presentados como evidencia de una política de Estado desarrollada conjuntamente por Paraguay y Brasil durante más de treinta años.
Más que discutir interpretaciones cartográficas aisladas, la Cancillería paraguaya invitó a observar la continuidad de una práctica bilateral que, a su juicio, demostraba de manera concluyente que la demarcación de la frontera en el sector del Salto del Guairá permanecía inconclusa.
Vista desde la actualidad, constituye una de las expresiones más acabadas de la diplomacia paraguaya en materia de límites internacionales.
SITUACIÓN ACTUAL
A la fecha resta por demarcar aproximadamente 8 km, en la zona del Refugio Biológico de Mbaracayú. Esta área abarca aproximadamente 1.356 hectáreas y en sus adyacencias se destaca la ubicación de la ciudad de Salto del Guairá.
Respecto a la definición de la demarcación de la zona, existen dos teorías, que son posiciones históricas de ambos países: la paraguaya, que sostiene que el límite es el ramal de la Cumbre de la Cordillera del Mbaracayú que se desarrolla más al norte y que se dirige hacia la primera caída del antiguo Salto; y la brasilera, que sostiene que el límite es el ramal de la Cumbre de la Cordillera del Mbaracayú que se desarrolla más al sur y que se dirige a la quinta caída del antiguo Salto.
Para finalizar deseo resaltar que en la actualidad la Nota D.P.I. N.º 712 de la Cancillería paraguaya continúa siendo un documento de gran valor para comprender la historia de las relaciones entre Paraguay y Brasil y nos recuerda que la diplomacia también se construye sobre trabajo técnico, archivos, mapas, actas, tratados y argumentos jurídicos.
Esa combinación de diplomacia, conocimiento técnico, memoria documental y apego al derecho constituye, probablemente, el legado más perdurable de este notable documento diplomático que fundamenta la posición nacional sobre este punto.
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Policía sobreviviente a ataque “recibió un disparo de refilón y se hizo del muerto”, reveló fiscal
El fiscal Óscar Paredes habló acerca del ataque que se cobró la vida de dos suboficiales y un civil en el puesto policial de Naranjito y señaló que el grupo llegó al sitio caminando, pero disparando y sin mediar palabra ejecutaron a dos oficiales.
“Los fallecidos estaban en la ruta realizando controles y no tuvieron tiempo de reaccionar. Ellos fallecieron en el mismo lugar”, dijo este miércoles en declaraciones a la 1080 AM.
Añadió que en el lugar, también había un civil que recibió dos impactos de bala. Además, otro policía que estaba en la patrullera recibió un disparo de refilón en la cabeza y otro en la axila. “Él se hizo del muerto y recibió otro impacto en el costado, pero pudo escapar”, informó el agente fiscal.
El herido, suboficial mayor Víctor Raúl Gavilán, fue derivado a Curuguaty y luego fue trasladado a Asunción hasta el Hospital de Policía Rigoberto Caballero. Aparentemente, su cuadro no reviste gravedad.
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Asimismo, mencionó que otro agente que estaba descansando en una edificación del fondo salía para tomar su turno cuando escuchó los tiros y escapó por la parte trasera. El grupo criminal estaba compuesto entre 20 a 30 personas que vestían ropas camufladas, botas y portaban armas largas. Se comunicaban en idioma guaraní.
“Hablaban en guaraní”
Al policía que estaba en la patrullera le dio tiempo de visualizar al grupo antes de recibir los disparos. “Divisó a personas camufladas con botas y hablaban en guaraní, todos portaban armas largas”, precisó el representante del Ministerio Público.
Luego, los malvivientes “tiraron una bomba ‘molotov’ a la patrullera”, incendiando el móvil policial. Este momento fue aprovechado por el suboficial para escapar del grupo armado. “Al incendiarse, salió por una de las puertas y entró en un matorral”, puntualizó el agente fiscal.
El civil fallecido cumplía tareas de secretario. “Hacía limpieza, mandados en la comisaría”, apuntó. Posteriormente, los atacantes procedieron a quemar el puesto policial.
Los tres fallecidos tras el ataque contra una sede policial en Ybyrarobaná son: el suboficial mayor Atilio Martínez Barrios (40), suboficial inspector Herminio Ojeda González (32) y Josemar Escobar Piris (38), funcionario civil.
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Caso Scanner: piden penas de hasta 16 años de cárcel en juicio que salpica a senador liberal
El fiscal Andrés Arriola pidió, durante los alegatos finales, condenar a penas de entre 8 y 16 años de prisión a los seis acusados en el marco del Operativo Scanner. Esta investigación desbarató un presunto esquema de narcotráfico que buscaba enviar droga a Europa a través del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi.
El representante del Ministerio Público solicitó a los jueces de sentencia que remitan los antecedentes del caso a la Fiscalía para investigar a otras personas que eventualmente podrían estar vinculadas al esquema y haber incurrido en hechos punibles, como el supuesto tráfico de influencias.
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Durante el juicio oral se incorporaron elementos que mencionan al senador Líder Amarilla (PLRA) como supuesto nexo político de uno de los acusados. En caso de remitirse los antecedentes, dicha situación podrá ser objeto de investigación.
Arriola solicitó 16 años de cárcel para Luis Servián, principal acusado; 13 años para el abogado Carlos Duarte; 9 años para Eliana Cardozo; 13 años para Ramón Arrúa; 8 años para Basilio Rodríguez y 8 años para Martha Coronel Chávez.
El presente proceso penal se inició tras la detención de Eliana Cardozo Ramírez el 11 de octubre de 2023, cuando fue descubierta transportando 10 kilos de cocaína en una maleta durante un control en el aeropuerto, hecho que permitió desarticular el presunto esquema criminal.
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Hermanos involucrados en un crimen: habrían asesinado a un hombre de una puñalada en el pecho
Un hombre de 30 años fue asesinado de una puñalada en el pecho en un violento episodio ocurrido el fin de semana en el barrio Santa María de Asunción. El ataque quedó registrado en cámaras de circuito cerrado de un vecino. La grabación fue clave para detener al presunto autor del homicidio.
La víctima fue identificada como Carlos Miguel Domínguez Duré (30), quien fue trasladado rápidamente hasta el Hospital Universitario tras ser herido gravemente, pero no resistió la lesión.
En el servicio de urgencias constataron su deceso por shock hipovolémico causado por la herida en el pecho lado izquierdo, según los intervinientes.
Como presuntos autores del crimen fueron sindicados dos hermanos. Se trata de Enzo Emanuel Barreto Acosta (22), quien fue detenido por la policía. El mismo habría infringido la puñalada a la víctima. En cambio su hermano Tadeo Javier Barreto Acosta (25) actuó en calidad de cómplice, según informe de la Comisaría 11° Metropolitana.
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El hecho se produjo en la mañana del sábado, alrededor de las 06:15, sobre la calle Silvano Mosqueira casi Virgen de Caacupé del barrio Santa María de Asunción.
El reporte policial señala que la víctima llegó a pie a la zona, cuando divisó a los dos hermanos tomando y fue atacado sin mediar palabras. Se presume que acarreaban un conflicto anterior, días antes se habrían amenazado mutuamente, por lo que el presunto autor se levantó, extrajo un cuchillo tipo carnicero y le apuñaló en el pecho.
El enfrentamiento tendría origen en el supuesto hurto de un teléfono celular meses atrás, habiendo sido responsabilizado del hecho, la víctima fatal. Tras la denuncia del caso, los agentes policiales detuvieron a los hermanos. Tras una intensa investigación lograron hallar el arma homicida e incautarla, indicaron.
El Ministerio Público tomó intervención en el caso prosiguiendo con las diligencias para esclarecer las circunstancias del homicidio horas después de haber ocurrido el hecho.